Disclaimer. Bleach como sus personajes le pertenecen a Tite Kubo-san.

Aviso. Universo Alterno.

Ichigo x Rukia, Yukio x Yuzu, Hitsugaya x Karin.


—One-chan —la más joven de la familia Shiba-Kurosaki llamó a la puerta de su hermano— ¡El desayuno está listo!

Al no haber obtenido respuestas había decido entrar, encontrándose una cama tendida y ningún rastro de su hermano salvo un desorden de ropa sucia en el suelo.

—¿One-chan? —preguntó.

¿Qué estaría haciendo su hermano a esas horas de la mañana? Sin pensar mucho, decidió a algo más. Luego de ducharse, cepillarse el cabello y cambiarse su ropa de casa, decidió que no le gustaba estar sola así que se le ocurrió una brillante idea.

La mañana lucía hermosa. Los pájaros cantaban alegremente por toda ciudad Karakura, así como el templado clima satisfacía a las personas con días libres que paseaban desde temprano tranquilamente por las callejuelas.

Todo era perfecto.

Rukia dormía cómodamente en su suave cama. La paz se veía claro en su rostro, así como la calma en su respiración acompasada. Pero la bella, hermosa y anhelada, paz fue interrumpida de repente por el sonido de un timbre.

Perezosas, somnolienta y muy despeinada se fue hacia la puerta.

—¡Buenos días Rukia-chan!

Era Yuzu, la hermana de su novio quien la había visto en esas pintas siendo casi medio día.

Por un motivo desconocido, sintió como si algo malo se avecinase.

Se suponía que para los demás todos habían sido rumores. ¿Cierto? Yuzu jamás saldría con alguien como Yukio.

—¿Qué sucede? —Media hora de llamarle y Toshiro no respondía, pero bien ella sola enfrentaría al dichoso pretendiente de su hermana.

Tocó el timbre y pidió al mayordomo llamar a cierto joven.

—¿Karin-san? —Cuestionó él dudoso, en cuanto la vio.

Hitsugaya Toshiro, siendo medio día, hacía honor al dicho de su abuela los niños que duermen bien, crecen bien. El joven de cabello blanco dormía cómodamente pero su descanso fue interrumpido de repente por el sonido de su despertador. No fue sino hasta luego de enjuagarse los ojos, con los puños, que cayó en cuenta.

—Al parecer ya despertaste —una voz familiar fue su recibimiento.

Sus ojos se hicieron botitas pequeñas, con sus labios enormemente abiertos y de no ser porque sus manos estaban atadas ya le hubiese señalado para recriminarle.

—¿¡Qué haces aquí!?

Ichigo sonrió con gusto.

—Como mis hermanos salieron desde temprano, decidí venir a visitarte. —Yuzu le comentó a Rukia, quien rogaba porque su pijama de chappy no le hiciese pensar cosas malas sobre ella a su cuñada.

—Está bien —trató de calmar su nerviosismo, sirviéndole un vaso de té. No sabía bien por qué Yuzu le ponía nerviosa en ocasiones, tal vez sería debido a que aun no se compraba a ella en cuanto a la cocina se refería.

Dejó la taza sobre la mesa y sonrió ofreciéndosela.

—Rukia-chan.

—¿Sí?

—Hay una mosca en mi té.

—¿Y qué quieres que haga al respecto? —preguntó Yukio, sin ánimos de conversar.

—Que te deshagas de ese estúpido hábito —Karin sintió una ceja temblarle, eso debía ser hereditario — y sabes bien que no hablo de tu obsesión a los videojuegos. Quiero que dejes en paz a Yuzu.

—Es irónico.

—¿A qué te refieres? —Cuestionó siendo tomada por sorpresa.

—¿No es claro a qué quiero llegar?

—Hablo de que no puedes ir por allí, pretendiendo que los demás hagan todo lo contrario a lo que tú sí te permites. Es hipocresía, Kurosaki.

Ichigo le fulminó, aunque con cierto sonroseo en sus mejillas. —No sé de qué hablas, lo único que me interesa es que dejes a Karin tranquila. Eres mayor que ella, busca a alguien de tu edad.

—Sin embargo tú sí puedes no hacerlo, claramente.

—¡No se trata mí!

—Por supuesto que sí, Rukia-chan.

Aquí vamos de nuevo, Rukia sintió varias gotas deslizarse sobre su nuca.

—Ichigo y yo estamos muy bien.

—El otro día le dolía el estómago —esa frase fue un notable intento de decir "hoy vi una mosca en la taza que me diste. ¿Qué otros insectos no le habrás hecho tragar a mi hermano?"

—Lo sé, pero tal vez fue porque invité a Inoue a cenar y...

—¿Qué hiciste qué? —Yuzu se mostró preocupada.

—Lo que oyes. Mi hermano es demasiado sobreprotector conmigo y como eso está en los genes, parece que me comporto igual con Yuzu. A lo que quiero llegar es que no soy capaz de confiar en que solo estás con ella porque de verdad te interesa o a dónde piensas llevar esto.

Yukio sonrió. —Hablando de esa forma, dejas mucho a la vista de ti. ¿Eso significa que Hitsugaya-san se comporta inapropiadamente y necesita un restringente?

—¡No es lo que quise decir!

—Lo insinuaste.

—¡No insinué nada! —Gritoneó.

—¿Qué planeas, delatarme con Byakuya o algo por el estilo?

—Entonces tu actuar sí fue inapropiado.

—No tientes mi paciencia Toshiro. —su sonrisa se hizo estilo Grinch.

—¡Eres tú el que tienta mi paciencia irrumpiendo en mi casa cuando no te he concedido permiso alguno!

—¿Y resulta que yo soy la que no comprende?

—¿Dijiste algo Rukia-chan?

—No, nada.

—No quiero sonar molesta, pero te hace falta conocer más de mi hermano. Sé que fueron buenos amigos en un inicio pero ahora es distinto y...

—Si la pones en riesgo, juro que no volverás a tocar un juego en tu vida.

—¿Es una amenaza?

—Una advertencia, más bien y no de mi parte.

—¿Y debo asustarme por ella? Porque, a decir verdad, los villanos del primer nivel en un juego interactivo para niños de kínder dicen cosas más inteligentes.

—¿¡Así que piensas que soy idiota!? —Ichigo le señaló.

—Te comportas como uno, para poseer esa edad.

—¡Soy más maduro que tú, porque a diferencia tuya no ando tras niñas menores que yo!

—Porque andas tras mujeres mayores que tú.

—¡Repite eso!

—Me refiero a que Ichigo ya es un adulto, no debes subestimarlo tanto.

—No lo subestimo ni sobreestimo. ¡Nunca!

—¿E-Eso no es negación? —Rukia preguntó por la manera en cómo Yuzu se cruzó de brazos.

—¡Claro que no!

—Sé que puede valerse por su cuenta.

—Al parecer no lo entiendes perfectamente. De otra forma, no estarías aquí ahora.

—El que haya venido a hablar contigo no significa que no confíe en ella.

—No, sino que no confías en mí. —Apuntó Yukio, extrañamente comprensivo.

—No te hagas la víctima.

—No busco ser la víctima en esto.

—Quiero demostrar que te equivocas y no porque no me interese tu opinión. Este asunto es nuestro y sabremos cómo resolverlo... Cuando mi hermano llegue.

Finalmente Yuzu asintió cabizbaja. Saber que Byakuya no aceptaba a Ichigo era doloroso, pero bueno no debía hacer lo mismo con Rukia.

Karin miró por última vez a Yukio y dio la vuelta, sería un dolor de cabeza quedarse a realizar una conversación más sobre aquello. Yuzu ya era grande y podía hacer mil cosas por sí misma, así que no debía de preocuparse demasiado por ello.

Si en cualquier instancia la necesitaba, estaría para ella.

Ichigo salió de la casa de Toshiro, en busca de dejar sus malas emociones a un lado y confiar más en Karin y sus decisiones. No podía seguir comportándose tan obstinado en cuanto a sus hermanas y el hecho de que tuviesen a alguien a su lado.

Eso sí, en cuanto se propasasen de manos con ellas, que se dieran por muertos.


((ήotas))

No sé si he visto o no historias con formatos así, pero sí las he visto en la tele, igual que ustedes seguramente. Eso de conectar las conversaciones con las de otros ^0^

Muy bien, gracias myskymyheart-chan, por tu historia en ese muy, muy improvisado primer concurso. Aquí, Hoppy yo lamentando la demora en traerte tu merecido escrito. Espero que te haya agradado.

Igualmente a los demás. Muchas gracias por leer, un abrazo.