Lamento la demora, mañana subo el otro para compensar el tiempo retrasado.


Edward pov

Aunque Alice había asegurado que la casa estaría ahí cuando llegáramos, me sorprendí al verla nuevamente, la gran estructura alzándose en medio del bosque como por arte de magia. Hermosa, grande, casi pareciéndose a un pequeño castillo con sus terminaciones, ventanas interminables tejados en picos y esa pequeña torre terminando por completar la ilusión.

-Por favor, pasen- Alice se movió a un lado para dejarnos entrar por la gran puerta de roble con una sonrisa de bienvenida.

Aun inseguro camine lentamente al entrar por la puerta. Lo primero que nos recibió fue la gran escalera sostenida por grandes pilares de mármol blanco, que luego de un descanso se abría en dos partes para llevar a dos alas de la casa, el piso del mismo mármol de los pilares brillaba reflejándonos, como si fuera un gigantesco espejo.

Isabella suspiro y encamino la entrada haciéndonos un gesto para que la siguiéramos hacia un gran pasillo que se abría a nuestro lado derecho.

Mire a mi familia viendo como todos absorbíamos la maravillosa estancia, Emmett soltó un silenciosos silbido de admiración cuando empezamos a caminar siguiendo a Isabella. Alice, que cerraba la procesión por el corredor, que resplandecía con la luz del exterior que entraba por hermosas ventanas a nuestro costado, se echó a reír silenciosamente.

Caminamos en silencio escuchando nuestras pisadas y sonreí sin pensar al escuchar el pensamiento de Esme que iba adelante mío, ella solo esperaba no manchar el pulcro mármol con la tierra de sus zapatos.

Isabella se paró delante de una puerta doble abriéndolas y esperándonos para dejarnos pasar.

-Creo que este es un buen lugar para conversar- aunque sus ojos verdes reflejaban lo poco entusiasmada que estaba por todo esto, intento que su tono fuera el correctamente cortés.

Entramos todos juntos a una gigante biblioteca, al fondo, estantes de color caoba de casi dos metros se alineaban repletos de libros expandiéndose hacia los lados, rodeando en su centro, cinco hermosos sofás de color crema, que no solo aparentaban ser antiguos, estos eran sin duda sofás que los coleccionistas amarían, dos individuales y tres en los que se podían sentar cómodamente una pareja, con delicados brazos de madera brillantes y tallados con intrincados diseños de hermosas flores. En el centro una mullida alfombra del mismo tono que los sofás sostenía en ella una hermosa mesa de centro a juego con los brazos de los sofás.

-Oh, que maravillosa estancia- por fin el alma de diseñadora y restauradora de Esme salió a la luz encantada con la hermosura del mobiliario,

-Muchas gracias- Isabella sonrió a Esme tan encantadoramente como nunca le había visto, casi como si la opinión de mi madre la llenara de gozo- Siéntense por favor- nos animó aun sonriendo educadamente. Caminamos hasta sentarnos con cuidado en los elegantes sofás sin sorprendernos mucho de que la tela fuera tan suave como la seda.

Su actitud era tan diferente a lo que había visto hasta ahora que me sentía un poco mareado, había pasado de despiadada asesina a una educada señorita, en cuanto habíamos pisado la casa.

-Creo que debemos comenzar con las presentaciones antes que nada-dijo Alice cuando ya estuvimos todos acomodados, con ellas frente a nosotros en los sofás individuales- debemos conservar algo del protocolo ¿verdad Isabella?- Alice la miro con inocencia pero se notaba que estaba intentando no soltar una risita haciendo que Isabella le estrechara los ojos.

-Supongo- respondió al fin encogiéndose de hombros con indiferencia volviendo bruscamente a su personalidad, se relajó en el sofá mirando como Alice soltaba por fin la risita que estaba deteniendo disfrutando de su broma privada.

-Como ya se lo dije a Edward- comenzó Alice- en la oportunidad pasada, creo que nuestro primer encuentro no fue el mejor, así que Isabella y yo esperamos poder comenzar desde cero- Isabella la miro alzando lentamente una de sus cejas a lo que Alice le abrió los ojos retándola a contradecirla- ¿Verdad hermana?- Isabella miro solo un segundo sus ojos antes de rodar los suyos.

-Claro, claro- asintió moviendo una de sus manos, Alice complacida permitió que sus ojos buscaron a mis hermanos sonriéndoles amistosamente.

Rosalie se cruzó de brazos con rigidez y miro a Emmett para inmediatamente soltar un bufido cuando vio la sonrisa de su esposo comenzar a ocupar su rostro.

-Claro- dijo Emmett sonriéndole esta vez a Alice, quien se la devolvió feliz en su puesto .

Rosalie quién seguía con los brazo sobre su pecho inflexible, lentamente los bajo pero no le regalo ninguna sonrisa.

-Lo intentare- dijo por fin mirando con dureza hacia Isabella.

-A mí no me mires- le dijo ella con diversión alzando las manos con inocencia- fue ella la que te golpeo- Alice soltó un grito ahogado lanzándole una mirada de traición a Isabella.

-Bella- reprocho con voz aguda lanzándonos miradas rápidas- ¡además tu también los golpeaste!- termino defendiéndose cayendo en la cuenta de que no estaba sola en esa acusación.

-No confundas las cosas- Isabella negó divertida- yo solo iba a terminar el trabajo, fuiste tú la que los aporreo en el suelo, lo recuerdo perfectamente.

-Bella- dijo Alice en un lamento mientras se cubría los ojos con una mano completamente mortificada.

-¿Qué?- dijo obviamente divirtiéndose con la incomodidad de Alice- no puedes negarlo Alice, ¿verdad grandote? – pregunto Isabella a Emmett sonriendo.

Solo eso se necesitó para que Emmett soltara una gran carcajada haciendo que el ambiente de tensión que nos rodeaba se dispersara por fin.

-Diablos si, ella me dio un paliza- dijo asintiendo dándole la razón.

-Y creo que eso es lo que nos lleva a la gran lista de preguntas- intervine- comenzando con el cómo y el por qué- las mire de una a otra buscando algún indicio de lo que ellas escondían pero Isabella y Alice solo compartieron una mirada que cargo el ambiente a medida que pasaban los segundos.

-Creo que primero quiero saber porque nos quieren dar respuestas ahora-dijo Rosalie mirándolas con su desconfianza habitual.

-Hay muchas razones para eso-le respondió Alice- pero creo que la primera es que creemos que no sirve de nada mantenerlos en la ignorancia cuando han estado tan involucrados.

Bueno, eso sonaba bastante coherente, pero algo en la voz de Alice me aviso de que había mucho más que eso, mucho más de lo que están dispuestas a decirnos, de eso estaba seguro.

-Eso no me convence- le dijo Rouse con dureza y Alice miro a Isabella con ojos implorantes. Isabella se irguió en su asiento con un suspiro mirando fijamente a Rosalie

-Es entendible que nada de esto te parezca confiable- comenzó a decir con voz tranquila- pero por ahora es la mejor respuesta que podemos darte… o la que entenderás. Si ahora te doy todas las respuestas solo surgirán más preguntas que nos llevaran de vuelta a este punto- se miraron largamente a los ojos, retándose en silencio pero fue Rosalie la que tuvo que ceder con un suspiro y un "bien" entre dientes al final.

-Perfecto- aplaudió Alice feliz en su puesto- ahora podemos continuar.

-Oh, quiero ver como haces esto- Isabella se recostó nuevamente en su sofá mirando, con burlona expectación, a Alice.

- Comenzando por el principio, por supuesto- le respondió fulminándola con los ojos. Pero cuando se giró hacia nosotros, su boca se abrió sin que saliera nada de ella, lo volvió a intentar un par de veces antes de gruñir e imitar la postura de Isabella.

-Tal vez si nosotros hacemos las preguntas y ustedes responden será más fácil- propuso amable Esme. Isabella pestaño mientras se sentaba correctamente de nuevo en su puesto, lo había hecho tan rápido que dudo que hubiera sido algo consiente.

-Por supuesto, pregunten por favor- pestañe un segundo y me concentre en repetir sus palabras en mi mente, una y otra vez buscando que había sido lo que había llamado mi atención.

Lo logre a la quinta vez.

-Tienes acento inglés- apunte sin pensar, sorprendiéndome a mismo tanto como a Isabella, que abrió los ojos casi en su totalidad y si no la hubiera estado mirando fijamente me hubiera perdido un tenue sonrojo que desapareció, en el mismo instante de su nacimiento.

-Eso no fue una pregunta- gruño negándose a volver a mirarme de frente.

-Bien- asentí- ¿por qué tienes acento inglés?- lo volví a intentar casi carcajeándome por las chispas que salían de sus ojos. Alice no logro detenerlas. Se echó a reír tan fuerte que solo podía comparársele con Emmett.

-Habían pasado décadas desde que alguien notara el acento de Bella- se tomó del estómago sin poder parar de reír mientras Isabella se enfurecía más a cada segundo.

-Décadas- repetí mientras analizaba sus palabras- cuantas décadas pueden ser, ustedes no superan los dieciocho años- eso bastó para que Alice dejara reír y todos nos quedáramos mirándolas fijamente por lo que pareció una eternidad.

-Superamos esa edad y mucha más- respondió al fin Alice- la verdad, es que somos solo un poco más jóvenes que tu padre- si la estancia no hubiera sido inmensamente grande hubiera jurado que las paredes se habían caído encima de nosotros asfixiándonos.

-¡Vamos!- exclamo Emmett con una risa nerviosa, luego de que el silencio ya fuera insoportable- eso es imposible. ¿Verdad?- Emmett miro sonriendo a todos buscando que compartiéramos su risa, pero yo ni siquiera encontraba los músculos necesarios para hacer la más mínima mueca.

-Entendemos que es difícil de comprender, pero es verdad- le dijo Isabella

-¿Cómo es posible eso?- mi mente estaba a mil por hora pero mi boca se movía lentamente para formal las frases correctas- ustedes son humanas… o algo asi, - me sentí un tonto contradiciéndome yo mismo. Habíamos visto, nosotros habíamos sido testigos, de la poca humanidad de ellas dos pero todo en ellas indicaba que eran humanas, haciendo aún más difícil todo esto.

- Tú lo has dicho- asintió Alice con gravedad- somos "algo así"…

-Nacimos como humanas- intervino Isabella- pero al cumplir una edad determinada volvemos a nacer como… otra cosa, algo más fuerte, más poderosas- moví mi cabeza intentando reunir mis neuronas que habían explotado.

Humas… volvimos a nacer… más fuertes, más poderosas…

Lo repetí una y otra vez ordenándolas y desordenándolas para asegurarme de que si había escuchado bien, mi cabeza de pronto se llenó de los pensamientos de toda mi familia mareándome por la rapidez y la cantidad en la que las ideas iban y venían.

-Son inmortales, ¿cómo nosotros?- Emmett tenía el rostro crispado en confusión

-Somos inmortales, pero no como ustedes- Alice negó con la cabeza- nosotras podemos morir, herirnos, pero nos recuperamos inmediatamente, eso nos permite vivir tanto como ustedes- el recuerdo de la primera vez que las vimos vino a mis mente, ellas estaban heridas cuando las vimos pero cuando se nos acercaron ya no tenían nada en sus cuerpos.

-¿Y por qué nos persiguieron la primera vez?- pregunte forzándome a concentrarme y hacer las preguntas correctas.

-Es nuestro trabajo- Isabella se encogió de hombros como si esa fuera una respuesta muy lógica- para eso fuimos creadas- mire a Alice buscando verla con la expresión contrariada por la brusquedad de Isabella pero ella en realidad tenía la mismas expresión de obviedad en sus facciones

-¿Ustedes matan vampiros?- pregunto Esme horrorizada pero tan confundida como lo estábamos todos, excepto Carlisle. Carlisle estaba silencioso mirando como una extraño espectador todo lo que sucedía a nuestro alrededor.

-Si- le respondió Alice con suavidad- nosotras nacimos para eso

-¿Por qué?-

-Por lo mismo que todo en el mundo. Equilibrio- respondió con seguridad y sabiduría

Nos quedamos en silencio analizando las palabras mirándolas con nuevos ojos, ellas estaban sentadas ahí tranquilamente mirando como procesábamos la información, pequeñas, jóvenes y delicadas, sentadas en esos enormes sillones principescos que parecían que se las tragaban en su inmensidad.

-¿Que son ustedes?- pregunte por fin encontrando mi voz.

-Al pasar los siglos los nombres han cambiado. A nosotras y a las estuvieron antes, nos han llamado de muchas formas - Isabella me respondió directamente a mí por primera vez desde mi descuidado comentario y todo rastro de acento había vuelto a desaparecer por completo.

- En la antigua Grecia, cuando ustedes fueron llamados, Malditos, condenados por los dioses a vagar por la tierra, ellas fueron hijas de Dioses encargadas de castigarlos- dijo Alice mirándonos a lo lejos

-Hemos sido brujas-dijo Isabella golpeándose el mentón con su dedo, Alice asintió entusiasmada y comenzaron a turnarse para soltar la interminable lista.

-Elegidas.

-Sombras.

-Protectoras.

-Guardianas.

-En los años en que ustedes fueron llamados demonios, nosotras fuimos ángeles- Isabella arrugo la nariz con desagrado mientras miraba a Alice compartiendo recuerdos.

-¿Hasta cuándo fue eso?- pregunto Esme con los ojos un poco agrandados interrumpiendo sus recuerdos. Detuvieron la marea de información para mirarnos y percatarse al fin del estado de aturdimiento en que nos encontrábamos

-Eso fue hasta que su raza comenzó a llamarse vampiros- le respondió Alice con suavidad.

-¿Y cómo son llamadas ahora?- pregunto Emmett

Isabella y Alice sonrieron divertidas mirándose a los ojos un segundo antes de voltearse hacia nosotros.

-Cazadoras- dijeron por fin al mismo tiempo.


Espero les gustara nos encontramos mañana, dejenme un reviews para saber que parte les gusto mas o cualqUier cosa que quieran escribirme.

besitos a todas