Capitulo 3: Planes de Ataque.

Como no podía ser de otra manera, Natasha despertó en medio de la noche y descubrió a Clint apaciblemente dormido envuelto en las sabanas. Afuera nevaba, pero adentro de la habitación del hotel la calefacción mantenía la temperatura perfecta. La Viuda Negra se levantó de la cama, desnuda y descalza y caminó al baño sigilosamente para tomar una ducha. Al dejar caer el agua sobre su cuerpo sintió pequeños ardores en ciertas partes, especialmente en el cuello y los hombros. Los dientes de Barton habían estado jugando a marcar la propiedad. Romanoff sonrió acariciando las mordeduras más visibles, recordando los sucesos de hacía unas horas.

La relación con sus compañeros, no todos, siempre había sido así. Acción y sexo casual, nada más. Pocas veces Natasha Romanoff se había enamorado realmente de alguien y esa persona era James Barnes, mejor conocido como Bucky. Un leve suspiro escapó de sus labios al recordar al Winter Soldier, ahora uno de sus enemigos. Y como la mente de Natasha era un torbellino de torturas de diversas formas, Widow decidió dejar de pensar y concentrarse en su misión, que después de todo era lo que mejor sabía hacer.

Terminada la ducha la pelirroja agente y espía, abandonó el baño envuelta en una toalla y caminó hacia su maleta. Cuidadosamente extrajo una computadora portátil y se sentó en el piso en una esquina. Fue cuestión de segundos para que ella ingresara en los controles del hotel y desactivara las cámaras de seguridad de su habitación. No faltaría mucho igual para que el Gerente mismo apareciera. Como excelente hacker que era, al terminar se sentó en la cama, hacia donde una de las cámaras apuntaba y comenzó a leer hasta que unos brazos comenzaron a buscarla. "¿Qué estás haciendo?" Inquirió ella arqueando una ceja.

Clint frunció el ceño un segundo pero luego sonrió ampliamente tironeando de ella para que se acostara a su lado. "Ven aquí, no es hora de levantarse." Le recordó con cierta picardía que un día cualquiera Natasha aceptaría y jugaría según las reglas impuestas, pero no esta noche, no hoy. "Concéntrate Barton, tenemos una misión." Declaró ella con los ojos fijos en la pantalla. "Hackearé la central de HYDRA y cuando queden vulnerables entraremos." Le informó y Hawkeye saltó de la cama. "¿Ahora mismo?" inquirió a lo que la Viuda le respondió. "No. Mañana cuando salgamos de aquí." Ella lo miró de pronto y le informó algo menos importante pero aún así debía saberlo. "Había cámaras en la habitación, recién las desactivé no pasará un momento en que vengan a ver qué pasó."

Clint observó alrededor y notó las cámaras entonces comprendió porque ellos habían dormido juntos. "Claro, la luna de miel." Declaró en un susurro que Natasha supo escuchar. "No seas sentimental, como si no lo hubiéramos hecho por trabajo antes." Le recordó fríamente, así como se ponía cuando los recuerdos que quería olvidar la acosaban. Clint la miró, sus pensamientos se desvanecieron, sin duda el mote de Black Widow le iba bien. Tal vez no comía a sus presas después de hacer el amor con ellas, pero si las destrozaba cruelmente. "Claro que si, no había pensado de otra forma." Mintió, pero Natasha sabía, sabía demasiado bien que todo esto había lastimado a Clint. Él la amaba después de todo y ella, muy en el fondo tenía miedo.

A pesar de ser consciente de haber herido a Clint guardó silencio y en ese momento un llamado a la puerta los interrumpió. Natasha rápidamente guardó su computadora debajo de la cama, y fue a atender. Clint fue junto a ella. "Disculpe señora, pero queríamos revisar las cámaras de seguridad ¿sino es inconveniencia? Son las únicas del hotel que no funcionan." Natasha se le quedó viendo pero Clint la abrazó por la cintura y le dio un beso. "No hemos dejado la cama, no podríamos haberlo notado." Sonrió dándole una pequeña palmada en la nalga de Widow. Ya luego Natasha lo haría pagar por eso, pero en ese momento la joven espía se giró sobre sus talones y se abrazó a Clint, como solo una colégiala podría hacerlo. "No puedo dejar de hacerle el amor, es maravilloso." Declaró como una tonta, algo que Romanoff detestaba, pero al actuar así haría que los hombres de seguridad se fueran más rápido.

Tras ese comentario los hombres de seguridad intercambiaron miradas sonriendo y prometieron volver más tarde cuando ellos estuvieran menos ocupados. De inmediato que la puerta se cerró, Natasha soltó a Clint. "¿Así que soy maravilloso?" Inquirió el Halcón con una sonrisa de lado lo que hizo que la Viuda sonriera también, por primera vez. "¿De verdad debo responderte eso? No infles tu ego Barton." Bromeó ella dirigiéndose hacia donde estaba la cama. Una vez allí, buscó en el closet su maleta y extrajo de la misma su traje de S.H.I.E.L.D. y sus armas. Quitándose la bata se vistió y lo mismo hizo Clint con su traje de Hawkeye.

Una vez vestidos, Hawkeye usó una de sus flechas con una cuerda que los sujetaría a ambos, de esa forma subieron al tejado del hotel y de allí usando los propulsores de la agencia, abandonaron el lugar rumbo al escondite de HYDRA que Black Widow había descubierto horas atrás.