Bueno continuando Espero sus Reviews, la verdad el proximo esta buenisimo, lo acabo de terminar! Pero lo subo cuando vea los Reviews, no sean tacaños jajajaja! A exepcion de los que me enviaron Reviews claro.. Bueno aqui va!
Cap. 3: Encuentros Fastidiosos
Ah! Que aburrido, las clases ya apestan y eso contando con que hoy es nuestro primer día de clases, no sé qué voy a hacer para sobrellevar todo el año. Además en la cafetería prácticamente no hay opciones vegetarianas, solo carne, carne, ah y una última opción, carne. Para mañana traeré algo de comida de mi casa porque de otra forma viviré de pan y agua como un confinado en pleno calabozo, gracias a la gran "variedad" de la cafetería.
¿Veamos qué puedo hacer ahora? Bueno puede que sea hora de leer el nuevo volumen de mi comic, ¿Pero dónde con tanto ruido en este colegio? mmm… Piensa Garfield, piensa con tu gran brillante y súper cerebro… ¡Aja! ya lo tengo, iré a la biblioteca a leer mi nuevo comic y fingiré que leo literatura. Sí, eso are la señora bibliotecaria siempre me cree ese cuento.
Ya que decidí hacer esta pequeña y acostumbrada trampa para leer mis comics, fui directo a la biblioteca caminando muy rápido para poder leer más de mi comic antes de que se acabara el receso. Empecé a leerlo desde antes de llegar, así aprovecharía cada minuto de receso que me quedaba. Caminaba hacia la biblioteca muy rápido y bastante concentrado en mi fantástico comic. De repente sentí un ligero golpe en mi pecho, me dolió un poco la verdad y mi comic cayó al suelo junto conmigo, los libros con los que choque y la aparente y torpe persona que no se fijaba por donde rayos estaba caminando. Me levante con toda la intención de gritarle a aquel idiota que se fijara por donde caminaba, entonces en ese momento la vi, sentada en el suelo con todos los libros con los que había chocado hace varios minutos encima.
Me quede embobado, ¿Cómo podría haber tanta belleza en una sola chica?
Tenía el cabello negro y corto con unos ligeros tonos azules, la piel pálida como la nieve y unos ojos color caramelo que podían hablar por si solos, pero que en aquel momento solo expresaban frialdad y diría que bastante enojo. Luego de salir de mi evidente shock, me percaté de que además de tener cara de imbécil, tampoco me había molestado en ofrecerle mi ayuda a la preciosa chica que ya estaba en pie y con todos los libros nuevamente incorporados, en frente de mí. Intente balbucear alguna palabra de disculpas pero ella me detuvo haciendo un gesto con su mano, ¡wow! además era muy educada no me iba a reclamar por lo que había pasado, ¿Podría ser más perfecta?
- No digas nada- Dijo la chica mirándome fijamente, trate de hacer un inútil intento de hablar para disculparme, pero nuevamente fui interrumpido- No importa lo que tengas que decir, seguirás siendo un idiota que no se fija por donde está caminando, así que ahora solo sal de mi camino.- Termino de escupir la chica sin expresión alguna en el rostro.
- (Pero qué demonios)- pensé- Oye tu niña engreída, creo que la que no se fija por dónde camina eres tu- Le solté esas palabras sin razonar ni una de ellas, lo que es bastante común en mí, pues razonar no es una de mis mejores virtudes. La chica solo volteo me miro y enarco una ceja.
- Idiota- Eso fue lo único que escuche de sus hermosos y esculpidos labios antes de que desapareciera de mi vista con aquella tonelada de libros. Por cierto ¿Cómo demonios, puede una chica tan aparentemente "frágil" cargar todos esos pesados libros? Jum... es sospechoso… ya lo tengo, elemental mi querido amigo Garfield creo que debo de hacer más ejercicio. Reí de mi propio chiste -debí ser comediante en otra vida- y me fui a mi salón, triunfante por haberle dicho a aquella chica lo que se merecía.
Luego de mi desagradable encuentro con ese idiota, necesitaba relajarme, así que solo fui por un té de hierbas a la cafetería, en la que por suerte había de ese extraño té que acostumbraba a beber para tranquilizar mis impulsos asesinos cuando me enojaba, después de todo soy una vampiresa.
Luego de terminarlo me fui a mi siguiente clase consiente de que tendría una tardanza debido al tiempo que me tome en consumir el té, pero debía ir de todas formas, si iba a repetir por milésima vez la secundaria más vale que fuera con todos los honores igual que siempre. Al llegar al salón de clases me encontré con una inesperada y desagradable sorpresa. Sí, eso que piensan era el, estaba en mi clase de filosofía mirándome con una cínica sonrisa de oreja a oreja, una muy similar a la que me dio luego de que me dijo todas aquellas idioteces.
- Señorita Roth, llega con 15 minutos de retraso- Me reclamo el maestro de filosofía, era un anciano que no tenía ni idea de los adelantos de la humanidad, pero que irónicamente si estaba bastante enterado de la hora a la que se debía entrar a su clase. Ante su regaño solo asentí con la cabeza, mirándolo fijamente, él no me iba a intimidar y mucho menos enfrente del pedazo de idiota de ojos verdes.
- Tome el asiento que está libre justo al lado de Logan- Si claro como rayos iba a saber quién demonios era Logan, si era nueva en esta escuela eso el profesor lo sabía de sobra.
- ¿Disculpe?- le respondí con un gesto de confusión, dándole a entender que obviamente no tenía idea alguna, de quien demonios era Logan. El señaló el asiento que estaba justo al lado del exasperante chico de los ojos verde brillante, con el que había chocado hacia algunos minutos.
- Fantástico- dije sarcásticamente en un tono bajo que nadie pudiera escuchar, pero nuevamente me equivoque, al parecer el idiota de ojos verdes tenía una audición bastante desarrollada.
- ¿Te molesta sentarte a mi lado?- Me pregunto con un gesto divertido y algo burlón.
- No para nada, ese ha sido el sueño de toda mi vida desde el momento en que me tiraste al suelo con todos los libros- Respondí con sarcasmo, pero que pregunta tan idiota. ¿Se podría ser más imbécil acaso?- Para mi sorpresa el solo rio de mi ironía y luego se limitó a atender a la clase.
De verdad nunca pensé que Jasón caería tan bajo, como demonios se atreve a tan siquiera intentar ponerme una mano encima. Imbécil, aun lo recuerdo intentando besarme, tuve que reprimirme para no matarlo. Pero cuando encuentre a Garfield me va a escuchar, como se le ocurre dejarme sola con ese baboso. O pensándolo bien, mejor no le digo nada porque si llega a enterarse de semejante acontecimiento va a querer asesinarlo. Estoy tan enojada que ni siquiera puedo pensar coherentemente que clase de imbécil resulto ser Jasón.
Ahora que recuerdo ¿Quién rayos será aquel chico que inútilmente intento defenderme como si yo fuera una frágil e inútil princesita?, ¿Pero que clase de chica cree que soy? ¿Acaso no sabe que las chicas también sabemos valernos por nosotras mismas? Estoy segura de que lo único que buscaba era quedar bien conmigo para después hacerme su juguete, porque todos los chicos son tan superficiales. Si lo hubiera dejado defenderme de seguro que luego me hubiese pedido algo a cambio. Pero que estoy pensando, quizás solo quería ayudarme sin ninguna intención de pedirme algo a cambio. Pero es que es imposible creer eso luego de ver su mirada, tenía una mirada tan perversa y seductora, me llamo la atención y me llamo la atención mucho más de lo que me gustaría que lo hiciera. Además su cabello era rebelde y negro intenso, tenía un cuerpo atlético, todo un adonis y sus labios… Reacciona Kori que rayos estás pensando. Es solo un chico más de este colegio un chico como todos los demás nada tiene de diferente, aunque pensándolo bien su piel era muy pálida.
Pero ya basta Kori nada de eso importa, yo solo debo concentrarme en mi venganza, justamente esta noche voy a ir a un parque en el que parece ha habido varios asesinatos inexplicables. Precisamente como el de mis padres, no dejan ningún rastro de mordidas ni nada parecido, pero en las autopsias realizadas a todas y cada una de las víctimas se muestra que el cuerpo carece de la totalidad de su sangre. La policía cree que es un asesino en serie -al que irónicamente le apodaron el Vampiro- con una extraña técnica para lograr dejar el cuerpo en ese estado. Pero yo estoy consciente de que no es así, yo sé lo que se esconde en esta ciudad, son esos malditos monstruos y yo voy a acabar con los que estén a mi alcance. Empezando hoy.
- Señor Logan podría iluminarnos con una cita de Aristóteles- Exclamo el anciano profesor de filosofía.
- Yo… em… eh… deme cinco minutos para pensarlo- exclamo el chico de cabello rubio.
- Se terminó su tiempo- Respondió el profesor con un gesto de desaprobación en su rostro.- Señorita Roht- exclamo el anciano haciéndole entender a Rachel que respondiera la pregunta que Garfield no pudo contestar.
- "No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto"- Respondió la extraña chica, llevando un poco de sentimiento en su voz, al parecer identificándose con la frase que había empleado.
- Gracias señorita Rachel, tiene 5 puntos para el primer examen.- Se limitó a responder el anciano con poco o ningún entusiasmo. Rachel asintió con la cabeza y luego le sonrió con malicia a su compañero de cabello rubio y ojos verdes que se sentaba a su lado.
- Profesor, por favor podría permitirme a la alumna Rachel un segundo?- Interrupio la clase un chico de intensos ojos azules.
- Si, por favor no se tarde señorita Roth.- le expreso el profesor a la chica. La chica nuevamente se limitó a solo asentir con la cabeza y salir con su hermano del salón de clases.
- Que sucede Dick?- Pregunto la chica con algo de intriga en su voz.
- Ten- le extendió su hermano un termo plateado que venía cargando. La chica lo miro con algo de confusión en el rostro. – Vamos Rach sé que no has comido nada te conozco muy bien, sé que no trajiste nada de comer, por eso lo traje por ti-
- Si comí, tú me viste haciéndolo- Respondió la chica haciéndose la desentendida aunque sabía muy bien lo que su hermano le estaba ofreciendo, era sangre, y realmente moría de hambre. Pero no quería tomarla allí en el colegio ¿Y si alguien la veía?
- No te preocupes Rach le puse un popote de color oscuro para que nadie pueda notar lo que estas consumiendo y el termo es cerrado, no hay ninguna forma de que se percaten de lo que estas tomando.
- Pero… - La chica se encontraba algo insegura.
- Solo tómala Rae, si no lo haces me harás sentir como un hermano mayor fracasado e incapaz de proteger a su hermanita.- Le dijo el ojiazul con un tono manipulador y bromista a la vez en su voz.
- (Qué manera de manipular la de este hombre) pensó Rachel- Esta bien- Se limitó a responder la vampiresa y tomo el termo que le ofrecía su hermano, este le dio una leve sonrisa de satisfacción y luego giro y se fue.
La chica entro al salón de clases nuevamente y se dispuso a tomar su verdadero almuerzo, ya que estaba permitido beber líquido en el salón de clases, mas no consumir alimentos que para el caso era lo mismo.
¿Quién será el? ¿Sera su novio? Si es su novio se merece un Oscar por soportar a semejante amargada- Pensó el rubio burlándose y riendo mentalmente. Pero a la misma vez perdiendo algunas esperanzas que extrañamente se había formulado hacia la pálida chica.
Luego de una larga y ardua clase de filosofía ambos chicos tenían la dicha alfin de salir del salón aunque para Garfield era mucho más gratificante que para la ingeniosa e inteligente Rachel, quien luego de la clase iría directo a la biblioteca. Garfield justo le iba a decir una de sus bromas sin chiste cuando una pelirroja lo halo del brazo. Y comenzó a hablar sin darse cuenta de que ellos dos no eran los únicos que escuchaban.
- Garfield hoy a las nueve en el parque que ha estado constantemente en el noticiero, estaremos allí y vigilaremos que es lo que está pasando, si son esas bestias las destruiremos, será nuestra primera batalla real contra ellos.- Le dijo una emocionada Kori al rubio que más bien parecía algo asustado.
- Está bien Kori saldremos de casa a las ocho y media, para tener un tiempo de prepararme mentalmente.- Respondió un atemorizado e inseguro Garfield.
- No te preocupes Garfield hemos entrenado años para este momento, te prometo que todo saldrá bien- Dijo la chica con voz tranquilizante.
- ¿Lo estaremos?- Respondió el chico.
- Lo estaremos- aseguro la pelirroja despidiéndose del chico con una sonrisa de seguridad y comprensión.
¿Así que al parque de los últimos asesinatos hermosa? ¿Qué tendrías que estar haciendo tú en un lugar tan peligroso? No lo sé, pero no me pienso quedar con la duda. -Pensó un chico de hermosos ojos azules y rebelde cabello azabache.-
- Ahí estaré hoy a las nueve preciosa.- Dijo el chico llevándose una mano a la barbilla mientras se esbozaba una sonrisa maligna en sus labios y miraba fijamente como se desvanecía la imagen ya poco visible de la linda pelirroja.
Revieeeeeeeeeeews para motivarme pliis! bye :)
