Konishiwa!!!!!
Bien, pues todo tiene un principio y un final, les agradesco infinitamente su apoyo y comentarios, de verdad, estas historia es por y para ustedes, así que espero que les guste es capitulo final. Le kiero dedicar este capitulo a:
blackmoonfairy
SamxDanny-ely
tercy
-'-8-karo-8-'-
Witchmin
Ghost Steve
Debbie-BP
carlita SVT
ghostgirl16
LaBrujaSay-Say
Kozumy Disgrace
nekogirl14
mizu-tatsu
Les dedico este final con todo mi corazón y muchas gracias por todos sus comentarios y apoyo, y pues los dejo con el final de la historia, pero no con el final de mis fics (creo yo), por que tal vez les traiga dos historias más, que espero y sean de su agrado. Pues no se diga más, los dejo con el final :D
Enjoy!
Buscando La Felicidad
By Karolina Phantom
Capitulo 5: Por que nos merecemos una segunda oportunidad.
Danny se quedo helado al escuchar a la pequeña, bajo la mirada para ocultar las lágrimas que sentía correr por sus mejillas y apretó sus puños con fuerza.
Así que de eso se trataba. Mientras él la había estado buscando por incansables tres años, tres años que se le habían hecho una eternidad, ella se había dado el lujo de olvidarlo y formar una familia pero pesar de eso no podía juzgarla, ella le había comentado que ese era su deseo y él no podía negárselo, había llegado tarde.
-¿Mami?-cuestiono la pequeña al ver como su madre lloraba de nuevo, se asusto al verla así-¿Qué tienes?-luego miró a Danny con desconfianza-¿Quién es?
Danny solo seco sus lágrimas rápidamente y se agacho a la altura de la niña sonriéndole dulcemente, la pequeña solo retrocedió un poco tratando de ocultarse tras su madre.
-Lo siento-le dijo Danny al fin rompiendo el tenso silencio que se había formado-Que descortés soy al no presentarme. Mi nombre es Danny, Danny Fentom ¿Cómo te llamas?
La niña solo le miró un segundo y luego sonrió, al parecer con aquella presentación se la había ganada por la forma en que ella le miraba.
-Samala-dijo con una posible dificultad para decir la "r"
-Samara…-repitió Danny-Es un nombre muy bonito, igual que tu. Es un placer conocerte
-Glacias-contesto tímidamente-Mama dice que me palesco a mi papa
Danny la miró detenidamente y pudo notar lo mucho que se parecía a Sam, sus ojos violetas y su cabello negro sostenido por un par de coletas, llevaba en ese momento un vestido negro aterciopelado con mayas blancas y zapatos negros.
-¿En serio? Yo diría que te pareces mucho a tu mama-dijo sonriéndole-¿Cuántos años tienes?
-Tles-dijo haciendo con algo de dificultad el número con su mano derecha.
Danny le sonrió, no podía dejar de mirarla, su forma de hablar, su forma de expresarse, toda ella le inspiraba tanta ternura.
-Que bueno que al fin lo lograste-dijo Danny poniéndose de pie y dirigiéndose ahora a Sam-Me alegro por ti
Sam le miró confundida por un segundo y luego entendió de lo que hablaba.
-¡No!-dijo de inmediato-¡No malinterpretes las cosas! Yo…
-No tienes que explicarme nada-le interrumpió Danny-Entiendo muy bien
-Pero…
Danny negó con la cabeza, la había buscado por tanto tiempo y había sufrido mucho por su ausencia, siempre deseando y soñando como sería su encuentro y que le diría, pero ahora, aquello le dolía mucho y no quería escucharla.
-Esta bien, de verdad, tenías todo tú derecho a cumplir tus sueños, todo el mundo los tiene y me alegró que te encuentres bien-contuvo las lágrimas que le rogaban por salir de la cárcel que las aprisionaba y luego se agacho de nuevo dirigiéndose a Samara-Me dio mucho gusto conocerte
-¿Ya te vas?-preguntó sin poder ocultar la tristeza que esto le causaba a pesar de haberlo conocido hace a penas unos minutos.
-Si-dijo sonriéndole tristemente, cuantas ganas tenía de que aquel sueño que Sam tenía se hubiera cumplido con él, pero era tarde… Tres años tarde…
La pequeña solo bajo la mirada triste, Danny la tomo por la barbilla para verle de nuevo a los ojos.
-No estés triste, tienes a una gran mama que te quiere y cuida
Samara le miró un momento y luego le abrazó de improviso, Danny se quedo algo sorprendido por esto por unos segundos, pero luego le correspondió el gesto sintiendo como un calido sentimiento de felicidad lo invadía, era algo que nunca había sentido, un cariño y amor indescriptibles, sentía que quería a esa niña desde el momento de conocerla y no sabía por que pero era algo hermoso, maravilloso. Una lágrima se le escapo, no supo por que.
Se separo y miró de nuevo a Samara.
-No lloles-dijo Samara secando las lágrimas de Danny, le dio un beso en la mejilla y le ofreció un oso que él no había notado hasta ese momento-Te lo doy
Danny miró el oso y noto que era uno que antes había sido de él, uno que le había tenido cierto cariño pero que le había obsequiado a Sam en un cumpleaños. Y aunque él sabía que ese tipo de cosas no eran de las que le gustaban a Sam, se lo dio por el valor que tenía para él y ella siempre lo cuido con gusto.
Danny le sonrió.
-Gracias-dijo Danny-Pero mejor quédatelo
-No-dijo Samara aun con los brazos extendidos-Es pala que te cuide…
Entonces Danny tomo el oso y la abrazo de nuevo.
-Muchas gracias-dijo cuando se separo.
-¿Te volvele a vel?-preguntó Samara con un dejo de tristeza.
Danny sintió un vació en su estomago, no podía negarle nada a esa tierna mirada.
-Si-dijo Danny sintiendo que eso lo destrozaría más, estar con aquella pequeña que se había ganado su corazón al instante, pero que sin embargo significaba que sus esperanzas estaban perdidas.
La niña le dedico una sonrisa y tomo la mano de su mama. Danny de nuevo se puso de pie y les dio la espalda dispuesto a marcharse.
-Danny por favor-le suplicó Sam-Déjame explicarte
Danny se detuvo después de dar un par de pasos.
-No hay explicación, tu solo hiciste lo correcto, ahora yo haré lo mismo
-Pero tengo que decirte que…
-Que seas muy feliz-le dijo Danny interrumpiéndola y sin mirarle-Yo lo seré
Luego continuó con su camino ignorando por completo que Sam le llamaba, para él eso se había acabado.
Subió a su auto azotando la puerta, se quedo un momento frente al volante y luego se recargo en este dando un suspiro. Tenía que cerrar ese capitulo de su vida, de una buena vez y por todas, de cualquier forma no había marcha atrás.
Se abrocho el cinturón, saco sus llaves, las coloco en la ranura indicada y dio marcha al motor sin esperar a que Sam llegara. El auto comenzó su marcha con él al volante pero su mente revuelta en un mar de pensamientos que se le amontonaban y lo aturdían.
Paro en un semáforo y miró el oso que había dejado antes en el asiento de lado, lo tomo un momento recordando la mirada de esa niña y como se había ganado su cariño casi al instante. El claxon de un carro lo saco de sus pensamientos cuando el conductor del carro de atrás le hacía señas obscenas y le exigió avanzar pues el semáforo había cambiado de color.
Riiiiiiiiiing
Su celular sonó y contesto sin fijarse de quien era el número.
-¿Diga?
-Danny tienes que escucharme-dijo Sam del otro lado del auricular-Por favor
-Sam, no hagas esto, no tiene caso…
-¡Si lo tiene! Solo déjame hablar
-Basta-dijo Danny algo cansado ya por todo ese asunto-Te busque por tres años ¿Escuchaste? Tres años, eso sin contar los meses que estuve aquí sin poder hacer nada y sin saber algo de ti antes de empezar un viaje que parecía interminable
-Pero…
-Ya no Sam, ya déjalo así, vive tu vida y yo viviré la mía
-¡Solo déjame hablar!-repitió molesta ante la necedad del ojiazul.
-Sam no…
-¡Samara es tu hija!-le soltó antes de que pudiera decir nada.
Danny se quedo en shock ante aquello, su mente se nubló por unos segundos recordando aquel abrazó contenido por un mar de emociones nuevas para él, era eso, aquellos sentimientos, aquel cariño, aquel amor, era por que se trataba de su hija, de su sangre y su corazón había intentado decírselo, pero él lo había ignorado.
-¿Danny?¿Sigues ahí?
La voz de Sam le llamo, sin embargo fue una luz cegadora junto con el ruido de un claxon lo hizo reaccionar y fijar su atención de nuevo en el camino, las luces de un carro al que se le había atravesado cuando lentamente el volante se le había resbalado. Se aferró de nuevo a esta ignorando la anterior llamada y giro bruscamente cayendo estrepitosamente en un barranco.
-¡¿Danny?!¡¿Danny?!¡¡¡DANNY!!!
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Una punzada en la cabeza lo despertó, era un dolor agudo e intenso, abrió lentamente los ojos y se llevo la mano derecha a la cabeza sobandose, pero lo dejo cuando noto que esto le causaba más dolor, miró su mano y observó, borrosamente, que estaba ensangrentada. Se escuchaban a lo lejos las sirenas de ambulancias y patrullas, abrió un poco más los ojos y noto que se encontraba en su carro de cabeza, sostenido únicamente por su cinturón de seguridad, trato de desabrochárselo pero no resulto muy bien, sus reflejos no estaban bien.
"¿Qué paso" pensó.
Comenzó a buscar indicios de que había sucedido y en su mente se comenzaron a reordenar sus ideas, fue cuando, aun de cabeza, noto un oso de felpa en el techo y todos los recuerdos se le amontonaron en la cabeza de una sola vez, que hizo que le doliera de nuevo y cerrara sus ojos otra vez, y de un momento a otro fue recordando cada suceso de nuevo, como su pasaran un video frente a él…
Su llegada al panteón
El reencuentro con Sam
Aquella niña
Su corazón destrozado
Y finalmente… La llamada… Y el hecho de saber que era padre…
La cabeza le dio nuevamente una punzada de dolor ante los recuerdos, estaba aturdido.
-¿Se encuentra bien?-preguntó un paramédico en la ventanilla del coche.
"¿Parece que estoy bien?" pensó Danny lanzándole una mirada casi asesina.
-¡No se mueva!¡En un momento lo ayudare!
Danny lo vio irse, pero él no podía esperar. Trato de desabrocharse el cinturón de seguridad sin fallar esta vez. Cayo de lleno sobre el techo del auto haciendo que soltara un grito de dolor, le dolía el abdomen y casi podía sentir un par de costillas rotas, sin embargo no el importo. Trato de abrir la puerta de su coche, pero estaba atascada.
Renegando por esto y por el dolor que le causaban las heridas, forcejeo la puerta de nuevo sin señal alguna de querer ceder. Dejo de intentarlo un momento y se quedo recostado sobre el techo de su auto oprimiendo su abdomen con sus brazos para calmar el dolor, miró sus manos de nuevo y las noto llenas de sangre.
Poco a poco sintió que estaba perdiendo, era demasiado el dolor y la vista se le comenzaba a nublar ¿Así terminaría?
-o-Flash Back-o-
-¿Te volvele a vel?-preguntó Samara con un dejo de tristeza.
Danny sintió un vació en su estomago, no podía negarle nada a esa tierna mirada.
-Si-dijo Danny sintiendo que eso lo destrozaría más, estar con aquella pequeña que se había ganado su corazón al instante, pero que sin embargo significaba que sus esperanzas estaban perdidas.
-o-End Flash Back-o-
Sintió una lágrima resbalar por sus mejilla.
"Mi hija… Mi niña…" pensó, luego reunió las fuerzas que le quedaban y se levanto un poco, tomo el oso de felpa recién adquirido y comenzó a golpear la ventanilla del auto "No me rendiré, no me iré si por lo menos no veo antes tu sonrisa…"
Finalmente la ventana cedió haciéndose añicos.
Con un poco de dificultad pero con una fuerte determinación salio del auto justo cuando los paramédicos venía ya para ayudarlo.
-¡¿Cómo lo ha hecho?!-preguntó uno impresionado-¡¿No dijiste que estaba casi inconciente?!
-Eso creí-respondió el otro-Supongo que el "casi" no cuenta
Ambos jóvenes fueron a su auxilio colocándolo con cuidado en una camilla y con dificultad subieron hasta la ambulancia.
-¡Oh por Dios!-dijo Sam yendo con ellos unas vez que lo traían de vuelta-¡Perdóname Daniel!-le decía entre sollozos tomando su mano-¡Por favor perdóname!
-Señorita, tenemos que llevarlo al hospital, por favor retírese
La alejaron bruscamente y lo subieron a la ambulancia sin si quiera dejarla ir con él.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Despertó en el cuarto de un hospital algo confundido, miró a su alrededor buscando aquel oso de felpa que había logrado rescatar del auto, noto que estaba a su lado izquierdo mientras que la pequeña que se lo había obsequiado dormía abrazándolo, miró al otro lado y noto a una joven durmiendo pasivamente.
Levanto lentamente su mano y acarició el cabello de aquella a quien más amaba, esta despertó exaltándose un poco y lo miró con la alegría contenida, luego sus ojos se llenaron de lágrimas, tomo la mano del joven con cuidado y se soltó en llanto.
-¡Gracias al cielo que despertaste! -dijo desconsolada sin verle pero aun sosteniendo su mano-¡Yo no debí… No debí… Por favor perdóname Danny!
El ojiazul entendió lo que quería decir y apretó su mano con fuerza haciendo que ella fijara su vista en sus ojos azules por primera vez desde que se habían encontrado.
-¿Qué te perdone?-dijo Danny con voz ronca.
-Yo… Yo…
Danny soltó su mano y secó las lágrimas que resbalaban por las mejillas de la pelinegra, luego le miró un segundo y noto que ella tenía una cadena en la cual iba colgado el anillo que él le había dado a guardar.
-¿Puedo?
Sam apretó el anillo con fuerza y se quito la cadena entregándosela como si le diera una parte de ella misma.
-Debí dártela cuando te vi hace tres años-dijo cabizbaja-Sabía que debía hacerlo-Luego guardo silencio esperando el reproche, pero al no obtener respuesta continuo-Iba a volver cuando supe que estaba embarazada, pero luego recapacite y pensé que no era justo que si tu estabas con Valerie yo apareciera así nada más… Con una hija tuya-comenzó a sollozar de nuevo-Así que decidí desaparecer por completo, pero cuando me entere que mi abuela estaba mal tuve que regresar… Pensaba irme de nuevo cuando terminara el funeral…-guardo silencio de nuevo y suspiro-Pero ahora que ya lo tienes de nuevo-dijo refiriéndose al anillo-Podrás ser feliz y dárselo a Valerie
-Me alegra que no me lo dieras hace tres años
Sam le miró confundida.
-¿Por qué?
-Por que permaneció con la persona correcta-dijo mirándole dulcemente, luego tomo la mano de la ojivioleta y se le colocó el anillo en el dedo anular izquierdo-Es ahí donde debe estar.
Sam miró el anillo esta vez soltando lágrimas de felicidad.
-Pero…
-Ssshhh-dijo Danny colocando su mano sobre los suaves labios de Sam a modo de silencio-No quiero escuchar nada más, lo único que tengo que saber es que me amas y lo único que tú tienes que escuchar es que te amo…
Sam tomó la mano de Danny sonriéndole ampliamente.
-Perdóname-le dijo de nuevo-No debí ocultarte nada
-¿Qué te perdone por que? Si me has hecho el hombre más feliz de la tierra, no tengo nada que perdonarte, solo promete que te quedaras a mi lado para siempre…
-Así lo haré
Se acercó a él lentamente y besándolo dulcemente en los labios sellando su promesa y su amor.
Samara despertó al escuchar voces y sonrió al ver a Danny despierto.
-¡Viva!-dijo feliz abrazándolo, Sam quiso quitársela de encima pues Danny parecía débil, pero él hizo una seña para que no lo hiciera-¡Estas despielto!
-También me alegra verte otra vez Samara-dijo él feliz y conteniendo su alegría.
La niña le sonrió contenta y luego colocó el oso junto a él.
-Te dije que te cuidalia
Danny le sonrió mientras las lágrimas se le escapaban.
-Lo se princesa, y te lo agradezco
Samara se acurruco en su pecho mientras él la cobijaba con un abrazo, Danny invito a Sam con la mirada a hacer lo mismo y así lo hizo.
-¿Ya no te vas?-le preguntó Samara.
Danny la miró y le dio un beso en la frente.
-Nunca más-dijo con firmeza mientras abrazaba con fuerza a las dos mujeres que más amaba en el mundo. Ya nunca más se irían.
Cada historia tiene un final,
Pero en la vida,
Cada final de una historia
Solo es un nuevo principio
FIN
