Aquí esta el tercero… Gracias por los comentarios del capi anterior, se siente bien saber que lo que escribo les esta gustando. Por eso subi un día antes de lo que tenia pensado.
disfruten
Edward pov.
-Oh demonios-susurre mientras mi mente se queda en blanco, Isabella había perdido su sonrisa y sus ojos estaban más rojos, casi luminosos, mientras nos miraba.
Se adelanto unos pocos metros aumentando nuestra, de por si rápida velocidad, su cabello volando detrás de ella, una estela castaña y dorada. Con la ayuda de un árbol a su lado se impulso para saltar horizontalmente y quedar frente a nosotros haciéndonos detener de golpe.
-Esto ya perdió lo divertido-gruño mientras sacaba, ahora ambas, cuchillas de sus fundas, Emmett se interpuso entre ella y Rosalie mientras se agazapaba mirándola con odio.
Cualquier humano normal estaría aterrado de ver a alguien del tamaño de Emmett estar a punto de atacar, pero claro, ella no era un humano normal, ya que solo frunció más el ceño y estaba seguro de que su cuerpo irradiaba violencia por cada trozo de piel impaciente por salir y desatarse sobre nosotros.
-Es hora de terminar con esto-mi cuerpo se estremeció al sentir, como el terror se apoderaba de mis sentidos, mi respiración se aceleró preparándome para lo que vendría, lucharía, maldita sea que lo haría, pero no estaba seguro de cuánto tiempo resistiría, si es que llegaba a tener la oportunidad, claro.
-Alice- susurro con voz contenida, apretando los dientes. Aunque sus ojos seguían en mi hermano, tal vez por el cómo mi cuerpo estaba a punto de echarse a temblar o tal vez por como sus cuchillas estaba orientadas hacia a mí, sabía que el odio y la ira no estaban dirigidos hacia Emmett.
-No vamos a seguir jugando?- le pregunto su compañera con la voz sin emoción, sus ojos fríos la miraron impasibles esperando una respuesta. Isabella negó lentamente sin despegar su mirada de nosotros.
-Lo lamento. Te lo compensare- le echo una corta mirada devolviéndose de inmediato en nosotros.
Alice le dirigió una sonrisa verdadera haciendo un movimiento de indiferencia con sus manos.
-De acuerdo- retrocedió algunos pasos mirándonos con resignación dejándo a Isabella , a nosotros, a los arboles bailando con la brisa helada y el silencio previo a la muerte.
Un latido.
Sus ojos nos analizaron, barriendo el espacio entre nosotros, viendo nuestras posturas, deteniéndonos con las llamas de sus ojos. Estábamos clavados al piso cubierto de verde vegetación, estábamos indefensos, no podíamos hacer nada, mi mente y la de mis hermanos estaba en blanco.
Un segundo latido y supe que no llegaría a escuchar un tercero, al verla de pronto entre nosotros moviendo sus cuchillas, veloces, entes sus dedos.
Volaron patadas y puñetazos, estábamos impotentes, no veíamos o escuchábamos nada, ella era solo un espectro moviéndose entre nosotros, azotándonos, el aire salía de mi cuerpo y nada entraba de vuelta, sentí como algo o mucho se rompía en mí. Caí al suelo como un bulto sin vida, Emmett y Rosalie se estrellaron con los arboles a mi lado deslizándose junto a mí y por un corto instante me di cuenta de que ellas solo habían estado jugando con nosotros antes.
Realmente este era el final
Vimos como Isabella se alzaba sobre nosotros preparada para dar el golpe final mientras nosotros respirábamos en jadeos, Emmett intentaba levantarse y Rosalie siseaba a su lado con el cabello repleto de hojas tendida en el suelo, y yo solo podía mirar como esas cuchillas estaban cada vez más cerca.
Solo faltaba un último paso pero su pie se detuvo en el aire, su cabeza voló para mirar a su lado entrecerrando los ojos observando hacia el bosque que nos rodeaba, viendo o escuchando algo que nosotros, en nuestras precarias condiciones, no podíamos saber.
Se hizo aun lado de un salto y Alice de inmediato apareció en su costado izquierdo, atentas al bosque moviéndose como una sola, y tuvo que pasar otro respiro para que sintiera el mayor alivio de mi existencia.
Carlisle apareció frente a nosotros escudándonos y como niños temerosos suspiramos sintiéndonos cálidamente protegidos, si había alguien bueno en situaciones extremas era él. Nos levantamos con dificultad haciendo muecas por el profundo dolor que sentíamos recorrer nuestros cuerpos, y observamos como nuestro padre se enfrentaba a Isabella y Alice.
-Están bien?- pregunto en un quedo murmullo sin mirarnos.
-Si- susurramos a coro y gemí al sentir como una de las costillas rotas se acomodaba nuevamente en su lugar.
¡Maldición! Ardía como el infierno.
- Te conozco?-pregunto Isabella frunciendo el ceño molesta por la interrupción, Alice a su lado se volvió con verdadera sorpresa al mirar a mi padre, quien se movió hasta nuestro lado dándonos una rápida mirada.
-Un gusto volver a verte-Carlisle sonrío tenuemente mientras estiraba su mano para estrecharla con Isabella pero sus pies, que intentaron dar un paso, retrocedieron en el mismo segundo donde estaban, sin poder moverse de su lugar- no te conozco a ti personalmente pero si a tu antecesora. Soy Carlisle Cullen- le aclaro luego de ver la mirada penetrante de Isabella a sus ojos.
Antecesora ¿Que mierda estaban hablando?
Isabella le lanzo una mirada rápida a Alice y el brillo de reconocimiento se poso en sus ojos al mirar de nuevo a Carlisle.
Mi mente tan espaciosa no podía entender que estaba pasando, no es que estuviera en mi mejor momento tampoco y la mente de Carlisle estaba impidiéndome entrar para darme una pista de lo que sucedía.
Mi padre, que aun tenía su mano en el aire, suspiro como si estar en esa posición fuera un gran reto.
-Supongo que tus instintos son mas fuertes al saber quien soy Carlisle- dijo Isabella mirando con atención los gestos de Carlisle.
Este asintió despacio y sonrío relajando mínimamente sus músculos pero al ver como Isabella se adelantaba para tomar su mano volvió a estar rígido y tenso.
-Por lo que intentare no sentirme ofendida por eso-señalo ella al ver su reacción y estrecho su mano cortamente para luego retroceder algunos pasos hasta ver que el cuerpo de Carlisle estuviera más o menos normal, sus ojos bajando de intensidad, volvieron a bailar con el negro y el rojo entrelazándose.
-Te lo agradezco- mi padre reconoció ese gesto devolviéndole una sonrisa sincera- supongo que el tiempo me ha hecho débil-la castaña soltó una risita haciendo que unas pequeños hoyuelos se formaran en sus mejillas.
Con esa expresión la hacía a parecer solo una adolecente indefensa y delicada. Me quede estático con muchos pensamientos dándome vueltas y este intercambio entre ellos agravaba mas aun la penosa situación de mi cerebro.
Carlisle miro a la pequeña Alice y sonrío con un brillo cariñoso en sus ojos color dorado oscuro.
- También se quien eres- le dijo- conocí a tu… ¿abuela?- esta se adelantó con delicadeza sonriendo amigablemente para abrazarlo un segundo muy corto volviendo de inmediato a su lugar.
Me sorprendí lo agradable y cercana que se mostraba la pequeña cuando no estaba en modo diabólica, aunque pude notar como mi padre se quedaba quieto durante el corto abrazo. Aun así, al igual que la castaña estando tranquilas pasaban por dos inocentes y agradables niñas sin nada fuera de lo normal.
-Si, mi abuela- confirmo Alice sonriendo feliz, pero al mirarnos el desprecio que antes había visto cambio para dejar paso a verdadera aberración y furia.
Si. Cuando no estaba en modo diabólica podía pasar como una niña… justo como no era ahora.
-Es bueno haberte encontrado, pero mucho me temo que no es el mejor momento-dijo Isabella volviendo su fiera mirada a nosotros, el rojo brillando. Carlisle dio un paso adelante interponiéndose entre ella y nosotros nuevamente.
Ojos rojos lo miraron confundidos un segundo y al siguiente la furia se dirigió hacia él haciendo que el cuerpo de mi padre se tensara visiblemente. Sin poder evitarlo Emmett, Rosalie y yo gruñimos para protegerlo de la mirada de la extraña humana
Estúpido de nuestra parte considerando el hecho que habíamos estado a punto de morir bajo su mano. Hecho que aún no lograba asimilar de todo, creo que i una parte de mi esperaba despertar de un sueño o algo, incluso eso sería menos extraño que lo que estaba sucediendo.
Aun así Isabella no se inmuto con los rugidos, estando ocupada fulminando a Carlisle con sus ojos.
- No te interpongas Carlisle, este no es tu asunto-Alice interrumpió la conversación silenciosa de Carlisle e Isabella intentando relajar el ambiente.
Carlisle negó con la cabeza lentamente sin quitar sus ojos de la castaña.
-No puedo quedarme al margen si ustedes quieren matar mis hijos-le respondió este, a lo que Isabella le estrecho los ojos con desconfianza.
-Tus hijos?-pregunto lanzándonos miradas y regresando a Carlisle.
-Mis hijos-repitió Carlisle.
Ya no podía más, a cada segundo me encontraba más confundido y desesperado por una explicación.
-De que va todo esto Carlisle?-pregunte escuchando el eco de mi confusión en las mentes de mis hermanos.
"Espera un momento Edward" respondió Carlisle sin dejar de mirar a Isabella.
-No creo que me guste mucho la idea de que estés protegiendo vampiros Carlisle, entiendo que lo intentes siendo como me dijeron que eras, pero sabes que eso no es posible-Isabella tenía una mirada sombría en sus ojos y una gran decepción siguió sus siguientes palabras-lamentaría saber que debo matarte a ti también por traicionar el acuerdo-Carlisle retrocedió un pequeño paso pero mantuvo en su decisión de protegernos.
Yo solté un rugido dirigido a la castaña.
¿Quién se creía esta extraña para venir y amenazar a mi padre?
¿Y qué te crees tú, que le ruges a la mujer que estaba a punto de cortarte la cabeza? Me pregunto mi confuso cerebro.
No sabía que me pasaba, tenía miedo, sí, pero el odio recorría también mi cuerpo incitándome a rebelarme a esa primera emoción.
Creo que nunca había sentido tanto odio por alguien en toda mi existencia, pero fue como si no hubiera hecho nada ya que ella y Carlisle siguieron ignorándome magistralmente como si fuera un niño haciendo un berrinche.
Hice una mueca y me tome el brazo sintiendo como otro hueso se acomodaba ahora en mi hombro, Emmet y Rosalie estaban con expresiones iguales, seguro sintiendo como el veneno en nuestra sangre regeneraba los daños.
-Nunca te traicionaría, ellos si son mis hijos-se defendió Carlisle y retrocedió hasta quedar a nuestro lado nuevamente, sus facciones eran duras pero se veía que intentaba mostrarse sereno y tranquilo como siempre.
- Y supongo que me vas a decir que siguen tu "dieta"-Isabella se cruzó de brazos aun con la cuchillas en sus manos, Carlisle se estremeció al verlas y su expresión se endureció.
-Así es, ellos siguen mi mismo camino-asintió Carlisle-sé que es difícil de creer pero debes confiar en mi.
-Solo debes ver nuestros ojos para ver que lo que te esta diciendo es verdad-gruñí haciendo que los ojos rojo se dirigieran a mi rostro, me miro dibujando una sonrisa burlona.
-Yo solo veo ojos negros, genio-su sonrisa de superioridad me hizo sentir la amargura de la humillación en mi boca-si no vas a decir nada productivo será mejor que dejes hablar a los grandes niño- termino rodando sus ojos y alejando su mirada de mi rostro.
Maldita niña altanera, la odiaba, cada molécula de mi cuerpo la odiaba y el sentimiento crecía a pasos agigantados.
Por supuesto que mis ojos estaban negros, ya que en situaciones de tensión nuestros ojos cambiaban y como la reacción a ella había sido incluso antes de verla era obvio que nunca los viera de color dorado, pero nada de esto me hacia sentirme mejor.
¿Y que era eso de niño? Niño. Niño. ¡Con un demonio! yo podía ser su abuelo!
Escuche una pequeña risita del lugar en donde Emmett y me gire para darle una mirada de odio a lo que el solo se encogió de hombros haciendo otro gesto de malestar
Bastardo… ¿de verdad se estaba riendo de mí en esta situación?
Es Emmett me respondí en un suspiro interno y me consolé al ver como su rostro estaba aún contraído de dolor.
Isabella se concentró en mi padre mirándolo durante largo tiempo tomando una decisión.
-Lo dejare pasar por ahora Carlisle-dijo por fin- pero sé que tienes claro que no puedo dejarlo así-sus palabras tranquilas contrastaban con el fuego se sus ojos al mirarnos.
-Se perfectamente que no puedes-Carlisle susurro afligido pero con su gran cuota de alivio- te aseguro que no te arrepentirás de confiar en mi-termino.
Isabella y Alice dieron un paso atrás alejándose de nosotros.
-Eso espero, porque no me gustaría seguirte y terminar con esta amistad- sus ojos volvieron a nosotros y una sonrisa perezosa apareció en sus labios-es una pena que no pudiéramos terminar-sus ojos buscaron a su compañera - no te parece que es una pena Alice? - Alice soltó otra de sus espeluznantes risas y asintió.
-Fue muy divertido-miro a mis hermanos con una sonrrisa maligna-¿Verdad?-Rosalie siseo mostrando sus dientes y Emmett le rugió fieramente a lo que ella se carcajeo más fuerte, Isabella uniéndosele con una pequeña risa entre dientes- bueno, yo me divertí-termino como si no estuviera siendo mutilada de miles de formas en la mente de mis hermanos.
Otra vez ¡Que estaba mal con estas niñas!
-No te preocupes-la consoló su amiga antes de mirarnos a los cuatro-nos veremos muy pronto- sus ojos se clavaron en los míos con intensidad- nadie me toma por sorpresa y se va tan campante-aunque mi cuerpo quería gruñir, mi mente lo impido sorprendido por la otra cantidad de emociones que me ataco sin poder diferenciarlas claramente.
-Nos vemos- sus ojos nos escanearon y se clavaron por fin en Carlisle que le sostuvo la mirada en un extraño intercambio silencioso.
Antes de que nos diéramos cuenta ella y Alice saltaron hasta las copas de los árboles sorprendiéndonos nuevamente por las habilidades claramente fuera de los límites humanos.
Ya desde las alturas, Isabella nos guiño un ojo y ¡Oh por dios! ahora eran del más luminoso verde, como el césped en primavera y los de Alice, eran celestes sí, pero ya no fríos, eran brillantes y alegres. Ambos pares de ojos eran hermosos. Normales. Humanos.
Alice soltó una nueva risita espectral, que nos puso los pelos de punta, al ver como abríamos la boca por el cambio en sus ojos y desaparecieron de nuestra vista antes de que el eco de las risas se esfumara por completo.
Jodido dios, ahora sí que ya no se podía poner más extraño.
-Eso estuvo cerca-susurro Carlisle aun tenso a nuestro lado.
Solo en ese momento nos pudimos mover nuevamente, Emmett se sentó en el suelo y Rosalie lo acompaño con un suspiro. Yo respire hondo por costumbre arrepintiéndome al sentir otro par de huesos y músculos comenzar a sanar.
Infierno. Sentía el infierno en mis venas, casi igual que para mi transformación hace ya tanto tiempo, el veneno filtrándose hasta sanar cada trozo de mi cuerpo haciéndolo arder. Al menos ahora era mucho más soportable, pero no por eso agradable.
-Explícanos por favor Carlisle-pidió Rosalie con voz ronca y cansada, rompiendo el silencio por fin.
Carlisle la miro con tristeza y luego a Emmett y mí.
-No puedo, lo siento mucho- fue su respuesta.
Me quede con la boca abierta confundido y Emmett a mi lado se levanto de golpe con el rostro enojado.
-Algo, que no sé cómo llamarlo que no sea nuestro asesinato, acaba de pasar y el único que la parecer puede explicarnos eres tu ¿y no lo harás?- no me sorprendí por la indignación de Emmett ya que estaba muy cerca de la que sentía yo.
-Se cómo te sientes Emmett pero debes entender que no es que no quiera-Carlisle suspiro pesadamente- es solo que no puedo-alzo las manos mostrando sus palmas para detener el ataque verbal de Emmett y mío- al menos no aun, solo denme tiempo-sus ojos estaban rogándonos compresión así que a regañadientes, asentimos.
Rosalie estaba de un lado a otro maldiciendo en distintos idiomas a las dos extrañas, un chasquido se escuchó en su muñeca cuando se acomodó y que hizo que todos nos encogiéramos en empatía con su dolor. Emmett fue a calmarla, y yo me pase las manos repetidamente por le cabello repasando la imposibilidad de lo que acabábamos de vivir.
-Este ha sido un día muy largo, así que creo que lo mejor es irnos a casa-Todos asentimos a la sugerencia de Carlisle- se que sus cuerpos se curaran solos pero me sentiré mejor si los reviso- nos miró con lastima y con un suspiro cansado comenzamos a correr, o intentarlo, en dirección de nuestra casa.
Mientras que hacíamos el esfuerzo de caminar yo intente ver de nuevo en la mente de Carlisle y me quede sorprendido cuando solo encontré una gran muralla en sus pensamientos. Él nunca me había bloqueado de esa forma.
"No podrás ver nada Edward, lo siento" fije mis ojos desconcertados en los tristes de Carlisle antes de ver con alegría mi casa dejando pasar, por el momento, el extraño comportamiento.
Espero les gustara, un saludito y cariñitos para todas... y porfis déjenme un mensajito si no, voy a tener que borrar esta historia, solo les tomara un segundo.
otra cosa... Alguien sabe donde puedo leer la novela gráfica de crepusculo, aqui en chile no llego y estuve revisando y no pude encontrar donde leerlo online, alguien que me de un buen sitio donde leerlo por favor, gracias.
ahora si besitos, nos encontramos pronto
