Capítulo 9: La profesora de Artes
Iba caminando hacia mi habitación luego de terminar una incómoda y extraña charla con Logan que me dejo verdaderamente confundida, y escuche gritos, fuertes gritos por todo el pasillo que llevaba a mi habitación, que me sacaron totalmente de mis pensamientos y lo más extraño es que precisamente venían de mi habitación.
- Basta, eres una bestia, porque tienes que resolverlo todo a golpes- Escuchaba una voz desconocida pero se escuchaba agonizante, abrí la puerta de la habitación lo más rápido que pude y lo que vi me dejo sorprendida. Koriana Anders la estudiante modelo estaba sobre la chica nueva cual luchadora despiadada, la atacaba, era golpe tras golpe, y déjenme aclarar algo, Kori no peleaba como una tonta chica no, nada que ver, ella pegaba fuerte y cuando digo fuerte, me refiero a muy fuerte. Me quede estática por un instante debido a la impresión que me causaba ver a Kori apunto de matar aquella pobre e indefensa chica, veía el miedo en su rostro y lágrimas corrían por sus mejillas, Kori en cambio estaba furiosa sosteniendo a la tal Bárbara por el cabello con la mano izquierda sentada encima de esta que ya se encontraba tirada en el suelo, y su mano derecha estaba cerrada en un puño que amenazaba con desfigurar el perfecto cutis de la chica nueva. En ese momento por fin reaccione y corrí al rescate del rostro de la chica, tome a Kori por la cintura y se la saque de encima a la indefensa castaña quien me rogaba con la mirada que no la soltara.
- ¿Me puedes decir qué demonios pasa?- Le cuestione a la furiosa pelirroja mientras forcejaba con ella para lograr sacarla de encima de la chica, gracias mi fuerza sobrenatural logre sostenerla el tiempo suficiente para que se calmara y por fin me explicara qué fue lo que la llevo a intentar asesinar la Barbie descerebrada.
- Esta… esta… Psicópata acaba de tocar todas mis cosas y las cambio de lugar… te voy a matar desgraciada- Volvió a intentar lanzarse encima de Bárbara quien se burlaba de ella haciéndole muecas divertidas, sinceramente en ese instante sentí unas inmensas ganas de soltar la furiosa pelirroja para que le quitara a Bárbara la estúpida cara de satisfacción, pero no lo hice.
- ¿Me dices psicópata a mí, cuando tú eres la bestia que intento asesinarme?, que descarada- Dijo Bárbara riendo de Kori, verdaderamente esa engreída era insoportable, Kori se calmó de un momento a otro y me explico exactamente qué fue lo que sucedió.
- ¿Así que tu sacaste las cosas de la sección de Kori?- Pregunte incrédula a Bárbara para confirmar lo que decía Kori, lo sé, lo sé, ella no mentiría, pero es que verdaderamente no podía creer que existiera una persona tan cínica.
- Si, así es, es que creo que me sienta mejor el morado, ¿tu no lo crees así chica fantasma?- Pero como se atrevía a llamarme a si esa chica era el cinismo personificado, a no, esto no se iba a quedar así.
- Si, ya lo creo- Respondí aburrida como siempre, Kori me miro incrédula al ver que tenía en mis manos una sábana que había tomado de la cama de Karen y me dirigía hacia la odiosa castaña con toda la intención de atraparla con la sabana y por supuesto que lo conseguí pues la ataque a traición, la chica estaba de espaldas a mí terminando de acomodar sus cosas en la sección de Kori, la envolví en la sabana y la arrastre hacia mi cama, ella sí que gritaba fuerte Dios, era desesperante escucharla por lo que decidí destaparla y amarrando mi pañuelo favorito muy a mi pesar, le cubrí la boca, y el hermoso silencio volvió a acariciar mis oídos aunque claro la chica aún se quejaba, pero se mantuvo quieta cuando la amarre con una cuerda que extrañamente se encontraba en la ventana.
- Sabes en realidad me agrada más como le queda el violeta a Kori- Le dije a la llorona chica, haciéndole una señal a Kori quien me comprendió perfectamente y con una sonrisa fue a buscar sus cosas a la cama de Nicole y las volvió a acomodar en su lugar, dejando las porquerías de marca de la barbie sin cerebro encima de su nueva cama, para nuestra desgracia. En ese momento llego una sonriente Karen, seguro que había tenido una buena sección de besos con Vic, pero su sonrisa se convirtió en horror al ver a la ojiazul amarrada en mi cama.
- ¿Qué rayos pasa aquí?- Dijo Karen acercándose a la chica en su auxilio, pero se detuvo cuando escucho mi voz.
- No, no, no, no… esa chica está castigada y hasta que Kori no termine de arreglar el desastre que ella causo, se va a quedar ahí como esta- Dije, con una voz perversa, demonios me estaba pareciendo a mi hermano "que pasa contigo Rachel Roth". Karen se dio la vuelta para verme tumbada en su cama que quedaba en frente de la mía y me miro con confusión.
- No comprendo nada, alguien me podría explicar que rayos pasa- Dijo Karen con un tono determinado y yo diría que hasta escapo algo de enojo, pero Kori le explico todo lo que había hecho nuestra "pobrecita" prisionera y Karen luego de reír por la ocurrencia que tuvimos de mantenerla amarrada mientras Kori acababa, ayudo a Kori para hacer la agonía de Bárbara más corta.
- Y yo que pensaba que se habían convertido en asesinas en serie, pero está loca se tiene bien merecido lo que le hicieron.- Decía una divertida Karen acomodando el último objeto en la sección de Kori.
- Pero como todo lo divertido tiene que acabar no me queda más remedio que dejarte en libertad Barbarita, o que tal si mejor te torturo un poco.- Sugirió Kori con unas tijeras en su mano derecha y un mechón de cabello castaño-rojizo en su mano izquierda, Bárbara comenzó a desesperarse al creer que Kori podía llegar a cortar su preciada cabellera con olor a champú costoso. Para ser sincera Kori me empezaba a asustar, ya la había visto matar un vampiro y ahora esto, verdaderamente esa chica tenía carácter.
- Basta… Kori, sé que esta chica te molesto demasiado, pero puedes perdonarle el cabello ya que no tiene la culpa de estar en la cabeza de una tarada ¿no?- Le dije a Kori con sarcasmo para asustar más la odiosa chica, la verdad me divertía molestar a la cínica castaña, Kori entendió mi juego y me siguió la corriente
- Oh! Bueno Rach podría ser, lo voy a pensar…- Kori sé que do pensativa mirando a Bárbara y luego de torturarla unos 2 minutos volví a escuchar su voz- Bueno te tomare la palabra Rachel.- Dijo Kori divertida y aparto las tijeras de la asustada castaña, para luego soltarla por completo. Bárbara se levantó desesperada de mi cama y comenzó a amenazarnos, bueno, era de esperarse de una tarada ¿no?
- Cuando mi padre se entere de esto, van a ir a la cárcel desgraciadas, locas, psicópatas, las voy a denunciar por privación a la libertad, secuestro, intento de asesinato y… y… me voy a vengar de ustedes lo juro.- Gritaba Bárbara enfurecida causándonos más y más diversión, nunca en mi vida había reído tanto, y si se atrevía a decir algo ya lo negaríamos, no tenía pruebas de todos modos. Bárbara se metió al baño y ahí se quedó hasta que todas nos dormimos tomando la siesta de la tarde, luego la sentí salir y acostarse en la ex cama de Nicole, percibía la rabia que sentía hacia nosotras, a esa arpía teníamos que sacarla de nuestra habitación de cualquier manera.
En la habitación de los chicos estaban todos tomando su siesta de la tarde excepto un pensativo rubio a quien sus pensamientos no lo dejaban conciliar el sueño.
~~~~~~~~~~~~~~~~~Flash Back~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
- Rachel- dijo el rubio mirando a la concentrada vampiresa quien hacia los ejercicios de matemáticas.
- ¿Mmm?- Fue la como siempre cortante contestación de la chica. Haciendo dudar al chico de lo que pensaba decirle.
- Em… sabes… este… eres una chica muy extraña y…- El chico era muy torpe para esas cosas, no sabía ni cómo empezar ni como terminar lo que ni siquiera había empezado. Rachel solo le clavo su intensa mirada poniéndolo más nervioso cada vez.
- ¿Y?- Pregunto Rachel sintiendo una autentica curiosidad hacia lo que quería decirle el torpe y nervioso rubio.
- Y… ¿porque?- Fue la respuesta de Garfield desviando el tema, nunca se había percatado hasta ahora del desastre que era para hablar de sentimientos, claro como nunca los tenía.
- ¿Porque, qué?- Pregunto Rachel alzando una ceja en señal de confusión.
- ¿Porque lo hiciste?, ¿porque me pediste ayuda en una materia la cual dominas a la perfección?- Pregunto Garfield, la verdad si quería saberlo, entendía que él era irresistible, pero no podía creer que Rachel una chica tan ingeniosa haya utilizado una excusa tan mediocre.
- Fue solo una excusa logan, es obvio- Respondió la chica sin inmutarse con su tono monótono y aburrido de siempre, pero logro una gran confusión en Garfield.
- ¿Una excusa?-
- Sí, eso una excusa-
- ¿Por qué habrías de hacer eso?- Pregunto Garfield acercándose a los labios de Rachel logrando el nerviosismo y el sonrojo de la chica, ahora que lo pensaba que linda se veía la pálida piel de la chica sonrojada. Garfield se acercaba más, pero en un rápido movimiento Rachel se levantó de la mesa evitando el contacto con los labios de aquel chico que le provocaba tantos deseos, pero ese era precisamente el problema, que sus deseos eran tanto lujuriosos como sedientos de sangre y ella no era precisamente la reina del control como su hermano Dick.
- Basta Logan- Dijo con determinación, pues estaba a punto de clavarle sus colmillos.
- ¿Qué pasa Rae, las veces pasadas nunca quisiste detenerlo? Además no has contestado mi pregunta.- Contesto un pícaro y seductor Garfield, poniéndose de pie para estar a la altura de la pelinegra.
- No importa porque lo hice Logan, y ya deja tus juegos de seducción si no quieres terminar siendo mi cena- Respondió Rachel con un tono irónico pero Garfield sabía que ella estaba hablando enserio.
- No me importaría, además debes admitir que sería el mejor banquete de tu vida- Respondió Garfield divertido. Él era tan cínico, tan alegre y tan despreocupado de todo y ella tan contraria a él, pero aun así le encantaba esa mujer, ¿que tenía?, él no lo sabía pero simplemente le encantaba.
- Eres la persona más testaruda que eh conocido en mi vida y créeme que ha sido bastante larga- Dijo Rachel fastidiada de la insistencia del chico.
- Y tú eres la mujer más extraña, fría, odiosa y endemoniadamente hermosa que eh visto en toda mi vida, aunque no sea ni la mitad de la tuya.- Respondió con suficiencia Garfield y sonrió con picardía al ver como la chica se ponía del color de un rubí.
- Basta…- Fue lo único que respondió Rachel avergonzada, para luego darse media vuelta e intentar desaparecer de la biblioteca. Pero como nada es tan fácil Garfield la tomo del brazo para decirle unas últimas palabras.
- Recuerda que tenemos un secreto linda, y mi silencio no es barato- Luego de que Garfield terminara de decir esto en el oído de la chica, esta lo miro con un rastro de enojo en sus hermosos ojos "caramelo" y luego se fue desconcertada de la biblioteca, mas no corriendo como una tonta, no, definitivamente ese no era su estilo, si no con paso firme y tranquilo, pero muy en sus adentros sentía como los nervios la carcomían. Garfield la siguió con la mirada hasta que su esbelta silueta desapareció por completo.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~Fin del Flash Back~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
- Rae, Rae, Rae… que hare contigo…- Se quedó un pensativo Garfield y termino por tomar su siesta sumido en ese pensamiento.
- Despiértate viejo, segundo periodo de clases- Le grito el musculoso en el oído al rubio quien se levantó sobresaltado. Cuando abrió los ojos, noto que todos sus compañeros ya se estaban levantando para tomar las dos clases que les faltaba. La primera de él era filosofía y luego la que todos tenían en común sin importar la edad ni el sexo, la famosa clase de artes.
- Ya voy Vic- Respondió el despeinado rubio y luego se incorporó, no le molestaba el hecho de ir a la clase, total las dos restantes las tomaba con Rachel.
Luego de que todos tomaron su primera clase de la tarde fueron a la controversial clase de artes, el salón se encontraba vacío aun, ¿Dónde estaría el profesor o profesora? Quien sabe, pero si no llegaba mejor para los chicos pues esa era la última clase que tenían que tomar y estaban agotados a pesar de haber tomado una siesta.
- Crees que la maestra no llegue- Preguntaba entusiasmado Garfield a su amigo pelinegro.
- Llegará, sin duda lo hará- Respondió Dick dañando los planes del rubio, quien pretendía que todos sus amigos y él salieran a algún lugar. En ese mismo instante apareció la dichosa profesora de artes y todos los chicos se quedaron hipnotizados al ver semejante mujer, Tenia como unos veinticinco años, la piel entre bronceada y blanca, el cabello negro y largo, el cuerpo esbelto y los ojos del color de las avellanas, una mujer verdaderamente hermosa.
- ¡Wow!- fue lo único que salió de la boca de quien menos lo esperaban, Víctor era el dueño de aquel suspiro, ganándose un golpe en la cabeza de parte de su ahora celosa novia.
- Buenas Tardes chicos, mi nombre es Luna Encarnación y voy a ser su profesora de artes, este curso será el responsable de que todos ustedes se humanicen y se sensibilicen ante la sociedad. Pero no se asusten es mucho más divertido de lo que se escucha. En esta hora estaremos aprendiendo a dibujar y pintar para expresarnos, a cantar, a actuar, a cocinar aunque suene extraño, si, también aprenderemos artes culinarias, baile, modelaje, manualidades y todo lo que se me ocurra luego.- Termino su introducción la risueña profesora.
- ¿Perdón?, ¿lo que se le ocurra? ¿Acaso los profesores no deben tener un plan de clases?- Pregunto indignada Bárbara.
- Claro, pero yo suelo confiar en mis instintos, las cosas planificadas son monótonas y aburridas. Así que por ahora quiero a un chico y una chica aquí en frente, para que me demuestren su talento con… veamos… con… un poco de actuación.- Termino por decidirse, la profesora espero a que algún voluntario saltara al frente y claro que hubiera habido una si no fuera porque Bárbara Gordon había salido al baño.- Ya veo, entonces si nadie se anima yo los escogeré… veamos… tú el chico de aires misteriosos y ojos azules ¿Cómo te llamas?- Cuando la profesora dijo 'misteriosos' hiso una mueca graciosa que le saco una sonrisa al chico.
- Richard Grayson, pero todos aquí me llaman Dick- Respondió el vampiro levantándose de su silla para pararse frente a la clase como lo había ordenado la alegre profesora.
- Mucho gusto Dick- Era obvio que esa mujer iba a ser la única diversión en el colegio, pues ninguno de los otros profesores tenía ese aspecto y espíritu tan… ¿juvenil?- Bien ahora necesito una chica… am… la tengo, tú la otra misteriosa pelinegra, me encantan tus destellos morados, pero bueno al tema, tu serás la que elegirás a la chica, ¿cuál es tu nombre?- La profesora volvió a hacer el gesto gracioso cuando dijo misteriosa y todos rompieron en carcajadas. Luego entro al salón la odiosa castaña y tomo asiento.
- Rachel Roth- Respondió la linda chica y como se lo estaba esperando escucho la sensual voz de su hermano corregir su apellido.
- Rachel Grayson Roth- Corrigió Dick haciendo énfasis en su apellido paterno, a lo que Rachel rodo los ojos, Dick no acababa de entender porque su antipática hermana renegaba de su padre.
- Así que ustedes son hermanos, claro, mirándolos bien son muy parecidos, bueno Rachel escoge a la afortunada que va a mostrar su talento en la actuación con tu hermano.- Ordeno la profesora. Rachel escudriñaba con la mirada a todas las chicas, no podía darle el privilegio a cualquiera de hacer alguna escena con su hermano, todas se señalaban y alzaban la mano para que Rachel las escogiera, pero Rachel ya tenía su elegida. La chica que quería como cuñada, aunque le causara escalofríos ella sabía que esa chica era la única capaz de poner a su odioso hermanito en su lugar, no lo dudo más y esbozo su nombre.
- Koriana Anders- Dijo Rachel mirando de reojo a una furiosa Kori y provocando una sonrisita de satisfacción en los labios de su hermano.
- A ver, que se muestre la elegida ¿quién es Koriana?- Pregunto la profesora, luego de unos cortos segundos Kori se levantó de su silla y se presentó.
- Yo soy Koriana Anders, pero todos aquí me llaman Kori- Dijo Kori imitando las palabras de Dick.
- Ya veo, bueno en ese caso pasa al frente Kori, tú junto con tu compañero Dick improvisaran una escena en la que… veamos… necesitaremos alguien que nos plantee una escena, que tal tú el rubio, ¿cómo te llamas?- Volvió a cuestionar la profesora quien intentaba que la mayoría de los estudiantes participaran en su clase.
- Mi nombre es Garfield Logan, pero todos aquí me llaman Gar- Respondió Garfield burlándose de sus dos amigos, todos comenzaron a reír y luego Garfield continúo. Así estaba el panorama, la profesora le había dicho a Garfield que planteara una escena que Kori y Dick debían llevar a cabo, lo que la profesora no sabía es que había escogido a la persona de imaginación más volátil para ese trabajo.
- Mmm… veamos… ellos serán una pareja de… enamorados, pero habrá un inconveniente para su amor, ella se acaba de enterar de que él es un vampiro y ella odia los vampiros, él deberá convencerla a ella de que olvide su odio y se deje llevar en su amor.- Dijo Garfield encantando a todos con tan romántica historia, excepto claro, a Dick quien se sorprendió y decidió que después hablaría con Garfield, a Rachel quien lo apuñalo con la mirada, y a Kori quien quedo totalmente confundida, ¿Por qué Garfield la torturaba de esa manera?.
- Perfecto, me encanta esa historia, deberías ser escritor- Respondió la profesora encantada con la historia de Garfield, sin estar al tanto de la perversidad con la que fue creada por el rubio, quien solo sonrió- Bien, luces, cámara, acción.- Fue lo último que dijo la profesora para que Dick y Kori comenzaran con su "fantasiosa" actuación. Los dos chicos se quedaron estáticos sin saber qué hacer, pero luego de unos largos 60 segundos se escuchó la dulce voz de Kori.
- Aléjate de mí, ¿porque me mentiste?, sabias que odiaba todo lo que eres, ¿porque me mentiste?, te ODIO- Termino por gritarle Kori a su compañero de actuación quien torció sus labios en una sonrisa y se acercó a la chica.
- Te mentí, es cierto, no lo pude evitar, necesitaba poseerte, así es mi naturaleza y aun así me amas, atrévete a negarlo- Le decía el vampiro a la chica, seduciendo a la audiencia con cada una de sus cínicas y elegantes palabras. Kori le dio la espalda al chico y luego de un momento volvió a hablar, pero para sorpresa de todos, su vos se convirtió en sollozos, agonizantes y dulces sollozos.
- Basta, ¿no te cansas de hacerme daño?, sabes lo que significa para mí lo que le hizo tu raza a mi familia y aun así me mientes, me usas, tu solo me utilizaste todo este tiempo.- Kori se sorprendió de ella misma al notar que había envuelto parte de su vida en esa fantasía, además de su sorpresa ante las lágrimas que adornaban sus rojizas mejillas. Dick acerco sus labios detrás del oído de la pelirroja.
- Entonces sugieres que nuestro amor pague lo que paso hace años y en lo que obviamente yo no tuve nada que ver, ¿crees que yo sería capaz de hacerte daño?- Lanzo Dick esa pregunta de la cual verdaderamente quería una respuesta.
- No- Dijo Kori sin titubear- Pero debes comprender, mis sentimientos están encontrados, no puedo pensar con claridad si estas cerca, ¿porque no solo me dejas sola?- Respondió Kori con más lágrimas en los ojos, por alguna razón la escena se sentía tan real.
- Simplemente porque tu decidiste que te acompañara, cosa que no cambiaría ni aunque intentaras matarme- Fue la sencilla respuesta de Dick que albergaba mucha sinceridad, él ya tenía su presa en la mira y sencillamente no la dejaría sola nunca, o al menos hasta que lo deseara. Kori se volteo para quedar frente a frente con Dick, su respiración encontrándose, su mirada cruzándose y sus cuerpos acercándose cada vez más. Dick sintió un inesperado nerviosismo de parte de la pelirroja, cosa que lo invito a acercarse más a su rostro, pero escucho la dulce voz de ella nuevamente.
- Nunca me dejes sola, Te amo Richard Grayson- esas fueron las palabras que salieron de los finos labios de la chica, provocando un escalofrió en el cuerpo de Dick, sin duda había escuchado esas palabras muchas veces, dichas por infinidad de mujeres, pero ella, ella, le dio un toque especial. El chico sonrió maliciosamente y luego de dejar la audiencia en suspenso por algunos segundos, volvió a permitir que su exquisita voz acariciara los oídos de todos los presentes.
- Yo también te amo Koriana Anders y siempre serás mía- La última palabra fue pronunciada con tal convicción que Kori la pudo sentir real, que rayos tenía ese chico que la llamaba tanto, era tan absolutamente seductor, demonios su nombre en sus labios sonaba tan atrapante, y la famosa palabra 'te amo' era una mentira que se sentía tan bien escuchar. Luego de que todos estos pensamientos cruzaran la mente de Kori, pudo sentir la proximidad del chico, ella lo sabía, el también, sucedería, él le besaría para cerrar con broche de oro su dulce fantasía, pero justo cuando iba a suceder, se escuchó la odiosa voz de Jason Todd interrumpiendo el tan aclamado beso.
- Bravo, deberían estar en Hollywood- Aplaudía eufórico Jason al notar las intenciones de Dick con 'su' chica, porque aunque ella no lo aceptara él era el que debería estar en el lugar de ese presumido, al que no había acusado del golpe que le recibió por orgullo, si, puro y venenoso orgullo, él no iba a decirle al colegio entero que ese desgraciado era más fuerte que él, ni loco. Todos lo observaron con reclamo por interrumpir la mejor parte, a lo que Jason solo sonrió con satisfacción por haber logrado su cometido.
- ¡Qué gran intensidad! bien, eso ha estado magnifico chicos, realmente me sentí orgullosa de ser su profesora y ni siquiera les he enseñado nada aun. Fue precioso creo que tenemos dos potenciales actores en la clase, un aplauso para nuestros actores por favor.- Pidió la profesora al ver semejante espectáculo, Dick sonrió y se dirigió a su lugar y Kori aún estaba un poco sonrojada, pero después de todo no había quedado tan mal. Quizás ella y Grayson si hacia una buena pareja, siempre y cuando fuera una buena pareja de actuación claro, eso es lo único que compartiría con el patán ese, el escenario. Dirigió una última mirada indiferente a Dick y luego tomo su lugar.
- Bien, ahora todos dibujaremos algo que muestre nuestros sentimientos- Así en armonía prosiguió la clase de la radiante, armoniosa y extraña profesora. Definitivamente esa profesora es de las pocas de las que deja una hermosa huella en cada uno de sus estudiantes.
Luego de la extraña pero divertida clase de artes, y claro del incidente que paso Nicole luego de que salimos, me encamine nuevamente a mi habitación en compaña de mis dos amigas, porque creo que ya las puedo considerar así, Kori y Karen. Estábamos caminando y platicando de lo bien que actuó Kori con mi hermano, que por más que lo negara yo sabía que le llamaba la atención aunque fuera un poco y de repente escuchamos gritos que venían de la habitación de Tara, Minina y Nicole, oh! Por el amor de Dios otra vez gritos. Al igual que la vez anterior los gritos eran de la loca de Bárbara pero esta vez también venían acompañados de los de dos rubias, y la pregunta no se hizo esperar.
- ¿Qué demonios le pasara a la muñequita de cristal y a las dos rubias oxigenadas ahora?- Pregunte sarcásticamente como de costumbre.
- Quizás encontraron, el regalito que les dejamos- Respondió Kori con un rastro…, no, un rastro no, con la cara totalmente llena de absoluta maldad, y cruzando miradas cómplices con Karen. Esa chica sí que estaba chiflada, pero gracias a esa locura era mi amiga.
- ¿Que hiciste ahora Kori?- Pregunte algo inquieta al parecer me estaba acostumbrando a las travesuras de mi amiga.
- Nada, solo quise devolver el favor que Minina y Tara le hicieron a Nicole, y Karen me ayudo, solo que al parecer mate tres pájaros de un tiro. – Fue lo único que respondió dejándome con la duda, todas nos apresuramos para ver qué pasaba y lo que vimos cuando llegamos fue…, aterrorizante, había una araña del tamaño de un perro encima de la cama de Tara y la chica gritaba como desquiciada acabada de escapar del manicomio, Ok, ok, lo sé, exagere un poco lo admito, pero en realidad la araña era gigantesca, por todos los demonios, Kori está completamente loca.
- Las voy a matar, porque me hacen esto, yo no les he hecho nada, están locas, quiten esa cosa de mi cama.- Gritaba histérica Tara, completamente segura de que ese animal sobre su cama era obra de nosotras.
- ¡Oh!, ¿no hiciste nada?, haz memoria Tara sé que al menos una neurona funciona en esa cabecita hueca.- Respondió Kori, obviamente refiriéndose al desagradable incidente que la odiosa rubia había hecho pasar a nuestra amiga Nicole.
- No fui yo, lo juro- Fue la respuesta de Tara al entender de qué se trataba todo eso.
- Sí, eso díselo a tu nueva amiga, mírala que linda, quiere dormir contigo…- Se burló Karen acercándose a la cama de la chica, definitivamente, Karen y Kori eran tal para cual, estaban completamente locas, ahora entiendo porque luego de lo que paso con Nicole se desaparecieron por un instante, claro, ellas vinieron a vengarse por Nicole quien estaba en la enfermería por culpa de la rubia psicótica esa.
- ¿Qué pasa, no pudiste lidiar con la perdida de tu apuesta?- Las palabras salieron de mi boca sin si quiera poder detenerlas, Tara me miro sorprendida y las demás algo confundidas.
- ¿Tú que tienes que ver con la apuesta?, deja de interferir perra demoniaca- Pero que le pasa a esta desgraciada, como se atreve a insultarme.
- Perra no soy, pero demoniaca si, así que ándate con cuidado. Solo para refrescarte la memoria te recuerdo que la ramera que engaño a Gar fuiste tú PU…- Hubiese completado la palabra, pero no quería ser tan obscena, Tara se quedó petrificada, al parecer no podía creer que yo supiera tanto de su historia con Logan. No dijo nada más y yo solo clave mis ojos en ella. Luego de ese incomodo momento volvió a gritar como loca.
- Aléjala de mí, auxilio, lárgate de aquí loca del infierno- Gritaba histérica Tara mientras Karen la perseguía a ella y a sus dos odiosas amigas con la araña, Karen era muy valiente mira que agarrar aquella cosa. Yo solo podía reír, cada vez eran más constantes mis sonrisas y eso era algo nuevo para mí.
- Basta- Escuche decir a Kori y Karen luego de unos segundos dejo de torturar a los tres insectos con maquillaje- Espero que dejes a Nicole en paz, porque te puede ir peor, no te vuelvas a aprovechar de una debilidad como esa, pudiste haberla matado.- Dijo Kori intentando en vano crearle conciencia a la rubia y asustándola a ella y a las otras dos, pero la verdad se lo tenían bien merecido.
Luego de que termino todo el show decidimos irnos del cuarto de las brujas de plástico, a dejar el "inofensivo animal" según Karen en su jaula, y resulto ser que la gigantesca tarántula negra y amarilla, era la mascota de Karen, se llamaba Honey y vivía escondida en nuestra habitación, mira que cosas, y yo durmiendo con tanta tranquilidad.
- Buen trabajo Honey, eres una buena niña.- Dijo Karen luego de depositar el exótico animal en una jaula en el armario donde mantenía sus uniformes. Me pregunto si no le daba miedo que esa cosa escapara y se escondiera en su uniforme, pero supongo que ni siquiera vale la pena cuestionárselo.
- Bien, iré a ver cómo sigue Nicole, ¿me acompañan?- Nos preguntó Kori y ambas asentimos y fuimos a la enfermería, donde se supone que Wally llevaría a Nicole luego de lo que sucedió.
Actualizaciooooooooooón, no pueden haber quejas esta vez no tarde nada y es que mi imaginación y mi cerebro no estaban peleados así que aquí está, si quieren saber qué fue lo que le hizo Tara a la pobre Nicole:
Revieeeeeeews! Bueno, Sayonara!
