Y aqui esta gente! espero que sea mucho de su agrado espeor que les guste y se pasen un buen rato leyendola n.n Por cierto perdon por lor errores ortograficos.

No tenia el cabello rubio, no tenia cabello mejor dicho. Era tan bajo que ni rebasaba el hombro de la chica. Y lo peor de todo era un hombre anciano.
Ese definitivamente no era el chico que habia conocido esa tarde.

La joven rubia solo se quedaba plantada en el marco de la puerta, sin darle el permiso de pasar al distraido hombre.

"Puede estar acompañado de el"

Una pequeña esperanza salto a la superficie causando una respuesta espontanea a la chica.
Sin pensarlo dos veces, apoyo la palma de su mano sobre la calva cabeza del jardinero y comenzo a buscar en los alrededores algun indicio de su caballero, pero en unico compañero que tenia el Sr. Calde afuera, era el frio otoño.

-No quiero sonar grosero señorita pero su mano esta comenzando a hacerme mas bajo de lo que ya soy- dijo mientras soltaba una risita nerviosa.

Despertando de su desilucion Burbuja se disculpo efusivamente al señor.

-¡Hey Burbuja deja de besuquearte al jardinero y traete... -Bellota se paro en seco cuando observo al hombre frente a Burbuja. Estaba sorprendida. Estaba realmente sorprendida del pesimo gusto que tenia su hermana menor.

Burbuja vio como su hermana mayor veia de ella al anciano, del anciano a ella y asi varias veces. Su hermana estaba con la boca totalmente abierta dejando ver el grotesco alimento que habia robado de la mesa.
No sabia porque su hermana los observaba de esa forma tan extraña hasta que cayo en cuenta de lo que cruzaba por su mente. .

-No vayas a creer que...-no pudo terminar la frase ya que la otra solto una estruendosa carcajada-Puedes callarte y escuchar.

-No sabia que te gustaban maduritos Burbujita-Decia con dificultad entre carcajadas la morena.

-¡Oh por Dios, obviamnete no es el!

-Oye a mi no me ocultes nada, eso si no creo que al profesor le agrade tenerlo de hierno.

-Santo Cielo, es un ancianito Bellota-trato de enmendarlo pero no podia ni escuchar sus propias palabras. Las risas de su hermana eran tan estruendosas.

Se alejo de ella y salio del vestibulo. No estaba de humor para soportar las horrendas carcajadas y burlas de su hermana. Llego a la cocina y furiosa se clavo en su asiento haciendo pucheros.

-Uff lo vi mejor y pude notar ese sensual bigote que volveria loca a cualquiera. Te envidio hermana, si te descuidas te lo voy a robar- siguiendola, Bellota se situo junto a ella y continuo sus burlas.

Burbuja por su parte actuaba lo mas madura posible y trato de solucionar el problema con un...

-Mire profesor, Bellota me esta molestando- la acuso con el profesor que las veia extrañado desde su asiento. Confusa por esa mirada giro a ver a su hermana en busca de alguna respuesta, en cambio se hallo mas confundida por la segunda mirada extrañada que recibio -¿Que?

-¿Donde esta el señor Calde?-pregunto Bombon.

-A el esta...-Bellota iba a dar una respuesta pero se silencio automaticamente, abriendo los ojos salio disparada hacia el vestibulo.

Al entrar alli corrio a la puerta y la abrio esperando no haberle golpeado en la cara al pobre hombre, cuando momentos antes de dirigirse a la cocina habia cerrado de golpe la puerta impidiendo que el frio siguiera entrando.
Cuando esta dejo ver al hombre pudo notar lo roja que estaba la nariz del hombre.

-Diga que hacia frio afuera-lo amenazo mostrandole el puño.

El otro asustado de la apariencia ruda de la chica solo pudo asentir.

ssssssssssssssssssssssssss

-¡Oh señor Calde es un placer su visita!-saludo cortesmente el padre de las chicas- Me alegro que nos acompañe esta noche.

-No el gusto es todo mio señor Utonio, peor creo que no nos hemos presentado como es debido. Mucho gusto mi nombre es Al Calde pero puede llamarme solo Al-hizo una pequeña señal de saludo, quitandose por breves segundos su curioso sombrero anticuado.

-Digame John o mejor profesor creo que estoy mas acostumbrado al sobrenombre que mis hijas han utyilizado los ultimos años- e indicando una silla vacia a su lado John lo invito a sentarse.

-Deacuerdo profesor.

Mientras AL luchaba por alcanzar la inmensa silla de madera, Bellota luchaba de igual manera por reprimir una risa. Pares de ojos, excluyendo los negros ojos de Al, la voltearon a ver obligandola a callar.

-Uf esto esta dificil- se quejo el hombre, quien despues de varios intentos fallidos logro acomodarse sobre el asiento- Listo, ustedes deben ser las señoritas Utonio.

-Asi es. Buenas noches señor Al, mi nombre es Bombon,.- saludo cortesmente la mayor - el anciano le devolvio la sonrisa a la bella joven que tenia frente a el.

A su parecer esos inusuales ojos rosas hipnotizarian a cualquiera, era anciano pero no ciego y podia ver que esa muchacha era realmente hermosa. La observo unos pequeños segundos y no pudo ignorar ese sentoimiento de reconocimiento, algo dentro de el le decia que ese inusual rostro lo habia visto con anterioridad, pero su cansada mente no pudo decirle donde realmente.
Decidiendo ignorar ese pensamiento saludo a la siguiente y al verla un escalofrio recorrio su espalda. Esa miradada penetrante y amenaza que le lanzo en el vestibulo le dejo muy en claro que esa facha de chica ruda, no era simple apariencia.

-Que tal soy Bellota- levanto su mano indiferente.

Nota mental: "Hacer siempre feliz a Bellota".

-Hola Bellota.

Ese porte indiferente y al mismo tiempo altanero era extraño en ese pueblo, donde todos eran amistosos y sencillos. Aunque el lo habia visto varias veces ese porte, claro no en movimien to, mas bien plasmado. Plasmado en los cuadro de cierta familia hitorica y famosa, no precisamente por buenas razones.
Recordando que estaba frente a la familia y que si seguia en su mundo, podia hacer sentir incomoda a la familia paso su mirada a la ultima dama la cual estaba sentada a su lado.
Era bonita y sobre todo encantadora, sobretodo dedicandole a el esa radiante sonrisa que lo atonto. Ella fue quien le habia abierto la puerta y que extrañamente lo habia aplastado con su mano. En ese momento le habia parecido divertido pero ahora que veia mejor a la joven, ese acto ahora le parecio tierno.

-Que agradable tenerte aqui Al, me llamo Burbuja - acercandose muy disimuladamente a su altura le susurro muy quedamente-Quiero pedirte perdon por lo de hacer rato.

-No te preocupes Burbuja.

-Bien ya que todos sabemos ahora el nombre de todos propongo que "A comer se ha dicho".

Y asi inicio una agradable cena. Una en la que Al penso y penso mucho.
Esa familia era agradable, sus integrantes se veian muy felices y comdos en su nuevo entorno. Era una pena que no durarian mucho en esa bella y engañosa mansion.
Ninguna de las familias que la ha habitado dura, sus tenebrosa y originales sombras hacen todo por espantar a todo aquel intruso que la profane.

sssssssssssssssssss

Todos habian terminado de cenar, todos menos Bellota que seguia picoteando los espaguetis.

-Y que nos puede contar de usted señor Al-pregunto Bombon- ¿Desde cuando trabaja aqui?

-¿Desde cuando trabajo?- rascandose la barbilla trato de recordar- Creo que llevo mas de 50 años en este empleo.

-Dios, usted es muy viejo- comento sin pensar Burbuja, quien inmediatamente se tapo la boca.

-Burbuja.

-Lo siento, quiero decir este-e em-m que usted no parece tan mayor- taryo de componer.

-Gracias por el cumplido-continuo sin ninguna señal de ofensa- Sucede que mi padre tambien estaba en el negocio de la jardineria, y yo como su unico hijo tambien le segui.

-¿Puedo preguntarle algo? ¿Por que las rosas estan muy marchitas, que acaso no ha tenido tiempo de encargarse del jardin?

-Lo que sucede es que hace mucho ninguna familia se ha mudado a esta casona. Y por lo tanto no habia mucho trabajo.

-Que extraño. Esta casa aun vieja sigue en muy buenas condiciones- comento Bombon- Cualquiera podria pedirla y sobretodo por el bajo costo de la misma.

Vio a su alrededor, desde el candelabro de cristal que colgaba sobre ellos hasta la alfombra verde que estaba al pie de las escaleras.
Todo seguia en perfectas condiciones. Esa nueva casa tenia ese toque antiguo y magico pero sabia que nunca la sentirira asi. No porque siguiera aferrada al rechazo al cambio mas bien por una extraña sensacion de sentirse incomoda.

Invasora. Escucho claramente como alguien susurraba en su odio.

Giro a ver quien se encontraba a su lado y solo habia un espacio vacio entre Bellota y ella.

Todos notaron como el ambiente se volvio mas pesado y un frio que no provenia de la ventana se sintio.

-Usted tiene razon señorita Bombon. Esta casa es excelente y aun asi no hay comprador y los que la habitan no permanecen mucho tiempo. Su problema no radica en el costo ni en su apariencia mas bien se encuentra en la famosas historia que corre de ella.

-¿Historia?-repitieron todos.

-Si. ¿Les gustaria escucharla?