HOLA! q tal cómo andan, io pfffffff super atareada q recien tengo tiempo de subir el segundo capi q ia lo tenía escrito pero tipear es toda una odisea y más con dos guardaespaldas xD, en realidad ahora q sólo tengo tiempo para lo vital es muy difícil sakar tiempo pero la parejita bien lo vale *¬*
Bueno agradezco a esas lindas personitas q me dejaron un review y a todos los q se tomaron la molestia de regalarme un pokito de su tiempo para leer esto q salió de mis delirios mentales n.n
a ver, sólo decirles q "sasuke" = pensamientos xD
bien ia saben Naruto y sus personajes no me pertenecen son de masashi kishimoto sama, si Naru me perteneciera probablemente Sasuke me odiaría jojojo!
ok ok ia les dejó con la lectura, espero que lo disfruten!
CAPÍTULO 2: UNOS SE VAN OTROS LLEGAN
Salió sin prisa alguna del aeropuerto, aun era temprano y tenía tiempo de sobra para llegar a la universidad además de que antes tenía que regresar a su casa y dejar la moto de su padre si no quería que éste se alarmase porque su amado pedazo de metal se encontraba en manos de su muy responsable hijo, sonrió ante aquel pensamiento y sin darse cuenta ya se encontraba guardando la dichosa moto en su lugar. Abrió la puerta de su casa intentando no llamar mucho la atención y pudo divisar a sus padres desayunando amenamente y además notó que un suculento desayuno lo esperaba.
- Naruto, hijo, ¿llegaste a tiempo?- la pelirroja hablaba tratando de no hacer notar la curiosidad dentro de ella – sí – respondió el rubio mientras un leve sonrojo volvía a adornar su rostro – llegué a tiempo – en ese preciso instante los azules ojos de su padre se posaron en él y su expresión le hizo saber cuál era la siguiente pregunta – está sana y salva en la cochera – respondió adelantándose al tiempo que una sonrisa aparecía en el rostro de Minato, una sonrisa muy peculiar y que él conocía muy bien ya que no por nada era su padre.
Había sido un desayuno tranquilo de esos en que inusualmente permanecía callado y luego se había metido a su habitación a perder el tiempo ya que consideraba que aun era demasiado temprano "Sasuke baka" apenas había pasado unas horas a lo mucho y ya sentía que le hacía falta su presencia. Desde que recordaba siempre el teme había estado a su lado para bien o para mal y de un tiempo acá, sin saber definir muy bien el momento exacto, supo que lo veía como algo más que su mejor amigo o su hermano y aun no lograba explicarse cómo las cosas habían terminado así, es decir, Sasuke no era precisamente perfecto como muchos creían y él eso lo sabía de sobra, era orgulloso, engreído, antisocial, posesivo, casi siempre estaba de mal humor y realmente creía que el mundo giraba en torno a él, pero también estaba ese otro lado aquel que para conocerlo bastaba simplemente observarlo y Naruto eso lo sabía muy bien porque desde que aceptó sus sentimientos el concepto de belleza e inteligencia para él tenía un solo nombre y ese era Sasuke Uchiha y además estaba esa sonrisa a la que nunca se podía resistir, aquella que sólo aparecía en raras ocasiones así como sus pequeñas muy pequeñas cosas buenas que hacía de vez en cuando hacían que de una forma u otra terminaras amando al maldito bastardo.
El rubio levanto su brazo con pesadez y observó la hora "7:40 de la mañana" valla que el tiempo volaba cuando se perdía en sus pensamientos - ¡Mierda! – exclamó, se suponía que tenía clases en veinte minutos y definitivamente iba a llegara tarde. Salió a toda prisa resignado a tomar el autobús.
Las aulas escalonadas de la universidad de Tokio se encontraban semi llenas, se podía observar a muchos grupos de jóvenes charlando de cualquier cosa y a otros repasando alguna materia. Por su lado la pelirrosa se encontraba recostada con total desgano en su respectivo lugar mientras Ino la observaba con algo de preocupación.
- Sakura ¿en realidad crees que ellos dos….?- la rubia hablaba tratando de entender lo que pasaba por la cabeza de su amiga. La pelirrosa suspiró – no lo sé – apoyó su cabeza en sus manos – ¿te imaginas a Sasuke y Naruto juntos? – ambas chicas desviaron sus miradas permitiéndose formar una imagen en sus cabezas.
Un sonrojo apareció en el rostro de Ino – pues a mí me parece muy kawai –
-¡Ino! – Exclamó Sakura – no estás ayudando –
La rubia rió nerviosamente – gomen, tienes razón debe doler que el chico que te guste pateé con el otro pie – se acomodó un poco en su lugar antes de continuar- es decir yo me sentiría frustrada-
-Con esta amiga para que necesito una enemiga – la pelirrosa agachó la mirada – pero tienes razón ni siquiera puedo preguntarme que tiene él que no tenga yo porque ya sabemos de sobra que tiene de más- unos segundos pasaron antes de que Sakura volviera a alzar la mirada –pero…..-
-¿Pero qué?-
-Eso sólo pasa con Naruto- la pelirrosa mordió su dedo pulgar analizando la situación.
-Es cierto frentona- ala rubia sonrió un poco – entonces ¿el plan es?-
- Obviamente separarlos, ahora que Sasuke está lejos será más fácil lograr que se desilusione de Naruto –
-¿Eso no sería cruel?- decía Ino al tiempo que se posicionaba correctamente en su lugar observando al profesor entrar – más cruel es saberte cambiada por un hombre – finalizó Sakura para dirigir su mirada hacia el pizarrón.
Allí estaba, corriendo por los pasillos de su facultad, era el primer día sin el teme y ésta había tenido razón, estaba llegando tarde. Abrió de manera precipitada la puerta del aula y se maldijo por no haber tocado al sentir todas las miradas de sus compañeros sobre él, rodó los ojos y se concentró en el castaño delante de él –Iruka sensei, yo…. ¿puedo pasar?- el castaño lo miró con reproche, él era muy exigente con la puntualidad sobre todo porque ya iban en una etapa bastante avanzada de la carrera, pero la mirada de cachorro abandonado de Naruto lo convenció – Pasa y siéntate rápido, pero que sea la última vez –
-¡Gomen!- exclamó el rubio mientras se acomodaba en su lugar dedicándole una mirada a sus amigos y notando las pequeñas risillas que se dejaban oír, giró su rostro y vio a Kiba a punto de hablarle – ni se te ocurra decirlo – el castaño amplió su sonrisa – vale, pero eso no quita que Sasuke no esté y tú hallas llegado TARDE -.
Se había quedado dormido todo el vuelo, le había costado demasiado subir a ese avión y dejar al dobe. Recogió sus maletas y salió en busca de un taxi.
-Vonjour monsier- un hombre de mediana estatura lo saludaba respetuosamente. El pelinegro enarcó una ceja - ¿vonjour? – repitió más a modo de pregunta que de respuesta. El hombre sonrió un poco –do you speak english? – volvió a preguntar, Sasuke relajó sus facciones – yes – respondió. El taxista subió todas las maletas al pequeño carro mientras que Sasuke esperaba dentro del vehículo, una vez que se acomodó en su lugar lo miró a través del espejo retrovisor -¿a dónde nos dirigimos?-
-Al hotel más caro de Paris – respondió el pelinegro, después de todo si su padre lo había mandado, aún cuando se había opuesto rotundamente, iba a tener que costear todo lo que ello implicaba.
El camino se hizo corto, pudo darle un vistazo rápido a las calles de la "Ciudad Luz" , definitivamente era un lugar hermoso. Casi no notó cuando el pequeño auto se detuvo frente a un enorme edificio y el chofer comenzó a desembarcar su equipaje. Sasuke se bajó del taxi y le pago al hombre que sin mas se retiró del lugar. Arrastró ambas maletas hasta que uno de los hombres que se encontraba al lado de la entrada principal y formaba parte del servicio del hotel se le acercó y se ofreció a llevar el equipaje mientras el otro hombre vestido completamente de rojo y con algunos botones dorados adornando el uniforme les abría la puerta y saludaba cortésmente. Se acercó a la recepción a dar sus datos y a pedir una suite, la señorita encargada se sonrojo inmediatamente al verlo y más aun al escuchar su apellido, le mostró una impecable sonrisa antes de llamar al botones.
-Su tarjeta llave Uchiha san- la chica le estiró el pequeño objeto y señalando al joven a su lado continuó –él se encargará de llevarlo a su suite, que tenga una buena estadía, cualquier cosa que se le ofrezca estamos para servirle, sólo utilice el room service – sonrió coquetamente antes de que el Uchiha se girara y tomara el ascensor con el joven que cargaba el equipaje.
Una vez en su suite examinó todo con mucho cuidad, no se podía quejar, el botones acomodó sus maletas – se le ofrece algo más Uchiha san – Sasuke rodó los ojos, sabía exactamente lo que eso significaba "propina", metió la mano al bolsillo en busca de la billetera y le entregó algo de dinero – puedes retirarte ya -.
Había sido un viaje un tanto pesado, decidió darse una ducha y vestirse un poco más elegante después de todo iría a inscribirse al famoso curso. Odiaba estar allí y no porque la ciudad le pareciera desagradable, sino porque para cualquier cosa tenía que tomar un taxi para movilizarse, eso y que bueno Naruto no estaba con él después de todo.
La Universidad de Paris tenía un aire a esa arquitectura antigua, con grandes ventanales y por qué no decirlo, un inmenso y hermoso jardín. Al parecer lo habían estado esperando puesto que los atendieron de manera instantánea, entregó unos cuantos documentos y le pidieron sus datos, luego la encargada le otorgó una cartilla de asistencia y el horario de sus clases, además le estiró unos cuantos papeles con indicaciones y especificaciones sobre el creditaje para su carrera y lo que tendría que presentar para obtener el certificado una vez que hubiese terminado el curso. Se despidió y decidió regresar al hotel, estaba cansado como para andar haciendo city tour.
Una vez en su suite ordenó que le llevaran algo de comer y que le consiguieran una lap top, después de todo la iba a necesitar. Abrió el inmenso ventanal y salió al balcón ambientado con arquitectura antigua, tenía una perfecta vista de la Torre Eiffel y de la ciudad en su totalidad desde allí, sonrió para sí "si el dobe estuviera aquí probablemente me hubiera arrastrado a conocer la torre", cerró los ojoa mientras el aire fresco de la noche movía algunos mechones de su cabello "Usuratonkachi, extraño que hagas escándalo a mi alrededor".
Habían pasado dos semanas desde la partida de Sasuke y él y el rubio sólo se habían comunicado unas cuantas veces debido a la diferencia horaria, unas siete malignas horas, y a su no coincidencia de horarios de clase, sin embargo habían quedado comunicarse por videochat durante la noche para Sasuke y la tarde para Naruto. Así que por ese día el rubio estuvo algo inquieto y se preocupó más en llegar temprano a casa y encerrarse en su habitación con la lap top encendida. Una vez que observó que Sasuke entró en conexión cerró el documento que andaba revisando, al menos había aprovechado algo de tiempo para hacer sus deberes, dio clic e inició el videochat, al instante tuvo la imagen del Uchiha en su computador.
-¡Teme! ¿Me escuchas? – una mueca de disgusto se dibujó en el rostro del Uchiha –Dobe, no grites- la impecable sonrisa del ojiazul adornó su rostro y Sasuke sintió algo cálido recorrerlo por completo así que decidió desviarle la mirada, eso no era saludables y más sabiendo a la distancia que se encontraban.
-Usuratonkachi, ¿Cómo va todo por allá?, ¿Has sido capaz de llegar temprano?- una expresión divertida apareció en el rostro del rubio al tiempo que una risilla nerviosa hacía acto de presencia – claro que sí teme, ¿qué creías? – el pelinegro sonrió de lado -¿cuántas veces?- el rubio suspiró resignado – 6 o 7 ya perdí la cuenta, es que el tráfico de la mañana es un infierno – se excusó.
Sasuke se permitió sonreír sinceramente y el rubio se sonrojo instantáneamente, amaba verlo sonreír así justamente porque era él el único que causaba esas pequeñas expresiones de alegría –Puedes utilizar mi auto si quieres-
-¿Nani?- la cara del ojiazul se descompuso - ¿estás hablando en serio?-
- Sí, pídele las llaves a mi madre y listo – contestó el pelinegro mientras bebía un poco de café. Un brillo se avecinó en los zafiros del rubio antes de que éste se levantase de su asiento emocionado – oi, oi, Sasuke eres el mejor – exclamó.
-Lo sé- respondió el Uchiha con algo de arrogancia.
-Baja de tu nube capullo- Soltó con una mueca graciosa.
-Naruto- la voz seria de Sasuke le hizo reaccionar y prestarle atención, más si era posible - ¿qué sientes por mí?- sintió claramente como los oscuros ojos del azabache se clavaron en él y ante lo directo de sus palabras desvió mecánicamente los ojos sonrojándose por completo – yo…. Eh….- Sasuke ensombreció su mirada "Naruto no está seguro de sus sentimientos" –no tienes porque responderme- el rubio volvió a sostenerle la mirada y vio como el pelinegro se levantaba –Tengo que repasar algo para mañana – continuó el Uchiha.
-Sasuke, espera….-
-Buenas noches, dobe- le interrumpió antes de cortar su conexión.
Naruto se recostó sobre el escritorio con desgano "¿por qué no pudo responderle?" era sencillo decirle que estaba enamorado como un idiota de é, pero es que bastó que lo mirara de esa manera y se había desequilibrado por completo y terminó actuando más torpe que de costumbre. Giró en su silla con algo de enfado "¿y qué me hubieses respondido tú, teme?" apoyó su cabeza en una de sus manos, "supongo que la próxima vez te lo diré directamente".
Era una de esas mañanas en la que Naruto llegaba temprano a clases con una radiante sonrisa en su rostro ya que no había vuelto a llegar tarde después de usar el auto de Sasuke. Se acomodó en su lugar y perdió el tiempo charlando con Kiba, Neji y Chouji.
Buenos días- el castaño dejó sus cosas en el escritorio – desde hoy un nuevo estudiante con muy buenas recomendaciones estará con ustedes – el sensei hizo un gesto con su mano indicándoles al chico que pasara-
Un pelinegro de pile pálida ingresó a paso lento y con una sonrisa fingida en los labios – Buenos días – dijo mientras su mirada se dirigió directamente a Naruto quien por su parte sintió un escalofrío recorrerlo de pies a cabeza por la intensidad de la mirada de aquel chico "tiene un aire al teme, aunque Sasuke es más, más…..mejor" pensó.
- Él es Sai y espero que lo ayuden a ponerse al corriente – continuó el sensei – toma asiento por favor -.
El pelinegro subió los escalones de manera traquila y se dirigió al lado del rubio -¿puedo sentarme aquí?-
-Sí- contestó el ojiazul tratando de no darle demasiada importancia. –Soy Sai – continuó al tiempo que le estiraba la mano – Uzumaki Naruto- contestó el rubio correspondiendo el saludo, Sai se acercó al oído del ojiazul y le susurro suavemente – es realmente un placer-
-¡Oye tú mantén tu distancia! – la escándalosa voz de Naruto se dejó escuchar por toda el aula, poniéndose de pie de inmediato y señalando con afán al chico de junto a él que sólo sonreía cínicamente.
-¡NARUTO!, por si no te habías dado cuenta estás en medio de una clase- recriminó el joven sensei.
-¡Gomen!- el rubio volvió a tomar asiento murmurando unas cuantas maldiciones al aire.
La clase había transcurrido tensa, en todo momento Sai había estado observándolo y al final le había pedido que le mostrase la universidad y además ya había empezado a llamarlo por su nombre de pila, no era que le molestara pero algo en ese tipo le parecía raro.
-Y esta es la biblioteca – el rubio señaló la gran puerta de madera tallada a mano – aquí es donde paso mucho tiempo estudiando – sonrió.
-Supongo que tienes muy buenas notas- interrogó el pelinegro, el rubio hizo una mueca, definitivamente le costaba mentir – a veces tengo mis momentos de iluminación – dijo resignado.
-Naruto kun ¿no te gusta la carrera? – continuo el pelinegro al tiempo que se ponía en marcha nuevamente. Naruto se sorprendió ante tal pregunta, al principio ingresó a esa rama porque Fugaku y su padre trabajaban juntos, Minato era como su brazo derecho y obviamente ambos pensaban que las cosas irían de maravilla si sus hijos trabajaban juntos –sí me gusta sólo que tiene sus partes complicadas – el ojiazul puso una mano alrededor de su barbilla simulando una pose guay – me esforzaré al máximo y seré el mejor de todos –ttebayo-.
Sai lo miró detenidamente, las referencias que tenía se habían quedado cortas, el rubio era mucho más atractivo en persona, físicamente impactante, con todo bien colocado en su lugar, con unos hermosos ojos azules y una cálida sonrisa; cumplir su objetivo no iba a ser para nada un sacrificio, a lo mejor y salía ganando – eres realmente hermoso, no dudo que te lo hayan dicho-
Naruto se sonrojo a más no poder – no deberías andar diciendo esas cosas- soltó al tiempo que retiraba la mano que Sai había colocado en su hombro amistosamente y continuaba su camino.
-¿Tienes pareja?- volvió a interrogar el de pálida piel
Naruto vaciló un poco revolviendo sus ideas – no precisamente – respondió algo inseguro -¿a qué viene todo esto?-
-Simple curiosidad- Sai tomó de la muñeca a Naruto – me apetece almorzar ahora – y al instante ambos jóvenes se dirigieron al jardín.
El clima de ese día era templado y ciertamente resultaba agradable Kiba, Neji y Chouji se encontraban acomodados en su mesa esperando a sus amigos.
-¿y Naruto?- interrogó el Hyuga.
-Con el chico nuevo – Kiba sonrió de manera pícara – ese chico está pisando terreno peligroso –
-Parece buena persona – dijo el Akimichi mientras abría una nueva bolsa de papitas fritas.
-Me da mala espina- Neji enfocó su mirada en naruto y Sai que venían acercándose – Demasiado interés en alguien que no conoce-.
-¡Chicos!- llamó Naruto al tiempo que llegaba a donde se encontraban sus amigos - ¿y Sakura, Ino y Hinata?-
- Ya sabes están en el "tocador", aunque no creo que lo suyo tenga arreglo – se burló Kiba.
-Ah cierto ya conocen a Sai- dijo señalando al pelinegro que sonreía – ellos son Kiba, Neji y Chouji – soltó indicándole quién era quién.
-¡Kuso!- olvidé la billetera en el casillero, ya regreso – Naruto se giró y empezó a correr- pídanme lo de siempre-.
El pelinegro tomó asiento examinando a cada uno de los chicos que tenía en frente, al parecer no le tenían mucha confianza, podía sentir lo tenso del ambiente.
-¿Por qué tanto interés en Naruto?- preguntó Neji directamente.
Sai volvió a sonreír falsamente – es muy atractivo-
-Ni lo pienses, Naruto es intocable- Kiba tenía una expresión divertida
-Es terreno prohibido- continuó Chouji acabando su bolsa de papas
-Es propiedad privada- finalizó Neji con una expresión seria
- No sabía que Naruto kun fuera un objeto- el pelinegro mostró una mirada desafiante -¿y quién es el dueño de esa propiedad?-
-Pues es obvio que Sasuke- dijeron al unísono los tres chicos – no te lo tomes a mal, Naruto no es ningún objeto, sólo es una manera de decirte que ese Uchiha es alguien muy importante para Naruto, no creo que puedas acercarte al lugar que tiene él en su vida- continuo Neji.
- Eso es algo que yo mismo tendré que comprobar- Sai se paró instantáneamente, al parecer esos chicos no le facilitarían las cosas – tengo cosas que hacer nos vemos más tarde – y se retiró sin más. Había sido un día productivo "así que a pesar de que Naruto y Sasuke no tienen una relación claramente establecida, sus amigos parecen conocer y apoyar esos sentimientos", "esto te encantará saberlo" sonrió con malicia antes de perderse entre la multitud de gente.
¿y? omg! correré a esconderme xD
q tal les pareció a ver si me dejan un review con críticas o sugerencias q todo vale y para saber como va llendo la historia y si merece la pena seguirlo o mejor me dedico de lleno a mis estudios agobiantes =P
!oh! pobre Naru a mí el tráfico me atormenta todos los días...algún día tendré un mercedes o un ferrari como el de Sasuke, pero hasta q deje de ser pobre seguiré viviendo atormentada jajaja
bien me despido, saludos, q todo vaia bien y dejen un review q son gratis
bye!
