La joven esposa del príncipe de Asgard, aún yacía de pie bajo el marco de la puerta con unas cuántas lágrimas en los ojos, sin soportar más la sonrisa dibujada en el rostro de su rival y cuñado, dio media vuelta con el mundo dando vueltas en su cabeza.

-¡No! ¡Jane! –Grito a sus espaldas el príncipe de Asgard.- ¡No es lo que parece! –Terminó poniéndose de pie a buscar sus pantalones y botas y salir en busca de su esposa.-

La joven regreso hasta su habitación con toda velocidad. Lo primero que busco fue su pequeño bolsa que había traído de Midgard, colocando dentro algunas pequeñas pertenencias de gran importancia, escuchando como su marido llegaba a grandes pisadas a verla.

-¿Qué estás haciendo?

-¿No estás viendo? –Contesto cortante.-

-No, Jane… No es lo que parece.

-Ah, no… Claro que no. Le estabas ayudando a sacarle una pestaña del ojo, ¿no? –Se giró a verlo con notorio enojo en el rostro.-

La pelea continuó, Thor trataba de detenerla y ella simplemente le arrebataba la mano o lo que él le tomara para que perdiera tiempo.

Mismo que se tomó con toda tranquilidad Loki, aún en la habitación, estirándose como gato en la cama, buscando su ropa por la habitación y vistiéndose con toda calma.

Camino de regreso por los pasillos hasta llegar a la habitación del joven matrimonio, que de la cual se podían a escuchar a kilómetros los grandes gritos que ambos daban, haciendo la lucha de ser el dominante en la pelea. Loki con cinismo se recargo en la pared exterior del marco de la puerta de lado izquierdo, mirándose la uñas, no dejaba de sonreír victorioso por lo que había provocado, escuchando las ocasiones en las que trataban de ofenderse, si bien desde ahora no podría haber ningún problema para que Thor fuera sólo de él y de nadie más.

Al poco rato Jane salió de la habitación con un poco más que su pequeña bolsa con la que llego, mirando de inmediato como fiera a la figura fuera la habitación, enojada y rabiosa, sin darse cuenta este los estaba escuchando y con esa sonrisa, esa maldita sonrisa que la frustraba, le dio la espalda a volver a caminar con rapidez.

Thor salió detrás de ella, también miro a Loki por un segundo y lo ignoro para continuar persiguiendo a su mujer, tratando de que no haga alguna locura o diga algo que no antes de su coronación como rey de Asgard.

Loki, descalzo como solía disfrutar el piso de mármol que tenía el reino en sus momentos de soledad continuo siguiéndolos.

Jane ya estaba harta de estar escuchando la suplicas de Thor, estaba harta de que fuera tan descarado para pedirle perdón después de que lo encontró así. ¿Cuánto tiempo iba a seguir así si ella no los descubre?

¿La iba a seguir engañando hasta su muerte? ¿Eso es lo que planeaba?

Su cabeza le punzaba, quería llorar, gritar, correr a un par de brazos seguros, que supiera que eran suyos y que no eran compartidos.

Qué ironía, apenas amanecía y estaba a punto de casi regresar a casa.

Sin saber ella cómo, busco un punto ciego en dónde pudiera esconderse del atosigamiento de su marido. Tras una columna de gran tamaño que podía cubrirla por completo, lo ve pasar de largo, respirando tranquila para poder continuar sin su voz gruesa hablándole a su espalda. Dio media vuelta ignorando su alrededor, encontrándose con el rostro de ojos esmeraldas profundos observándola.

-¿Qué quieres? –Escupió enojada. Viendo de nuevo esa sonrisa burlista curvase en sus labios.-

-Sólo ver cómo te retiras de vuelta a tu patético mundo.

-Pues espera sentado… -Lo esquiva siguiendo con su camino.-

-Oh no, no creas que por llevar al heredero de Odínson te permitirá aplazar más tu estadía. –Ese comentario hizo voltear con el ceño fruncido a Jane.-

-¿Tú cómo sabes eso? –La pregunta hizo ensanchar más su sonrisa.-

-Yo lo sé todo. Aquí nada se puede ocultar… -Con sus manos a la altura de su abdomen avanzaba con parsimonia hacía ella, quién mantenía un gesto de incredulidad ante la seguridad con lo que soltaba de su lengua viperina.- Y de una vez te digo… que te puedes ir deshaciendo de ese engendro mal formado que estas cargando, que si de darle herederos se trata. Yo claramente puedo hacerlo… mejor dicho… ya lo estoy haciendo… -Llevo su mano a acariciar su vientre plano, manteniendo un sonrisa de victoria. Jane bajo la mirada horrorizada por lo que decía, con los labios entreabiertos ignorando la silueta corpulenta que iba acercándose tras de él.-

-¿Qué dices? –La gruesa voz tras la espalda de Loki erizo cada centímetro de su piel.-

El hechicero lentamente fue borrando la sonrisa de su rostro, enderezando la postura y tragando saliva al imaginarse lo que le esperaría si es que escuchó todo lo que le dijo.

Se giró a verlo con un claro gesto de terror en su cara, volviendo a tragar saliva al ver su rostro de impacto, viendo a ambos sin poder creer ni digerir lo que estaba escuchando.

-¿Los dos? –Fue lo único que dijo, viendo con reproche a Loki, quién evito su mirada con nerviosismo ya que le decía a gritos cómo podía decirle eso a Jane.- ¿Desde cuándo? –Habló con un entrecortado tono de voz.-

Ambos mantuvieron silencio, ya que de tantas noticias y sorpresas no sabían ni entendían bien de qué estaba hablando. O no querían hacerlo.

-¡CONTESTEN! –Grito a todo pulmón con enojo, mismo que el eco pudo haber llegado hasta los rincones más oscuros de todo Asgard.-

-No entiendo de que hablas… -Habló sin mirarlo, tratando de mantener la postura de digno.-

-¡No me vengas con disparates, sabes perfectamente de qué hablo!

-¡Pues especifica mejor! –Le contesto con el mismo tono, viéndolo con el ceño fruncido. Thor soltó un bufido de enojo.-

-¿Desde cuándo están… embarazados? –Pregunto con ironía, nunca creyó mencionar la palabra "embarazo" en plural.-

-Yo tengo desde un par de semanas… -Dijo Jane limpiándose un par de lágrimas.-

-Yo obviamente fui antes que ella. –Seguía dándole la espalda a la mortal, tomado de sus codos en un abrazo sólo para él viendo hacia arriba.-

Comentario que atrajo la mirada ceñuda y boquiabierta de Jane.

-¿Cómo que antes? –Pregunto sintiendo un golpe en su pecho, más sorpresas ya no.-

-¿Crees que fue de a gratis que hayas salido con vida de la maldad de Malekith? –Le pregunto mirándola sobre su hombro.-

Jane volvía a verlo con ese gesto de horror, viendo a Thor quién no podía hacer nada por detener ese disparate.

-Así que ese fue el trato… -Dijo Jane mirando a Thor, quién agacho la cabeza.- Por eso nunca me lo dijiste. –Loki sonría con victoria otra vez.- Por más que te lo pregunté nunca me lo dijiste… -Se acercó a Thor dándole algunos golpes en el pecho.-

-¡Lo hice para salvarte! –La tomo de las muñecas.-

-¡Me hubieras dejado morir! ¡A vivir esta porquería! –Arrebato sus manos de su agarre.-

-¡No digas eso!

-¡Déjala que lo diga! –Habló Loki celoso por el dolor que veía en el rostro de Thor.- ¡Que se muera o que se largue de una vez! –Acercó tanto su rostro al de Jane que ella bien que podía sentir lo gélido de sus palabras.-

-¡Tú cállate! –Sin esperarlo, le soltó una cachetada en la mejilla pálida del azabache, quién se contuvo con puño cerrado para no devolvérsela, al ver cómo Thor la alejaba de él cubriéndola con su cuerpo.- ¡Tú fuiste el culpable de todo esto! –Ella seguía gritando alterada.-

-No querida… Él desde siempre ha estado marcado… -Thor entendía muy bien lo que decía, él siempre atribuyo eso a que era la etapa de niños, algo que Loki nunca pudo superar o tal vez sí.-

El silencio se apodero en los tres presentes, dejando un abismo de separación con cada quién sus pensamientos e ideas. Pronto, esto tenía que aclararse.

.-.-.-.-.-.-.-.

Luego de unas horas, se empezaba a correr el rumor de que el prisionero Loki no estaba en su celda. Todo el mundo y la guardia real empezaron la búsqueda por el reino y palacio, no debía de haber ido muy lejos. Odín estaba enterado y esperaba impaciente a su hijo Thor, quién tampoco había rastros de él.

Los guardias encontraron a los tres involucrados en un centro de columnas, sentados en el suelo y con caras largas, sin hablarse y sin tocarse. Sólo compartiendo un silencio con muchas más preguntas que respuestas.

El triángulo amoroso iban en orden camino al salón real dónde Odín los esperaba. Thor en medio de Jane y Loki, ella estaba de su lado izquierdo y Loki del derecho de Thor. Se sentían como prisioneros pero para Loki eso era habitual, se sentía en casa después de todo. Sólo había algo que le preocupaba… su madre.

A pesar de que era adoptado, ella era la única mujer que era especial en su vida, la única que realmente lo quería y tal vez más que su madre biológica. Suspiro sonriendo melancólico al verla de pie a un lado del trono de Odín, quién miraba a los 3 con odio y reproche. ¿De qué se había enterado?

-¿Cómo es posible que sacaste a Loki de su celda, Thor? –Habló autoritario.-

-Ah, eso era… -Pensó Loki, sonriendo triste y viendo al suelo.-

-¡Sabes que está estrictamente prohibido acercarte a su celda! –Hizo una pausa después de que el eco se dispersó.- ¿Qué pensabas hacer? –Preguntó haciendo estremecer los brazos del dios.-

-Hablar con él… -Pronunció después de un largo silencio.-

-Pudiste haberlo hecho perfectamente estando él dentro. –Dentro de su campo visual, podía ver el nerviosismo de Jane a un costado de Thor.- Y Jane… Me dijeron que tus cosas no estaban en la habitación. ¿Qué está pasando? –Miraba a todos por igual, mismos que bajan la mirada o se mantenían viendo un punto específico.- ¿Qué están ocultado ustedes tres?

Loki volteo a ver al par a su costado, quienes mantenían una cara de incertidumbre en qué responderle, si bien él era el dios de la mentira en este momento caería muy bien decir la verdad. Sonrío burlista de sólo pensarlo, algo que bien percibió Odín y lo miró ceñudo.

-Vas a ser abuelo… -Dijo viéndolo con apenas la silueta de la sonrisa en sus labios.-

Comentario que hizo que Jane y Thor lo voltearan a ver veloz, luego de mirar la reacción de Odín por lo dicho. La que era de sorpresa disfrazada de duda.

-¿Eso es verdad? –Pregunto después de una pausa de meditarlo, volteando a ver al matrimonio de su hijo.-

-Y va a ser doble. –Odín lo volvió a ver.- Doble embarazo, doble atención, doble parto, doble llantos… doble de todo.

-¿Otra de tus bromas? –Dijo Odín colmado.-

-No, nada de eso es broma. No sería ni la primera ni única vez que digo una verdad. Aunque si son contadas…

-¿Entonces por qué dices que será doble? ¿Son gemelos?

-No, nada de gemelos. Lo digo porque ella no será capaz de darte algún otro después de lo que paso.

-Explícate… -Loki tomo un poco de aire al ver que el viejo no entendía.-

-Digamos que… yo me encargaré del primero. Ya tuve a Sleipnir, ¿por qué no otro? –Sonrío victorioso al ver el rostro de horror y completa confusión, volteando ceñudo a ver a Thor quién desvió la mirada en cuando se posó sobre él.-

-¡Están embarazados de…! -Miró a Thor otra vez con un gesto indescifrable.- Thor…

-Bravo… ¿Qué quieres de premio?

-¡Basta de burlas Loki!

-Uh… Me pides demasiado… -Odín ignoro lo último dicho y bajo un par de escalones hasta Thor.-

-¿Cómo pudiste? –Se acercaba con un enojo atravesado en su pecho.-

-Con el pene… -Rompió el drama con el comentario fuera de lugar, haciendo voltear a Odín con navajas en los ojos, a Thor nervioso por lo cierto de eso, a Jane a voltear a otro lado, molesta, cruzándose de brazos.-

-Loki… -Recrimino Frigga en medio del silencio, algo que lo hizo voltear a verla ceñudo.-

-¡Desde ahora Thor, y escúchame bien! ¡Tienes terminantemente prohibido acercarte a menos de 5 metros de la puerta de la prisión! –La mirada de Thor era de sorpresa con matices de dolor. ¿Ya no iba poder verlo?.-

-¡Pero es mi hijo!

-¡El producto lo veras cuando nazca! ¡Desobedeciste mis órdenes! ¡Y este es el mínimo castigo por tu insolencia y tu adulterio!

-Nunca fue adulterio… -Rompió el eco de la voz de Odín. Llamando todas la miradas a posarse sobre el dios del engaño.- Lo hizo para salvar a su esposa… -Sostuvo la mirada de Odín.- Lo hizo por amor a ella… Que le haya gustado después, es otra cosa… -Giro el rostro al lado contrario al de todos.-

-Aun así… Pudo haber otra manera.

-Pero era a mi manera. –Poso su mirada de regreso en él.- Lo toman o lo dejan…

Esa noche amenazaba ser la más fría del año.

Loki caminaba descalzo dentro de su celda con parsimonia, sobre sus hombros descansaba un rebozo de un color verde desgastado viendo con nostalgia la ventana que esta incrustada en la pared de piedra de la prisión.

El silencio se vio roto por el abrir de la puerta principal del lugar, giro el rostro para ver quién se acercaba en medio de la penumbra del pasillo. Suspiro con alivio al ver esa familiar silueta robusta aparecer ante la tenue luz que su celda brindaba.

-¿Qué haces aquí? –Pregunto el pelinegro ceñudo.-

-Quería preguntarte algo…

-¿Qué no Odín prohibió que te acercarás? –Ladeo el rostro volteando lentamente a caminar hacía su cama, manteniendo sus manos a la altura de su abdomen.-

-Sí, pero no había nadie, así que es cuestión de tiempo de que me descubran. –Con lo último dicho atrajo la atención del ojiverde.-

-¿Qué quieres saber? –Pregunto con suavidad.-

-¿Cuándo justamente... te enteraste de que estabas preñado? –Hablaba con tranquilada, enfatizando cada palabra.-

Loki bajo la mirada, tomando un poco de aire ante la pregunta. ¿Cuándo? Esa era la única fecha que guardaría con recelo.

Aunque, él era padre…

-¿Loki? –Pregunto el rubio ansioso por saber.-

-Fue al otro día de que cerramos el trato. Según las cuentas que me ayudo sacar Frigga. –El ceño de Thor se contrajo confundido.-

-¿Madre sabe?

-Ella fue la primera en darse cuenta.

-Pero… -Loki de nuevo tomaba aire, sentándose en la orilla de su cama.-

-Ponte cómodo. Sí quieres saber, te contaré… pero llevará algo de tiempo. Tal vez te lo divida en partes…

-Está bien… -Se acomodó en el frío suelo, viéndolo interesado.-

-Empecé a tener cambios muy sutiles, la verdad no los tomaba en cuenta. El más notorio era la falta de apetito, prolongado. Las sirvientas me insistían con que comiera y apenas yo tomaba un bocado me dejaban en paz, eso obviamente llego a los oídos de Frigga y ve a saber qué más le hayan dicho que ella llego muy segura a sacarme de está celda y luego…

*+~*+~*+~*+~*+~*Flashback*+~*+~*+~*+~*+~*+~*

Las puertas de la prisión se abrían de par en par, dejando entrar una delgada silueta acompañada por unos cuantos guardias. Loki como era costumbre en plena mañana se ponía a reanudar su lectura de la noche anterior, siendo interrumpido por la inesperada visita de su madre adoptiva.

-Loki… -Dijo en un tono de preocupación, dejando acercarse a un guardia a la puerta, misma que iba abriendo con una copia de la llave de su celda.-

-Madre… -Se puso de pie.- ¿Qué haces aquí? –Pregunto al tenerla entre sus brazos.-

-Me enteré de que no quieres comer, ¿estás bien?

-Eso… Sí, estoy bien… -Dijo sin darle importancia.-

-¿Estás enfermo? –Pregunto tocando su frente y mejillas.-

-No, estoy bien. Sólo… no se me antoja comer…

-Pero ya llevas días así, eso no está bien.

-Pero estoy bien, no te preocupes demasiado madre. –Su preocupación lo estaba irritando.-

-No puedo hijo. –Tomo entre sus manos la mano de Loki.- Además, no solo vengo a ver cómo estas, sino… que también quiero hablar contigo. Pero no aquí.

-No puedo ir a otro lugar.

-No te hagas el santo Loki.

-Nunca lo eh sido madre. –Una sonrisa hacía bajo en los labios de Frigga le daba la razón a él.-

-Vamos arriba, necesito hablar contigo en privado.

-De acuerdo… -Contesto rendido, apreciaba estar a su lado, pero no cuando creía que uno de sus hijos corrían peligro.-

Ambos subieron lentamente por los escalones a los aposentos de sus padres, pero justo frente a la puerta Frigga tomo de la mano a Loki y lo llevo hasta el fundo del pasillo, en dónde abrió una puerta secreta detrás de una pared adornada con piedras preciosas.

Entraron con tranquilidad mientras Frigga se encargaba de cerrar la puerta y dejando a Loki avanzar dentro con sorpresa, tantos años viviendo aquí y nunca se imaginó que hubiera esté tipo de escondites detrás de sus paredes.

-Ven hijo… -Dijo Frigga sacándolo de sus pensamientos.-

-¿Cómo es que hay este tipo de secretos detrás de sus paredes? –Comento aun viendo lo espaciosa que era.-

-Se lo pedí a su padre hace unos años, y él lo construyo para mí.

La habitación parecía ser una pequeña biblioteca, llena de estantes y repletos de libros sin leer para el joven hechicero. Ese pequeño espacio era como una estancia, a un costado había una puerta de la cual Frigga y Loki pasaron a otra habitación en dónde había una cama redonda y muy bien tendida, una ventana falsa, un pequeño vestidor y armario, baño y todo lo que tendría una reina para su comodidad.

A un costado de la cama estaba una mesa, con un pequeño caldero y un libro de empastado grande y pesado.

"Frigga se sentó al pie de la cama, y me llevo con ella en dónde empezamos a hablar de muchas cosas, entre ellas lentamente me fue descubriendo detalles de los que yo estaba seguro que nadie sabía. Hasta que me habló de ti, y del día de la celebración por la victoria contra Malekith…"

-¿Cómo sabes eso?

-Thor anduvo muy raro todo ese tiempo, después de que fue a visitarte y a pedir tu ayuda. A pesar de que dijo que querías una celda más grande a cambio de ayudarnos, su búsqueda incansable de una habitación lo más lejana posible levanto toda sospecha. Obviamente empezaron a correr rumores entres los sirvientes.

-Así que fue muy obvio…

-No, yo me tome la tarea de ir averiguar si tú aún estabas en tu celda, al ver que no, uní todas las piezas. Ustedes dos siempre han tenido un lazo muy fuerte. Desde niños.

-¿Siempre lo has sabido? –Pregunto con ternura, con sus cejas inclinadas hacia abajo, como tristes.-

-Claro. Es cómo el día que los escuche hablar de niños, sobre de que Thor quería hacerte su consorte de grandes, cuando él fuera el Rey de Asgard. Y tú sonrojado lo mirabas cada que te tomaba la mano. –Acaricio la mejilla de Loki con ternura.- Siempre estuviste enamorado de él, y él de ti. Pero el tiempo fue cambiando las cosas.

-Y para que ahora… se haya ido a su luna de miel.

-Hijo, ¿cómo te has sentido? ¿Has tenido otros cambios a parte de tu falta de apetito?

-Bueno, no quiero comer porque a veces tengo nauseas. El vino, o el jugo en el desayuno, no los soporto… y, también eh estado muy sensible, pasajes de mis libros que ya he leído en otras veces, ahora me causan mucho sentimiento. Es… raro. –Mantenía la mirada perdida en el suelo, escuchando el profundo suspiro de Frigga.-

-¿Has llorado sin entender por qué, y de repente todo está bien?

-Sí… -La miró de inmediato.-

-¿Lo han hecho sólo una vez?

-Madre… -Entono con enojo.-

-Es necesario. –Loki bufo rendido, tomando aire para contestar.-

-Sí. Sólo ese día.

-Vamos a hacer una prueba entonces. Pero necesitare un poco de tu sangre.

-¿Qué clase de prueba es?

-A lo que me cuentas, es el típico estado de… un embarazo.

-¡¿QUÉ?! Pero… ¡eso no es posible!

-No olvides que eres un Jötun, y ellos son muy distintos a nuestra cultura.

-¿Los varones de ahí han estado embarazados?

-Ha habido casos, y se dice que Laufey… fue uno de esos casos.

La cara de asombro de Loki no tenía cabida, la idea de ser hijo de un hombre de hielo y que probablemente él mismo lo gesto, era difícil de digerir. Así sí sonaba lógico, pero… ¿cómo?

De pronto Frigga se volteó con una navaja en manos, tratando de tomar una de las manos de Loki, el cual se alejó en defensa, hasta que ella amablemente se la pidió, entonces hizo una leve cortada en su palma y la sangre empezó a caer en cascada dentro del caldero. Frigga limpio la daga y busco entre sus frascos un polvo, el cual estaba vació.

-No puede ser…

-¿Qué? –Pregunto Loki sin entender nada.-

-Este polvo, mesclado con agua y la sangre de la persona, te puede revelar de inmediato cuando alguien esta embarazado, pero… ya se me acabo.

-¿Y dónde se consigue?

-Lo traje en una visita a Alfheim. Tendría que mandar a alguien a comprar más.

-¿Y hasta cuándo seria?

-No lo sé, a veces puede ser un día, o semanas. Depende de si la tienen disponible, es muy vendida en los mundos.

Loki suspiro rendido, la duda lo estaba perturbando, ¿estaba o no embarazado? ¿Cuándo lo podría saber?

Frigga aclaro que lo mandaría mañana temprano a buscar a alguno de sus mensajeros, y esperaba con ansías de que fuera pronto la respuesta. Loki sonrío triste, y ella aseguro que guardaría esa sangre en uno de sus frascos para entonces.

"Pasaron las semanas, tú regresaste de tu luna de miel. Volvimos a estar juntos y yo aún seguía con la duda de si eso era posible. Después Odín y tú se van de viaje a Alfheim, qué casualidad, pero para entonces el mensajero había regresado la noche anterior. Cuando regresé a mi celda, aún mantenía los recuerdos de nuestra aventura, cuando otra vez sonó la puerta, Frigga venía con un rebozo en sus hombros a abrir mi puerta…"

-¿Qué pasa madre?

-Ya llego el mensajero.

-¿Ya?

-Sí, ven, vamos… -Extendió su mano para que Loki la tomara, lo cual lo hizo.-

Subieron rápidamente hasta el cuarto secreto, realizando la magia que semanas antes habían intentado. Tomando la sangre guardada de esa vez, la mezclo con agua y el polvo mágico dentro del caldero y de ser un color carmesí se volvió lentamente azul rey. Dejando con una gran confusión a Loki, y una seguridad a Frigga.

-¿Qué significa?

-Si se mantiene de color rojo, es que no. Pero si cambia a un azul, es que sí.

La respuesta le dio un fuerte golpe en el pecho, estaba embarazado… y de Thor. Era cierto.

¿Y ahora qué iba a hacer? ¿Cómo se hacía esto? Eran muchas preguntas y pocas respuestas, la mente del hechicero estaba completamente nublada y mareada, lo que provoco que el azabache perdiera el conocimiento en un segundo.

Horas pasaron, y Frigga no dejaba de abanicarlo mientras estaba recostado en la cama redonda. Lentamente fue regresando del sueño profundo, con las imágenes de un bebé en brazos, rubio y con los ojos azules de su amado dios del trueno. Sonrío de forma inconsciente, tierna y alegre, lentamente fue abriendo los ojos, encontrándose con el abanico blanco frente a su cara.

-¿Cómo estás? –Pregunto Frigga en un susurro.-

-Bien… fueron muchas sorpresas.

-Sólo fue una, y me imagino que no es fácil de asimilar.

-¿Qué voy a hacer?

-Ser fuerte, y muy paciente.

-¿Cómo le diré?

-Tú sabrás en su momento, cómo decirle.

-¿Y si nunca llega?

-Va a llegar, tenlo por seguro… -Loki suspiro preocupado.-

"Al otro día Odín y tú se fueron. Pensaba que cuando regresaras te diera la noticia de que serías papá, pero cuando volviste, fue en tu cumpleaños. A mí me pusieron al Destructor de guardia, a ti no te dejaron verme hasta muy tarde. Y para rematar ese día me sentía muy triste por lo que le dijiste a Jane, tu dama… Exigiste tu regalo de cumpleaños de la forma más salvaje, así que no era el momento de decirte tal noticia… no lo apreciarías…"

*+~*+~*+~*+~*+~*Fin Flashback*+~*+~*+~*+~*+~*+~*

-¡¿Cómo me dices eso?! ¡Hubiera preferido a que me dijeras ese día en vez de enterarme por un arranque de celos de tu parte hacia Jane!

-No tenía idea de cómo lo tomarías. Y si me salías con venir a tratarme con si fuera un pedazo de cristal. Que no quieras tocarme después por "mi estado". No señor, no lo soportaría.

-¡Pudiste haber perdido el bebé ese día!

-¡Pues no lo perdí! Y aquí está… -Señala su abdomen bajo su camiseta.- Creciendo felizmente.

-Deja de ser burlista…

-No soy burlista… soy sincero. Algo que tal vez no reconozcas. Porque eres rubio y estúpido.

-Loki, lo digo en serio.

-Yo también. –Lo miro seriamente con el ceño fruncido.- Tenía miedo de que tal vez salieras corriendo en cuanto te lo dijera, es… ilógico que un varón geste un bebé.

-Pero eres de descendencia Jötun, y hay casos de ellos de embarazos. Claramente lo hubiera entendido.

-¿Y crees que pienso claro? No es lo mismo estar sólo en tu cabeza, a tener a un ser vivo dentro de ti, creciendo, metiéndose en tu cabeza, perjudicando mis sentimientos. ¡Confundiéndome en todos los malditos días! ¡Querer comer lo que te gusta y que a él o ella, no le guste!

Su voz lentamente se iba quebrando en cada palabra, sus ojos se llenaban de trágicas lágrimas que empezaban a caer como cascadas de sus ojos. Thor lo miraba sintiendo el mismo dolor que él, deseando poder romper ese vidrio y sacarlo de ahí entre sus brazos, protegerlo de todo y de todos, pero no podía. Sólo se mantenía ahí viéndolo romperse en miles de partesx por su "estado".

-¡¿Ves?! –Se señala a las lágrimas.- Mierda… -Resoplo limpiándoselas.- No maldigo mi existencia, tampoco el día en el que cerramos el trato. Pues voy a tener un hijo tuyo. ¿Qué más puedo pedir? –Las palabras dichas de sus labios llenaban de orgullo a Thor, mismo que se sentía culpable de todo lo que le pasaba.- Ah sí, que Jane se muera.

-Loki… -Le recrimino sintiéndose peor.-

-Es la verdad… Ella es un estorbo y ese engendro también.

-¡Basta Loki! Sabes que ella también dice lo mismo de ti y del bebé.

-¡Perfecto! ¡Ya somos dos! Ella es una patética mortal, ella sólo te va a dar un Semi-Dios. ¡Yo! –Se señala con odio en sus ojos aún cristalinos.- ¡Te daré un dios. Digno de ti y de ser el heredero al trono!

Thor suspiro rendido, sea un dios o un semi-dios no le importaba. Eran sus hijos y serán de las dos personas que tanto quiso y amo. Claro que se miente a él mismo diciéndose eso, al único al que ama es a su casi hermano.

Su Loki.