Lo sé… me demore muchísimo en actualizar la historia. Perdónenme :'( He estado haciendo cosas como loca para la universidad. Menos mal que falta poco para diciembre (¿?)

Espero que les guste este capítulo, porque creo que en el próximo capítulo será el final! Un abrazo y gracias por leer


Sus corazones se detuvieron por un segundo cuando escucharon como la puerta era cerrada fuertemente.

-He llegado, queridos -dijo Hanji sonriendo- ¿Qué pasa? Me están mirando como que fuera un fantasma o algo así.

Los tres hombres dejaron escapar el aire contenido por sus pulmones al mismo tiempo.

-Casi nos mata del susto- susurro Armin dejándose caer en la cama-

La castaña se rio mientras dejaba su chaqueta y su maletín en el escritorio que tenía a su lado.
-¿Cómo te sientes, Levi? -pregunto acercándose al nombrado-

-No me quejo -dijo secamente mientras dejaba caer algunas capas de frazadas que Eren había puesto sobre el- Tenia frio, pero alguien exagero un poco.

-Veo que tu enfermero te ha cuidado bastante bien -Hanji puso su mano sobre la frente de Rivaille tratando de comprobar su temperatura- Normal.

Diciendo esto, revolvió el cabello del francés juguetonamente.

-Tsk... No hagas eso...-susurro mientras un leve rubor aparecía en su rostro-
Todos se rieron ante la reacción.

De un momento a otro, Hanji volvió a la postura seria que usaba al tratar con sus pacientes.

-Erwin llegara en dos días. Nos viene a buscar...-

-¿Qué?!...

-No te pongas así. Si no fuera por él no te habríamos encontrado

-Si no fuera por el no tendría que haber estado aquí en un primer lugar- respondió Rivaille secamente-

-Quizás no estarías vivo...-susurro Eren apretando la mano derecha de Rivaille - El sargento lo hizo sabiendo que ibas a vivir.

Rivaille lanzo un bufido mientras cruzaba sus brazos. El mismo había pensado en la posibilidad de que lo enviaran a Auschwitz era lo que lo había salvado de una muerte con fecha establecida. Al menos aquí el podía luchar contra el tiempo y la penuria con la posibilidad de cambiar lo que parecía ser su propio destino y el de millones de inocentes.

-Aun así, escuchar su nombre solo me molesta-

Hanji suspiro. Pidió a Eren con un gesto que le diera un espacio para sentarse en la cama a los pies de Rivaille-

-Levi, tienes que perdonar a Erwin...-dijo Hanji de modo casi maternal-

-¿Qué mierda? ¿Tú también estas a su favor? El me mete acá y ustedes lo apoyan. ¿Para qué se molestaron en venir? -respondió irónicamente-

-No entiendes...-susurro Hanji-Bueno, en realidad siempre has sido terco. Es parte de ti y no puedo pelear contra eso. Espero que no sea tarde cuando te des cuenta de porque te digo esto.-
Hanji puso sus manos en los hombros de Rivaille.

-Lo importante es que te encontramos. Ahora solo falta salir de aquí-

-Fui inútil-

Rivaille miró en dirección al dueño de esa afirmación.

-De que estas hablando-

-Si no fuera por Armin y Hanji...Y-yo no podría haber hecho nada. Si no fuera por ellos jamás te habría encontrado. Me la hubiera pasado buscando y esperando alguna señal de ti o hasta enterarme de que te asesinaron. No hice nada de lo que prometí. No cumplí mi deber de protegerte-
El llanto era inminente. Sus lágrimas se deslizaban por sus mejillas lentamente dejando su rastro. Eren cerro sus ojos dejándose llevar por las emociones contenidas.

-Mocoso, la protección física no es la única que existe –

Eren entreabrió sus ojos. Su mirada era una llena de confusión.

-A lo que voy... Es que si no fuera por la primera vez que nos encontramos habría muerto ahí mismo. Y más importante que eso, no habría tenido un motivo para mantenerme escondido, ni mucho menos, para vivir...-

-Rivaille...-

-Cállate. No se me da hablar de estas cosas así que no interrumpas-

Eren no pudo evitar reír suavemente.

-Te amo. Con que tú estés aquí conmigo, en este lugar asqueroso tienes que dar por cumplida tu promesa. No llores. Te ves mejor sonriendo, Eren..-susurro Rivaille mientras trataba de quitar las lágrimas de sus mejillas con sus pulgares-

El castaño tomo de los hombros al mayor y lo beso.

Necesitaba sentir que estaba ahí. Necesitaba sentir que estaba vivo frente a él y que no era un delirio producto de la tristeza. Sus manos buscaban el mayor contacto posible con el cuerpo de Rivaille.
Sintió la lengua del francés deslizándose entre sus labios y los abrió dándole permiso para profundizar la unión.
El menor rodeo con cuidado el torso de Rivaille. Podía sentir las costillas casi pegadas a la piel del francés. No se había detenido a pensar la magnitud en la que el cuerpo que en ese momento estaba bajo él estaba dañado. Sintió algo similar a cortes al deslizar sus dedos por la piel de su espalda.
Un quejido se escapó de la boca de Rivaille.

-Lo siento...-susurro Eren besando la frente del francés-

El mayor volvió a besarlo rodeando con sus brazos el cuello del que alguna vez había sido un soldado. Un soldado en esa vida, y en la anterior también.

-Jaeger...-

Esa voz no era ni de Hanji ni de Armin.

Eren paro en seco buscando con la mirada a la persona que lo nombraba.

-Así que no estás muerto... Yo lo sabía, hijo de puta-

Sintió de un momento a otro un golpe en su rostro. La sangre tibia comenzó a deslizarse por su nariz.
Rivaille se incorporó tratando de interponerse entre Eren y el intruso, pero Jaeger lo aparto con un brazo tratando de protegerlo.

-¿Qué quieres, Jean?

- Quiero venganza. Quiero que la muerte de Marco sea recordada como su propia muerte y no como la tuya, hijo de puta… Fingir tu propia muerte...Eres un miserable. Y peor aún, usaste a Marco para hacerlo... Basura -grito Jean agarrando del cuello a Eren-

Forcejearon durante unos segundos hasta que Eren logro lanzar una patada tan fuerte al estómago de tan Fue que hizo que soltara su agarre y ambos cayeran ruidosamente al suelo.
Eren comenzó a levantarse haciendo un gesto con su mano a Rivaille que se alejara.

-Estás loco si crees me quedare mirando, Jaeger...-

-Tu...estabas muerto... yo te vi...-dijo el intruso confundido mientras ponía sus manos sobre su abdomen-

-Jesús resucito y nadie le recrimino nada -dijo el francés con sarcasmo mientras tomaba una pistola que Hanji había dejado en caso de emergencia bajo su cama- Vete.

-Eren, esto no se quedara así. Tienen sus días contados aquí. Yo mismo me encargare de sacar a luz las atrocidades que has hecho. Además de fingir tu muerte te metes con otro hombre. Eres asqueroso...-

-Que descaro, Jean -dijo Eren riendo-

Jean lo ignoro sabiendo a lo que se refería.
El soldado salió de la habitación azotando la puerta tras de él.

-Tenemos que salir de aquí-

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