Aclaro que los personajes de Naruto no me pertenesen de ninguna manera. Este es solo un Fanfiction. Espero que les guste esta historia, y por favor escriban sus comentarios donde me dejan saber sus opiniones y se los agradeceria si le pusieran en sus favoritos. :D
-Josieraygoza
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- Entonces ¿qué es lo que según tu no se? Quiero saberlo y ahora.
- Este… ha ha ha, explícale tu Kiba.
- ¿yo?
- ¡Si tú!
- Este… yo… te lo explicaría con mucho gusto Neji, pero me acorde que deje a Akamaru esperándome, y ya lleva bastante tiempo así que tengo prisa nos vemos luego.
- (maldito Kiba… pero esta me la debe)
- Hn… Tenten…
- Este sí, es que tú no sabes….
- (-_-+) ¡ya sé que no se, así que dime que es lo que no se, para saber!
Tenten no tenía ni idea que inventar, mas sin embargo no se olvidaba de todo propósito que tenía, y con todo eso de la cita con Kankuro y Hinata y las cosas en común entre ellos, el tema fue pegajoso y fue lo único que se lo ocurrió decir. La mente de la chica revolucionaba en palabras, cena, postre, cita, mercado, ingredientes, ¡PUAAZZZ...! ¡Idea!
- Neji, acaso tú ¿sabes cocinar?
- Eh no.
- Lo sabía… Kazekage-sama ¿y usted?
- Si…
- ¡Qué bien!
- Tenten no entiendo que tiene que ver esto… Dime que es lo que no sé.
- Precisamente eso, Kiba y yo estábamos platicando de nuestro talento en la cocina y así vino en mente las delicias que Hinata prepara, y Kiba preguntaba que si tú, quien eres el primo de Hinata, también sabias cocinar. Pero yo le dije que tú no sabías.
- Y nomas era eso, ¿segura?
- Claro, cabe de destacar que un prodigio del clan Hyuga jamás en su vida se involucraría en una cocina.
- ¿y eso piensas?
- ¿Yo? Claro que no, todo es posible… en cambio Kiba… hahaha es un loquillo, no dejaba de reírse al imaginarte en una cocina, Neji. Dijo que todo eso arruinaría tu reputación y tu cabellera, y que jamás te atreverías, y en cambio el, no era todo un chef pero se defendía en la cocina.
- ¿Eso dijo...? Pues no veo que tan difícil pueda ser cocinar, estoy seguro que podría ganarle a Kiba a cocinar algo mucho más delicioso que sus croquetas.
- Eeh (Bueno creo que se me paso la lengua, Neji se ve furioso y decidido a empezar un reto… aunque… esto podría ser muy interesante. ¿pero qué hago? ).
…
Sentados en una banca, Hinata y Kankuro descansaban, los dos permanecían en silencio, pero no era incómodo. Bueno no lo era hasta que Kankuro empezó a acercársele a Hinata. Esta lo noto e intento hacerse más a un lado, pero el otro se acercaba más. La chica se empezaba a sentir muy incómoda, pero en cambio Kankuro se atrevía más. Para colmo, el chico estaba a punto de hacer lo más típico, este bostezo alzando los brazos pero uno de los brazos tenía la intención de rodear a la chica. Hinata empezó a temblar de incomodidad, sentía que toda la situación era muy inapropiada, pero esta no quería armar un conflicto, pero si se pasaba de las manos tal vez, no tendría arrepentimiento alguno.
Kankuro empezó a acariciar el cabello de Hinata, y escalofríos recorrían por la espalda de la chica, quien no entendía el cambio y las circunstancias del momento. Kankuro se acercó al oído con intención de susurrarle a la chica.
- Hinata, me encanta tu cabello, es tan brillante, suave, y largo.
- Em…
Ella no sabía que decir, y Kankuro al no ver respuesta alguna, dedujo que la chica se ponía nerviosa ante la acción y el muy inexperimentado lo tomo como luz verde para inclinarse un poco más hacia ella y poner su mano libre encima de la mano de la chica. Esto hizo que Hinata se levantara lo más rápido que pudo.
- Kankuro no sé lo que estás haciendo, pero debo decirte que no me agradan tus acciones.
- Eh, de que hablas Hinata, sé que te agrada la idea de que tú y yo…
- ¿Qué? Estas muy equivocado si….
En ese instante Kankuro la tomo de las muñecas e intento besar a Hinata por la fuerza, esto hizo que Hinata entrara en pánico, y trato de zafarse del agarre del chico.
- Déjame ¿Qué haces?... suel…taaa.. meee…
- Tranquila, no te voy hacer nada solo quiero un beso…
- Nooo, no sé de donde te tomas tantas atribuciones. ¡Suéltame!
- No te hagas, a leguas estabas coqueteándome hace unos momentos, esas sonrisas tenían su intención. Ven no te hagas del rogar.
- ¡Nooo! ¡Aaaahh!
Esto estaba empezando a llamar la atención de la gente que caminaba alrededor, y cuando Hinata pego el grito las miradas de 3 caras conocidas voltearon hacia ella, Tenten, Neji y Gaara se apresuraron a parar el alboroto y a exigir una explicación.
- ¿Qué está pasando aquí? Kankuro…
Gaara empezaba a interrogar a su hermano, mientras Tenten procuraba a Hinata quien en el momento estaba temblando y tenía lágrimas en los ojos. Neji esperaba la explicación con tremenda intención de ejecutar al chico con marcas de maquillaje moradas en la cara, quien hace un momento jaloneaba a su prima y la hizo llorar.
- Kankuro, exijo una explicación ahora.
- Gaara yo… este…
Kankuro salió corriendo del lugar, dejando atrás las bolsas de mandado, y dejando atrás a un frustrado y plantado Gaara, junto con Neji quien se evitó de seguirle el paso. Tenten hacia lo posible por calmar a su delicada amiga cuyas muñecas quedaron rojizas ante su pálida piel y esta no paraba de sentirse mal por la situación, tal vez exagero un poco, y todo fue un malentendido, no quería perder la amistad de Kankuro y pensó que tal vez el creyó, que a ella sentía atracción por el de forma amorosa, pero había sido una equivocación y estaba segura que sus intenciones no pasaban a ser graves.
- Hinata que sucedió… ¿Qué te hizo mi hermano?
- El… no se… intento besarme…pero no se… yo.
- Tranquilízate, mejor vayamos a mi oficina y nos explicas todo allá. ¿Está bien?
- Si…
Los cuatro se dirigieron de vuelta al palacio del Kazekage donde platicarían de lo sucedido. Gaara no sabía que pensar, la situación en la cual como encontraron a Kankuro no se veía muy bien a favor del mencionado. Más sin embargo el mismo no podía evitar dudar de su propio hermano, quien ya había tenido situaciones similares, hasta peores como esta. Observando a Hinata no pudo evitar sentirse mal por la chica, supuso que la chica no quería quedar en malas intenciones con nadie. No se veía como el tipo de chicas que mentirían ante algo o exageraría en una acusación ante alguien, pero eso estaba por verse. Mientras tanto a parte de todas sus observaciones Gaara tenía que admitir que se sentía un poco extraño. Quería evitar sentirse con ganas de proteger a la chica de ojos perlados, no sabía que era, simplemente lo atraía hacia a ella como un campo de magneto. Decidió ignorar sus presentimientos, simplemente para él era una idea loca pasajera, y así se concentró en el camino hacia su oficina.
