La mañana había llegado, con la noticia en la que Odín había retirado al Destructor de la guardia de Loki. Después del desayuno, Thor partió directo a la celda de Loki, y está vez lo llevaba esposado y con el barbijo pesto.

Salieron de la prisión sin poner atención en las miradas extrañadas de los guardias, sin escuchar los susurros que recorrían las paredes cuestionándose a dónde iban. Sin embargo no hacían más que bajar la cabeza y dejar que pasaran los reyes, aunque Loki fuera un preso.

Llegaron frente la puerta de oro, alzada impuesta a dejar pasar a quién lo mereciera. Thor saco la llave que abriría sus puertas de par en par, dejando entrar a ambos a su interior, cerrándola a sus espaldas con seguro.

De nuevo solos en ese espacio que ha sido testigo de sus encuentros, en un eco se escuchaban las cadenas moverse sin cesar, hasta oírse el golpe del metal caer al suelo. Sus muñecas ya estaban liberadas y sólo faltaba el barbijo de su boca, con sumo cuidado el dios del trueno se lo retiro, tomando con fuerza el rostro del joven pelinegro de la quijada, apretando sus mejillas hacia adentro con solos sus tres dedos.

Haciendo una imagen deseosa de besarlo, pero no lo hizo, sólo se quedó ahí y le comenzó a preguntar.

-¿Qué planeabas hacer hoy? ¿Eh? –En su voz podía distinguirse como miel cálida recorriendo sus sentidos.-
-Nada… -Contestaba con dificultad debido a su agarre.-

-¿Sabes qué hacemos aquí? ¿Eh? –Alzo un poco las cejas, meneando el rostro del hechicero en cada palabra.-

-Sí… -Thor jalaba de su quijada, para que hablara más fuerte.- ¡Sí!

-¿Tienes lo que busco? –Pregunto más autoritario.-

-No sé qué es lo que buscas… -Contesto no cediendo de todo, no sería sodomizado.-

Thor suelta un bufido colmado y jala de nuevo su quijada con fuerza, haciendo que Loki cerrará los ojos.

-¿Sabes o no qué hacemos aquí?
-¡Sí! ¡Lo sé! –Contesto harto del juego.-

-¿¡Entonces!? ¿Qué haremos? –Alzó la voz autoritario y enojado.-

-¡Sexo! –Arruga la nariz molesto.-

-¿Y qué es lo que busco? –Sonrío victorioso, ya estaba entendiendo.-

-No lo sé… Olvidé traer las flores para tus trenzas…

-¡LOKI! –Lo suelta rendido, dándole la espalda.-

-¡No me gusta ser sodomizado! –Se soba las mejillas.-
-¡Pues te aguantas! –Voltea casi de inmediato, tomando sus muslos en un movimiento rápido, subiéndolos hasta su cintura y Loki por inercia amarro sus brazos en su cuello sorprendido y sin entender del todo bien cómo termino así.- Quiero cogerte con todas mis fuerzas y amarrarte a esa cama hasta saciarme…

-¿Y yo qué? –Pregunto ofendido.-

Thor frunció el entrecejo confundido.

-¿Tú… qué? –Lo miraba con enternecido gesto.-

-¿Qué hay de mi placer?

-Es para los dos…

-No, dijiste que hasta saciarte, hablas de ti… para ti… Para mí no hay nada… -Trata de no sonar herido por su egoísmo.-

-No mi amor… Lo dije así por… por…la misma excitación, míralo te ha extrañado mucho… -Señala con la mirada a su entrepierna.-

-Sí, lo estoy sintiendo… -Thor apropósito empieza a frotarse con la entrepierna de su amante.- ¿Qué haces? –Pregunto con el ceño fruncido.-

-Trato de convencerte… -Sonreía de medio lado.-

-¿De qué? –Se hacía el digno.-

-Para hacer el amor…

-¿Ahora es hacer el amor? -Pregunto alzando las cejas por un segundo.- Antes era coger y ahora… -Sintió como la pared tocaba su espalda.-

-Siempre ha sido hacer el amor, que sea una cogida estupenda no le quita nada de crédito.

-No me vengas con tu filosofía… -Entre cerro los ojos tratando de aparentar molestia, aunque bien que lo estaba disfrutando.-

-¿Entonces con qué me vengo?

Ambos se miraron en un tiempo detenido por horas cuando en realidad eran segundos, hasta que en los labios del hechicero se dibujaron una amplia sonrisa de complicidad. Abrazando más del cuello al dios del trueno, acercándose a besar sus labios con ternura y fervor, sintiendo como Thor se acomodaba mejor el cuerpo del hechicero entre sus brazos, para llevarlo cargando hasta la orilla de la cama.

Ambos se recostaron sin romper el beso, que mantenían en una danza de sensualidad y lujuria, acariciando sus cuerpos como si no hubiera un mañana por el cual seguir disfrutando la obra del universo que estaba entre sus brazos.

La intensidad lentamente iba subiendo, con la intromisión de sus lenguas batallando por hacer ceder la otra dentro de sus bocas, el frotar de sus cuerpos se volvía cada vez más salvaje a la vez de que sus respiraciones eran más escasas.

La suplica de llevar aire fresco a sus pulmones hizo romper el beso ferviente, mirándose con agitación, sudando como nunca. Las manos toscas del rubio se deslizaron dentro de la ropa del azabache, acariciando su piel nívea y lentamente ir quitándose la camiseta que llevaba puesta, dejando desnudo su torso, aperlado por el sudor que su amante le había provocado.

Aún su pecho subía y bajaba de la agitación, sus brazos se mantenían sobre su cabeza y de lo cual se aprovechó el dios para utilizar su camiseta como cuerda, amarrando sus antebrazos, dejando sus manos sobre saliendo del codo contrario del mismo.

-¿Seguimos con ese juego? –Pregunto con sensualidad, no teniendo de otra más que aceptar.-

-Sabes… siempre he tenido ese fetiche… -Susurraba travieso.-

-¿Y por qué es que yo no lo sabía? –Frunció en entrecejo dudoso.-

-Pues ahora lo vas a saber… -Sonrió pícaro acomodándose mejor entre sus piernas.-

Las abrió de par en par, manteniendo sus manos bajo las rodillas de Loki, moviendo su cadera lenta y cadenciosamente a frotar sus erecciones sobre la ropa.

Loki lo miraba con la boca abierta, disfrutando su movimiento y esa sonrisa perversa dibujada en sus labios, jamás lo había visto así de varonil. Al cabo de unos segundos de ir en aumento sus roses, empezaron a jadear incesantemente calentando el aire de la habitación.

De pronto Thor se detuvo, sacando de su mundo a Loki sintiendo sus manos acariciar el borde su pantalón, desatándolo y dando algunos jalones irlo bajando. El azabache cooperaba para que pudiera retirarlo, viendo como metía sus manos a acariciar sus muslos y así ayudarse a quitarlo más fácilmente, mientras a su paso dejaba un camino de besos en sus piernas que erizaban la piel del ojiverde.

El pantalón salió volando hasta el suelo, creando un sonido seco que se escuchó fuerte en medio del silencio de ellos dos, el rubio subió de vuelta ahora dejando algunas marcas de suaves mordidas, hasta poner su boca en la pronunciada erección del hechicero, mordiéndolo con sus labios desde la base hasta la punta, con algunos jalones que intensificaban el placer.

Loki jadeo excitado, hundiendo la cabeza en la almohada con los ojos cerrados, sintiendo como ahora iba subiendo sus besos, mordidas y lamidas hasta su cuello, besándolo con fervor hasta bajo su oreja. El azabache se dejaba llevar por el mar de exquisitas sensaciones que el dios del trueno le hacía sentir.

-Quiero ver tu espalda… -Murmuro ronco en su oído por la excitación.-

Loki asentó a su petición, tratando de dar la vuelta por sí sólo pero el pesado cuerpo del rubio se lo impedía, Thor que retiro y tomo de su cadera para girarlo, haciéndolo mantener su cadera alzada y sólo apoyado de su frente en la cama para sostenerse.

Thor levanto un poco del pliegue de su bóxer, mostrando una de las nalgas de Loki, acariciándolo en círculos para luego apretarla con fuerza. Hizo lo mismo en la otra que después de apretarla jalo del bóxer del centro, frotando con la tela la entrepierna de Loki y su entrada.

Loki jadeo incesante, ensanchando la sonrisa de victoria del dios. Después de unos minutos así Thor se detuvo, haciendo a un lado lo enrollado del bóxer para agacharse a lamer la entrada de su amante, quién dio un respingo al no esperárselo, soltando un gemido de lo perfecto de sus lamidas y de su lengua en punta tratando de entrar en él.

El dios del trueno introdujo un dedo para seguir preparándolo a la vez que escupía directo, al cabo de un par de estocadas introdujo el segundo dedo, dando círculos dentro en busca de estimular directamente su próstata, sin dejar de escuchar los quedos gemidos que su no-hermano soltaba.

Creyendo que era suficiente, retiro sus dedos para acomodarse entra las nalgas, sacando su miembro de su prisión para acomodar la punta en su entrada, y sin avisar meterlo con todas sus fuerzas. Loki soltó un alarido que era la mezcla de un placentero gemido y otro no tanto, apretando sus ojos con fuerza y sus puños para no dejar escapar algunas lágrimas, mismas que no sabía de cual provenía, si del placer o del dolor.

Al mismo tiempo Thor soltaba un gemido sonoro que retumbo en toda la habitación, alzando el rostro hacia el techo y enderezando lo más que pudiera su espalda al disfrutar el éxtasis que el cuerpo de su hermano le daba.

Lentamente empezó a mover su cadera dentro y fuera del cuerpo de Loki, viendo como su virilidad estaba manchada de rojo, quiso creer que eso tal vez no le dolía al azabache y también quiso creer que eso no le causaba nada en el placer de Thor, pero era todo lo contrario, le dolía a su hermano y a Thor le estaba siendo bastante satisfactorio. Quería más, herirlo, hacerlo sufrir pero que al mismo tiempo lo disfrutara. ¿Podría?

Sin pensarlo dos veces empezó a mover más violento su estocada, salía lenta pero regresaba con fuerza, escuchando lo gemidos golpeados de Loki que se mantenía ocultando su rostro. Aferrado a lo arrugado de su bóxer, Thor tiraba de él para regresar a Loki cada que lo empujaba con su cadera, era un constante ir y venir teniendo de jaladera el bóxer.

El hechicero soltaba lágrimas de placer y al mismo tiempo de dolor, era una mezcla que estaba disfrutando pero que le costaba digerir por parte de Thor, nunca creyó tenerlo así ni cuando lo hubiera provocado, nunca hubiera cedido, nunca le hubiera seguido el juego. Pero, ¿por qué ahora? Ahora que…

De pronto sintió un escozor crecer en una de sus nalgas, alzó el rostro tan rápido como pudo del impacto, gimiendo de dolor y sorpresa de ese movimiento, ¿le había dado un nalgada?

Miro sobre su hombro para reclamarle, pero lo único que alcanzó a ver fue la sonrisa de victoria y perversa de Thor que solo provoco que su miembro palpitara de excitación.

Dioses ese hombre lo calentaba como nunca creyó…

Soltó un gemido cargado de placer al sentir que aceleraba sus estocadas, cerrando los ojos por momentos cada que entraba más y más profundo de su ser, y otra vez… Otra nalgada daba contra su piel, fuerte y bastante sonora, dolorosa pero a la vez placentera, gimió haciendo puños con sus manos al sentirse humillado.

De nuevo golpeaba contra su cuerpo su cadera con más fuerza, seguido de otro par de nalgadas que dejaban una suave caricia a su piel después del duro arrebato, hacia círculos con la palma abierta sobre su tersa piel, disfrutando la vista de lo rojo que quedaban.

Aumento más sus estocadas impiedosas, entrando y saliendo sin fin que lentamente acercaban sus cuerpos a un cruel final que no querían ver, ni sentir. De nuevo Thor soltaba una nalgada con fuerza, al mismo tiempo que arremetía hasta el fondo de Loki, mismo que soltaba gemidos con la cuarta vocal, apretando fuertemente sus ojos, sintiendo el fuerte palpitar de su miembro que no aguantaría mucho.

-Di mi nombre, Loki… -Jadeo suplicante sin detenerse en sus bruscas estocadas, apoyando su peso completo en la cadera de este.-

El aludido apenas y podía respirar de lo excitado que estaba, y del agarre sofocante que tenía de Thor, de nuevo una nalgada seguido del grito "Dilo" lo hizo tratar de saltar a gritarle lo que quería.

-¡Thor! –Alzó el rostro sin muchas fuerzas.-

-¡Eso! ¡Grítalo! –Volvía a exclamar sintiendo que con eso se vendría en cualquier momento.-

-¡Thor! –Repetía sintiendo lo mismo, apoyando su peso sobre sus brazos sujetos.- ¡Más!

-¡Así! ¡Repítelo! –Daba con más fuerza.-

-¡Ah! ¡Thor! ¡Dame más! –Jadeaba gritando con fuerza, sosteniendo su cuerpo para que diera sin parar.- ¡Dámelo!

Loki jamás creyó que llegara a decir eso en voz alta, en su mente tal vez pero no en voz alta y mucho menos al imbécil bestia de su "hermano" que siempre terminaba follándolo como a él le gustaba, nunca tenía un reproche del desempeño de él.

-¡Maldita sea!

Grito saliendo de sus pensamientos al sentir el orgasmo subir en un choque eléctrico hasta cada rincón de su cuerpo, manchando las sábanas blancas de la cama y contrayendo su entrada alrededor del miembro de Thor, mismo que se vino dentro de él dando un par de últimas estocadas, sin soltar su bóxer y apretando la piel de su nalga.

El rubio soltó su peso sobre el cuerpo del azabache, quién trato de dar un ligero empujón para quitarlo de encima sin mucho éxito. Sólo causo que este se riera bajo, y luego, pero mucho después saco su ahora flácido miembro y se dejó caer al otro lado de la cama, dejando libre de moverse a Loki.

Soltó un jadeo de satisfacción de no tenerlo encima, se acomodó como pudo debido a la incomodidad de su posición le dolía la cadera. Apoyo su peso sobre su lado derecho, quedando de frente a Thor quién estaba boca arriba con los ojos cerrados.

-¿Ya se acabó todo no? –Pregunto Loki atrayendo la mirada de cansancio de Thor.- ¿Me sueltas? –Alzó sus aún amarrados brazos. Haciendo sonreír con ternura al dios del trueno.-

-Sí, claro… -Con calma lo soltó, dejándole la camiseta de lado.-

-¿Satisfecho? –Pregunto en un susurro.-

-Mucho… -Lo miro sonriendo con ese brillo que él sólo tiene, volvía a ser él, ese tierno y estúpido rubio que era su hermano, ex-hermano.- ¿Y tú?

-Por su puesto… -Sonrío tranquilo, extendiendo su mano a acariciar su rostro, cerrando Thor los ojos para dejarse acariciar.-

-Te amo… -Susurro, abriendo sus ojos y dejando ver un brillo que no conocía en él.-

Boquiabierto lo miró, suspirando sin evitarlo y causando una ancha sonrisa en el dios.

El silencio los abrazaba en una intimidad más allá de lo físico, con solo caricias que hablan solas.

Sólo escuchando sus respiraciones acompasadas.

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De nuevo Jane daba vueltas por el palacio buscando a su marido, mismo que estaba perdido sin razón aparente, no estaba entrenando ni de viaje. ¿Dónde demonios se metía?

Frustrada se va a buscar a en el comedor, tal vez estaba ahí, pero nada.

Tomo asiento para meditar un momento, cuando escucha la voz de su suegra.

-Hola Jane… -Saludo tranquila.-

-Hola Frigga… -Sonrío levantándose a saludarla.-

-¿Qué tienes? Te veo distraída.

-Es que no encuentro a Thor.

-Oh, de seguro se fue a un lugar secreto de él. No te preocupes, cuando tenga hambre aparecerá. –Jane sonrío ante lo cierto de sus palabras.-

-Cierto… Esperaré entonces.

-Ven, vamos a hablar… -Le invito sonriendo con calma, y tomando asiento.-

Jane la acompaño con gusto para iniciar una amena conversación.

Al cabo de unas horas Thor hacia su aparición después de haber dejado a Loki en su celda, durmiendo felizmente aunque algo adolorido.

Ya era la cena y ahí estaba, sentado listo para recibir sus alimentos, escuchando la voz de reproche de Jane tras su espalda.

-Vaya, hasta que te apareces… -Atrajo la mirada de sorpresa de Thor sobre su hombro.-

-¡Oh! Jane… -Exclamo con una amplia sonrisa, levantándose a abrazarla con fuerza.-

-Ah… Thor, que… que eufórico estás…

-¿Está mal? ¿Te lastime? –Se separó a verla.-

-No, no… Sólo que…

-¿Qué?

-Nada… Ven… -Le abraza de nuevo con una sonrisa.- ¿Dónde estabas?

-Oculto, meditando un poco…

-¿Meditas? –Pregunto separándose un poco de su abrazo para verlo.-

-A veces, para pensar… -La miro sonriéndole tranquilo.-

Ambos esposo se miraron con una sonrisa en sus rostro, siendo Thor quién caballerosamente le indicará que tomen asiento, besando su mano con ternura.

A Jane le extrañaba tanta atención hacía ella, eso ya era poco usual desde que se casaron en él…

Los sirvientes llegaron con la cena para los reyes de Asgard, el heredero y su esposa. Igual llevaron la cena para el joven Loki pero este estaba durmiendo muy plácidamente, así que lo dejaron descansar.

Al término de la cena, cada matrimonio se retiró a sus habitaciones, una vez dentro de la intimidad de la habitación, Jane abrazo a Thor por la espalda, con una sonrisa marcada en sus labios.

Bajo lentamente sus manos por la armadura de su esposo hasta la pelvis de él, Thor entendió lo que quería, sonrío al estar de ánimos para complacer a su mujer. Tomo con delicadeza sus manos y darse la vuelta hacia ella para corresponderle con una sonrisa.

Bajo su rostro a darle un casto beso en sus labios, que conllevaron a algunas traviesas caricias por el delgado torso de ella, que sin querer, le hacían recordar el cuerpo de su hermano, suspiro en sus labios al traer a su mente la apasionada jornada que tuvo hace unas horas con él.

Llevo su brazo a tomar de la cintura a ella, cargándola con solo un brazo para llevarla hasta la cama, mismo abrazo que era contestado con un rodear de sus manos por su cuello y de sus piernas en su cintura. El vestido que llevaba le impedía hacer movimientos libres.

Thor apoyo una rodilla sobre la cama, seguido del cuerpo de su mujer en ella para luego subirse y acomodarse entre sus piernas sin romper el beso que bien estaban llevando.

Jane suspiro al sentir los carnosos labios del dios bajar por su cuello, dejando que las curiosas manos de él se adentraran por las capas de su ropa, acariciando con la aspereza de sus yemas su delicada piel.

El dios del trueno una y otra vez recordaba cada centímetro de la piel de Loki cuando la tocaba, ¿qué hay de igual para que siempre él aparezca en su mente?

Creo que nunca lo sabrá, ya que lo disfrutaba y hacia menos tedioso el cumplir a las peticiones de ella.

Sin saber cómo ambos quedaron desnudos, lo que fue lo mejor para Thor cuando despertó de su ensoñación con la danza que llevaba con Loki, ja, esa danza… Sonrío con ternura al darle un vistazo al cuerpo denudo de Jane, creyendo ella que esa sonrisa era para sí. Sonriendo tontamente al sentir como sus mejillas se calentaban.

Thor respiro hondo para volver a lo suyo, hacerle el amor. No era lo mismo y nunca lo será, pero tenía qué. Rápidamente llevo el glande a rosar el sexo de ella, misma que sintió vibrar todo su cuerpo de sólo pensar lo que venía.

Si bien había tenido algunos novios, nunca había disfrutado la intimidad con nadie más como con él, un dios nórdico de la mitología, algo que ni la ciencia podía explicar pero que realmente existía.

Sin avisar Thor introdujo lenta y cadenciosamente su hombría, soltando un gemido ahogado debido la humedad en exceso que ella tenía, en cierta forma le repudiaba eso, pero ¿por qué? Realmente deseaba que ella fuera Loki a como dé lugar, pero sin éxito. Esa era la realidad, la más cruel y dura realidad.

Maldición, ¿por qué era tan difícil?

Ignoró esa voz de su cabeza, para continuar sin prestar atención a más, ni a los quedos gemidos que Jane soltaba cada que entraba y salía tan deliciosamente lento.

Lerdo, pero ya entrado en acción, empezó a dejarse llevar por el gusto y la sensación, por fin su mente dejaba de aturdirlo con tantas preguntas y dejaba fluir las imágenes de Loki, esos instantes de placer que siempre disfrutaba en la soledad con él.

Logró recordar los alaridos de placer que soltó hace unas horas cuando estaba amarrado.

"¡Más! ¡Thor! ¡Dame más!"

Su voz retumbaba en su cabeza como si recién hubiera pasado, al mismo tiempo de que aumentaba con las estocadas contra ella, al mismo tiempo de que ella gemía sin cesar.

"¡Dámelo Thor!"

Su eco le ayudaba a casi sentir el éxtasis que necesitaba, no sin antes asegurarse que ella lo hiciera. ¿O eso importaba?

Dio tan fuerte como pudo, seguido de los jadeos inquietantes que ambos soltaban, sintiendo los dedos de Jane aferrarse a sus tríceps, escuchando el alarido del orgasmo que había conseguido. Ya era justo, ahora le tocaba a él, continuo con la misma velocidad y la fuerza de sus estocadas, recordando una y otra vez esa hermosa voz de su amante prisionero…

"¡Más! ¡Thor!"

Y ahí estaba, cerca, muy cerca de conseguirlo. Alzó el rostro con los ojos cerrados, tratando de ahogar el alarido que quería soltar… pero sin mucho éxito. Un casi un murmuro dijo lo que solo quería pensar…

-Te amo Loki… ¡Agh! –Dijo corriéndose dentro de su mujer, misma que abrió los ojos ceñuda al escuchar lo que dijo.-

Último con un par de estocadas más, relajando un poco su cuerpo, saliendo de ella para luego soltar su peso del otro lado de la cama, jadeando y agotado, cayendo en un profundo sueño que no podía evitar.

Jane lo siguió con la mirada esperando que cayera en consciencia de lo que dijo, pero eso nunca paso, simplemente se quedó dormido al terminar y al encontrar un poco de consuelo en la tibieza de su cama.

¿Qué demonios había sido eso?