Luego de unas largas y bien merecidas vacaciones con mi casi hermano Garfield, lo mejor es hacerme la idea de que el colegio esta de vuelta en mi vida. Luego de aquella tragedia que sufrieron mis padres, los padres de Garfield decidieron hacerse cargo de mi ya que no tengo familia cercana y mi psicólogo recomendó que permaneciera en Jump City, y claro que eh estado llendo a un psicólogo después de lo que me paso era de esperarse que no pudiera superarlo sola. Gracias al cielo tengo a Garfield y a Karen que me ayudan con todos mis problemas. Pero hay algo mas, algo que aun sigo sin entender. Me pregunto, Porque mi psicólogo y todos a mi alrededor intentan convencerme de que los vampiros no existen? No lo entiendo yo juro que lo que acabo con mis padres fue un vampiro. Pero no hay forma de comprobarlo ya que cuando les hicieron la autopcia, no tenían ningún rastro de mordidas ni nada parecido.
- Oye Kori porque tan pensativa hoy?- comento un chico de profundos ojos verdes y hermoso pelo dorado.
- No, no es nada solo recordaba un poco- contesto una hermosa chica de cabello rojo como el fuego
- No estarás pensando en eso de nuevo verdad? Ya sabes que puedes contar con mi apoyo, juntos acabaremos con ellos. Lo prometo. - Aseguro el chico de cabello dorado.
- Gracias se que siempre puedo contar contigo y eso me da fuerza- murmuro la chica de ojos color esmeralda.
Garfield es el único que cree en mi, el único que cree la verdad. Porque esa es la verdad, mis padres murieron a manos de un vampiro, y yo Koriana Anders acabare con ellos, me pagaran mis lágrimas con su sangre.
Pero ya basta de pensar en eso solo por hoy. Mañana es el primer día de clases y ya quiero ver a Karen y charlar con ella sobre todo lo que hizo en las vacaciones. Si, definitivamente mañana será un magnifico día.
- Hey kory ven, es hora de nuestro entrenamiento. Grito Garfield desde el otro lado del jardín. Garfield era un chico con una buena posición económica. Pero sobre todo con un gran sentido del humor, a veces tenia demasiado sentido del humor.
- Ahí voy, espérame- grito la chica de cabello rojizo.
- Escuela?- Grito una chica de cabello negro corto con destellos azul-violeta y unos hermosos y grandes ojos de un color Violeta intenso.
- Si eso dije Rae, escuchaste perfecto- Contesto un hombre de tez pálida y ojos color café.
- Padre creo que ya estamos bastante grandecitos para ir a la secundaria. Gruño la joven de tez más blanca que el papel.
- No me importa tu opinión, ya acabe la discusión- Contesto el hombre, y se fue dejando a la chica enfurecida y con la palabra en la boca.
- No te rías, que esto va para ti también Richard Grayson- Grito la chica enfurecida a un joven de hipnóticos ojos del color del cielo.
El chico solo se burló más de la histeria de la chica.
- Rae no lo estás viendo desde un lado positivo, vamos, hace cuanto que no sales de aquí? Pregunto el chico de cabello lacio color azabache.
- No seas hipócrita Dick sé que estás de acuerdo solo porque hace mucho que no cazas.- Objeto la chica. –El chico la miro fijamente y le dio una sonrisa perversa.
- Entonces si lo sabes, disfrutémoslo al máximo, no me digas que no tienes ganas de cazar, de sentir el miedo que hace que tu adrenalina este en su máximo punto. Admítelo no lo puedes evitar al igual que yo Rae, somos iguales. Somos hermanos. –El chico sabía que lograría persuadir a su hermana, pues tenía una gran técnica de manipulación que de hecho funcionaba mejor con las mortales.
- Hay ya Dick basta, deja de utilizar esos métodos conmigo, está bien lo admito no me vendría mal un poco de acción, iré mañana, pero que conste que no me engañas, sé que todo esto del colegio es una macabra idea de tu perversa mente.- espeto la chica-
El chico solo le dio una sonrisa y se fue a su habitación.
Mi nombre es Richard Dick Grayson y soy una de las peores pesadillas de cualquier humano. Si, soy un vampiro, esos seres despreciables, horribles y blah, blah, blah…
Los humanos creen que nosotros no existimos y eso me divierte porque cuando se dan cuenta de que si estamos compartiendo su vida con ellos, ya es muy tarde para contarlo. Que si bebemos sangre? Si, es uno de los aciertos que tienen acerca de nosotros, y no tienen idea de cuanto me gusta, en especial cuando cazo a mi presa. Es algo muy fácil y divertido primero la seduzco, la manipulo a mi antojo
