Capítulo3

Peter se sintió desconcertado ante el silencio que captaba en la mente de aquel hombre.

Había estado practicando sus habilidades cuando, repentinamente, el sonido del timbre le había avisado de que había alguien al otro lado de la puerta. Se había puesto en pie, y sin poder resistirse, había invocado a su mente el recuerdo de Matt, el policía, para ver si era capaz de oír los pensamientos del visitante a su antojo.

Sin embargo, algo debía haber fallado, pues estando frente a frente con el desconocido, no oía nada.

-¿Si?- preguntó mientras intentaba enfocar sus pensamientos

-¿Dónde está Claire?

El enfermero se quedó estático bajo el marco de la puerta. No le cabía duda de lo que había oído, pero no podía creérselo. Frunció el ceño a la vez que miraba más detenidamente al desconocido.

-¿Quién eres?

-Busco a Claire, y eso es todo lo que necesitas saber- replicó el otro fríamente y con una cadencia extraña, típico de aquellos no nacidos en Norte América-. Déjame entrar- ordenó, haciendo amago de avanzar hacia la puerta.

Mas Peter no se movió un ápice, interponiéndose entre el interior de la casa y el desconocido.

-No conozco a ninguna Claire.

-¿No?- preguntó el otro- ¿No conoces a una Claire rubia con el poder de regenerarse¿No te suena una Claire a la que le salvaste la vida¿No has recibido la visita de una muchacha desamparada que sobrevivió a una explosión nuclear?

-Tú eres el haitiano- comprendió Peter, recordando la descripción que de él le había hecho la animadora.

-Qué observador- ironizó el negro sin esbozar ni tan siquiera una sonrisa- Quiero ver a Claire.

El enfermero arrugó el entrecejo. Algo en el comportamiento del haitiano le hacía presentir que no todo iba bien, pero no sabía determinar qué: la joven le había dicho que aquel hombre la estaba protegiendo y que la había dejado quedarse con él mientras se ocupaba de algunos asuntillos… sin embargo…

-Pasa- invitó Peter pese a sus dudas, pues confiaba en que podría defenderse sin muchas complicaciones en caso de que algo fuera mal.

El haitiano, sin hacerse de rogar, se introdujo en la casa y, sin escrúpulo alguno, comenzó a recorrerla mientras llamaba a voces a Claire.

-¡Eh!- protestó el enfermero apresurándose tras él- No hagas eso. ¡EH! Baja la voz.

El hombre de color, deteniéndose, le lanzó una desafiante mirada, e iba a decirle algo cuando la puerta del cuarto de baño se abrió y Claire apareció.

-¿Qué… qué haces aquí?- preguntó con voz trémula la chica.

-¿De verdad pensaste que no te encontraría? Eres de lo más previsible, Claire.

Peter, considerando demasiado tarde la posibilidad de que aquel no fuera quien pensaba, se interpuso entre Claire y el negro.

-¿Quién eres¿Eres uno de Ellos?

El alto hombre de color lo miró con desdén.

-Antes me has llamado haitiano, y no has fallado; soy la persona a quien el padre de Claire dejó encargado de su hija: soy su responsable.

-Peter- lo llamó la adolescente tremendamente agitada-, quiere sacarme del país. Dice que nunca podré volver, que jamás veré a mi familia de nuevo…

-Es lo que tu padre quería, Claire- le dijo el haitiano-. Él se sacrificó por ti, porque sabía que aquí tu vida corre peligro.

-¡Pero ha de haber otro modo!- protestó ella.

-No lo hay Claire, al menos no por ahora- negó el musculoso hombre, a cada instante más impaciente.

-Peter, por favor, ayúdame- pidió la joven colocándose al lado del enfermero y suplicándole tanto con la mirada como con las manos, que se aferraron a sus brazos fuertemente-. Por favor… quiere alejarme de todo lo que conozco para nunca más volver… por favor, Peter…

-Es por tu bien, Claire- clamó la voz del haitiano.

Sin embargo, los ojos marrones de Peter estaban clavados en los de Claire.

-Por favor…- suplicaba la chica una y otra vez-. Debe haber otro modo que no sea huir de todo para siempre…

Y de pronto, ante los ojos del haitiano, Peter y Claire se desvanecieron en el aire.

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Claire se sintió mareada por la impresión: en un sólo parpadeo todo había cambiado a su alrededor. Había cerrado los ojos en el apartamento de Peter y, al volverlos a abrir unas milésimas de segundo más tarde, se encontraba en una calle residencial.

-¿Qué ha sucedido¿Dónde estamos?- preguntó asustada.

Todavía tenía agarrado a Peter por los brazos, y no lo soltó: tenía miedo de hacerlo. ¿Qué poder habría usado el enfermero para llegar hasta allí¿Sería todo aquello real o era sólo fruto de su imaginación…o de la de Peter?

-No lo sé- negó Peter, quien también parecía desconcertado-. Estaba pensando en ti y en un modo de salir de allí…

-Pero… ¿cómo lo has hecho¿Qué has hecho?

Peter miró a su alrededor intentando dar respuesta a aquellas preguntas.

-Hiro- dijo de pronto-. Nos hemos teletransportado.

-Teletransportado ¿dónde?

Mas el enfermero, que hasta entonces había estado estudiando su entorno, volvió su rostro hacia la animadora.

-¿Por qué no me lo habías contado?

-Contarte ¿qué?

Peter miró directamente a Claire a los ojos, y por su expresión, la chica supo que él estaba enfadado.

-Contarme que habías huido. Me dijiste que el haitiano te dejaba a mi cargo mientras hacía unas cosas, y ahora aparece él y… Me has mentido, Claire, y eso no me gusta.

-Lo siento, Peter, yo…

-¿Qué edad tienes, Claire?

-¿Por qué?- se sorprendió la chica, reticente a contestar porque intuía que la respuesta a aquella pregunta le traería problemas.

-¿Quince¿Dieciséis¿Diecisiete?

-Diecisiete casi y medio- replicó ella soltando a Peter y sintiéndose molesta porque él hubiera llegado a echarle tan sólo quince años.

Peter se rió durante un breve instante por un repentino ataque de histeria.

-Esto podría considerarse secuestro, Claire; es como si acabara de raptarte.

-¡No!

-Eres menor de edad, tú no puedes estar aquí conmigo como si tal cosa.

-¿Por qué no? Necesito ayuda, y tú eres el único que puede dármela. No hay nadie más en quien pueda confiar, Peter, sólo estás tú…

Aquello debió desarmar al enfermero, pues no fue capaz de replicar. Se quedó mirando a Claire con una expresión indescifrable.

-Siento haberte metido en esto, Peter- se disculpó ella, nerviosa por no saber cómo reaccionaría el neoyorquino-, de verdad, pero no me pidas que me arrepienta de haber venido o…-miró a su alrededor- de haberte ido a buscar a Nueva York. No me has raptado, Peter, estoy contigo por propia voluntad.

-No lo entiendes, Claire. Cuando me interrogaron tras salvarte, me preguntaron si era un pervertido, y todo por el mero hecho de estar en un instituto donde se estaba celebrando una fiesta de adolescentes con faldas muy cortas. ¿Qué pensará la gente cuando nos vean juntos? No somos parientes ni nada por el estilo; nada justifica que estemos juntos: podrían meterme en la cárcel porque técnicamente te he raptado.

-Pero…

El enfermero le dio la espalda a Claire, quien sintió que su corazón se retorcía.

-Peter…-lo llamó-. Por favor…

-Necesito pensar¿vale? Ahora mismo no sé qué voy a hacer.

La joven intentó hacerle caso y guardar silencio para que pensara, pero antes de un minuto ya no podía aguantar más la incertidumbre.

-¿Vas a dejarme aquí¿Vas a abandonarme?

El enfermero se volvió hacia ella con un gesto de sorpresa que Claire malinterpretó.

-Peter, eres la única persona en todo el mundo en quien puedo confiar y que me puede ayudar- se apresuró a decir ella a la vez que se acercaba hasta el neoyorquino.

-Lo sé, Claire, tranquila; no pienso dejarte en la estocada. Es simplemente que no sé qué vamos a hacer. Estoy completamente perdido.

La animadora, visiblemente aliviada, suspiró.

-Desearía que todo hubiese sido de otra manera- dijo-. Ojalá tú y yo nos hubiésemos conocido de otro modo, sin Sylar persiguiéndome y sin que tú acabaras destrozado en el patio de mi instituto...

-Estábamos predestinados a ello, Claire: salva a la animadora, salva el mundo.

-¿Y a esto también estábamos destinados, a seguir juntos un camino incierto?

Peter se encogió levemente de hombros.

-Tal vez sí, tal vez no.

-Yo prefiero pensar que no- dijo la animadora-; de ese modo nuestra vida está en nuestras manos. Lo que hagamos ahora será lo que nos encontremos en el futuro, y las decisiones que tomemos construirán nuestro porvenir.

-Entonces, según tu teoría, tú estarás en mi futuro- dijo Peter.

En ocasiones como aquella en las que Claire se mostraba tan madura, el enfermero sentía algo extraño dentro de él. Intentaba convencerse a si mismo de que era orgullo, satisfacción por el comportamiento adulto de la chica, pero en el fondo sabía que no era cierto.

-Todo depende de nuestras acciones; si queremos estar juntos, lo estaremos.

El neoyorquino sintió que sus tripas se atenazaban. ¿Era consciente Claire de lo que acababa de decir¿Comprendía todas las posibles lecturas de sus palabras?

Sintiendo que su cara comenzaba a tornarse roja y que una sonrisa estúpida e indeseada afloraba a su boca, Peter volvió a separarse de la animadora y miró a uno y otro lado con detenimiento, intentando buscar alguna pista que les ayudara a ubicarse. Sin embargo, fue la chica quien habló primero.

-Peter, mira las matrículas…

El enfermero, inquieto por el tono apremiante y preocupado que Claire había usado, miró la matricula del coche más cercano, teniendo que forzar la vista para leerla.

-Estamos…- al igual que le había pasado a la animadora, su voz se quebró un instante- en Odessa, Texas.

-He vuelto a casa- musitó Claire mirando a Peter con una mezcla de sentimientos contradictorios.


Bueno, bueno. ¡Hola a las dos! Cada vez hay más movimiento por esta sección (fanfics de heroes en español), debe ser que el parón hace crecer el ingenio (como el hambre) jeje.

Belle, hemos tenido suerte: el español y el portugues se parecen :) No sé nada de portugues, pero he sido capaz de entender tu mensaje jejeje. Me alegro de que te guste la historia y, como no te agradan los capítulos cortos, he colgado éste más largos (dos originales). ¡Gracias por el reviuw y espero que te guste!

Rory, estás leyendo mi historia (situada dentrás del capítulo 17) y sólo has visto hasta el capítulo 2...? Anda que... Lo del sueño de Peter... "cabronazo, que te has acostao con..." (no sé si sabes ese spoiler, asi que lo corto, aunque deberías saberlo, chiquilla) jejeje. Espero que este capi también te haya gustado y gracias por la opi:D Espero que me sigas leyendo.