SPOILER ALERT! Para aquellos que sólo están viendo el anime, aquí se mencionan hechos que aunque breves, sólo aparecen en el manga hasta la fecha de la publicación de este documento :)


Normal POV

"Kurapika…." Dice con voz casi susurrada a través de su celular, Leorio, sin molestarse en ocultar el alivio que siente por haber podido comunicarse por fin con su compañero luego de varios meses sin poder conseguirlo. Hace meses atrás, Leorio también había querido comunicarse con Kurapika, sin embargo lo había hecho por un motivo completamente distinto al de ahora. En aquel entonces había querido escuchar su voz bajo la excusa de reprocharle el hecho de que no haya venido a visitar Gon en el hospital, luego de que éste se enfrentase a la peste de las hormigas quimera…

Todas sus llamadas habían sido igualmente ignoradas después de eso y Leorio llegó a pensar lo peor…..sabía que su amigo kuruta era fuerte pero también sabía de la gente peligrosa que le rodeaba; de aquellos que estaban detrás de su cabeza y no se detendrían hasta matarle; y de su propia obsesión con vengar a su tribu bajo cualquier costo…Sí, Leorio tenía justificadas razones para preocuparse por Kurapika y el que éste no contestara su celular sólo conseguía preocuparle más, sin embargo sabía que el chico era fuerte y confiaba de corazón que estuviese bien….lo que le ponía furioso pues entonces, si estaba bien, eso quería decir que Kurapika estaba ignorando sus llamadas a propósito...Quería estar molesto con Kurapika por haberle ignorado tanto tiempo, pero no podía….no ahora…..

"Leorio….." la voz del jovencito se escuchaba distinta, más para Leorio eso no importaba…..Kurapika estaba vivo y bien…..estas ideas pasaban por su mente sin imaginar lo que había tenido que vivir el kuruta estos meses que decidió no tener contacto con sus amigos…sus únicos y verdaderos amigos…..Gon, Killua….Leorio, en particular…..quienes ignoraban las cosas que había tenido que soportar y lo que había tenido que hacer para recuperar los ojos de su tribu…todos y cada uno de ellos…..para poder así llevarles a un templo y rezar por fin por el descanso eterno de sus almas…..para pedirles perdón durante varios días, una y otra vez, llorando, por haber traído la muerte y devastación a su pueblo, por cumplir un deseo despreocupado de niño….hasta que ya no tenía más lágrimas para derramar…..

Días de plegarias y vigilia, sin embargo, no habían podido conseguir que se sintiera redimido, pero al menos habían traído algo de paz a su violenta, caótica y obsesiva vida. Sólo conseguiría alcanzar la paz una vez que su venganza estuviese completa….una vez que sus manos estuviesen manchadas con la sangre de todos y cada uno de los asesinos de su clan….al menos eso creía el joven kuruta. No era consciente de que, durante esos días de reclusión y aislamiento en que se pasaba horas de horas mirando fijamente los ojos de sus compañeros de clan muertos, había estado conversando con los ojos frente a él…..conversaba con ellos como si estuvieran allí aunque las respuestas sólo podía oírlas en su cabeza. Leorio estaba equivocado….el jovencito estaba vivo, pero nada bien…..

Kurapika, ajeno a este extraño comportamiento suyo que sólo demostraba cuando se encerraba en el templo donde había depositado los ojos, sin embargo, se sentía más tranquilo…había pensado en contactar a sus compañeros, en reunirse con ellos y así traer algo de luz y alegría a su vida, pues los últimos agotadores meses le habían dejado….devastado….más mental y espiritualmente que físicamente…..necesitaba la compañía de sus amigos con desesperación, precisaba de su amistad, y sabía que a pesar de estar molestos por su ausencia, ellos iban a saber recibirles con los brazos abiertos….como lo estaba haciendo ahora Leorio por teléfono…..precisaba de esa clase de afecto con desesperación…una parte de él al menos.

"Kurapika,….cómo….cómo has estado?...No hemos sabido de ti en meses…." Sin embargo el destino había querido que pronto su intención de buscar a sus compañeros se viera opacada por un descubrimiento muy desconcertante….perturbador….no había bastado con quedarse viendo por días los frascos que contenían los ojos de su tribu, tratando de imaginar qué ojos eran los que le veían: los de su padre, su madre, el anciano, Payro…..o ese chico Yayoi que vio en el video…..no….el destino no había querido darle más que unos días de tranquilidad para luego golpearle nuevamente con fuerza, como lo había venido haciendo desde el fatídico día que decidió abandonar su clan…..

"…ocupado….." esa sola palabra decía muy poco, casi nada de lo que el joven kuruta había hecho durante estos meses. Cuando un capítulo de su vida ya se había cerrado tal vez no del todo, pero sí en una gran parte…..cuando después de haber sacrificado tanto, por fin había conseguido devolver a su gente lo que les había sido arrebatado a coste de sus vidas, otro capítulo de su vida cerrado hace muchos años volvía a abrirse…..

"…..gurghh….grhh….." Satoru, quien no parece haber envejecido más desde la última vez que le viera Kurapika, se desangra en una silla, botando a borbotones sangre por su boca mientras vive sus últimos segundos sobre esta Tierra. Por cosas del destino, mientras Kurapika caminaba por las calles de una ciudad distante, con la idea de comunicarse con Leorio y devolverle por fin esa llamada que tanto le había negado, el jovencito ve pasar por el otro extremo de la calle a Satoru, como un fantasma del pasado…..hacía años que, enfrascado tan sólo en su venganza, había dejado atrás las penosas semanas que había vivido en El Zótano, luego de que éste desapareciera sin dejar rastro de las instalaciones y la gente que había dentro….sin embargo, todos estos devastadores recuerdos volvieron de golpe apenas los ojos de Kurapika se posaran sobre la figura de este viejo hombre.

"qué es ese sonido? Acaso-"

"No es nada…..es sólo el televisor….." responde rápidamente Kurapika alejándose del moribundo hombre amarrado a la silla frente de su computador. Seguir a Satoru le trajo hasta el departamento donde el anciano había vivido desde hace muchos años atrás…..dentro de un complejo de departamentos que ya antes Kurapika había visto cientos de veces…..Esta idea hizo temblar su cuerpo de un modo que no hacía desde que abandonara aquel horrendo lugar…..Cuántas otras veces habrá pasado por las viviendas de algunos de los hombres que abusaron de él? Cuántos de ellos le habrán reconocido en la calle? Esos hombres bien podían reconocerle, más esto no funcionaba en sentido inverso pues casi todos ellos usaron máscaras mientras abusaron de él…..salvo por Satoru.

La sorpresa, frustración y desasosiego que sintió cuando descubrió que el sitio donde él, así como otros niños, habían sido abusados y retenidos contra su voluntad, había desaparecido en un instante, por completo, sólo era comparable con el profundo pesar y temor que le embargó de sólo pensar que otros hombres como Satoru andaban por allí y que posiblemente le reconocerían aunque ya no llevara los lentes de contacto azules…..por eso decidió esconderse por bastante tiempo después de escapar de El Zótano y asesinar a Atsushi.

Sí, luego que ese lugar desapareciera del mapa junto con Mai y las otras personas (adultos y niños) que Kurapika había dejado atrás por unos minutos para ir por las autoridades, el joven kuruta, solo y sin nadie en quien confiar o a quien recurrir, todavía sumergido en su pesar y por sobre todo en su culpa, decidió que lo mejor sería esconderse. No entendía en aquel entonces cómo un lugar tan grande podía desaparecer repentinamente tan sólo en un breve pero gran destello de luz. Por varios años Kurapika se recluyó en la soledad de las montañas, para entrenar y así volverse lo suficientemente fuerte para conseguir convertirse en Hunter, ya no con el deseo infantil de antes de vivir aventuras, sino con la decisión lógica y urgencia de tener acceso a la información que sólo los hunters tenían para así encontrar a los asesinos de su tribu…solamente alimentado por su sed de venganza, que le permitía levantarse para vivir un nuevo día en un mundo cruel donde él estaba completamente solo.

Kurapika había conseguido hasta cierto punto apartar de su mente lo que hicieron con él en aquella prisión de concreto conocida como El Zótano, enfrascado como estaba en su misión. Ahora que ya era un hunter, entendía que la debilidad que demostró durante esas semanas y que hizo más sencilla la labor de los hombres para subyugarle físicamente fue consecuencia de un controlador de nen. Había llegado a la conclusión que Atsushi había sido el que poseía tal poder y que fue de ese modo que consiguió doblegarle tanto a él como a ese otro kuruta….Yayoi. En aquel entonces, Atsushi era todavía muy joven e inexperto en el uso de su nen, más su compañero, el tal doctor Kou, estaba allí para tenderle una mano.

Si bien Atsushi había hecho eso, Kurapika comprendía ahora que quien había desaparecido aquel lugar, haciendo uso de un poder mucho mayor al de Atsushi (limitado sólo a cierta distancia con su objetivo), había sido la desafortunada y trastornada mujer que conoció por tan sólo unos minutos: Mai. Kurapika hace varios años que había perdonado a la joven por lo que hizo….por haber borrado de este mundo tanto a los hombres perversos que estaban allí como a los niños inocentes, evitando que los primeros sean castigados y los segundos, rescatados…El joven kuruta entendía que Mai no lo había hecho por maldad o por dinero o por perjudicarle…..así como tampoco le culpaba más por ayudar a Atsushi a hacer las atrocidades que hacía….la chica había sufrido mucho por muchos años y eso le había cambiado, trastornado…..Kurapika sólo había estado allí algunas semanas y la experiencia le cambió para siempre…..no quería imaginar lo que años de aquella tortura había ocasionado en la mente y alma de aquella joven.

A quien no pudo perdonar fue a Isao. El joven había sido uno de los reclutas de Atsushi, el joven que por dinero se ganaba la confianza de niños inocentes para llevárselos a aquel depravado hombre, como hizo con él. No….Isao hacía años que había perecido en manos de Kurapika, antes de que el kuruta se recluyera en la soledad de las montañas para entrenar. Isao no se excusó, no clamó por su vida….ni siquiera se mostró arrepentido. Únicamente se mostró sorprendido por unos segundos de volver a ver a Kurapika frente a él….cambiado, pero era él…..sonriendo un poco antes de que el joven de cabellos rubios terminara con su vida. Entendía bien que ése era el fin del camino.

"….me alegra escuchar tu voz….Leorio…." expresa sinceramente Kurapika, sonriendo un poco a pesar que Leorio no puede verle…..sin embargo, su amigo lo siente y sonríe de igual manera, expresando lo mucho que le tranquiliza escuchar su voz después de tantos meses sin hablarse, olvidándose por completo todo lo que había planeado decir durante esta llamada por unos segundos.

Después que Kurapika conociera la historia de Yayoi….viera la penosa existencia que fueron sus últimos días en esos videos que le mostró Mai…una vez que despertara luego de horas de llorar y maldecir a los cielos por su infortunio…..Kurapika se puso a pensar sobre aquel chico cuyo nombre le sonaba familiar, hasta que pudo recordar dónde era que había escuchado su nombre antes. Su madre se lo había mencionado una vez, había dicho que hace varios años, antes que siquiera ella pensara en formar una familia, el único hijo del anciano del pueblo se había marchado igualmente en busca de aventura y nunca más volvieron a saber de él. El anciano le había tenido siendo ya bastante mayor y era el único hijo que concibió con su ya fenecida esposa, así que le esperó por meses, pero el chico nunca volvió…..siempre se arrepintió de haberle dejado marcharse siendo tan joven.

"….al menos nunca supo lo que fue de él…" fue lo que pensó Kurapika luego que recordara la historia del joven al que había visto en el video….al menos, pensaba, era un pequeño consuelo que el anciano no haya sabido nunca del triste final que tuvo su adorado hijo, y si existía un Dios y un cielo, entonces ellos estarían reunidos ahora.

"Estaba pensando….bueno…hay algo que quiero decirte, pero es mejor que te lo diga en persona…..podríamos vernos en algún lado?..." aunque Leorio quiere mantener un tono casual, la urgencia de su voz no pasa desapercibida por Kurapika. Desde hace meses que había recibido llamadas de Leorio y aunque había decidido ignorarlas para no tener contacto con sus amigos mientras se encargaba de completar su peligrosa misión (y así no meterles en líos), sabía muy bien cada uno de los motivos de las llamadas de su amigo.

Ser un hunter daba acceso fácil a información relativamente confidencial así que si bien Kurapika había estado alejado de todos para recuperar los ojos de su tribu, sabía del dilema con las hormigas quimera, la hospitalización de Gon y hasta el conflicto para elegir un nuevo Presidente de la junta de Hunters. Si Leorio quisiera hablarle sobre alguna de esas cosas, podría hacerlo por teléfono pues ya había tratado de hacer eso antes, así que debía tratarse de algo totalmente distinto….privado…..Por más que Kurapika deseara tener esa conversación con él, en estos momentos tenía asuntos más urgentes que resolver primero.

"…..no es un buen momento….lo lamento, Leorio…." Responde Kurapika con completa sinceridad en su voz pues en verdad lo lamentaba, por Leorio y por él mismo. El joven kuruta ansiaba ver y conversar con su amigo más que nada en este mundo, como había planeado hacer en un principio, sin embargo…..eso ya no iba a ser posible, no por ahora.

Luego de que siguiera a Satoru hasta su departamento, había decidido irrumpir allí y terminar con la vida de ese hombre para dar por terminado ese asunto…..Verle había traído todos esos recuerdos desagradables a un mente, largamente sepultados, así que no podía seguir viviendo tranquilamente sabiendo que ese hombre seguí existiendo y posiblemente todavía cometiendo con otros chicos las mismas atrocidades que hizo con él. Si bien todo había ido acorde con el plan, una vez que estuvo dentro de la habitación y estaba por darle el golpe final a Satoru, las cosas no resultaron como él había anticipado…

Flashback

"Por favor, joven! No me mate! Yo no le hecho nada! Si quiere llévese todo lo que poseo, pero no me mate!" grita el anciano hombre, cubriéndose el rostro, agazapado en una esquina de la habitación, luego de haber recibido una golpiza del joven de cabellos rubios. Kurapika, si bien conservaba sus rasgos físicos distintivos (menos el color de sus ojos), para los ojos del hombre ya no se parecía en nada al niño que había conocido como Sora, así que no conseguía relacionarle con él…sólo era un adulto joven del montón…lo cual enfurecía más y más al único sobreviviente de los kuruta.

"Cállate!" ordena muy enfadado Kurapika, arrastrando al lloroso y golpeado hombre a una silla para amararle allí. Ahora, viéndole así, flaco y arrugado, temblando de miedo y suplicando por su vida, no podía creer que era el mismo sujeto que por semanas había usado su cuerpo de mil maneras para su propia satisfacción….le parecía patético, pequeño y débil…..le daba asco…..Una vez que le hubo atado a la silla, Kurapika le coloca frente al monitor de la computadora donde se está corriendo un video.

"Si no quieres sufrir más, dime quiénes son ellos!" grita Kurapika a escasos centímetros de la cara del anciano, quien abre mucho sus ojos, lleno de miedo y horror cuando ve como los ojos del joven que le ataca se vuelven de un atemorizante color rojo sangre…sí, ya había visto esos ojos antes, desde hace apenas unos meses que comenzara a ver los videos que colgaba Kou en la red privada, así que no le eran ajenos, sin embargo verles así de cerca era por demás aterrador para el viejo hombre.

"…está bien….le diré lo que quiera, joven….pero no mate a este pobre anciano…..por favor…..no me mate…." Empieza a gimotear entre lágrimas Satoru, sin poder mover un músculo, atado a la silla como está. En el monitor frente suyo se puede apreciar una habitación bastante familiar para Kurapika: tiene una cama, una mesa, una silla, y varios objetos sexuales con los que había tenido que familiarizarse siendo todavía muy joven. Por un instante, Kurapika pensó que el anciano estaba viendo alguno de los videos que se habían filmado en El Zótano, sin embargo, al fecha que aparecía en la parte inferior derecha dejaba en claro que el video era de hace tan sólo 2 meses atrás.

En el video se podía apreciar a un niño de 6 años, completamente desnudo, atado de pies y manos a una silla como las que hay en el consultorio del obstetra. El niño no parece asustado, más bien sonríe al hombre que está parado al lado suyo, igualmente desnudo…un hombre alto y delgado de cabello oscuro que lleva una delgada bata de médico encima. El hombre pasa un vibrador sobre el pequeño y delgado cuerpo del niño, haciéndole reír, acariciando suavemente sus hermosos y largos cabellos rubios, mirando de frente a sus bellos ojos azules….por un instante Kurapika cree estar viéndose a sí mismo, o más bien una versión más pequeña de….Sora…..sin embargo, pronto los ojos de la criatura poco a poco van tomando un color más…rojo.

"..se siente raro…papá…." Dice el niño, cerrando los ojos y gimiendo un poco cuando el hombre pasa el vibrador sobre su inmaduro pene y lo deja allí hasta que se pone duro, sacando gimoteos de su boca. El hombre aprovecha esto para frotar lubricante sobre la punta de su propio pene y sobar con él la entrada posterior del niño a su merced, el cual se retuerce un poco bajo sus amarres a causa de las extrañas sensaciones que recorren su pequeño cuerpo.

"Abre tus ojos para mí, Sora…ya sabes que me gusta ver tus ojos azules…..no quiero castigarte de nuevo…." Dicho esto el niño abre sus ojos inmediatamente algo asustado pues todavía lleva las marcas sobre su cuerpo de su último castigo…marcas de correazos, cuerdas y dientes. Al cabo de unos segundos el cuerpo del niño se pone rígido y es asaltado por espasmos inmediatamente después….su respiración es agitada y su rostro está muy rojo, más no se compara con el bello color carmesí claro que han adoptado sus ojitos azules, pero que bien podría tratarse de un truco de luces pues hay muchas lámparas que iluminan la habitación.

"El hombre es el doctor Kou y el niño que está allí es su hijo….ellos gustan de subir los videos de las veces que se demuestran cariño físicamente….Kou ama a su hijo así que no hay na-"

"Esa depravación no es amor!" grita Kurapika a la vez que golpea una vez más el rostro de Satoru. Justo cuando va a atinarle un segundo golpe, un grito ensordecedor sale del monitor obligando a Kurapika a darse la vuelta.

"Duele! Papá, no! Sáca-"

"Eso es Sora, grita más fuerte! Hazlo por tu padre! Si me amas, grita!" exclama Kou arremetiendo más duro dentro del inmaduro cuerpo bajo suyo, haciendo que el niño abra la boca muy grande en un espeluznante grito mudo antes de comenzar a llora y suplicar que pare, con una voz llena de dolor. El hombre no se detiene hasta que ha conseguido meter todo su falo en el apretado y pequeño canal, desgarrándolo y haciéndole sangrar; para luego empezar un vaivén violento y fuerte que saca más llanto y gritos del pequeño Sora cuyos ojos ahora miran al techo, aterrorizados, y de un color rojo muy intenso. Kurapika debe apartar la vista de la pantalla y aunque desea con todas sus fuerzas estrellar el monitor contra la pared, se contiene y simplemente congela la imagen. Volviendo a posar sus ojos en Satoru, le coge del cuello para tener toda su atención.

"Ese niño no es su hijo…..Dime ahora quién es! De dónde vino! Cómo puedo hallarles!" enfatiza Kurapika cada pregunta apretando más fuerte el cuello del viejo hombre. Si bien sólo había visto una vez al doctor Kou, aquella única vez que Mai le mostró ese video, no había podido sacarse la imagen de ese hombre de la cabeza….de ese monstruo…..verle de nuevo y cometiendo tal atrocidad con otro niño…uno al que le había puesto ese nombre, era- Tenía que hallarles para salvar al pequeño del terrible final que le esperaba a manos de ese depravado al que llamaba padre….además….escuchar nuevamente el nombre de Sora y en especial dirigidos hacia un niño muy parecido al mismo Kurapika….con ojos verdaderamente azules, pero aún así muy parecido…..y por sobre todo un kuruta como él, algo que no podía ser pues todo el clan había sido exterminado….No, tenía que saber, tenía que encontrarles….necesitaba respuestas!

"Kou se lo compró a la doctora Miyuki hace dos años atrás, eso fue lo que nos dijo. Nadie conoce a la doctora ni sabe cómo ubicarla…y créeme, yo lo he intentado….pero lo que sí se sabe es que desde siempre se ha dedicado al tráfico de niños…..por un alto precio consigue para sus clientes el tipo de bebé que deseen, con las características que el comprador desee….No sé cómo lo hace, pero hace un par de años sacó a la venta esos niños cuyos ojos se vuelven rojos, Kou me lo dijo…se supone que ya no queda ningún niño así luego que masacraran a esa tribu tiempo atrás, pero ellas los consiguió, no sé cómo…." Satoru tiembla mientras dice esto, más Kurapika escasamente lo nota, su mente echa un lío imaginando mil escenarios de cómo esto puedo haber pasado.

Efectivamente, todos los miembros de su clan habían sido exterminados, tenía los ojos en su poder para corroborarlo, no faltaba nadie, además….esos niños eran muy jóvenes como para ser miembros de su tribu…..debían haber venido de otro lado? Kurapika no sabía, pero entendía que debía encontrar al tal Kou para conseguir respuestas y….rescatar a ese niño….

"Por qué le pusieron ese nombre? Quién se lo puso?!" pregunta de repente Kurapika, sobresaltando a Satoru. La coincidencia en nombres y características físicas había sorprendido a Kurapika desde un inicio…no podía ser casualidad….debía haber una razón y precisaba conocerla.

"Kou me dijo que se lo puso pues gustaba mucho de un niño que se llamaba así...por eso pidió que su hijo se pareciera tanto a ese niño que solía ver en los videos a través de la pantalla de su computador…..No sé cómo contactar a la doctora Miyuki, pero ella solía hacerle encargos a un amigo mío…..necesitaba óvulos y esperma para concebir a los niños que sus clientes demandaban, así que mi amigo solía pedirme que extrajera la semilla de los niños…la doctora se encargaba de los óvulos…..no me preguntes cómo, es cosa de médicos…"

Las palabras de Satoru hicieron caer de espaldas a Kurapika, su rostro distorsionado por el horror ante esta atroz revelación. Tal vez el viejo hombre no lo había comprendido todavía pues nunca supo de los verdaderos orígenes del niño al que conoció como Sora, pero para Kurapika estaba todo muy claro…..las veces que Satoru había ido exclusivamente para *ordeñarle* había sido con ese propósito, para recolectar las muestras que necesitaba esa doctora para llevar a cabo sus planes…..si Atsushi sabía que Kurapika era kuruta, entonces él debe habérselo dicho a ella…ese niño, y tal vez muchos otros, eran hijos suyos….

"NOOOO! NO! NO! NOOOO!" grita ciego de furia Kurapika, destruyendo todo lo que encuentra dentro de la habitación, a excepción del computador, para sorpresa y desconcierto de Satoru quien grita igualmente pero de miedo. No había bastado con que esos hombres destruyeran su vida de ese modo, tenía que repetirse la historia con sus hijos….hijos de los cuáles había desconocido su existencia hasta este momento…..hijos que no debería haber tenido…los últimos representantes de un clan que hasta hace poco sólo le tenía a él como único sobre viviente…..todo esto era muy difícil de aceptar para el joven muchacho. Soportar la idea de ser el último kuruta era difícil, pero la idea de que sus descendientes fuesen vendidos como mercancía, producidos en serie y para fines tan atroces, era…inconcebible. Kurapika consigue mantener algo de cordura para hacerle una última pregunta a ese hombre…..

"Dónde puedo encontrar a Kou?...dímelo ahora!" ordena Kurapika colocando la punta de su espada sobre el cuello del tembloroso anciano, sacando un poco de sangre. Satoru tartamudea, llora y suplica, más al final se rinde y sabe bien que no tiene otra salida que responder con la verdad….

"No-no, lo sé…..él sólo sube sus videos y los vende por internet…..nadie sabe dónde ubicarle….hace años que desapareció de-AAAHHH-" Satoru no termina de dar sus excusas pues Kurapika le rebana el cuello de lado a lado. Mientras termina de verle morir, el joven de cabellos rubios decide recolectar todo el material útil dentro de la habitación para poder localizar al doctor Kou, la doctora Miyuki y por ende….a esos niños…sus hijos….

Fin del flashback

Aunque esto había ocurrido algunos minutos atrás, el chico ya había encontrado un rastro que le guiaría al paradero de Kou, así que Kurapika había abandonado las ideas de conversar y reunirse con sus amigos, por lo menos no hasta que halla cerrado de una vez y por todas esta etapa de su vida…..de la cual no quería que nadie supiera, en especial sus compañeros….en especial, Leorio….

"…entiendo…" en verdad Leorio no entendía, pero por el tono de voz de su amigo sabía bien que no mentía: no podía ser ahora. Leorio voltea a ver el monitor de su computadora con una mirada triste en el rostro…allí se mostraba un video sin sonido donde se podía ver cómo una versión más joven de Kurapika –demasiado joven- lloraba y gemía de placer mientras tenía sexo con 3 hombres, gritando alto lo mucho que disfrutaba el trato rudo de esos sujetos…..sonriendo seductoramente para la cámara mientras lamía la punta del pene de uno de esos hombres.

Leorio, asqueado, cierra su laptop, y se coge la cien, pensativo. Sí, conocía bien a su amigo como para entender que si bien esas palabras salían de su boca, en verdad estaba sufriendo con lo que esos sujetos hacían con él. Leorio había encontrado el video escondido en el escritorio de uno de sus maestros, el cual había muerto hace poco y le había dejado –sorprendentemente- a él, su mejor alumno, su viejo y elegante escritorio. La decepción que se llevó Leorio al conocer que su respetado profesor gustaba de esa clase de *entretenimiento* sólo se vio superada por el horror de ver la imagen de su estimado y bello amigo siendo devorado por esos 3 hombres…tan sólo unos minutos atrás. Fue entonces que decidió contactar a Kurapika inmediatamente y, sorprendentemente, él respondió el teléfono esta vez.

No sólo había encontrado el video, sino también fotos….muchas fotos de un Kurapika demasiado joven como para estar posando de manera tan erótica y hasta obscena. Leorio sólo podía pensar en lo mucho que debe haber sufrido y debe seguir sufriendo su amigo a causa del abuso del que fue objeto, pues no había manera que hubiera hecho esas cosas voluntariamente…..esto había sucedido antes de que se conocieran, por el tiempo que su clan fue asesinado. Leorio necesitaba saber cómo había caído en manos de esa gente….pues bajo ningún concepto cabía en la cabeza del estudiante de medicina que Kurapika consintiera libremente que hicieran eso con él…..no el chico recatado y casi mojigato al que tanto conocía y estimaba, además…..el trauma que estos acontecimientos deben haber dejado en él explicaba muy bien por qué Kurapika se aferraba tanto a su venganza, por qué no podía dejarlo ir…..por qué no deseaba acercarse a alguien, a confiar en alguien….a amar a alguien…..

Todavía le hacía falta saber muchos detalles, pero parte de su entrenamiento como médico le había enseñado varias cosas sobre experiencias adversas y traumas psicológicos…..Había estado investigando sobre el tema para un examen que tenía, justo semanas antes de encontrar el video y las fotos, y armarse de valor para contactar a Kurapika y pedir un reunión en privado con él…..La última vez que se vieron, lejos de los ojos curiosos de Gon y Killua, habían hablado, en verdad hablado, y Leorio le había confesado por fin al chico los sentimientos que despertaba en él….Si bien todo en el lenguaje corporal de Kurapika indicaba que estos sentimientos eran correspondidos, al menos por un instante, algo le detuvo y el chico terminó por rechazarle…..reaccionando casi con violencia cuando Leorio trató de besarle en los labios, aunque se disculpó después por sus acciones.

"No puedes entrar sin anunciarte a la habitación de alguien!...y mucho menos desnudo…..no importa que seamos hombres….no es correcto….es peligroso inclusive…." Le había dicho el joven kuruta una vez y si bien sus palabras no tuvieron sentido en aquella ocasión (sólo pensó que era un poco mojigato), lo tenían ahora, luego de enterarse de esto y analizar su caso mientras examinaba la evidencia y recordaba sus pasadas interacciones…..estrés post traumático y muchas otros términos más que no terminaban de resolver el enigma que era Kurapika…..por eso tenía que verle…..tenía que ayudarle.

Kurapika le pareció atractivo desde que posó sus ojos sobre él….por más que su interés estuvo siempre dirigido a las mujeres, Leorio no pudo evitar sentirse inmediatamente atraído al joven kuruta la primera vez que se vieron. Su carácter rudo y su mal temperamento, hicieron que de inmediato olvidara cualquier idea tonta de acercarse al bello jovencito, pero, poco a poco, le fue conociendo y la amistad entre ambos floreció. Con el tiempo no sólo se habían convertido en amigos, sino también habían florecido en ambos sentimientos más allá de lo físico.

Si bien Leorio todavía sentía lo mismo por Kurapika y quería tener una relación de pareja con él, no iba a insistir en lo mismo mientras el joven estuviera sufriendo de ese modo. Ahora que sabía de dónde provenía parte de su sufrimiento y obsesión por cumplir con su venganza, tenía que hacer algo al respecto. Estaba seguro que Kurapika había querido llenar el vacío que sintió al perder a su gente y tapar el dolor que dejó detrás el tiempo que estuvo en manos de esos hombres, con su obsesión enfermiza de vengar a su tribu. Leorio temía que una vez que lo haya conseguido, Kurapika se sentiría vacío de nuevo, sin nada por lo que luchar y seguir viviendo….sería su fin. Él no iba a dejar que terminara de ese modo.

"Tengo que colgar….fue un placer escucharte de nuevo, Leorio…" dice Kurapika volteando a ver cómo Satoru yace muerto sobre la silla, totalmente desangrado….de su computadora sacaría contactos e información a la que no tendría acceso de otro modo….ya tenía todo empacado, era momento de retirarse y comenzar a cazar a esta gente…

"Desde luego, Kurapika….espero saber de nuevo de ti pronto." Dicho esto, la llamada finaliza. Tal vez no haya podido conseguir reunirse con Kurapika, pero no podía quedarse de brazos cruzados. Tenía una pista que seguir para dar con el paradero de esta gente que, al igual que su profesor, coleccionaba videos de niños y niñas siendo torturados y sometidos a la fuerza de ese modo….la gente que lastimó tanto a Kurapika siendo aún muy joven…..aunque no se refirieran a él con ese nombre….tenía que buscar a la gente que supiera algo del tal Sora…..era la única manera de ayudar a su amigo….

"Nos volveremos a encontrar….definitivamente…."


Gracias a todos por sus comentarios y por haber seguido esta historia hasta el final :D

Por allí me preguntaron sobre la chica que trajo la doctora para copular con Kurapika (E-126), bueno, Kurapika no sabe de ella pues no le vio y porque tampoco sabe mucho de la doctora. Será una de las cosas que descubrirá en su cacería :)

Hasta una próxima oportunidad!