Primero voy a agradecer a las niñas que me dijeron que siguiera, besitos a ellas.

segundo, lamento el cambio de nombre, me confundí con el proyecto de otra historia que tengo, ya lo arregle así que no se enojen...

Espero empiece a gustarle la historia, cariñitos y disfruten.


Un silbido cortó el viento y solo los años de experiencia en lucha, y mis instintos que estaban al mando, mi cuerpo se movió en el justo momento que una daga pasaba por centímetros a mi lado clavándose justo donde antes estaba mi cabeza.

Oh mierda.

-Creo que gane-dijo una voz con una risita que hizo un suave eco en el bosque.

Mi cabeza se movió de golpe para ver como las extrañas se miraban, la castaña fulminaba a la otra que le sonreía en respuesta.

-Bien, se ara a tu manera esta vez- los ojos llameantes nos miraron durante un segundo mientras le respondía, al siguiente parpadeo ninguna de las dos estaban frente a nosotros, no se veían por ningún lado y aun así podía sentir las llamas de sus ojos puestos en nosotros

-Qué carajo?- gruño Emmett viendo a todos lados.

Pasaron varios segundos en donde solo el silencio reino a nuestro alrededor, poniéndonos más tensos

-Porque demonios no salen de una vez, para que podamos terminar con esto-Rosalie rompió la burbuja mostrando sus dientes mirando a la oscuridad de las copas de los arboles-ya me canse, maldita sea.

-Oh, pero eso no sería divertido- le respondió la vocecita por fin.

-Esto hubiera sido mucho mas rápido-Se escuchó la otra los ojos buscando la voz como terciopelo. Podíamos sentirlas, moviéndose, desplazándose a nuestro alrededor, pero lo único que podíamos ver era a los arboles meciéndose ligeramente por la brisa-pero ya que interrumpieron nuestro entrenamiento es justo que se presten para terminarlo-su voz nos envolvía, estaba en ningún lugar y en todos lados al mismo tiempo.

Una risa melodiosa y espectral hizo eco a nuestro arreador. Nos estremecimos, al parecer acabábamos de entrar en un macabro juego.

"Esto no me gusta nada" me dijo Emmett en su mente, lo mire de reojo viendo la inseguridad tanto en sus ojos como en sus pensamientos.

-A mí tampoco-susurre rápidamente lo que sería imposible de escuchar para los humanos.

¿Por qué aun no podíamos verlas? Me pregunte mirando frenéticamente a mi alrededor, pero pasaron varios latidos de corazón sin que nada más se sintiera.

Un momento ¿latidos de corazón?

-Son Humanas?-pregunto Rosalie desconcertada mientras Emmett me miraba sorprendido, hasta ahora no habíamos escuchado nada tan asustados como estábamos pero ahora, ahí estaban, claramente un par de corazones latiendo.

El silencio continúo y una atmosfera más tensa se formó a nuestro alrededor, al parecer nos les gustaba que supiéramos su naturaleza.

Con una risa aguda y burbujeante de niña pequeña las dos parecieron frente a nosotros sobresaltándonos, mostrándose por fin.

Ambas eran hermosas, pequeñas y aparentemente delicadas, ellas no eran más altas que Rosalie, como mucho sus cabezas llegabas a mi barbilla, rasgos delicados parecidas a dos ángeles, sus ojos, en los extremos opuestos (hielo y fuego) eran enmarcados por largas pestañas, la piel brillante y de un saludable crema y rosa, el cabello a pesar de estar atado relucía con los rayos del sol.

La piel se me erizo y sentí una corriente de terror envolverme por completo, no quería sentir miedo pero la sensación se apodero de mi cuerpo, invadiéndolo como una infección al tenerlas frente a frente.

Si, en ellas latía un corazón pero eran sin duda más que humanas.

Los ojos de hielo, nos enfocó y sonrío por fin transformando todo su rostro. Esto la hacía feliz claramente aun así sus ojos perdieron todo brillo dejando solo el frio y plano celeste.

-Corran-canturrio.

Rosalía gruño en desacuerdo pero a su cuerpo retrocedió un paso.

-Vete al infierno- escupió mirándole con odio, la castaña solo sonrió también como si guardara un gran secreto, el rojo y negro predominando en su ojos de fuego.

-Quienes son ustedes?-pregunte mirándolas de una a otra alternativamente.

-No, no, no- negó la de pelo negro-eso es un secreto Vampiro curioso-susurro poniendo su dedo en sus labios y la castaña soltó una risita mirándola divertida.

Nosotros nos quedamos en silencio asimilando que ellas sabían perfectamente lo que nosotros éramos.

-Bien… a lo que vinimos-sin nada mas que decir la morena se movió hacia adelante con decisión.

-Me parece justo saber quiénes son ya que ustedes saben quiénes somos nosotros- y que somos, me dije mentalmente.

-Alice-llamo la castaña deteniéndola, sus ojos aun en llamas, literalmente. Ahora más cerca podía ver como el negro y el rojo danzaban en su iris como una fogata, Alice, como la había llamado su compañera, se enfocó en ella pestañando y con eso dándole un poco de brillo a sus fríos ojos pero eliminando la sonrisa.

-Creo que el lector de mentes tiene razón- le dijo cuándo los ojos de hielo la miraron interrogantes

Me sorprendí y me sentí al desnudo al saber que ellas no solo sabían que éramos sino que también sabían mis habilidades ¿Qué más cosas sabían?. A cada momento que pasaba cerca de esa pequeña mujer castaña algo en mi interior gritaba mas fuerte que escapara y con eso mi odio crecía también.

-Pensé que no sabían quiénes éramos-Sus cejas se alzaron sorprendidas por la agresividad en mi tono, yo también me sorprendí, a pesar de lo que mi cuerpo me advertía el peligro, mi odio y desprecio me empujaba a no dejar que ellas lo vieran.

-No lo sabemos, solo necesitamos saber que son y eso es suficiente- Alice bufo y miro a la castaña alzando una ceja-oh, vamos- rogo y aunque el rostro estaba sin expresión su tono era de que estaba a punto de patear el suelo con una rabieta por que se le estaba negando actuar.

Su compañera soltó otra risita y se cruzó de brazos implacable sobre su pequeño top color blanco a juego con sus pantaloncillos cortos.

En algún lugar lejano de mi conciencia me fije que las heridas y hematomas que eran visibles hace unos minutos ya no se veían por su blanca piel, pero solo pude darme cuenta en segundo plano, ya que el movimiento hizo que mis ojos registraran por primera vez lo que ella traía en su mano.

Sostenía en su mano una plateada cuchilla y que probablemente era la pareja de la que aún estaba clavado en el árbol, el brillo de la hoja reflejaba los rayos del sol lanzando pequeñas luces hacia ella, la empuñadora estaba cubierta por sus dedos pero el dorado aún era visible en pequeños lugares. Mire rápidamente a la pequeña y vi que ella tenía las manos desnudas.

Volví los ojos a la castaña que me miraba suspicaz

-Terminaste?- pregunto.

-Si sabes que es lo que somos, deberías saber que las armas no puedes hacernos nada- dijo Emmett haciendo que los ahora los ojos lo miraran el.

-No estoy tan segura- la castaña se encogió de hombros indiferente mirando como la cuchilla se movía entre sus dedos con destreza -Te pareces si probamos?- alzo la vista sonriendo y mi cuerpo se hizo para atrás involuntariamente alejándome con un escalofrió y Emmett y Rosalie me imitaron.

-Esto es ridículo-mascullo Rosalie al ver su propia reacción.

-Creo que es hora de terminar con esto-volvió a insistir Alice, y la castaña, luego de mirarnos un segundo, asintió. Vi como los ojos de la morena se opacaban nuevamente volviendo a sonreír satisfecha

-Esto se ha alargado mucho, no es común que nosotras actuemos de esta forma-la castaña señalo nuestra vergonzosa postura - pero tampoco es habitual que nos hablen, siempre nos atacan inmediatamente-ladeo la cabeza divertida y sonrío- será una buena historia.

Sus cuerpo se acercaron preparadas para atacar y Emmett gruño en respuesta haciendo que los arboles vibraran. Ellas ni siquiera pestañaron, solo miraron indiferente a mi gigante y feroz hermano.

¿Que estaba mal con estas mujeres?

-Mi nombre es Isabella, y ella es Alice-me miro a los ojos ignorando por completo a Emmett encerrándome en el fuego de ellos -es un lástima que no sirva de nada que lo sepan- Otro paso y mi cuerpo se agacho preparado, asustado como la mierda, pero preparado para lo que venía.

-Pueden reconsiderar mi ofrecimiento anterior- la morena llamada Alice movió la barbilla instándonos a correr, Emmett, Rosalie y yo nos miramos de reojo pero el orgullo pudo más, nos quedamos plantados en nuestros lugares.

-Creo que no- Emmett movió su cabeza duramente.

-Como quieras- Isabella hizo girar la cuchilla nuevamente entre sus dedos y con un movimiento fluido la deslizo en una pequeña funda que estaba amarrada en su muslo derecho, tenía otra igual vacía en el lado izquierdo- esto me ha divertido, así que creo que como una ocasión especial amerita también algo diferente.

Antes de darme cuenta o que hubiera terminado la frase la tenía frente a mi sonriendo de lado y luego solo sentí el aire, aunque innecesario, salir de mi cuerpo por el golpe de su puño en el estomago.

Me recupere rápidamente, y a pesar de todo lo que tenia arraigado en mi mente, mi mano voló hacia su rostro dándole un golpe de revés elevándola del suelo unos metros y alejándola hacia unos árboles lejanos.

Escuche a Rosalie y a Emmett gruñir, moví mi rostro para ver cómo se agazapaban protegiéndose de la pequeña que bailaba a su alrededor riendo, de pronto su risa ceso y con un golpe invisible, incluso para nosotros, abofeteo a Rosalie mandándola lejos, y en el mismo segundo Emmett salía volando detrás de ella estrellándose contra un árbol rompiéndolo por la mitad.

-Creo que deberías preocuparte por tu propia pelea-mi cabeza giro de golpe para ver como Isabella caminaba despreocupada hacia mí pero con sus ojos completamente rojos ahora.

Mis ojos se agrandaron y si hubiera tenido corazón se habría detenido al verla, el golpe que le había dado bastaba para destruir a un ser humano, pulverizar su rostro, incluso desprender la cabeza de su cuerpo, pero ella solo tenia un pequeño hilo de sangre en la comisura de su labio

El ambiente se llenó con el olor de su sangre y el cabello de mi nuca se erizo, el miedo alzándose con brutalidad deslizándose por mi interior. Isabella escupió un poco de su boca y se lo limpio pasando su lengua por la pequeña abertura de su labio y todo olor ceso rápidamente, no así mi miedo

-Como?...-jadee respirando agitadamente. Ella negó lentamente mientras seguía acercándose.

-Eso si es un secreto-hizo el mismo gesto que su amiga con el dedo en sus labios y retrocedí al ver su cercanía, antes de que pusiera mi pie de nuevo en le piso ella ya estaba con su rostro a escasos centímetros del mio, abrí la boca sin entender y me moví nuevamente para alejarme y situarme a algunos metros de distancia.

Mis movimientos no eran lentos, ni siquiera cercano a la humanidad, nada ni nadie podría seguirlos pero ella ya estaba a mi lado moviendo la cabeza divertida.

-Ustedes nunca aprenden-susurro antes de levantar su pierna y golpear mi pecho con su pie mandándome a bolar por los aires.

En eso escasos segundos en que choque, sintiendo los golpes en mis costillas y espalda, uno tras otro según pasaba los árboles, mis instintos volvieron a tomar el control, todas las preguntas y confusión paso a otro plano.

Si no escapaba iba a morir, eso mi cuerpo lo tenía claro.

Caí al suelo repleto de hojas con un golpe sordo y aunque intente levantarme rápidamente el golpe en mi pecho me lo impidió.

Me dolía como el infierno, y no solo eso, podía sentir que verdaderamente me había hecho algún daño, aun así en algún lugar de mi mente se negaba a creer que una humana me estuviera dando una paliza.

Cuando estuve de pie con dificultad vi como ella se acercaba a mi lado, mire a mi alrededor buscando a mis hermanos preocupado por su condición, Emmett estaba tomándose un brazo con el otro como si no pudiera sostenerlo por sí mismo, y Rosalie a su lado respiraba agitada, su ropa estaba rasgada y sucia. Con angustia pude ver que apenas se afirmaba en sus piernas.

"Edward, estoy lastimado y no se cuanto tiempo pueda defenderme. No sé que pasa, pero sé que no podremos ganar" asentí rápidamente al pensamiento de Emmett. Lo mire un segundo más antes de ponernos en movimiento.

Con un movimiento forzado Emmett ocupando la poca energía que le quedaba se abalanzo hacia la pequeña e hizo uso de su altura para darle golpe de que la hizo girar en el aire antes de golpear el suelo.

En el mismo instante yo me moví con rapidez interceptando a Isabella, me coloque en su espalda sorprendiéndola.

-Que mier…- la tome de su cuello y con toda la fuerza que fue capaz la eleve y la mande volando lo mas lejos que pude entre los árboles.

-Ahora-gruñí y salí corriendo al lado de mis hermanos, mi mente me decía que esto no tenía sentido ¡Estábamos escapando de dos humanas por todo los cielos!

Bien, el orgullo está sobrevalorado después de todo.

-Estas bien Emmett?-pregunte mientras el bosque se desdibujada a mi lado por la velocidad a la que estábamos corriendo.

-Esa pequeña no me toco-dijo frustrado- o al menos no creo que lo hizo-movió su cabeza confundido- En un momento estaba parada frente a nosotros y en el otros estaba tumbado boca abajo con un dolor del demonio en mi brazo-gruño y movió su brazo un poco haciendo un una mueca.

-Nada de esto tiene sentido-Rosalie salto un árbol caído y al aterrizar frunció los labios en una línea tensa de dolor-sea como sea no me quiero quedar averiguarlo.

Un sonido de pasos nos hizo miara a nuestro lado y estaba seguro que la temperatura de mi cuerpo descendió algunos grados más.

Ahí a nuestro lado estaba Isabella corriendo a nuestra misma velocidad y más atrás estaba Alice sonriendo malévolamente como si esto la divirtiera aun mas.

Esto se ponía más y más extraño a cada segundo.


Aunque no me dejaron los Reviews que yo esperaba voy a dejar el segundo para ver si así se entusiasman, recuerden que si a ustedes no les gustan yo voy a tener que borrarla...

Besitos a todas, nos encontramos pronto, depende de ustedes cuando.

Atte. Vale