Aqui esta, lo prometido es deuda


El silencio, que era algo común en esta conversación, se había vuelto a instalar entre nosotros. Isabella y Alice estaban pacientemente sentadas mirando como nosotros intentábamos tragar todo lo que ahora sabíamos.

A pesar de haber sido testigos de todo lo que ellas dos podían hacer, no podía dejarlo pasar y ya. Siempre pensando que tú eras el depredador más grande y peligroso sobre la tierra y estas dos niñas pequeñas vienen y te dicen que ellas habían nacido para cazarte, perseguirte y matarte.

Moví mi cabeza lentamente de un lado a otro. Increíble.

-¿Cómo nacieron?- pregunte, volviendo mis ojos de la hermosa alfombra, desde donde estaban hace algunos minutos, hasta Isabella y Alice que suspiraron aliviadas de no tener cuatro vampiros convertidos en estatuas para siempre en su biblioteca. Carlisle por supuesto no contaba, ya que seguía silencioso mirando todo desde su puesto.

-Ah, eso es fácil- salto Alice levantando la mano como una niña en una clase infantil- mi mama con mi papa se amaban y cuando una mujer y un hombre se aman hacen…

-¡Alice, por dios¡-la regaño riéndose Isabella, haciendo reír a los demás también provocando que el ambiente se alivianara ligeramente. Alice soltó una risita guiñándole un ojo.

-Tenía que hacer algo- dijo en tono de disculpa- el silencio me crispa los nervios.

-Te recuerdo que todo esto fue tu idea- contesto Isabella con un leve toque de acusación

-Sí, si- le respondió con impaciencia y me miro con ojos alegres- ¿Qué es lo que quieres saber en realidad Edward? ¿Cómo nacimos nosotras o nuestra raza?- me quede pensando un par de segundos antes de responder.

-Supongo que como nació su…raza- dije utilizando su termino

-No lo sabemos con exactitud, solo sabemos que desde que ustedes han existido nosotras también- asentí lentamente considerando sus palabras.

-Y ustedes ¿cómo se convirtieron en cazadoras?- les pregunto Esme mirándolas con ternura, ellas podían ser muy poderosas pero la inevitable compasión de Esme no las podía mirar como otra cosa que delicadas jóvenes.

-Un día como cualquiera dejamos de ser simples humanas, éramos necesarias y nuestra verdadera naturaleza apareció- Isabella estrecho los ojos metida en sus recuerdos y de pronto exploto en carcajadas mientras que Alice comenzaba a sonrojarse- ¡Alice casi mata a los comensales que estaban en su casa esa noche¡-grito entre carcajadas y Alice le gruño inclinándose para darle un golpe en el brazo.

-Nunca vas a olvidarlo- dijo volviendo su puesto y los colores de su rostro comenzaron abajar- todos estos años y sigues recordando esa horrible noche.

-Algo así no lo olvidare jamás- juro Isabella mientras se seguía riendo en su puesto.

-Yo era hija de un conde Italiano- comenzó Alice resignada al ver que la mirábamos sin intentar disimular nuestra curiosidad - estábamos en Londres para la temporada de primavera- su voz comenzó a hacerse más suave y suspiró con añoranza mientras sus ojos celestes se perdían en el tiempo, los cerró lentamente mientras una pequeña y dulce sonrisa aparecía en sus labios- mi madre organizo un gran baile como era costumbre en esas fechas e invito a todos los sangre azul y nobles del lugar. Recuerdo que había tantas personas que apenas podías moverte, todas vestidas con sus mejores ropas, todo era seda y brillantes gemas, los copas tintineaban y las risas y conversaciones envolvían todo el gran salón que mi madre había arreglado con dedicación durante casi tres semanas. Yo, me encontraba con un hermoso vestido de color azul, con diamantes tejidos en el pecho y cabello, todo fue un maravilloso sueño, hasta la cena- volvió a suspirar esta vez con tristeza mientras, abriendo los ojos volvía el presente- cuando estábamos todos sentados, yo en medio de mis padres, comencé a sentirme un poco extraña, estaba incomoda y la comida dejo de parecerme apetitosa, la sopa me revolvió el estómago. Me disponía a disculparme cuando todo se convirtió en caos- Isabella volvió a estallar en risas intentando acallarlas con una mano en su boca pero sin conseguirlo del todo.

-Lo siento- se disculpó cuando Alice la miro de la mala forma.

-Me levante poniendo mis manos en la mesa- continuo, y soltó ella misma una pequeña carcajada- con solo el pequeño impulso para levantarme, la mesa de roble macizo para cien personas, salió volando levantando todo lo que estaba encima de ella- Alice se cubrió el rostro como si la escena estuviera pasando nuevamente- se volcó haciendo que todos gritaran asustados, los caballeros intentaron ayudar a las damas a levantarse pero con las sopa derramada el piso de mármol estaba resbaloso así que casi todos los que se levantaron con rapidez cayeron al suelo. Casi me muero cuando me incline ayudar a un pomposo Marqués que estaba en el suelo y al tomarlo del brazo lo mande a volar hasta la otra punta del comedor. Por suerte nadie lo vio, todos pensaron que se había resbalado y se había deslizado hasta llegar a allá- Alice movió sus cabeza entre divertida y mortificada y levanto la vista hacia nosotros, que teníamos la boca abierta.

-¿Y luego?- pregunto Emmett divertido

-Aproveche el caos y me escape a mi habitación, donde debo agregar, seguí con la destrucción, la puerta del closet fue lo que me dejo histérica, la saque de cuajo del muro- Todos comenzamos a reírnos de la historia, Isabella que no había parado, comenzó con una nueva ronda de carcajadas más fuerte, su risa rebotaba en las paredes haciéndola sonar como una delicada melodía que nos envolvía y me maraville de ver lo diferente que era esta Isabella alegre y risueña.

-Por mi olvidaría esa horrible noche pero a Isabella le encanta recordármela- gruño Alice. Sus ojos, de pronto brillantes, llenos de tristeza se clavaron en Isabella - Recuerdo que estaba a punto de gritar y salir corriendo lejos cuando Isabella apareció en mi ventana y me dijo: "Tu vida acaba de cambiar, lo lamento mucho" – la voz de Alice se rompió con tristeza mientras bajaba los ojos a su regazo- me explico más o menos lo que me estaba pasando, al principio no le creí y la eche gritando. Bella se fue saltando de mi ventana que estaba en un tercer piso desapareciendo en la noche y no la volví a ver hasta una semana después- los ojos de Alice se llenaron de lágrimas que no fueron derramadas y nosotros nos quedamos en silencio sin saber que debíamos esperar, ni que preguntas serían las correctas ahora.

-Cuando una cazadora muere otra debe tomar su lugar inmediatamente en el mundo- Isabella continuo hablando captando toda la atención y así darle tiempo a Alice de recuperarse- la joven elegida comienza a cambiar al despertar el poder que llevamos dentro, la fuerza es lo primero, luego vienen las demás habilidades junto con los recuerdos. Yo había despertado hace más o menos dos semanas cuando puede encontrarla- miro con cariño a Alice quien ya estaba repuesta.

-Si ustedes nacieron ¿significa que la anterior a ustedes murió?- Alice e Isabella miraron rápidamente a Carlisle inseguras antes de responderme.

- Si, ella murió en una emboscada- respondió Alice. Mis ojos fueron hacia mi padre recordando de pronto otras preguntas que no habían sido contestadas.

-Carlisle, tu conociste a la antecesora de Isabella y Alice ¿verdad?- Carlisle suspiro como si hubiera estado esperando todo este tiempo esa misma pregunta.

-Si la conocí- dijo asintiendo- yo estaba en Francia cuando un día de caza, una pequeña mujer me dio el susto de mi vida- Carlisle sonrió cariñosamente hacia Isabella y Alice- yo estaba de cacería, estaba terminando cuando un grito se escuchó en todo el bosque, antes de que pudiera pensar siquiera en lo que pasaba, una joven, delgada y delicada, me azoto contra un árbol dispuesta a matarme, todo fue tan rápido que alcanzo a ver mis ojos de color dorado antes de que estos cambiaran como reacción a su presencia. "¿que eres tu?" pregunto sin dejar de sostenerme contra el árbol, cuando le dije que era un vampiro pero que no consumía sangre de humanos casi me mata por creer que le mentía- Esme se cubrió la boca horrorizada aunque era obvio que Carlisle había salido bien después de todo. Carlisle le apretó la mano y continuo mirándonos a todos que le escuchábamos atentos- luego de discutir ella me soltó y me permitió mostrarle que decía la verdad, estuvo muchos días siguiéndome para convencerse. Cuando vio que estaba estudiando medicina su primera reacción fue cortarme la cabeza, pero fue esto mismo lo que la convenció que yo decía la verdad.

-¿Por qué después de todos estos años me entero de esto?- Esme se giró para mirar con el ceño fruncido a su esposo. Oh pobre Carlisle, nunca es bueno guardarle secretos a tu esposa por cincuenta años y menos las que involucran a otra mujer

- Nos hicimos amigos- se apresuró a responderle- se llamaba Emma y me conto sobre su mundo haciéndome jurar que nunca lo diría. Me aseguro, que si no era ella, sería la siguiente la encargada de perseguirme y matarme si yo no cumplía, ella bloqueo mis recuerdos, es por eso que no puedes ver nada Edward- por fin, después de estas semanas entendía el silencio mental de Carlisle.

-Y luego nosotras bloquemos su mente solo por si acaso- acoto Alice con una sonrisa- lo sentimos Carlisle, si quieres podemos revertirlo ahora- Alice sonrió a Esme quien le guiño un ojo en complicidad

-No pasa nada- le aseguro Esme divertida- la verdad he disfrutado un poco de privacidad- mi madre soltó una risa coqueta mirando a Carlisle y yo agradecí no poder leer su mente en este momento.

-Bien. No haremos nada todavía entonces- dijo Alice riéndose, Isabella se les quedo mirando un segundo antes de quitar sus ojos rápidamente.

-¿Es por eso que nadie sabe de ustedes, por que les manejan los recuerdos?- de ser así debía dejara algo escrito para recordarme todo esto.

-No, no es por eso- me respondió Alice divertida- nadie sabe de nosotras porque nadie nunca ha quedado vivo para contarlo- termino con sencillez y yo apreté mis labios contrariado sin saber cómo tomarme su tranquilidad en un tema tan escabroso.

-Carlisle era alguien especial, por eso Emma lo dejo vivo solo bloqueo sus recuerdos para que nadie demasiado curioso- Isabella me lanzo una mirada acusatoria como si leer la mente fuera algo de lo que debería sentirme avergonzado- pudiera ver nada.

-¿Cómo pudo ella bloquear los recuerdos?- pregunte ignorando su mirada, porque ¡maldición! había conseguido hacerme sentir avergonzado.

-A medida que pasaron los siglos fuimos adquiriendo habilidades que sirvieran para defendernos- me respondió Alice.

-¿Como las aprenden?- Pregunto Rosalie, realmente interesada

-Nacemos con ellas, son inherentes a nosotras cuando despertamos como cazadoras- Isabella se levantó de su asiento hasta uno de los gigantes estantes de libros de donde saco uno de apariencia muy antiguo. -hubo una de nosotras que descubrió que podía dejar un regalo para la que siguiera- Lo abrió y lo dejo en medio de la delicada mesa del centro mientras apuntaba la imagen de una hermosa joven de cabello negro y tez morena con los ojos pintados de negros en medio de lo que parecía ser un desierto- ella dejo el regalo de los recuerdos, desde entonces todas recordamos lo que vivieron nuestras antecesoras, este fue el primer recuerdo situado en el antiguo Egipto mucho antes de las pirámides- nos quedamos mirando la imagen de la cazadora más antigua de la que se tuviera registro con los ojos abiertos de asombro.

-¿Quién pinto la imagen?- susurro Esme pasando el dedo por las facciones de la antigua cazadora.

-La que siguió después de ella, y a ella la retrato la que seguía y así sucesivamente- Isabella cambio la hoja para mostramos ahora la imagen de una joven con los cabellos rubios y vestida con una delicada toga de color azul igual que sus ojos -ella se llamaba Elena, y es del tiempo de los troyanos- espero, con una sonrisa, a que procesáramos lo que nos estaba contando y cuando lo hicimos soltamos un jadeo colectivo

-¿Ella es Elena de Troya?- pregunto Emmett mirando a Isabella y a la imagen alternativamente.

-Las leyendas y los mitos deben salir de algún lado- dijo riéndose de nuestros rostros- ella no era adorada solo por su belleza como se dice, si no por el gran poder que tenía, suficiente para destrozar a todo un ejército- Emmett sonrió soltando un "demonios" silencioso haciéndonos reír

-¿Cómo funciona lo de los regalos?-pregunte ansiosos de saber todo lo que pudiera

-Al morir, la cazadora deja como regalo la habilidad que cree que le falto o que desee que la siguiente posea- me respondió Alice y comenzó a hojear el libro - hubo una que era de hija de un guerrero Macedonio, ella nos dejó la habilidad de crear nuestras armas, nadie hace las armas como los guerreros Griegos- Alice sonrió y miro su cinturón repleto de cuchillas que descansaba a un lado de su pequeño trono.

Siguió mostrando imágenes dejándonos ver todo tipos de mujeres de todas las características y tiempos. En Roma, en Grecia, con los Zares de Rucia, y Napoleon, con kimonos en China, Persas, Egipcias nuevamente, y el libro seguía y seguía sin acabar de maravillarnos. Seguí mirando notando de pronto un factor en común que me llamo la atención.

-Todas ellas están solas- levante la cabeza del libro para mirarlas de frente- ¿por qué ustedes son dos?- Isabella tomo el libro y se levantó para dejarlo nuevamente en su sitio con delicadeza mientras que Alice fruncía el ceño buscando las palabras adecuadas.

-Ese fue el regalo de Emma- contesto por fin- ella decidió que una cazadora no sería suficiente para lo que vendría-

-¿Lo que vendría?- repetí mirando como Isabella se demoraba simulando que acomodaba otros libros negándose a mirarme a los ojos. De hecho, ella nunca me miraba a los ojos si podía, me di cuenta de pronto.

-¿Cómo murió Emma?- pregunto Carlisle por primera vez percatándose de la misma actitud extraña en Isabella- ¿Isabella?- la miro directamente haciendo que ella abriera los ojos mirando hacia a todos lados con inocencia

-Emma murió en una emboscada, ya te lo habíamos dicho- dijo con simpleza y se sentó en su sitio sonriendo con tensión.

-Es casi imposible que a ustedes les hagan una emboscada Isabella- presiono Carlisle- sorprenderlas es toda una proeza, matarlas es incoherente. ¿Cómo paso eso?

-Tenemos una punto débil- dijo Isabella en un suspiro- encontraron el suyo y la mataron- su voz dura dejaba claro que no era un tema que quisiera tocar..

-Emma nunca me dijo que tuviera un punto débil- Carlisle frunció el ceño contrariado

- Lo tenemos- gruño Isabella cruzándose de brazos cada vez mas incomoda.

-¿Cuál es?- pregunte esperando una respuesta que nunca llego. Isabella se hundió más en su asiento y Alice movió los ojos mirándola con una risa escondida en sus labios.

-¿Se lo vas a decir?- le susurro sin disimular su diversión.

Isabella apretó los labios hasta convertirlos en una tensa línea negándose a contestar, mirando el ventanal que estaba a aun lado de la biblioteca.

-Bien lo ere yo. Nuestro punto débil es…

-¡Alice no!- grito Isabella parándose de golpe- no podemos decirles nuestro punto débil, es absurdo. No deberías preguntar eso-casi grito fulminándome con la mirada, dejándome clavado en mi puesto sin saber que tan malo había hecho.

-¿Podemos saber entonces, que era lo que Emma temía que creyó necesario, dos cazadoras en vez de solo una?- pregunto Carlisle igual de asombrado que yo.

-Ella…-

-Creo que es suficiente por hoy- interrumpió nuevamente Isabella a Alice- a medida de ser necesario les iremos diciendo más, pero por ahora es suficiente- dijo dando por terminada la conversación.

De pronto, Alice soltó una exclamación ahogada mientras corría al ventanal que daba al bosque, salto más feliz de lo que la había visto y salió corriendo por la puerta dejándola abierta.

-¿Quién llego?- Emmett miro por donde se había ido Alice como una ráfaga inclinándose intentando ver algo

-Su…- Isabella se mordió el labio contrariada- ¿Esposo? ¿Consorte? ¿Pareja?. No lo sé, como quieras llamarlo- le dijo haciendo un gesto desinteresado con sus mano.

-¿Alice tiene pareja?- pregunte asombrado mirando también por la puerta - ¿eso se puede?

-Claro, él es…- Isabella, se detuvo de golpe y sus ojos se abrieron desmesurados mirando de pronto la puerta con temor.

Antes de que pudiera preguntarle algo Alice entro por la puerta riendo, colgada del brazo de un joven alto y rubio, su rostro no se veía ya que lo tenía inclinado para alcanzar la altura de la delicada Alice y así susurrarle algo al oído, Alice soltó una gran carcajada y se lanzó a su cuello haciéndolo levantarse rebelando por fin su rostro.

El silencio volvió mas pesado y denso que antes y nuestras bocas se abrieron tanto como era posible incluida la del Carlisle.

-Buenas noches- saludo el extraño mirándonos entre divertido y cauteloso a cada uno de nosotros con un tenue acento Francés parecido al que le había oído a Alice mientras relataba la historia de su cambio, era algo débil y muy sutil, casi pasando desapercibido, pero para alguien que supiera que buscar, como yo, era fácil de diferenciar.

-Amigos, él es mi esposo- Alice levanto el rostro para mirarlo y sus ojos soltaron un brillo desde el fondo desapareciendo justo en el instante que nos miraba sonriendo, dejando solo el natural celeste - él es Jasper- el aludido volvió sonreír, saludando con un gesto de su cabeza.

Nos quedamos mirándolo como si fuera un bicho extraño pegado en la pared, ninguno se movió ni hizo el intento de devolver el saludo, nuestra capacidad de pensar acababa de ser aniquilada en el momento en que la pareja se mostró ante nosotros.

-¿Tu esposo?- inquirió Carlisle con el rostro completamente transformado por la confusión

-¿Cómo es posible…?- mire a mí al alrededor encontrándome con una frustrada Isabella mirando el vacío.

-El es…- Emmett movió su cabeza negando y sonriendo incrédulo a la escena frente a nosotros

-Como quisiera tener una cámara ahora- susurro Alice sonriendo ampliamente- sí, él es Jaspes mi esposo- le respondió a Carlisle- si es posible- dijo mirándome a mi cada vez más divertida.

- Y si Emmett, él es un Vampiro.


Dejenme un reviews por fis necesito un aliento para terminar luego el que sigue...

besos