Buscando La Felicidad
By Karolina Phantom
Capitulo 1: Solo quiero un hijo…
-Pasa-dijo el ojiazul dándole el paso a su amiga hacia su departamento.
Esta obedeció, más por reflejo que por ganas. El departamentos estaba ubicado en uno de los edificios más altos de la ciudad lo cuál lo valía cuando por las tardes por el ventanal de la sala se podía observar el atardecer.
-Ponte cómoda-le dijo mientras que él se quitaba el abrigo y lo ponía en el armario-¿Quieres café?
-¿Sabes prepararlo?-dijo la ojivioleta algo sorprendida-Si a ti se te quemaba hasta el agua
-Bueno, tuve que aprender, ahora que vivo solo tengo que comer ¿sabes?-dijo en tono de ofensa.
-Esta bien, confío en que lo harás bien
-Si quieres sentarte, no tardo-dijo cuando habían llegado a la sala.
No era un departamento muy grande, pero era acogedor, y a pesar de cómo era su amigo (un desordenado para ser más específicos) tenía todo en orden y limpio. La sala tenía dos sillones negros acomodados alrededor de una mesita, misma que se encontraba frente a los que parecía una chimenea. Sam coloco su bolso en la mesita y coloco algo de leña en la chimenea con la intensión de prenderla.
Su amigo llego un poco después con dos tazas humeantes.
-Prendí la chimenea-dijo Sam-Hacía algo de frío, espero no te moleste.
-No tiene por que-dijo colocando ambas tazas en la mesa-Siéntate
Su amiga ignoro su invitación y continúo curioseando el departamento de su amigo.
-Y bueno-dijo el joven después de dar un pequeño sorbo a su taza-¿Como te fue en Europa?
La joven estaba de pie junto al ventanal que daba vista hacia un hermoso Amity Park, uno mas grande y crecido, su mirada se encontraba perdida ante aquel paisaje, tratando de convencerse a si misma que aquello había sido un error.
-¿Sam?-dijo el pelinegro sacándola de sus pensamientos-¿Estas bien?
-Si-contesto dando un suspiro y viendo como el cielo se tornaba de una color grisáceo amenazando con soltar una ligera tormenta-Es solo que estoy un poco distraída
-Ya lo note-dijo acercándose a ella-Pero se supone que el distraído aquí siempre era yo
-No, tú eres un despistado
-¿Uh?¿Lo soy?
-Si-dijo dedicándole una agradable sonrisa, una que siempre guardaba solo para él-Aun lo eres…
-Te estas desviando del tema-dijo con cierto reproche-No me has contado que tal te fue en Europa
-Pues no hay mucho que contar-dijo tomando asiento al fin.
-Vamos, no me s a decir que no te gusto el lugar-dijo sentándose en el sillón de junto-Siempre quisiste conocerlo, recuerdo cuando me decías antes de irte como esperabas con ansias que te dieran esa beca en la Escuela de Artes
-¿Aun lo recuerdas?-pregunto perpleja.
-Claro ¿Por qué no iba a hacerlo?
-Bueno… Yo…
Sam guardo silencio por un momento.
-¿Tu que?
-Es que creí que habías olvidado todo lo de nuestra… Amistad
-¿Qué? Pero ¿Por qué? Quiero decir, eres mi mejor amiga ¿Por qué tendría que olvidarte?
Ella solo se sonrojo por la pena, mientras al parecer él la había recordado siempre, ella había intentado borrarlo de su vida.
-¿Y en que trabajas para que te de una vida tan sustanciosa como para pagar este departamento?-pregunto la ojivioleta desviando el actual tema.
-Bueno, mis padres hicieron un gran negocio, y pues no les va tan mal, quiero decir, tu sabes que Amity Park tiene invasiones de fantasmas a la orden del día, y pues el negocio a crecido…
-¿Así que ahora eres un empresario?
-Si
Se formo un pesado silencio. Al parecer Sam no tenía muchas ganas de platicar y era extraño en ella, pues después de ocho años de no verse lo mínimo que el ojiazul esperaba era que platicaran largo y tendido.
-¿Y bien?-dijo Sam rompiendo el silencio-¿Alguna afortunada que quiera pasar a ser parte de la familia Fentom?
-Eh… Bueno, pues ahora que lo mencionas, si… Solo que no estoy muy seguro
-Déjame adivinar-dijo ella fingiendo concentración-Se trata de Valerie
-¿Cómo lo sabes?
-La pregunta ofende-dijo con cierta picardía-Además sabía que Paulina no era para ti, y que estabas loco por Valerie ¿Y cuando le dirás que eres mitad fantasma?
-Bueno yo… ¿Cómo sabes que no se lo he dicho aun?
-Danny, te conozco… Además tus gestos te delatan-dijo mirándolo con cierta sonrisa de satisfacción-Siempre tuviste miedo a confesárselo, pero ahora tienes que pensarlo mejor, por que si de verdad van a pasar toda la vida juntos es mejor que lo sepa antes de que sus hijos comiencen a manifestar sus poderes
Danny se quedo boquiabierto, de verdad que su amiga lo conocía muy bien, y tan solo con expresarse un poco le había casi leído los pensamientos, era increíble la conexión que ellos tenían.
-No lo se-dijo Danny al fin recuperándose de la impresión-Tengo miedo a como reaccione
-Danny, si ella de verdad te ama estoy segura que te aceptara como sea, eso incluye a "Danny Phantom"-dijo mirándole a los ojos después de un rato, él pudo notar cierta tristeza que opacaba la bella mirada de su amiga-Además hacen una linda pareja
-¿Qué tienes?
-¿Uh?¿De que hablas?
-Tu mirada…-dijo acercándose a ella y examinándola minuciosamente-Es diferente… Parece que estuvieras… Triste…
Ahora ella la que se había quedado boquiabierta y se levanto del sofá tan pronto que asusto un poco a Danny, se dirigió de nuevo al ventanal y clavo la mirada en la ahora tormenta que había afuera.
-¿De que hablas?-repitió.
-¿Sabes? Ya no soy tan despistado-dijo llegando junto a ella-Y se que como tu sientes que puedes leer mis pensamientos, yo puedo hacer lo mismo ¿Qué sucede?
Sam siguió mirando la tormenta, y se sintió insegura. Siempre había pensado que Danny y ella tenían una especie de conexión, pero siempre era ella la que acertaba, su amigo, como siempre había dicho, era un despistado. Pero ahora parecía ser más perceptivo.
No quería contarle el motivo de su tristeza, y menos ahora que sabía que ella ya no tenía lugar en su corazón.
-Termine con mi novio-dijo al fin.
-¿Novio?-dijo Danny con cierta sorpresa-¿Tenías novio?
-Si ¿Por qué?¿Creías que no podía estar con nadie?-dijo fulminándolo con la mirada.
-¡No! Es solo que me sorprende que no me hayas dicho antes
-Pues si, tenía un novio… Y es solo que…
El enojo de Sam se esfumo en el aire casi tan rápido como había surgido.
-¿Qué sucede?-dijo Danny.
La joven solo dio un suspiro, tomo de nuevo asiento en el sofá y tomo su taza de café dando un pequeño sorbo.
-La verdad es que ya teníamos tiempo juntos y nos íbamos a casar
-¡Wow!¿Y se puede saber por que nunca me lo contaste?
-Bueno, yo…
De nuevo el silencio se apodero del cuarto, y es que no le iba a decir que ella esperaba casarse y no volver a verlo nunca con la intención de olvidarlo.
-Lo olvide-dijo al fin con un tono inocente.
-¿Lo olvidaste?¿Cómo puedes olvidar algo así?
-Mira Danny, lo siento, es que yo…
-¿Cuándo pensabas decírmelo?¿Cuándo tuvieras tu primer hijo?
-Danny…-Ella bajo la mirada, su amigo tenía toda la razón en molestarse-Lo siento-soltó al fin al borde de las lágrimas.
Su amigo la observó un segundo sintiendo culpa por lo que había hecho y sus consecuencias, odiaba verla llorar.
-No, yo lo siento… No te veo en años y me comporto como un idiota, perdóname-dijo secando una lágrima del rostro de su amiga.
-Lo siento-dijo Sam-Estoy algo sensible… Es que ya habíamos planeado… Olvídalo…-dijo pensándolo mejor.
-Vamos Sam-dijo sentándose junto a ella y abrazándola en muestra de apoyo-Confía en mí, por los viejos tiempos…
Lo miró por un instante y no pudo evitarlo, esa mirada que solía tener aquel joven la derretiría, creía que con esa mirada ella podía doblegarse y contarle lo que fuera.
-Bien…-dijo resignada-No solo teníamos planeada la boda, si no también… Un hijo…
Danny se quedo en shock por un segundo y luego reacciono, su mirada se torno triste y se atrevió a preguntar lo que no quería saber.
-¿Tu estas… Estas…?-pero no termino la pregunta.
-No estoy embarazada, si es lo que piensas-se apresuro a contestar la ojivioleta-Pero estábamos planeándolo, dijimos que si era niña se llamaría Samara, siempre me gusto ese nombre-dijo sonriendo tristemente-Y si era niño…
Pero no dijo nada, lágrimas silenciosas comenzaron a salírsele.
-¿Y si era niño?-pregunto Danny aun sin soltarla.
-Daniel-dijo al fin-Se llamaría Daniel
Sam no aguanto más y cubrió su rostro con ambas manos al tiempo que se soltaba a llorar inconsolablemente. Su amigo solo la abrazo por completo y ella hundió su rostro en el pecho de él.
-Se que sonara raro-dijo Sam sin parar de llorar-Pero siempre he querido una familia… Quizá nunca lo dije o lo manifesté, pero ahora, es diferente… Me gustaría ser mama…
-No llores por él… No lo merece si dejo ir a la persona más linda del mundo
-Pero fue mi culpa…
-No la fue
-Si lo fue-dijo separándose y viéndolo a los ojos-Yo lo deje…
-¿Qué?
-Estaba muy confundida, yo… Creo que amo a otra persona… Y creí que hacía lo correcto, pero no fue así… Pero ahora me doy cuenta que fue un error y que no debí dejarlo nunca… Él en realidad me amaba…
-¡Basta!-dijo Danny haciendo que Sam lo mirara sorprendida-Tu no eres así, no llorarías por un tonto como él… Y no te arrepentirías de lo que haces, eres segura, inteligente, bonita, no lo necesitas para formar una familia… No era el adecuado…
La miró un momento de una manera muy tierna y seco las lágrimas que opacaban su rostro.
-De verdad, no era el correcto… Piensa que hay alguien que tal vez, espera por ti…
Se quedo perdida en la mirada de su amigo, había tanta calidez y amor en ella que la hacían sentir segura y como si un imán los atrajera poco a poco se fueron acercando hasta que sus labios quedaron peligrosamente cerca.
-Y si tu lo quieres…-dijo Danny que la miraba de una manera muy seductora, raro en él-Yo puedo darte una familia…
Fue lo ultimo que ella escucho antes de sentir los calidos labios de su amigo robándole el aire, pero a la vez, dándole tanta vida. Sintió una serie de descargas eléctricas por todo su cuerpo, tan placenteras que hubiera deseado que nunca terminara. Pero aunque ella no lo hubiera querido, una voz dentro de ella la llamo y solo le dijo "Esto esta mal".
Se separo tan bruscamente que Danny sintió que se había robado su alma con tan repentino acto.
-No… No podemos-dijo ella jadeante por la reciente falta de aire, podía sentir que todo su cuerpo temblaba y le rogaban por volver a besarlo. Su corazón latía de una manera tan fuerte e intensa que ella hubiera jurado que en cualquier momento explotaría-Esto esta mal-se aliso el cabello suelto a manera de peinado y tomo su bolso-Yo… Mejor me voy…
Y cuando estaba por salir de la sala Danny la tomo por la muñeca de una manera muy suave y sin forzarla.
-No te vayas-dijo de manera suplicante-No me dejes otra vez…
-Danny yo…
-Por favor-dijo mientras su voz se quebraba.
La soltó por fin y fue hasta la chimenea, clavando la vista en la lumbre y dándole la espalada.
Lo miró de nuevo y pudo notar una tristeza y soledad infinita en él, una que nunca había notado antes. Ella se sintió culpable por haber causado esos sentimientos en su amigo, a nadie le deseaba eso. Finalmente soltó su bolso de nuevo, fue hasta donde él se encontraba y esta vez fue ella quien lo abrazo.
-No me iré-dijo a manera de consuelo-No de nuevo
Él la abrazo con tanta fuerza que hubiera jurado que casi la asfixiaba, pero no fue así, ella solo le correspondió el gesto y pudo notar por primera vez en su amigo esa necesidad de amor y cariño que tenía, un sentimiento que tenían en común.
Y esta vez fue ella quien en un gesto de amor y ternura lo beso, un poco más calmada, pero con la misma pasión e intensidad del beso anterior.
Sintió como las piernas flaqueaban y como poco a poco iban bajando hasta quedar finalmente recostado en el suelo, en un suave tapete.
Dejo de besarla por un momento y comenzó a besarla en el cuello al mismo tiempo que le desabotonaba la blusa, se sentía como si fueran suaves plumas tocando su piel.
Y Sam solo sintió como poco a poco fue perdiendo la razón y fue ignorando aquella voz que le decía que eso estaba mal, mientras que se dejaba ganar, sin muchas ganas de dar pelea, por su corazón, por una vez en su vida sentía que se merecía aquello, disfrutar el momento sin pensar en las consecuencias…
