Cap 2
¡HOLA DE NUEVO! TRAIGO LA SEGUNDA PARTE DE ESTA LOCA IDEA MÍA, JAJAJAJAJA.
¡Gracias por comentar en serio! Procuraré ser lo más clara posible, pero no demasiado, después de todo, es misterio XD
Una oscura silueta se paseaba por la gran casona el aire seco daba una sensación deprimente, el silencio súbito después de un ruido intenso sucedido sólo unos minutos atrás dio un cierto aire deprimente, pero sobre todo, atemorizante al ambiente. Su dulce canción se escuchaba más próxima...
Un hálito helado lleno de angustia se escapó de su boca: se había delatado. Él lo notó, y después de haber sentenciado las vidas de tantos ese horrible día, alzó en el aire su poderosa hacha, habiendo ya arrastrado a la chica hasta un espejo completo, donde la había apoyado, y terminó con ella, su aliento desaparecía poco a poco, mientras repetía una y otra vez "por qué, Erick, ¿Por qué?...
-¡no! –grité levantándome de la protección de mis sábanas, con la cara llena de sudor, pero a la vez, un frío indescriptible.-sólo... sólo fue un sueño... lo sentí tan real...que alivio... ¿Erick? Otra vez ese nombre...
Tomé un respiro y mire alrededor, noté como la resplandeciente luz del sol indicaba que ya eran las siete de la mañana aproximadamente, lo confirmé mirando mi reloj de tocador, me incorporé de mi cama, me aseé, me vestí y me dispuse a salir a cumplir con mi nuevo.
Por los pasillos encontré a un montón de personas de la servidumbre, murmurando y yendo de un lado al otro. Las doncellas que se encargaban de la limpieza como si viviésemos en el siglo XIX, se veían a pesar de todo, felices y tranquilas. Mientras pasaba por el corredor largo que llevaba al comedor principal, me saludaban sirvientas y mayordomos por igual.
Ahí está él, el joven Ty, el que me amenazó tan solo el día anterior a este.
"-si yo fuera tú, me abstendría de mirarlo siquiera o saldrás lastimada, si lo sigues mirando; no digas que no te lo advertí –me dijo con amenazante voz y se marchó serio y molesto."
Él me miraba serio, esperando cualquier reacción
Witzy, Witzy araña
subió su telaraña
hizo un hilo
y se puso a trepar
-¿eh? ¿Por qué escucho esa canción a la lejanía, como un susurro en mi mente? ¿Por qué me produce esta indescriptible sensación de terror? Intranquila me deja, estoy asustada... –pensaba para mí cuando, de pronto, el pasillo se había quedado sin un alma, y me encontré sola en la casa. Parada ahí en los fríos y adornados corredores de la mansión, miré a mí alrededor, y una sensación de angustia se apoderó de mí, no lo comprendía, miré a uno de los espejos que adornan el lugar, y un vestido verde con negro se hallaba tendido, con una persona en él, con sangre derramada a su alrededor, justo como en mi sueño, esa chica, llevaba un vestido verde y negro... y la mataron en un espejo.
Me aproximé al espejo para ver más de cerca la escena, que veía aun con los ojos abiertos, y a la lejanía, y hasta donde la vista del majestuoso espejo me permitía ver, noté que no estaba reflejándose en él el lugar donde estaba colocado, no. Había en su lugar una habitación, con sábanas blancas y manchas detrás del cuerpo de la chica rubia y blanca como la leche, como yo... una cama se encontraba impecable, y detrás de una de sus esquinas inferiores, otra mano, otro cuerpo femenino.
Se divisaba el pasillo, el mismo pasillo a través de la puerta de esa habitación, alcancé a distinguir más cuerpos inertes y sin vida. Miré detrás de mí, y sabía que no estaba en una habitación blanca y roja, estaba en un salón que conducía al comedor, pero en el espejo seguía viéndose el reflejo de ese lúgubre lugar, entonces, lo vi, un par de piernas con vida, sentadas en la cama, y limpiando con afán el hacha cubierta de sangre, sin poder mirar su rostro, porque el ángulo del espejo no me lo permitía.
Divisé unos pantalones oscuros y una camisa blanca, ahora casi en su totalidad roja, el joven entonaba la canción y las luces se apagaron detrás de él, entonces, lo ahí, detrás de mí.
-¿Qué pasa Anabelle? ¿No te gustó el sexo? –miré sobresaltada detrás de mí, emitiendo un pequeño grito, y entonces lo noté, el salón estaba lleno de personas acomodando y limpiando, que me miraron extrañados cuando grité así.
Miré al espejo, y la visión se había borrado, ahora reflejaba a la elegante habitación principal como cualquier espejo normal. Entonces lo vi a él entrando con candidez al salón, rumbo al comedor al igual que yo.
-Srta. Nagano, buenos días. ¿Está todo bien? – me preguntó el guapo pintor al mirar mi expresión aun sobresaltada.
-sí, estoy bien, Izzy, gracias. Muy buenos días –dije aliviada al ver que él me tomo con delicadeza de la espalda y me condujo al comedor.
El desayuno fue exquisito, y la dulce duquesa Rumsfeld era afable y comunicadora. Las sirvientas podían conversar con ella sin problemas.
-el nuevo mayordomo resultó ser japonés señora. Se llama Sasuke Uchiha, y es muy callado. –dijo la sirvienta de cabellos rosados y ojos verdes que me miraba mientras hacia el comentario, con la esperanza de que lo conociera, como si fuese mi deber conocer a todos los japoneses del mundo.
-que bien, Sakura, tráelo, quiero conocerlo –dijo la mujer sin soltar los cubiertos con que cortaba la carne.
-verás Akane, la señora Rumsfeld tiene la habilidad para recoger a pequeños niños desamparados y traerlos para que sirvan en la casa, pagándoles sus estudios hasta que se puedan valer por sí mismos, y puedan ser algo en la vida. –me dijo el ama de llaves con mucha seriedad. De pronto, un estruendo nos interrumpió, era la voz del nuevo mayordomo.
-¡no! ¡Quiero saber quién demonios es ese! A ver ¡usted, señora ricachona! ¿Quién rayos es Erick Lockheart? Solo he escuchado hablar de él en el maldito pueblo. ¿Quién es?
-¡Niño! ¡Por el amor de Dios! No se le habla a sí a...
-no, déjalo, tiene que saberlo, esto será para ambos: Srta. Nagano, y joven Sasuke. Erick Lockheart es un nombre con mucho peso en el pueblo.
-¿el héroe local supongo? –interrumpí por curiosidad, esperando que no se relacionase con mis visiones.
-no... Todo lo contrario, es el más gran... villano que hemos tenido en el pueblo. Protagonizó la más cruel matanza que he escuchado... en esta misma casa...
En esta misma casa, hace ya cien años, vivía ya la familia Keithsword, una poderosa familia, muy respetada en Londres, y amigos íntimos de Su Majestad. Ella se compadeció de un jovencito, al que escuchó cantar una bella melodía llena de tristeza y aprendizaje, sólo en la calle, sucio, desaliñado y sin esperanzas, el dueño de tan prodigiosa voz, resultó ser además un pintor extraordinario, y un niño dulce y educado.
Cuando se deprimía o frustraba, la duquesa le decía "clama pequeño, cuando te sientas triste o simplemente te sientas mal, entona una canción, sé cómo WITZI araña, que de la tormenta se levantó, y otra vez subió."
La duquesa e tomo un cariño muy grande al pequeño, de nombre Erick, al que educó como si fuera sui propio hijo, pero, a los 18 años, pasó algo que siempre es penalizado en este mundo de la alta sociedad: él se enamoró de una sirvienta. Una hermosa joven e cabellera rubia dorada de nombre Anabelle; tuvieron un tormentoso romance, que la duquesa no tomó nada bien.
Ella los intentó separar, sabía que esa unión solo causaría sufrimiento, siempre era así. Pero cada vez que ella intercedía en contra, ellos se unían más.
Una noche, ella decidió decírselo: lo había comprometido con una señorita adinerada y que socialmente, era aceptada para un joven de nombre importante como él. La charla a solas fue larga y privada, él enfureció, pero lo dejó pasar. Al día siguiente, con el corazón roto, se dispuso a explicarle todo a Anabelle, pero la vio en brazos de otro hombre, él enfureció, perdió el control de sí mismo, y entonando su canción infantil favorita, comenzó a matar a todos...
-Eso fue lo que pasó, Erick no pudo sobre llevar la ira que sintió, y todos pagaron las consecuencias. Ahora, se le da una ofrenda casa año, en las vísperas de su cumpleaños, con la esperanza de que no regrese de la tumba, y repita la tragedia. –la dulce voz de la mujer lucía acongojada, yo me horroricé al notar que, en efecto, el joven que había visto antes era él, y la canción era la que entonó cuando mató a todos.
Un escalofrío recorrió mi espalda, y la imagen de terror que debieron sufrir todos ese día, no la podía sacar de mi cabeza.
Agaché la cabeza, miré a Izzy como un reflejo, él me miró y me dedicó una media sonrisa, Evelyn se levantó de la mesa y me jaló con ella, llevándose a Izzy también. No parecía preocuparle, al contrario, se veía acostumbrada a esa historia.
(No es verdad, esa no es la verdad) –escuché mientras me retiraba, pero el miedo me impidió hacerle caso al susurro
Ya en la tarde y con la mente despejada, me dispuse a leer un poco, cuando un sirviente se me acercó. De cabellos rubios y ojos azules, le decían simplemente T.K. las iniciales de Taylor Kenneth. Era realmente muy guapo, y poseía una sonrisa cándida y dulce como pocas.
-lo que te dijo al duquesa, no es toda la verdad... –sus palabras resonaron en mi cabeza con sorpresa ¿Quién o qué me había susurrado las mismas palabras al oído?
Continuará...
¡Ya quedó! Es cortito, pero así conservamos la emoción.
Espero que les haya gustado, y si, ¡incluiré a personajes de Naruto! ¡Y si, a algunos les cambiaré el nombre!
Sobre el final del primer capi, esta confuso apropósito, y no voy a aclarar nada, espero que con el paso de los episodios le entiendan mejor, pero no prometo que sea pronto.
Es mi primer fic de misterio, así que sean ¡pacientes por fa!
Bueno, me despido, ¡linda noche! ¡No olviden comentar!
Ja na!
