Moshi Moshi! Hola... bueno veo que suben los contadores de lecturas y visitas pero no los reviews.. ejem... pero como dije, eso no me detendrá para terminar esta historia... Aquí un mes más con un nuevo capi... espero que lo disfruteis...
Salex, Gracias como siempre Nee-chan por no perder la esperanza jejeje sabes que la seguiré subiendo de cualquier forma jejeje... bueno Kakashi ha adoptado a Hikari como tú dices... más bien creo yo que la enamorado.. me alegra que te guste como describí el primer beso d estos dos... nos leemos en el siguiente Nee-chan... aishiteru... la dama negra, gracias por tu comentario...la verdad es que si me atreví a escribir de Kakashi fue por mi hermana... ella adora a Kakashi.. me alegra que te metas en la historia rapidamente.. y bueno el poder de Hikari jajaja dará mucho de que hablar, te lo aseguro... nos leemos. Kiss cuidaros las dos y gracias por vuestras palabras...Guest, gracias por tus palabras... ya sois tres posteadoras!
PD: Gracias Ellistriel por poner mi historia de KakashiXoc en tu comunidad de KakashiXoc en español.
Disclaimer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.
Summary:El clan Ryūzoku es aniquilado y Hikari termina en Konoha. Kakashi y ella se aman, pero ella desaparece con un secreto ¿Que pasará entonces? Jiraiya, Itachi y Sasuke Uchiha serán reunidos por Iori Sakumo ¿Quién es ese chico de quince años? Muerte, amor, intriga, humor...
2 Nosotros dos.
Kakashi se sentía feliz. Al fin había tomado el gran paso de decirle a Hikari sobre sus sentimientos. Tras aquellos besos, supo que jamás habría otra mujer en su vida. Su corazón latía fuertemente cada vez que la veía. Su pecho se hinchaba y sus piernas temblaban cada vez que ella se acercaba a él. La amaba... simplemente deseaba pasar su vida junto a la de su amada.
El joven sonrió bajo su mascara y decidió salir de su habitación. Hoy le pediría que fuera oficialmente su novia. Bajó lentamente las escaleras y entro en la sala principal. Hikari estaba leyendo un libro junto a la puerta del jardín.
-Hi...Hikari.- La llamó el joven con la voz entrecortada.
-Dime, Kakashi.- Hikari bajó el libro y le sonrió.
-Estaba pensando en lo que pasó anoche.- Kakashi sintió como sus orejas empezaban a arderle.- Se supone que después de lo que pasó...podría decirse que... desde ahora somos...
-Qué.- Hikari lo miró divertida, le encantaba hacerle la puñeta.- Dimelo.
-Somos novios ¿No?- Preguntó rascandose la nuca.
-Eso espero.- Hikari se levantó del suelo y se acercó al avergonzado joven.- Eres el único que me ha besado.
-Y espero serlo.- Dijo sonriendo Kakashi.
O-o-o-oo
Desde aquella mañana, ninguno de los dos volvió a separarse. Los dos deseaban siempre estar juntos durante su tiempo libre y cuando no estaban de misión.
-Es...extraño.- Dijo Hikari tumbada sobre la hierba.- Llevamos un mes saliendo y todabía no nos hemos tocado.- Dijo mirando a Kakashi con las cejas alzadas.
-Hi...Hikari.- Dijo Kakashi avergonzado.
-No es que me parezca mal.- La joven sin previo aviso se sentó encima de Kakashi aprovechando que éste estaba tumbado a su lado.- Solo que es raro.
-¿Es que acaso deseas que te toque de esa forma?- Preguntó el peligris bajando su mascara hasta su barbilla.-¿Eh?
-Solo deseo que me quieras.- Hikari se bajó del cuerpo de Kakashi.- No me importa como sea.
Kakashi se levantó de un salto del suelo y estiró su brazo para que ella le diera la mano. Hikari la aceptó sin protestar. Ella quería quedarse más tiempo en aquel hermoso lugar. Le encantaba ver las flores en los árboles y que el calor del sol calentara su piel.
-¿Que ocurre?- Preguntó el joven al ver el rostro decaido de su novia.
-Me gusta estar aquí.- Dijo con un puchero infantil.
-Sabes que tengo irme de misión.- Kakashi suspiró apenado.- Volveré en cuatro días.
Tras llegara casa y darse una buena ducha, los dos cenaron juntos en silencio. Hikari odiaba cuando uno de los dos salía de misión, ya que esos días no podía abrazarlo y decirle cuanto lo quería. Al acabar de cenar, Kakashi se acercó a ella y depositando un suave beso en sus labios, le dio las buenas noches.
-Suerte en tu misión.- Dijo ella apenada mirando el suelo.- Espero que vuelvas pronto.
-Lo haré.- Kakashi le dio otro beso de buenas noches y se subió a descansar.
A la mañana siguiente partió a su misión, no sin antes ver dormir a Hikari durante más de diez minutos y darle un nuevo beso de despedida. Aquello iba a ser difícil de nuevo. Cada vez que se separaban, se sentía solo.
o-o-o-o
El tiempo seguía pasando para la pareja. Sin darse cuenta habían pasado ocho meses de la muerte de Obito, casi siete desde que se comprometieran Minato y Kushina, seis desde que lo nombraran Hokage al rubio y cuatro de la desaparición de Rin y la boda de Minato y Kushina.
Kakashi se levantó esa mañana con una sonrisa. Hoy era su treceavo cumpleaños y deseaba tener un día espacial con Hikari. Tras darse una ducha y bajar a desayunar, decidió llevarla a dar un paseo.
-Hikari.- Kakashi se acercó a la nombrada.- Vayamos a pasear hoy.
-Esta bien.- Ella le sonrió.- Hoy haremos lo que tú quieras, ya que es tu día.
Los dos salieron ha pasear por las calles de la villa y se detubieron a tomar una bebida. Aún hacía calor y esa era la mejor opción para refrescarse. Tras pasar el día paseando y besandose, fueron al fin a la heladería al anochecer.
-¿Por qué no tomas tu helado de chocolate?- Preguntó Hikari devertida.
-No puedo hacerlo aquí.- Y señaló las calles.- Recuerda que nadie sabe como es mi rostro.
-Pero ya no eres Anbu.- Ella apretó un poco el cono enfadandose.
-No sé si volveré a serlo, así que prefiero que las cosas continuen así.- Dijo el peligris encogiendose de hombros.
-Toma helado.- Dijo divertida Hikari.- Banana, banana, banana...- Canturreaba mientras frotaba su hombro contra el hombro de Kakashi, quién ahora llevaba su mascara machada de helado de platano.
-Eres mala.- Dijo pasando la lengua por la tela.- Esta bueno.- Y sonrió bajo la mascara.
-Eres un guarro.- Dijo ella corriendo hacía la casa.
Al llegar a casa, la joven dejó sus sandalias de kunohichi en la entrada y corrió hacía la sala principal.
-No corras.- Le dijo Kakashi en un susurro tras parecer a sus espaldas asustandola.- Eres mala.
Kakashi la giró de golpe y junto sus labios contra los de ella. Un gemido salió de los dos jovenes al apretar sus cuerpos.
-Hikari.- Kakashi le quitó el chaleco a Hikari y lo dejó caer al suelo.
-Feliz cumpleaños.- Ella devoró sus labios y paseó sus manos por encima de la camiseta de Kakashi acariciando su torso.
-Gracias.- Susurró entre beso y beso.
-Mañana me voy de misión.- Dijo ella apenada.- ¿Podrías dormir conmigo esta noche?
-Hi...Hikari.- Dijo Kakashi sonrojandose.
-No...no es lo que tú crees, pervertido.- Y ella negó con la cabeza divertida.
Kakashi y Hikari entraron en la habitación de ella y se acostaron juntos en la cama de la joven. Tras darse un par de besos inocentes, al fin cayeron dormidos.
Al día siguiente, los dos se encontraban en la puerta de la casa para la despedida. No les gustaba hacer aquello, pero era su deber como shinobis. Hikari se acercó a Kakashi y sin previo aviso saltó sobre sus brazos y bajó su mascara atrapando sus labios entre los de ella.
-¿Ves como eres mala?- Dijo alzando sus cejas.
-Me encanta que me abraces.- Y volvió a besarlo succionando su labio inferior y mordisqueando su lengua.- Y que me beses y acaricies de esa forma.
Kakashi gimió al sentir que su cuerpo se despertaba ante tales besos. Un calor invadió su bajo vientre y apretó a la joven contra él.
-Tú si eres malo.- Dijo ella bajando de sus brazos.- Me debes una.- Dijo sonriendo pícaramente.
Kakashi negó con la cabeza, ya que cuendo sonreía así, era que lo que se le había ocurrido a la pelinegra no era nada bueno.
-¿Qué pasa?- Preguntó dudoso.
-Me tengo que ir.- Dijo agachando la mirada.- Pero no sin antes darte un nuevo beso.
Hikari se acercó a él y lo besó de nuevo como si no hubiera un mañana. El joven volvió a gemir y trató de apretarse contra el cuerpo de ella. Hikari al notar sus intenciones se separó del peligris y bajó sus manos hasta su cintura aprisionando el miembro del joven entre sus dedos.
-Banana, banana, banana...- Canturreó mientras lo acariciaba sobre la ropa.- Nos vemos en unos días.
Y así, salió de la casa dejandolo solo, pensativo y caliente...muy caliente.
o-o-o-o
Los días sin Hikari eran eternamente aburridos, pero ahora que había vuelto a casa, se sentía feliz. No quería salir de misión, ya que desde que él lideraba al grupo de shinobis de sus misiones, estaba realmente asqueado. A los shinobis, no les gustaba que su lider tuviera solo un año más que ellos, o que incluso fuera más pequeño en algunas ocasiones.
El shinobi se sentó en el jardían a esperar las ordenes de su Hokage. Minato lo había citado allí para contarle como se desarrollaría la misión. Cerró los ojos y se tumbó en la hierba. Tan solo hacía medi ahora que Hikari había vuelto a casa y ya lo había sacado de quicio. A ella le gustaba picarlo y lo conseguía con tan solo dos palabras.
-Vamos.- Dijo Minato apareciendo de pronto a su lado.
-Siempre me asustas.- Dijo Kakashi levantandose de golpe.- Vamos a esa misión y regresemos cuanto antes.
Minato ya no salía de misión al ser el Hokage de la villa, pero de vez en cuando le gustaba ir a alguna fácil con Kakashi sin que nadie se enterara. La misión era muy fácil, solo debían abordar a dos shinobis que habían robado unos pergaminos de un poblado. Minato había dejado uno de sus Kunais especiales en su despacho. Le dejaría otro a Kakashi y otro lo lanzaría a los ninjas. Así, con su tecnica llegaría a ellos y desaparecerían sin nisiquiera darse cuenta de su presencia.
Al llegar al bosque y alcanzar a los shinobis, Minato dejó el Kunai clavado en el árbol al lado de Kakashi. El joven peligris, le había estado todo el camino contando sus aventuras con Hikari y pidiendole consejos. Minato cansado de escuchar sus quejas, le había explicado la misión y había salido tras los ninjas. Kakashi, al ver a su maestro lanzar el Kunai especial al lado de los shinobis, se quedó mirandolos. Aquello siempre era un espectaculo para sus ojos.
Minato avanzó rápidamente hacía los shinobis y trató de coger los pergaminos. Estos se dieron cuenta de su presencia y lo atacaron poniendo un Kunai en el cuello del Hokage. Kakashi al ver a su maestro en peligro, lanzó lo que tenía más a mano. Minato al ver que era el Kunai que había dejado como punto de referencia se enfadó con Kakashi. Desde que salía con Hikari, estaba en las nubes. Sin poder evitarlo, atravesó el cuello de cada shinobi con sus Kunais y miró al peligris enfadado.
-¡Kakashi!- Dijo Minato enfuerecido.- He tenido que matarlos por tu culpa.
-Lo... lo siento.- Kakashi se avergonzó de si mismo y volvió en silencio a la villa.
Al llegar a la casa, el joven estaba decepcionado consigo mismo y enfadado. Hikari lo observó y trató de alegrarlo. Lo invitó a dar una vuelta y salió de la casa. Kakashi sin muchos ánimos la siguió.
-Eres un aburrido.- Dijo la joven cerrando la puerta de casa.- Estas serio y así no me gustas.
-Estoy enfadado.- Dijo Kakashi seriamente.- Le he fallado a Minato.
-Va.- Hikari tiró de la bandana de Kakashi.- Sigueme si la quieres.- Y salió corriendo por la villa.
Kakashi al verla, se enfadó más todavía y entró en la casa dejandola en la calle. No iba a caer en su juego...no esta vez. Hikari entró al ver que no la seguía y lo siguió hasta la sala. Kakashi estaba cenando solo.
-¿Me la vas a devolver?- Preguntó serio.
-No, no me la has quitado.- Y ella le sonrió.- Tendrás que pedir una nueva a Minato.- Y acto seguido se levantó para ir a la cama.
Al día siguiente, Kakashi se levantó aún enfadado consigo mismo y bajó a desayunar.
-¿Vas a devolvermela?- Preguntó a la muchacha al verla en la cocina.
-Ya te dije que no.- Y ella salió de la casa.- Me voy a entrenar con mi grupo. Nos vemos a la noche.
Kakashi negó con la cabeza y sin mucho ánimo fue ha pedir una nueva al puesto que le correspondía. Por el camino se encontró con Minato y el rubio lo miró extrañado.
-¿Y tu bandana?- Le preguntó serio.
-La perdí en alguna parte.- Dijo agachando la cabeza y apretando su nueva bandana entre sus dedos.
-Ya.- Minato se giró y salió del edificio sin decir nada más.
Algún día Hikari se las pagaría. Kakashi había tenido que sufrir otra de las miradas serias de su maestro y Hokage de la villa.
o-o-o-o
Octubre había llegado y con ello el otoño. Kakashi estaba contento al ver de nuevo a Jiraiya. Los tres habían salido a dar un paseo por la villa hasta detenerse en un pequeño claro cerca de las aguas termales.
Jiraiya se separó de la pareja dejandolos solos y desapareciendo entre unos matorrales. Kakashi sonrió al saber de su sintenciones y se recostó sobre la hierba. Hiraki, sin pensarselo dos veces, se sentó sobre las caderas de su novio y trazó varios circulos con su cuerpo. Kakashi gimió al sentirla de esa forma sobre él.
-No vuelvas ha hacer eso.- Pidió Kakashi en un susurro.- O no responderé de mis actos.- Sonrió bajo la mascara.
-¿Y si no quiero que respondas?- Preguntó Hikari con una sonrisa traviesa en sus labios.
-No seas así.- Kakashi la abrazó contra su pecho y apoyó su cabeza sobre la de la joven.- Luego dices que te traumatizo y te pervierto.
-La culpa de todo la tiene ese viejo pervertido.- Hikari señaló a Jiraiya.
-Solo está reuninendo datos.- Dijo Kakashi soltandola divertido.- Vamos se hace tarde.- Dijo levantandolos del suelo.- Ya es de noche.-Y tiró de su muñeca llevando a Hikari con él.
-¡Hasta luego, viejo pervertido!- Gritó Hikari hacía Jiraiya.
-Hay alguien fuera.- Se escuchó la voz de una mujer.- Seguro es ese pervertido de nuevo.
-Me habeis fastidiado mi información.- Dijo molesto Jiraiya mientras corría huyendo del lugar.
-Nunca cambiará.- Suspiró Kakashi.
-Dice que va a empezar uan serie nueva...- Hikari se sonrojó.- Es sobre mujeres y hombres...tú sabes...
-Minato dice que es un viejo verde.- Kakashi sonrió.- Es divertido...además, pasa poco tiempo en la aldea.
-Vamos a casa.- Dijo de pronto Hikari.- Tengo hambre.
Tras caminar juntos de la mano hacía la casa, los dos entraron en silencio. Hikari se dirigió a la cocina a preparar la cena y Kakashi subió a su habitación a darse una ducha. El día había sido entretenido. Kakashi adoraba los días libres.
El joven de cabellos grises salió de la ducha y se paró frente a su mesita de noche. Allí estaba la foto de su equipo. Kakashi suspiró y sus ojos se medio cerraron en señal de tristeza. Muchas veces, deseaba que Rin y Obito estubieran allí.
-Rin, Obito ¿Que estais haciendo?- Preguntó mirando sus rostros.- ¿Soys felices allá donde estais?
-Otra vez hablandole al retrato.- Hikari entró en la habitación asustandolo.
-Hikari.- Kakashi le sonrió tristemente y se levantó el cuello de su camiseta tapando así su rostro.
-Lo siento si te asusté.- Hikari se coloreó.- La cena ya está...y...no bajabas.
-Ya bajo.- Dijo Kakashi echandole un último vistazo a la foto de sus compañeros.
Al llegar abajo, la cena ya estaba servida en la mesa y la anciana ya se había ido a casa.
-¿Cuanto crees que le falta a Kushina para tener a Naruto?- Dijo Hikari con ojos vidriosos.
-No creo que le falte mucho.- Dijo Kakashi mientras absorvía los fideos de sus palillos.
-Mañana es diez de octubre.- Y suspiró.- Que rápido pasa el tiempo.
Si, el tiempo pasaba muy deprisa y eso Kakashi lo notaba. Desde que había llegado a su vida, había llenado el hueco de su corazón. Su sonrisa, sus ojos, sus palabras y su apoyo, eran lo que hacía seguir adelante. Solo ellos dos.
-Nosotros dos.- Dijo Kakashi antes de irse a dormir.- Por mucho que pase el tiempo, siempre seremos nosotros dos. Buenas noches, Hikari.
-Buenas noches, amor.- Hikari se levantó de la mesa y lo abrazó por detras.- Que sueñes conmigo. Y tras sus palabras, paseó suavemente su mano por los pantalones de Kakashi sacandole un gemido. Tras aquel gesto, ella subió las escaleras dejandolo allí.
Kakashi miró asombrado por donde había desaparecido su novia y tras soltar un jadeo de frustración, se fue a dormir. Algo en su interior, le decía que el día siguiente iba a ser un día muy difícil.
o-o-o
Kakashi no había pasado muy buena noche gracias a su "Novia." Se levantó frustado de la cama y fué a darse una buena ducha de agua fría ¿Por qué lo trataba así? Tras enjabonarse el cuerpo y la cabeza, salió vistiendose con ropa de Shinobi. Hoy era diez de Octubre y el sol resplandecía fuera de la casa.
Al llegar abajo, solo divisó a la anciana limpiando la cocina. Aquello lo extrañó, ya que Hikari si no estaba de misión, siempre desayunaba con él.
-¿Y Hikari?- Preguntó molesto.
-Salió a hacer la compra y a comer con su compañera de equipo.- Dijo tranquilamente la mujer.
-Bien.- Kakashi terminó de desayunar y salió a la sala dispuesto a pasar de ella.
Al llegar allí encontró los papeles que Jiraiya le había dado. El hombre estaba ansioso de que alguien le diera la opinión de su primer libro de Icha Icha. Se sentó en el sofá y perdido entre las hojas pasó la mañana. Cuando se quiso dar cuenta, la mujer le había dejado la comida sobre la mesa y se había marchado de la casa.
Kakashi comió en silencio mientras maldecía a Jiraiya...no tenía bastante con las caricias de su novia, para que el viejo le dejara hojas de una novela subida de tono. Tras terminar de comer, se sentó en el sofá a esperar a Hikari mientras terminaba de leer la novela.
-Kakashi.- Hikari lo llamó al entrar en la casa.
-En la sala.- Dijo el peligris sin soltar las hojas.
Hikari entró en la sala y descubrió al Shinobi tapandose la entrepierna con un almohadón y sonriendole sin su mascara.
-¿Que ocurre?- Dijo ella acercandose a él.
-Nada.- Dijo Kakashi nervioso.- Solo que estaba leyendo lo que me dejó Jiraiya.
-Veo que te ha sentado bien.- Y sin previo aviso se sentó sobre Kakashi apartando el cojín.- Muy bien.- Y se frotó sobre la erección del joven.
-Hikari.- Gimió kakashi.
Tras aquel gesto, las cosas empezaron a ponerse subidas de tono. Por una vez en la vida, él se atrevió a acariciar los pechos de Hikari por debajo de su jersey de rejilla. Ella se acercó a él y devoró sus labios con ansia y excitación. Kakashi descendió por su cuerpo y acarició su parte intima por encima del pantalón llevandola al cielo.
Hikari se sentía dichosa y excitada. Los gemidos de los dos eran incontrolables así como sus caricias. Una sirena de fondo los sacó de sus pensamientos.
-Otra vez con el simulacro.- Dijo molesta Hikari levantandose a regañadientes.
-Será mejor que obedezcamos.- Dijo Kakashi con la respiración entrecortada.- Por mucho que nos moleste ahora.
Kakashi cogió a Hikari de la muñeca y la sacó de la casa.
-Tu mascara.- Le dijo ella sonrojada.- Se ve tu rostro.- Kakshi se subió la mascara y se colocó su bolsa de herramientas shinobi.- Toma.- Le tendió el chaleco de Jonnin a Hikari.
-¿Cuando lo has cogido?- Dijo ella sorprendida mientras se lo abrochaba y ataba su bolsa a la cintura.
-No querrás que te vean las tetas tras ese sueter.- Dijo señalando el sueter de rejilla.
-No.- Hikari se sonrojó y agradeció que su novio fuera tan atento.
Los dos corrieron cogidos de la mano y sin pararse. De pronto, un monstruo de pelo rojizo los asustó. Un zorro gigante estaba atacando la villa ¿Que estaba sucediendo?
