Misión: Luna sobre el Mediterráneo

HOLA QUERIDAS AMIGAS PRIMERO QUE NADA UNA DISCULPA ENORME POR NO ACTUALIZAR ANTES COMO EN ANTERIORES OCASIONES PERO LA VERDAD EL CEREBRO HA ESTADO FALLANDO JAJAJAJAJA, AHORA ACLAREMOS ALGO SAILOR MOON NO ME PERTENECE LE PERTENECE A NAOKO TAKEUCHI Y EN CASO DE QUE ME DIERAN A ELEGIR CON QUE PERSONAJE QUEDARME SERIA CON DARIEN O ANDREW JIJIJIJI, BUENO AHORA SI ACOMENZAR CON LA LECTURA DEL CAPITULO DE ESTA HISTORIA Y QUE LO DISFRUTEN

IDENTIDAD

Perdido en sus pensamientos sobre el comportamiento de la rubia, y el porque de aquella entrega; el pelinegro llego a aquel lugar, donde todo hombre apasionado de la velocidad, veía su sueño hecho realidad. Autos deportivos, último modelo, de carreras, motocicletas clásicas y las más modernas, se encontraban ahí, frente a el. Y al parecer a su completa disposición. Acariciando las vestiduras de aquellos, como si fuera la mujer amada, la voz del encargado le distrajo

-Señor…- Dijo un joven de caballera castaña, que más que empleado daba el aspecto de un vagabundo.-Mi nombre es Nicolás, ¿puedo ayudarle en algo?

-Eh si...Endymión Moullinet.- dijo ofreciendo la mano al melenudo

-Un placer Señor

-Bien…me pregunto…¿podrías prestarme una? -dijo señalando

-Claro. Monsieur Brunet ha girado instrucciones de atender a sus invitados en sus más simples deseos. Elija la que sea de su agrado.-El pelinegro le vio un instante y después recorrió aquel sin fin de motocicletas. Al fin eligió una "HAABUSA 1300" en color negro. A punto de salir en ella cuando

-Endimyon…- aquella voz le distrajo.-¿Cómo ha estado?

-¿ah?...Haruka.- Dijo este.-Bien y ¿usted?

-Magnifico…- dijo acercándose y dandole un fuerte apretón de manos.-Por lo que veo le gusta el motociclismo

-En sobremanera. Pero a usted tambien ¿no es cierto?

-Ciertamente. Me apasiona

-Tambien a mi. Despues de mi esposa, esta es mi mayor pasión.- Dijo con una sagaz sonrisa

-Creo que las mujeres siempre serán nuestra mejor y mayor pasión. Después de ellas cualquier deporte es necesario.- dijo Haruka proseguido de una contagiosa carcajada.-Y hablando de esposas…No veo a Serenity ¿están disgustados?- Darien tuvo que guardarse el hecho de que en esos momentos, el y su "esposa" no compartieran

-Eh…No. Se encuentra descansando.

-¿no se encuentra bien?

-Si. Sucede que nuestra vida social en Japón, no es tan activa como en estos días.

-Comprendo. A Michiru suele pasarle. -Y viendo el desencanto por parte del pelinegro hacia la conversación, Haruka cambio el tema.- bueno…que le parece si para suplir la ausencia de las damas, competimos ¿una carrera le parece?

-Por supuesto. Aunque debo admitir mi derrota desde este momento. En lo que se refiere a velocidad, usted es el experto

-Ah mi estimado amigo.-dijo Haruka subiendo a una motocicleta, modelo "GSX R7 50" en color azul acero y franjas blancas.- Vera que nos divertiremos.-dicho esto, los dos hombres, colocaron las maquinas en igual distancia. Momentos más tarde y Nicolás como juez, dando el banderazo de salida, aquellos emprendieron su carrera por aquel inmenso lugar, hechos unos bólidos.

La primer parte, un tramo aproximadamente de 1000 metros, seguidos por una curva algo ligera, que era acompañada por un pequeño desfiladero que, sin duda alguna, cualquier principiante en el mundo de las carreras, corría un inminente peligro de muerte; el resto del circuito, era formado por rectas y curvas, las cuales, no presentaban peligro alguno.

Los competidores, en igual distancia, no se daban tregua. Al hacercarse al desfiladero, el rubio se "pego" peligrosamente al otro, que maniobrando ágilmente, logro salir de aquella parte de la pista y rebasarlo. Pero no evito caer de la moto. Algunos raspones y golpes, que se advertian solamente por las rasgaduras de las ropas.

-Endimion…¿se encuentra bien?- Pregunto el rubio bajando de la motocicleta y llegando hasta el otro

-Creo…-dijo este intentando levantarse .-…parece que si.-añadio sentandose en el asfalto tomando su cabeza que parecia darle vueltas

-Disculpeme. No se lo que sucedió, no debi acercarme tanto al rebasarlo. No fue intencional.- dijo este con una leve sonrisa en el rostro

-No se preocupe.-respondió Endimión observandole fijamente.- Me parece que tendremos que posponer el final del encuentro. ¿no cree?

-Eso no tiene importancia. Permítame ayudarle.- dijo este ofreciendo el brazo al pelinegro

-Gracias. Será mejor que vaya a descansar.- Dijo el pelinegro montando de nuevo en la motocicleta y haciendo un ademán de despedida, para así, regresar a la mansión.

-Pero…

-¿Qué Lita? ¿Qué?

-Es que…no puedo creer que hayas estado con "príncipe" y…

-Este aquí, sin pensar en ello ¿cierto?

-Pues si…es que es tan…

-Se lo que es. Más vale que borres esas ideas de tú mente… -Dijo poniéndose en pie.-Ahora, creo que debo ir en busca de mi "esposo".

A punto de abrir la puerta de aquella habitación,

-Serenity…-dijo una voz tras ella, giro

-Sr. Brunet.-respondió esta.- Es un placer verle

-No no no. El placer es todo mío. -dijo este besando galantemente la mano de la mujer.-Disculpe si la he inoportunado, pero quisiera invitarle a usted y a su esposo a un paseo en mi yate ¿Qué le parece?

-Paseo…-dijo esta viendo extrañada al hombre.- Será un honor. No se que diga mi esposo…

-¿Por qué no le preguntamos?- dijo este señalando la puerta

-Si…-dijo esta. Entro en el lugar mientras Diamante le esperaba en el umbral.

Escucho el sonido del agua al caer."Seguramente esta en la regadera". Camino hacia aquel espacio y se encontró con las ropas maltrechas de aquel hombre. Toco a la puerta

-Endymión… ¿"amor" estas bien?- Llamo con afligida voz. Aquel sintió cierta emoción, pero de inmediato recobro la razón. Abrió la puerta y apareció frente a ella, con una toalla envuelta en la parte baja del torso. No pudo evitar su "agradecimiento" al ver aquella soberbia estatua humana frente

-¿a caso te interesa lo que me pase?- dijo este seriamente pasando al lado de la mujer como si no existiera.

-Querido…-dijo ella tomándole por el brazo .-Sabes que todo lo que te pase me importa…eres mi esposo

-No finjas algo que no sientes!- dijo aquel molesto

-Yo…-en ese momento, la puerta se abrió

-Eh…Serenity…-dijo este llamando a la mujer.- Me parece que no es un buen momento. Yo la esperare cuando guste.-Dijo y cerro la puerta. Serena, habiéndose asegurado de que aquel hubiera desaparecido, tomo por el brazo al hombre y lo dirigió hasta el cuarto de baño. Ya dentro

-¿Qué crees que haces? -Interrogo molestamente al pelinegro

-¿Qué yo…?

-¡eres un torpe! Recuerda que estamos aquí por una misión y has estado a punto de tirarla por la borda

-¿yo? Quien lo ha hecho eres tú. ¿Dime que fue lo de anoche ?-dijo tomándola fuertemente del brazo

-¿Qué fue?
-SI

-Nada. Solo satisfacer nuestras necesidades. Si, necesidades. Nada más que eso. Y mas vale que recuerdes porque estamos aquí.- dijo viéndole duramente

-¿a caso no tienes sentimientos?

-¿sentimientos? No lo puedo creer, tú hablándome de sentimientos, ¿a caso tú los tienes con todas esa mujeres?

-¡Que? Eso es diferente!!!

-¿Por qué? Porque eres hombre. No. Yo al igual que tú satisfago mis necesidades con quien quiero. Y mas vale que entiendas que lo que paso anoche, no es más que eso. Satisfacernos mutuamente. Sin nada más. -dijo y salio del cuarto

-¿A dónde vas?-pregunto molesto este

-¿no lo escuchaste "querido"? El Sr. Brunet me espera. -añadió y salio rápidamente de la habitación.

-¡Maldita sea!-dijo este golpeando la pared. El hombre se vistió, después de titubear un poco, tomo la bocina del teléfono y marco algunos números.

-hola cariño.- decía.-¿Podríamos vernos?...Si. Estaré ahí dentro de una hora.- Dicho esto colgó y salio del lugar, sin percatarse que aquella conversación había sido escuchado por alguien más, que se encontraba presente.

Ya en el recibidor de aquel enorme lugar

-Serenity…- hablo el peliplateado.-¿Nos vamos?-dijo ofreciendo el brazo

-Si Monsieur.- respondió la otra. Mientras avanzaban en el pequeño jip hacia el embarcadero, Brunet pregunto

-Disculpe…pero, vi. a su esposo salir apresuradamente y, aquel reclamo que hizo, me hacen pensar que…¿están molestos?

-Pues…el salio porque…se vería hoy con alguien de su familia.

-OH…no sabia que tuvieran familia en este sitio

-Pues así parece y ha decidido aprovechar la oportunidad

-Pero… ¿Por qué no lo acompaña usted? Digo, es lo más lógico

-Sinceramente…Diamante, ¿puedo llamarle Diamante?

-Claro. Seria un placer…

-Pues bien Diamante…a decir verdad, la relación entre su familia y la mía no es del todo…"cortes"

-No se relaciona con ellos entonces…

-Digamos que solo lo necesario…pero… Que te parece si mejor me hablamos de otra cosa ¿te parece?

-Claro…sabes que tus deseos son órdenes.

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En aquel parque se respiraba el aroma al mar que llegaba con las sacudidas del viento, en una de las bancas de aquel, una mujer de cabello cobrizo
observaba el contorno de pronto, una mano se poso en su hombro

-Lamento hacerte esperar.- dijo aquella voz, la chica volteo de inmediato

-Oh…¡Querido!-Dijo mientras besaba la mejilla del hombre, acercandose peligrosamente al contorno de sus labios.

-Te he extrañado demasiado. Me ha hecho demasiada falta tú compañía …-respondio el

-…Sabes….no te creo

-Pero asi es…

-Solo espero que esta vez, si cumplas tú promesa .-respondió la otra poniendo su mano en el mentón del hombre

-Claro…Dime ¿Qué tienes planeado?

-Pues… pronto lo descubrirás…

-Entonces andando. Sabes que el "misterio me mata". -dijo el pelinero.

Momentos u horas más tarde, se encontaban esperando en una de las mesas de aquel exclusivo restaurante de la zona. De pronto, los ojos de aquel hombre se abrieron cual platos al ver a los que recien entraban

-¿Qué pasa?-pregunto la mujer al ver la reacción del hombre

-Es…ella.-dijo observando fijamente a aquellos, que tomaban lugar en una mesa

-Asi que es "ella"

-Si…será mejor irnos.- dijo el tomando la mano de la mujer

-No.-dijo ella aprisionándole.-¿ Qué te parece si les saludamos? Así…podré conocer a mi rival.-dijo ella poniéndose en pie

-Tú…jajaja.-exclamo aquel .-Bien vayamos… ¿prima?

-Claro. No tendrás una "prima" mejor. -dijo. Asi, aquellos se encaminaron hacia donde se encontraban los otros dos. La rubia, les observo furtivamente y despues…

-Querida…-dijo el pelinegro acercándose a la mujer y dando un casto beso en la frente, despues, se dirigio al hombre que le acompañaba.- Sr. Brunet…No sabia que mi esposa tuviera tan grata compañía…

-Asi es Endimyón, pero quien disfruta de la compañía, soy yo. Nada más cierto…Solo espero no causar alguna molestia de su parte…?

-Claro que no. Mi esposa me informo sobre la invitación que a bien tuvo a hacernos pero, ruego me disculpe, algunos asuntos…

-Familiares. Lo se, no se preocupe

-Si…¿Cómo lo sabe?

-Yo se lo dije…¿te molesta a caso?- respondió la rubia

-No. Solo quisiera saber que es lo que dijiste…en específico

-Solo que usted tenia una reunión familiar Endymión… -respondió Diamante

-Ya veo…-dijo, en ese momento, la mujer que le acompañaba hizo notar su presencia.- AH…perdonen…que falta de consideración la mía…Permítanme presentarles a mi Prima…Melissa.

-Un gusto.-dijo esta

-Melissa...-dijo Darien.- El Señor Brunet…y Serenity

-Hola…Prima ¿Cómo estas?

-Bien…"prima"-respondió esta, después, giro hacia Diamante y viendo el reloj dijo.- Diamante…parece que se nos ha hecho tarde…¿no le parece?

-Oh…si…si.-dijo este un tanto extrañado.- ¿Vamos?-dijo a la mujer.-Endymión, usted y su prima quisieran acompañarnos…

-No.-interrumpió Serena.- Mi esposo tiene mucho de que hablar con su…prima… ¿cierto querido?-dijo observando a la mujer

-S-si. Cierto. Tal vez en otra ocasión. Ahora, no les quitamos el tiempo…nos veremos por la noche "amor".

-Si. Hasta Pronto.- dijo la rubia alejándose de lugar. Diamante solo hizo una seña y le dio alcance, mientras Darien observaba la escena y Melissa, le observaba a el.

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-quieres jugar rudo…pues jugaremos rudo "príncipe".- decía la rubia recargada en aquel lujoso deportivo que se encontraba estacionado frente a un mirador, desde el cual, lo azul de aquel mediterráneo era más que intenso.

-Espero no te haya molestado esperar…- Decía el hombre que se acercaba con una copa de champagne

-No. Claro que no. Siempre hay que atender los asuntos de negocios.- dijo aceptando la copa.- ¿champagne?

-Si. Siempre tengo una botella.

-Pues me parece magnifico…

-Dime…si no es indiscreción… ¿Por qué no quedarnos con tú esposo y…?

-¿su prima?

-Si

-Porque…te voy a decir algo…ella no es su prima. No soy tan…abierta, como para sentarme a comer con mi esposo y su amante en turno

-¿Su amante?

-Si. LA verdad es que…el y yo no estamos bien. Yo acepte venir con el a este lugar, con la esperanza de recuperar nuestro matrimonio pero… -dijo y se tapo el rostro

-NO puede ser!!! ¡Yo pensé que eran la pareja más unida!!

-Si. Eso parece, pero mis intentos han sido en vano…OH! Perdóname Diamante…te he convertido en mi paño de lagrimas.-dijo esta, a lo que el otro, la asió contra su pecho

-No te preocupes. Yo…se que esto no será por mucho…pronto lo olvidaras…muy pronto. -dijo mientras en su rostro se formaba una sonrisa de complacencia.

En el helipuerto de aquel lugar

-Nephryte…Yves.-Decía Diamante a los hombres que descendían de aquel

-Diamante…es necesario que apresuremos los planes.- Hablo aquel hombre de castaños y largos cabellos mientras daba un fuerte apretón de manos

-Si Diamante…¿hay algo que debamos saber?- añadía el otro, un hombre de edad madura y cabellera rojiza.

-Hay algo…oh alguien. Pero no hay de que preocuparse, ya me estoy encargando de ello. Ahora, vayamos, Beryl nos espera para que afinemos los planes

-¿y la reunión?

-No se preocupen. Me he encargado de avisar a los empresarios del adelanto. Lo demás, solo nosotros lo sabemos…

-Bien. Vayamos entonces, mientras menos tiempo perdamos, mas pronto veremos realizada tan esperada labor. -dicho esto, los tres hombres abordaron aquella limousine.

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Mientras tanto, en Japón

-Mina, tendremos que ser cuidadosos con todos nuestro movimientos .- dijo el rubio de ojos verdes quien iba manejando un deportivo

- lo sé Andrew ¿A caso soy una principiante? .- contesto la rubia

-Claro que no. Solo quiero que tengas en cuenta, el hecho de que esa organización puede estar relacionada con quienes pretenden adquirir el chip de Nephrite. Sabes que cualquier información que obtengamos, hará más fácil la labor para aquellos que fueron de incógnito.

-Por cierto…dime, tú conoces muy bien a "principe" ¿no es cierto?

-Cierto. Soy uno de sus pocos amigos.- dijo mientras aparcaba el auto.- pero ¿que es lo que quieres saber exactamente?

-Dime ¿que clase de persona es?

-Jajajaja, Mina no tienes nada de que preocuparte, sabes, el no toma lo que no le dan.- dijo mientras sonreía pícaramente

-Pues que bien, pero no es ella quien me preocupa, sino el

-¿El?... es hora.- añadió mientras guardaba una mágnum 9mm dentro de su saco y dando la señal a los demás miembros del escuadrón que los acompañaba para que tomaran posiciones.

El lugar se encontraba en silencio todos los agentes tomaron sus respectivos lugares cuando de pronto una camioneta misteriosa se acerco a aquella bodega abandonada descendiendo dos hombres con un maletín en las manos, después de unos minutos, un auto gris se acerco hasta ellos de igual forma otros dos hombres misteriosos bajaron de el y una vez que lo hicieron se reunieron para estrechar las manos.

-aquí tienen lo convenido por este cargamento.- dijo un hombre de cabello castaño al que apodaban ojo de tigre

-espero que este completo esta vez, y no nos salgan con una sorpresa como en el cargamento anterior.- . dijo el hombre rubio de gafas obscuras.- el jefe me ha dado instrucciones precisas de que si sucedía lo mismo tomara las medidas convenientes para el caso, ¿entiendes a que me refiero verdad?

-¡oh vamos Jed! aquello fue una broma, descuida, esta ves el monto esta completo. Ahora, si no te molesta, necesito ver las muestras de la mercancía

-De acuerdo.-dijo Jedite que era el hombre quien iba a realizar la entrega de aquel cargamento de armas y caminando hacia la camioneta pidió a uno de los hombres que venían dentro de ella para que abrieran y mostraran a "Ojo de Tigre" aquellos instrumentos.

-humm me parece muy bien.- dijo el castaño examinando un fusil Kalashnikov.-Perfecto. Dile a tú jefe que ha sido un gusto hacer tratos con el.

Sin embargo en ese momento se escucharon sonidos de patrullas y un gran alboroto de gente afuera de la bodega

-¡QUIETOS POLICIA FEDERAL!- grito Andrew al momento de entrar a toda velocidad con el auto para detener aquellos hombres pero no contaban con que en la camioneta llevaban refuerzos cosa que ocasiono un enfrentamiento entre los agentes y los contrabandistas y aunque eran inferiores en hombres las armas que llevaban les sirvieron para darles batalla a las fuerzas policíacas, al cabo de unos minutos los contrabandistas empezaron a caer quedando solamente ojo de tigre y jedite a quienes ya empezaban a terminárseles las municiones

-Jedite tendremos que huir.- dijo desesperado ojo de tigre

-No tienes que decirlo, tengo una idea.- dijo el rubio

-¿cual?- Dijo el castaño que estaba muy ocupado recargando su arma, de repente una ráfaga de plomo se incrustaba en el para que jedite huyera del lugar sin ningún remordimiento alguno.

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-Tres días. Tres dias y no se nada de ti. Más vale que no cometas alguna tontería.-de pronto, los pensamientos de la rubia, se vieron interrumpidos, al sonido de aquel auto que se estacionaba. De el, Endymión descendía en un estado algo inconveniente, después, de besar a la mujer, esta, se alejo. Aquel vio a la rubia y se acercó a ella.

-Querida…-decía aquel tambaleándose.-¿ Cómo…estas? ¿ah?

-No lo puedo creer.- dijo la rubia y le dio la espalda, pero aquel, tomándole de la mano, le impidió avanzar.

-A donde… ¿A dónde crees que va? Tienes…tienes que venir conmigo…- dijo

-Vaya… ¿has estado tomando estos tres días?...¡maldita sea!

-No…No…eh estado celebrando. ¿Me has extrañado? Ja….yo…si…mucho…porque…¿Por qué juegas conmigo? ¿eh? Porque…- dijo, en ese momento, Haruka pasaba por el lugar, al notar algo extraño, se dirigio hacia ellos…

-¿Pasa algo?-pregunto

-…

-¡Haruka! ¡Amigo! Ven, ven, vamos a celebrar que mi …jajaja…esposa, creé que soy un idiota y que estoy a punto de tirar nuestra…nuestro matrimonio…¿tú que dcices?

-Digo que ha bebido demasiado…Será mejor que vaya descansar

-NO…yo no quiero…nadie me obligara…nadie…Ni tú…- dijo señalando a la rubia.-Tú…¿Por qué?-dijo y la tomo fuertemente por los brazos, y agitándola

-¡Endymión, deténgase!- GritoHaruka, ante la negativa de aquel, no tubo más opción que girarlo y darle un puñetazo, ocasionando que aquel cayera inconsciente. Después, lo cargo en la espalda y con la ayuda de Nicolás, lo llevaron a la habitación.

La intensa luz del sol, ocasionó que retrasara la visión. Cuando al fin logro abrir los ojos, todo giraba a su alrededor, un intenso dolor de cabeza y otro en el rostro fueron el detonante para despertar. ¿Qué hacia ahí? ¿Cómo había llegado?...frente al espejo, noto que era la pijama lo que vestia. En la pequeña mesa, una charola con fruta y un efervescente. Lo tomo, después, busco en toda la habitación. Solo. De nuevo solo …ahora, lo importante era estar presentable y buscar a su "esposa". Llego al cuarto de baño, hizo lo propio, algunos minutos más tarde, cambiado, peinado y presentable, salia de aquella habitación, observo el pasillo, vació. Camino unos cuantos metros, de pronto…

-Hey Endymión.-dijo Haruka que salia de una de las habitaciones.-¿Cómo esta? Espero no tome a mal el golpe que le di.-dijo señalando el rostro del pelinegro...

-El…-dijo este un tanto confundido .-¿Fue usted?

-SI. LO siento, pero no tuve otra opción. SU espasa esta confundida y usted no entendia de razones.

-¿mi esposa?

-Si. ¿no lo recuerda?

-Sinceramente….

-NO se preocupe…yo le contare..-dijo este y mientras avanzaban, fue contando el dia anterior. Momentos más tarde, llegaban a la estancia de aquel enorme lugar

-Pues...solo espero que usted me disculpe. NO crei ser autor de tal espectáculo

-Por mi no hay problema…solo espero que su esposa le disculpe

-Haruka…Señor MOullinet.-interrumpia otro

-Sr. Brunet.-Respondio el pelinegro

-Diamante…-dijo Haruka para despues observar su reloj.-¡vaya! Se me ha hecho tarde, no le molesta que le deje ¿verdad Moullinet?

-No…y gracias

-Bien nos veremos.-dijo y se retiro del lugar

-Espero me disculpe.-dijo el otro.-Yo debo buscar a …

-¿su esposa?-dijo Diamante

-Pues si

-Venga. Le quiero invitar una copa.-dijo

-NO creo…

-NO se preocupe. Su esposa salio a un paseo.

-Vaya…

-Si. Venga. Es preciso que hablemos de negocios.-dijo y lo guío hasta una oficina. YA dentro, Diamante tomo asiento tras un escritorio y el otro frente a el. Unos momentos más tarde, comenzo a teclear en el ordenador frente a el

-Digame…¿Cómo se siente?

-Usted…tambien lo sabe?

-Jajaja. Calro mi estimado amigo. Aquí los vientos son muy veloces. Pero no se preocupe. Yo le entiendo. Esa es una de las razones por las que yo no me ha comprometido. La libertad y las mujeres son muy celosas de su lugar. No se puede tener a las dos en un mismo sitio.

-Tiene razón…

-Claro. Aunque, siendo honestos, con una mujer como la suya, es demasiado tentador no dejarlo todo por ella

-Me parece que eso es algo…

-No se moleste. Solo quise ser sincero y mostrarle mi admiración. Pero…entrando a otros temas.-dijo.-Sus barcos…me preguntaba…¿Qué tan segurons son?-Pregunto

-Bastante. Demasiado seguros diria yo

-Bien…para transportar…articulos…un tanto…-dijo mientras en la computadora, se transmitida la siguiente información, -que habia sido obtenida, después de que una cámara oculta tras un gran espejo, enviaba la imagen del pelinegro sentado frente, al satelite-

Solicitud de Identidad:

Japones

Nombre: Darien Chiba

Agente del Servicio secreto japones

Armado.

-oh.-Dijo este para si y despues termino la frase hacia el pelinegro.-Artículos un tanto…peligrosos…

-Peligrosos?

-Si. Pero…digame…las armas, que prefiere, velocidad o….eficacia

-Bueno…un poco de las dos es lo ideal.

-Bien….- dijo Diamante, mientras en el ordenador, se terminaba aquella descripción con: Extremadamente Peligroso. –Vaya…creo que tengo la carga prefecta para usted.-En esos momentos, el reloj sono.-Es hora de mi paseo en yate…¿Por qué no me acompaña?

-Yo…

-Si. Así le mostrare la carga que deseo transportar en sus navíos.

-Bien.

-De acuerdo. Le veré en una hora en el atracadero.-Dijo y el pelinegro asintió, para despues salir del lugar.Despues de oprimir un boton, Haruka aparecio en el lugar.-Sabes que hacer ¿cierto?

-Si. De inmediato.-dijo y salio del lugar. Al mismo tiempo, una mujer entraba en el lugar.

-¿Qué piensas hacer?

-Lo natural. Quitarlo del camino

-Pero…no puedes…

-Lo siento querida. SI no lo hacemos, arruinara nuestros planes y eso no lo voy a permitir.

-Con razón es tan….mmm

-Lo lamento por ti. Creo que tú ego estara en un estado de….asimilación

-No lo creas. Habrá alguien mejor…Dime, si el es agente del servicio secreto….ella, ¿no crees que tambien lo sea?

-No lo se. Solo espero que no, de lo contrario….

El sol estaba en su esplendor, camino por la orilla de la playa, necesitaba pensar. ¿en verdad se habia equivocado? No debio aceptar aquella misión. Todo se estaba yendo por la borda. De pronto, noto algo extraño. Su yate, no estaba en el mismo lugar. Decidió subir a ver que pasaba, pero antes de que lo lograra, aquel navio exploto en mil partes. Ocasionando que la mujer, cayera sobre la arena y algunas partes sobre ella. Despues, se incorporo y vio como ardia aquello. Rápidamente, varios de los empleados corrieron al lugar, esta giro y pudo ver a "endimón", que llegaba corriendo acompañado por Melissa. El la vio y trato de ir hacia ella, pero antes de que lo lograra, Diamante era quien estaba junto a ella

-Serenity…¿esta bien?-pregunto

-OH…Yo no…no lo se.-dijo esta y después viendo al pelinegro, abrazo al otro y dijo.-¡Oh Diamante! Tengo tanto miedo

-NO te preocupes. YO estoy aquí.-Dijo y la tomo en sus brazos.

De nuevo en el despacho de Brunet, aquel computador trabajada de nuevo

Solicitud de identidad

Nombre: Serenity Moon

Unica hija de Franz y Ella Moon. Heredera de varios millones de euros, divididos en propiedades y acciones de la compañía naviera Moon.

Casada desde hace un año, con Endymión Moullinet .

-asi que no es una de ellos?

-Asi es. Me alegra. Aunque el que el yate haya explotado….¿no serias tú?

-no querido. Mis métodos son más…elegantes.-respondia aquella mientras prendia aquel cigarrillo.

Mientras tanto, en el camarote de aquel yate oculto varias millas distante de aquel lugar.

-¿Qué rayos crees que haces?-gritaba Malchite al Pelinegro, mientras la rubia, servia otra copa de vermú

-Yo…Nada…solo

-¿Nada? Eres un…¡Oh Rayos! Nunca debí confiarte esta misión. Gracias a tus torpes acciones están a punto de descubrirnos.

-Corrección. Ya lo hicieron.-Interrumpio la rubia

-¿Qué dices?-pregunto Darien

-LO que escuchas. –dijo.-Gracias a que estuviste mostrándote por todos los lugres con era? Ah si! Tú "prima Meelissa", las sospechas se hicieron más fuertes. ¡No puedo creer que fueras tan estupido como para ponernos en riesgo, mostrándote con esa espía!

-pero…bueno…¿y cual es el problema? ¿Tú que has hecho a parte de verte con Brunet?

-Nada. Solo ha logrado que Brunet confie en el, y se ha entrevistado con Yves. Solamente eso.

-Yo… lo siento…-dijo Darien.-No debi…

-Exacto. No debiste. Ahora, dime., ¿Por qué no me hablaste de tús relaciones con Ann?-Agrego Malachite

-¿Quién?

-Ya sabes. "Tú prima". NO habras cometido el error de decir algo respecto ala misión

-NO. No Malachite. NO lo hice.

-Eso espero. Ahora, regresa, y más vale que te muestres preocupado por tú esposa

-Solo le han descubierto a el Malachite. Si seguimos fingiendo con respecto a nuestra "crisis matrimonial", seguramente podre llegar a Nephrite con más facilidad.

-Cierto. Ahora, regresa. Seguramente Diamante te tendra vigilada…

-Si

-Antes, que te revisen esas heridas.-Dicho esto, la mujer asintio y salio del lugar.-Dime Darien…¿Qué te pasa?

.Yo…no….

-Recuerda que te lo adverti. No me hagas degradarte. Eres mi mejor hombre, pero si no controlas tus impulsos como…

-Como "la mujer de hielo"

-De hielo?...Pues si. Tú no tienes idea de quien es. Más nos valdría relegarte de la misión.

-No Señor. Lo hare. Cumpliré con lo que es. Solo que….

-Dejame darte un consejo. NO la mires como una mujer, solo como un compañero más. ¿entiendes?

-Pero…

-Te lo ordeno!, no hay más que decir, oh te olvidas de ella, oh te degrado. Más simple, no puede ser ...

AMIGAS ESPERO QUE LES HALLA GUSTADO ESTE CAPITULO TAN EMOCIONANTE COMO A MI ME ENCANTO ESCRIBIR PARTE DE EL YA QUE UNA PARTE LA ESCRIBIO NUESTRA QUERIDA AMIGA SENSHIVISA A LA CUAL LE MANDO MUCHOS SALUDOS ASI COMO A CADA UNA DE USTEDES QUE SIGUEN ESTA HISTORIA Y ESPERO QUE EL CEREBRO EMPIECE A TRABAJAR PARA EL PROXIMO CAPITULO Y NO TARDAR DEMASIADO EN ACTUALIZAR…. PERO ALGUNAS DE USTEDES YA SABEN QUE ANDO OCUPADA CON OTRO…EJEM PERDON CON OTRO ASUNTO JIJIJIJI