Tanto tiempo sin actualizar este capítulo ya lo tenía escrito pero se me borro y tuve que volver a hacerlo.
Recuerden que los personajes de esta historia no son de mi propiedad al igual que la historia es una adaptación de una película.
Capitulo 5.
Se dirigió a la puerta
—Hola —saludo al abrirle la puerta.
—Hola Kagome ¿tienes visita? —pregunto curioso ya que le había parecido escuchar voces cuando el aun estaba afuera.
—Amm… la tele de al lado —contesto nerviosa.
—¿Quieres tomar un café, un refresco? —le ofreció amablemente guiándolo a la sala.
—No, no nada gracias —contesto quitándose la gabardina —Kagome creo que hay algo que debes de saber.
—¿Qué? —pregunto Kagome.
—La noche que fuiste a ver a Sesshomaru yo estaba en el pasillo ¡se toda la verdad! —contesto mirando como la cara de Kagome se contraía y esta tenía la mirada hacia abajo.
—Yo… yo —se sentó en el sillón poco a poco —Lo siento no tienes porque preocuparte voy a contárselos todo —contesto.
—No les digas nada —Miroku se sentó al lado de ella.
—¿Qué? —pregunto.
—Recuerdas que dijiste que nunca perjudicarías a la familia
—Si …
—Pues desde que te han conocido creen que han recuperado a Sesshomaru, si les dices la verdad ahora volverán a perderle, te necesitan Kagome igual que tu a ellos —le dijo Miroku viendo como ella sonreía.
—Yo… muchas gracias joven Miroku —le dijo al ojiazul.
—De nada señorita Kagome, me tengo que ir que pases buenas noches —se levanto del sillón y se dirigió hacia la puerta.
Lo acompaño hasta la puerta y antes de salir:
—Hasta luego joven Miroku —y se marcho de ahí.
—¡Auch! —se escucho un ruido y ella se dirigió hacia el closet lo abrió y no encontró más que a un Koga tirado con toda la ropa encima de él.
—¡Koga! Mira lo que hiciste —rechinaba los dientes con cada palabra y antes de que siguiera con su sermón sono de nuevo el timbre.
—¿QUIEN ES? —pregunto enfadada.
—Soy yo Inuyasha Taisho —le contestaron del otro lado.
—¡DIOS! Es que ya nadie usa el teléfono —alzo sus manos en el aire graciosamente estaba irritada.
—Yo si —contesto Koga.
—No me refiero a ti, me refiero a Inuyasha —contesto metiéndolo de nuevo en el closet.
Se dirigió a la puerta y antes de abrir se arreglo la melena azabache.
—Hola… ¿Qué más preguntas? —pregunto y vio que el le sonreía cínicamente tenía ganas de meterle una buena cachetada por el interrogatorio que le hizo.
—No en realidad te he traído un regalo de compromiso.
—no, no tenias porque hacerlo —contesto aun estando los dos en la puerta.
—Bueno en realidad lo mandan mis padres, está en el camión te lo subo, oye por cierto ese que salía ¿Era Miroku? —pregunto.
Antes de que pudiera contestarle se escucho un ruido.
—¿Qué es eso? —pregunto Inuyasha asomado la cabeza.
—El… el gato
—¡Que grande! —contesto él.
—Creo que lo mejor sería subirlo… subirlo al apartamento de Sesshomaru —contesto sumamente nerviosa lo cual no paso desapercibido por Inuyasha.
—Si no sabes lo que es —le dijo Inuyasha elevando ambas cejas.
—Bueno cualquier cosa quedaría mejor en el apartamento de Sesshomaru —se escucho de nuevo un ruido —Te acompaño —y prácticamente se lo llevo arrastrando.
Así se fueron al apartamento de Sesshomaru y el regalo eran unos muebles nuevos.
—Kagome más a la derecha para que entre bien —decía un Inuyasha quien agarraba la esquina de un sillón para meterlo por la puerta del apartamento de Sesshomaru.
—Si ya se, ya casi un poco mas —hasta que por fin lo metieron pero había un florero con agua y cayó al suelo.
—¡Uf! Creo que es el lugar ideal para el sofá —contesto Inuyasha y pusieron el sillón donde se había caído el florero.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
—¡Oh, no! Este idiota me ha dejado bloqueado —refunfuño enojado ya que su auto había quedado atrapado entre dos carros.
—Te dije que lo habías pegado mucho al de adelanto —le dijo Kagome con una cara divertida.
—Amm… buenas noches —se disponía Kagome a irse cuando:
—¿Vas a dejarme solo aquí? —pregunto sonriente.
—Amm… si pues si
—Quizá deba acompañarte a tu casa
—¿Para qué? —pregunto un tanto sonrojada al tener las orbes doradas mirándola fijamente.
—Por protección
—No, no hace falta estoy bien —contesto.
—Es por mí no quiero quedarme aquí solo esto es Japón —y ella le hizo un gesto con la cabeza para que se fueran caminando.
—Tienes cara de frio —le afirmo Inuyasha viendo como sus manos temblaban y sus mejillas se teñían en un color rosado.
—Sera porque tengo frio —contesto —¿Y tu no tienes frio? —pregunto.
—No, esta chaqueta es reversible la llevo puesta de lado caliente —contesto entre risas.
—¡Oh! Entiendo
—Deberías llevar una chaqueta mejor —dijo él.
—Este era de mi padre —contesto metiéndose las mano en la gabardina negra.
—Entonces debe estar helando de frio
—Mi… mi padre está muerto —contesto ella aguantándose las ganas de llorar.
—Yo, lo siento
—No es culpa tuya, murió el año pasado y de mi madre ni me acuerdo así que…
—¿Y cómo era tu padre? —pregunto él.
—Se parecía mucho a mi, ojos chocolate, pelo ondulado…
—No ¿Qué es lo que más recuerdas de el?
—¡Ah! Eso pues bueno le gustaban los mapas, cuando oíamos el nombre de una ciudad o país buscábamos donde estaba y hacíamos una ruta hasta ella —contesto algo triste.
—Si pudieras viajar a cualquier lugar del mundo ¿A dónde irías? —pregunto él.
—Me gustaría viajar a Venecia —le contesto sonriendo.
—Que bien yo nunca he ido para allá pero debe ser excitante —contesto él.
—Sí pero si tengo algo —saco algo de su bolso —Un pasaporte —y se lo dio para que lo viera.
—Un pasaporte que bien ¿Piensas salir fuera? —pregunto.
—No lo tengo planeado pero por si acaso tengo que salir del país inesperadamente y por favor no vayas a abrirla no soy fotogénica salgo toda rara y… —mientras seguía hablando Inuyasha ya había abierto el pasaporte y lo estaba viendo.
—Tienes razón no eres nada fotogénica —le dijo el al ver la foto y ella se lo arrebato con el ceño fruncido.
—No te enojes solo bromeaba —contesto divertido.
—Sabes remotamente claro pero me recuerdas un poco a mi padres —le dijo ella aun venían caminando rumbo a su departamento.
—¡oh! Entiendo ósea que era un hombre con clase, autentico caballero, un hombre trabajador…
—Que acaba de pisar una caca de perro —dijo ella entre carcajadas al igual que Inuyasha —Eso es tener clase.
—Bueno cuéntame más cosas ¿Dónde te criaste? —pregunto Inuyasha.
—Vaya que charlatán estas hoy, pues me crie aquí en Japón con mi papa —dijo ella.
—Lo cierto es que estoy a punto de empezar a tiritar y al parecer charlando se me quita.
—Gracias lo he pasado muy bien —le dijo ella ya que estaban en el estacionamiento del edificio.
—Esto resbala —dijo Inuyasha ya que el estacionamiento estaba lleno de nieve —Ya he llegado hasta aquí te acompaño hasta tu departamento.
—Cuidado hay hielo en el suelo —le decía Kagome mientras iban caminando por el hielo, el la iba sosteniendo del brazo para evitar que se callera al frio suelo —¿Vas a ir a ver a Sesshomaru mañana? —pregunto resbalándose junto con Inuyasha quien luchaba por mantenerse de pie ambos se abrazaron fuertemente.
—Vas a hacer que me caiga —decía Kagome aun abrazando a Inuyasha.
—No, no te preocupes —y se separo de los brazos de Inuyasha.
—Ya, ya esta —contesto pero se intento sostener y volvió a resbalar pero como Inuyasha era rápido la sostuvo ella seguía debatiéndose entre la nieve hasta que quedo muy pegadita al rostro de Inuyasha y enrojeció de la vergüenza.
—¿Estás bien? —pregunto el rompiendo el momento de tensión —Entonces vámonos.
—Por aquí —lo guio ella, dieron unos cuantos pasos y los cayeron al frio suelo.
—Ven dame la mano — le dijo Kagome ya que ella se había levantado y entre risas se levanto.
—Espero hasta que entres —le dijo el viendo como ella estaba ahí a unos cuantos pasos de el —Buenas noches.
—Buenas noches Inuyasha —y se metió dentro del edificio.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
—Vamos a ver Kagome ¿O el o yo? —pregunto Koga enfadado siguiéndola por las escaleras.
—El —contesto ignorándolo subiendo rápidamente las escaleras y se asomo por su ventana para ver como Inuyasha caminaba sobándose una pierna por la caída .
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
—Tengo una aventura —dijo una Kagome muy angustiada —Me gusta Inuyasha —confeso sin rodeos.
—¿Quién es Inuyasha? —pregunto Naraku leyendo el periódico ya que se encontraban en una cafetería.
—El hermano de Sesshomaru.
—¿Y qué? —pregunta Naraku.
—Que cree que estoy prometida.
—¿Con quién?
—Con Sesshomaru —contesto dándose leves topes con la mesa.
—Kagome de verdad no tengo tiempo para esto —contesto mirándola.
—¡No,no,no,no,no! tienes que decirme que debo hacer
—Di la verdad —contesto despreocupado.
—Si le digo a Inuyasha que le he mentido a su familia no volverá hablarme nunca ni Kaede, Izayo, Inu No Taisho, Shippo —contesto triste —Pero sabes que… creo que él lo sabe, ya Naraku ¿Dime que debo hacer?
—Dile que gustas de él.
—¿Qué? ¡Estás loco! —contesto ella.
—¿Loco? Si tu engañas a un vegetal —contesto defendiéndose.
—No lo engaño —contesto enfadada.
—Si engañas a su familia lo estas engañando a el —contraataco Naraku.
Continuara…
Muchas gracias espero que les haya gustado.
