Lo se me he tardado mucho, creo que a esta historia no le quedan muchos capítulos créanme estoy reconsiderando la posibilidad de acabarla lo antes posible.

Capitulo 6.

Inuyasha se encontraba sentado enfrente de Sesshomaru con una bandeja y encima de ella tenía un juego de cartas.

—¡Huy! No tienes suerte en las cartas —le dijo moviendo las cartas con su mano —rio un poco —Pero afortunadamente en el amor —suspiro —Recuerdo que en quinto o sexto grado empezaba a ser bueno para el póker y llegaba a casa con mucho dinero, conocía bastante bien la oficina del director siempre solía decirme ¿Por qué es que no eres como tu hermano Sesshomaru? Me sentía bien con eso, no me importaba porque estaba orgulloso de ti, y nunca he envidiado nada de lo que tengas —lo miro fijamente —Hasta ahora —agarro las cartas y las acomodo todas juntas —Partiré las cartas y la mas alta se queda con Kagome —las partió y escogió la suya vio que había ganado Sesshomaru a pesar de no estar participando en ello —Bien, lo decidiremos en tres intentos.

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Todos estaban cenando en la mansión Taisho .

—¿Ya decidieron a donde irán en su luna de miel? —pregunto Izayo a su futura nuera.

—No aun no señora Izayo —y bebió de su refresco.

—Nosotros nos fuimos a Cuba ¿Verdad amor? —dijo Inu No Taisho agarrando la mano de su esposa.

—Cierto cariño —le sonrió —Por cierto Kagome ¿Me ayudarías a conseguir a una chica linda para Inuyasha?

—Mama vamos, con Kiko tuve suficiente —arrugo el ceño al recordarla.

—Bueno yo no se cual sea su tipo de chica, así que creo no poder hacerlo —y volteo a verlo.

—Me gustan las rubias un poco llenitas —contesto jugando con su comida y su mama rio.

—Bueno ya sabemos cual es el tipo de Kagome —agrego Kaede al lado de Shippo y ella asintió graciosamente con la cabeza.

—Este puré esta cremoso —dijo Miroku rompiendo le tensión en el aire.

Shippo mira a Kagome y luego a Inuyasha.

—No es cierto, te gustan morenas —y a Inuyasha se le cayó el tenedor, Kagome lo vio de reojo y le sonrió.

Llego la noche ya era la hora de marcharse.

—Esperemos que vuelvas a visitarnos —Izayo la ayudo a ponerse el suéter.

—Muchas gracias —contesto ella y le beso la mejilla en forma de despedida —Adiós —Iba saliendo ella junto con Inuyasha quien la acompañaría a su departamento.

—¡Oh! Miren están debajo del muérdago —dijo Shippo con una enorme sonrisa al lado de Kaede.

—¡Uuhh! —todos lo dijeron.

—Tienes que besarla —dijo Kaede.

—Si es la tradición —dijo Izayo.

—Es un muérdago —Inu No Taisho.

—Vamos tonto, hazlo —le dijo Miroku divertido.

Kagome e Inuyasha hicieron lo que les pidieron acercaron sus rostros y se dieron un beso de piquito.

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Kagome estaba trabajando.

—Un boleto por favor —escucho del otro lado de la ventanilla.

—¡Oh dios mio! Shippo ¿Qué estas haciendo aquí? —le pregunto sonriendo —¿Quieres entrar? —le pregunto.

—¿Podemos?

—Si por supuesto —les indico la entrada con un dedo.

—Hola —saludo al chico que iba con Shippo.

—Hola ¿Quiénes son? —pregunto Sango quien trabajaba junto con Kagome.

—Yo soy Shippo y él es mi amigo Toya —lo señalo.

—Sango, Shippo es mi…

—Kagome va a casarse con mi primo Sesshomaru —dijo sonriendo y a Kagome le dio un paro cardiaco en ese momento.

—¡Que! ¿Kagome va a casarse? —grito.

—Bueno aun no es oficial, así que es prematuro decir algo —dijo nerviosamente —El tren esta aquí.

—Nos vemos luego Kagome —se despidió Shippo.

—Kagome ¿Estas embarazada?

—Si estoy embarazada —contesto ella —y el amigo de Shippo la miro con los ojos abiertos cuando iba saliendo.

—Kagome no me has dicho que sucede, no me has dado los detalles —la zarandeo Sango y Kagome la separo de ella.

—Sango hace falta tener relaciones para estar embarazada

—Pero tú estas comprometida.

—Bueno estoy esperando —le dijo Kagome.

—¿Esperando? —pregunto Sango extrañada.

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—Sesshomaru amor te extraño ya estoy en Japón, llámame —y se corto la voz de la contestadora del departamento de Sesshomaru.

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Todos estaban sentados en la sala de la mansión Taisho platicando amenamente cuando llego Shippo escandalosamente.

—Escuchen todos —les dijo y todos lo vieron extrañados —Kagome esta embarazada.

La cara de todos era un poema en ese momento Inuyasha solo miraba el piso.

—¿Cómo lo descubriste? ¿Qué significa eso de que esta embarazada? ¿Dónde has estado? ¿Quién te lo dijo?

—Mi amigo Toya la escucho decirlo —les contesto.

—Inuyasha ¿Tu sabias de esto? —le pregunto Inu No y vio cuando su hijo tomaba su gabardina y salía por la puerta principal de la casa.

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Kagome estaba terminándose de poner los tacones cuando tocaron su puerta.

—¿Quién es? —pregunto ella.

—Soy yo Koga.

—No estoy contesto —poniéndose brillo labial.

—Mi papa tiene un juego de llaves —contesto Koga del otro lado de la puerta.

—Eso es ilegal y lo sabes bastante bien —se acercó a abrir la puerta y lo primero que vio fue un enorme ramo de rosas rojas.

—Son para ti Kagome —le extendió el ramo de rosas y la miro se miraba realmente hermosa llevaba una un vestido negro de tirantes y zapatos de tacón.

—¡Oh! Koga son hermosas, pero no puedo aceptarlas —le dijo y el se recargo en la puerta.

—¿Es por el otro tipo? ¿No? —pregunto el.

—¿Por qué lo dices?

—He visto como lo miras —le dijo el mirando fijamente sus orbes chocolates.

—¡Que! ¿Cómo lo miro? —pregunto sonrojándose.

—No se como explicarlo pero creo que con amor —Kagome agacho la cabeza —Oye tómalas —y le dio el ramo de rosas.

—Gracias Koga —y lo abrazo siendo observados por alguien mas.

Camino afuera de edificio y vio a Inuyasha al lado de su carro.

—Inuyasha ¿Qué estas haciendo aquí? —le pregunto sonriendo.

—Amm-emm-yo ¿Vas a una fiesta? —le cambio el tema al verla vestida bastante bien.

—Si, mi amiga Sango tiene una fiesta esta noche —le dijo.

—¡Oh bien! te llevo —le abrió la puerta de su coche.

—No, sabes algo no es muy lejos.

—No, no, no vamos sube —le insto a subir al coche.

—Muy bien pero realmente no es lejos —y se subió.

—Así que ¿Todo esta bien? —le pregunto ella caminando hacia la casa de Sango con el al lado.

—¿Por qué no lo estaría? —pregunto el.

—Estas actuando muy raro —le dijo ella sin rodeos.

—No, no, no —le dijo pasándose la mano por su cabeza.

—Si así es.

Llegaron a la puerta de la casa de su amiga.

—¿Qué hay de Sesshomaru? —le pregunto Inuyasha mirándola fijamente.

—¿Qué hay de Sesshomaru? —le regreso la pregunta alzando una ceja hacia él.

—Sesshomaru va encontrar algunas sorpresas cuando despierte —y en eso se abrió la puerta y suspiro frustrado.

—Hola Kagome, que bueno que viniste —la abrazo —Pero no se queden ahí pásenle.

Entraron y unas chicas desprendieron a Inuyasha de su gabardina.

—Chicas por favor guarden la gabardina en el cuarto continuo —Kagome aprovecho la distracción de su acompañante y jalo a Naraku lejos de Inuyasha.

—Veo que trajiste a Sesshomaru.

—Ese no es Sesshomaru es Inuyasha —le dijo viendo como Naraku tomaba de su bebida.

—¿Y quien es Inuyasha?

—El hermano de Sesshomaru.

—Sesshomaru es quien esta en coma.

—Si —contesto ella.

—¿Y por qué trajiste a Inuyasha? —le pregunto extrañado.

—Yo no lo traje el me siguió hasta aquí.

—Así que Inuyasha es el prometido —afirmo Naraku.

—No, Sesshomaru.

—Sesshomaru ni siquiera sabe que existes —le contesto el.

—Lo se .

—Entonces Inuyasha es Sesshomaru.

—Si —contesto dudosa.

—Kagome

—¿Si?

—Hay doctores para estos asuntos —y se marcho a disfrutar la fiesta.

Vio sobre la mesa bebidas alcohólicas y se sirvió una copa.

—Oye —le dijo Inuyasha quien apenas había llegado —Eso esta cargado —le señalo la copa.

—Gracias a dios —y le tomo.

—No deberías tomar nada —le aconsejo preocupado.

—¿Por qué no?

—Porque no es bueno para él bebe —le dijo con voz alta todos lo invitados la miraban anonadados y Naraku había dejado de beber de su copa.

—Oye espera un minuto ¿Quieres? —le dijo siguiéndola por la calle —Oye esta noche no fue agradable y… —le dijo caminando a su lado.

—¿Y debo compartir alguna responsabilidad por eso? —le pregunto con los brazos cruzados.

—No ¿Quieres calmarte un poco? —y ella se detuvo y se recargo de una jardinera.

—Solo fue un mal entendido y además de lo de Koga y —eso ultimo lo dijo sin pensar.

—¿Qué dijiste?

—Nada —se retiro un poco de ella.

—No, no ¿Cómo que nada? Dijiste algo de Koga

—La inclinación.

—¿La inclinación? —pregunto extrañada.

—Si

—Así ¿A que te refieres con inclinación? Porque me dio flores —pregunto ella.

—Si, y luego te inclinaste.

—Y luego me incline.

—Si —se acercó a ella.

—Y ¿Cómo me incline? —pregunto.

—Muy diferente a un abrazo —se acercó lentamente a ella estaba a unos cuantos centímetros de su cara —El querer aceptar una inclinación —miraba sus mejillas sonrojadas sentía la respiración de ella muy cerca, tan cerca…

—Oye Kagome —los dos voltearon y vieron que era Koga —¿Esta molestándote? —pregunto.

—No, no

—¿Estas segura? Parece que se están inclinando.

—Gracias —le dijo Inuyasha y luego miro a Kagome —¿Lo ves?

—Estaré aquí por si me necesitas —le dijo Koga.

—Bien te lo agradezco mucho Koga —y Koga se alejó.

—Y bien ¿Qué hay del otro asunto? —le pregunto ella.

—¿El otro asunto? El otro malentendido —y ella asintió con la cabeza.

—Pensaste que estaba embarazada.

—Bueno Shippo dijo que el escucho.

—¿Y tu le creíste? —se rio ella.

—No había razón para no creerle —se encogió de hombros.

—Así que tu hermano solo se casaría con alguien como yo si estuviera embarazada ¿verdad? —le pregunto.

—No, no —se separo de ella y vio que lo miraba acusadoramente y agacho la cabeza.

—Buenas noches —Kagome camino hacia el edificio.

—El hecho es que no eres el tipo de Sesshomaru —le dijo el y Kagome volteo a verlo.

—Muy bien Inuyasha ¿Y de quien soy el tipo? —él se quedo callado —Gracias —y siguió caminando.

—Oye es una gran idea tu y Sesshomaru solo que no es obvio para todos.

—Sabes una cosa Inuyasha arruinaste mi año nuevo ¿Qué es lo que quieres Inuyasha? —le pregunto un tanto molesta.

—Solo quiero que estés bien —le dijo con las manos en los bolsillos.

—¿Y que eres seguro de la felicidad? ¿Acaso eres feliz? Porque no recuerdo que hayas tenido una conversación con tu padre ¿Quieres abandonar la empresa verdad? O eso fue solo otra mala interpretación.

—Oye ¿Qué sabes de mi familia? —le pregunto arrugando el ceño —El pasar una semana con mi familia no te hace una experta en eso.

—Pasar toda una vida con ellos no te ha servido —y subió las escaleras para llegar a su departamento.

—Si bueno tener feliz a la familia es algo complicado —le dijo siguiéndola por las escaleras —Seria feliz tu padre de saber que estas planeando unas vacaciones que no vas a tomar —vio como ella intentaba abrir la puerta.

—No, es cierto tienes razón, pero tu no tienes idea de lo que es estar solo —le dijo con melancolía.

—Bueno tienes a Sesshomaru —le dijo el.

—No, no tengo a nadie —abrió la puerta y se metió —Buenas noches —y cerro la puerta.

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Todos los doctores tenían un festejo…

—Vivan contentos vivan felices en el amor dulce sentimiento cantando voy para que me escuchen —Todos cantaban fuertemente sin percatarse que alguien desde una camilla poco a poco volteaba a verlos.

—Don Inu No me dijeron que viviera ¿Qué sucedió? —pregunto Kagome con un suéter en la mano.

—Sesshomaru despertó —le dijo, ella al escuchar esto se iba a ir pero el prácticamente la arrastro hasta el elevador.

—Vamos despierte —lo movía suavemente un doctor —Aquí esta su familia. Kagome estaba horrorizada miraba hacia la puerta y había un letrero de salida, Sesshomaru poco a poco abría los ojos miro cada uno de su familia y su mirada choco con la de Kagome, ella le sonrió nerviosamente.

—Y tu, ¿Quién eres? —le pregunto a Kagome estando acostado en la camilla, todos la miraron y Miroku se llevo una mano a la cabeza.

—¡Por dios! Tiene amnesia —dijo su abuela Kaede viendo como el ojidorado volvía a cerrar los ojos.

Continuara…