¿De que va Nipples? : Una colección de drabbles continuados donde los protagonistas son los deseos carnales de un pelinegro muy conocido por todos y su adoración por unos curiosos pezones color cerezo. XD
Advertencia: Un poco de OoC en los personajes principales. Rating M, por consiguiente contenido sexual explicito, incesto y algunas palabras subidas de tono. Sin embargo en este capítulo no hay mucho de esto XD
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
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Nipples
by Rose Uchiha
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DAY II: Lustful Instinct
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Sakura Uchiha.
Así se llamaba esa mujer.
Aquella niña de siete años que compartió su habitación, sus juguetes, sus horas de convivencia y su cariño. Cabellos rosas que brillaban bajo los rayos dorados el sol. Su piel cremosa y tersa al tacto adornada con adorables pecas. Sus grandes y vivaces orbes verdes de un color jade espectacular. Y una sonrisa tierna y juguetona que atormentaba su paz a esa corta edad, Sakura ya era la causante de los descontrolados latidos de su corazón. No estaba seguro del porqué de este hecho. Siempre quiso a Sakura a un nivel mucho más alto, siendo su hermana era obvio que tenía que quererla, por supuesto. Pero fueron sus ojos y su mente que le hicieron llegar a un punto donde no solo la veían como una pariente muy cercana sino como la niña preciosa y encantadora que era.
Su madre murió cuando ellos eran unos bebés, su padre decidió criarlos y trabajar al mismo tiempo. Así que Sakura dándose cuenta que su padre necesitaba ayuda en el hogar, empezó desde pequeña a darle su apoyo en lo que podía. Atendía tanto a su hermano como en las labores domesticas. Sasuke se daba mucha cuenta de sus atenciones para con él, por lo que desarrolló inconscientemente un sentimiento posesivo hacia su hermana mayor. Y por supuesto que la cuidaba como si de un tesoro se tratase ya que no solo él la deseaba sino que miles de niños la querían como compañera de juegos. Tal era la atracción que provocaba Sakura en los demás que su mismísimo hermano menor tenía que colocarse de muralla protectora contra cualquier intruso que quisiera aprovecharse de la tierna pelirrosa.
¡Sasuke-chan…! solía saludarlo con un fuerte abrazo. Sus pequeñas manitas siempre se amoldaban perfectamente a su cuello. Aquella acción lograba desarmarlo por completo.
Sin embargo, el día de la separación llegó. Sakura, haciendo fuerza de un gran sacrificio y demostrando ser muy independiente, decidió viajar sola fuera del país y seguir su sueño de estudiar y conseguir un trabajo rentable al mismo tiempo. El arte corría por sus venas y su espíritu libre deseaba cumplir su sueño. Aun recordaba la dolorosa despedida de ambos. Fue un golpe muy fuerte para él dejarla, sentía que no podría protegerla y eso lo hacía sentir impotente. Pero no por ello, le truncaría sus más grandes anhelos.
Pasaron los años y Sasuke poco a poco fue asimilando la partida de Sakura, hasta que dejó de pensar en ella y dedicarse más a su vida y sus compañeros.
Pero fue lo que sucedió unos días que haría que todo cambiara por completo.
Una mañana recibió un paquete de Sakura en su correo. El sobre de manila contenía un DVD. El pelinegro curioso por saber de qué se trataba, lo introdujo en su computadora visualizándose un video donde mostraba una Sakura junto con sus amigos viéndolo directamente, saludándolo y derrochando juventud y mucha sensualidad.
Y fue que desde ese momento, no pudo quitar a Sakura de su mente. La imagen de ella en el video se apoderó de sus pensamientos y cordura a lo largo de estos últimos días. Incluso lo sucedido la noche anterior con la película porno fue culpable del deseo abrasador que empezó a sentir de manera inexplicable por ella.
No esperaba por volver a verla.
Ansiaba su cariño.
La necesitaba…
El día de su regreso llegó y Sasuke se encontraba ya en el aeropuerto.
Sí, ese día había llegado y él esperaba ansioso mientras los paneles de los vuelos mostraban que el avión de Sakura ya había aterrizado. Impaciente y con cierto nerviosismo nunca antes sentido, observó cómo la gente recién llegada se encontraba con sus familiares. Buscaba entre el gentío, algún cabello rosado que le indicará que su hermana ya había pisado suelo japonés. Pero no fue necesario ver su cabello. Una voz aguda y ligeramente molesta atrajo su atención.
― ¡¡¡Sasuke-chan!!!
Y ahí estaba ella.
Mucho mejor que en el video.
Mucho más preciosa que tras la pantalla de su computadora.
Un torbellino rosado se acercaba a él. Una mujer que dejó de ser la niña de su infancia corría en su dirección con total euforia. Sasuke solo podía quedarse perplejo por su saludo y mucho mas por el abrazo tan efusivo que le regaló. Sus largos brazos se amoldaban, como él bien sabía, alrededor de su fuerte cuello; su esbelto cuerpo se pegó íntimamente al suyo notando cada cambio de su delicada anatomía; su cabello rosado y mas brilloso que nunca le brindó la fragancia dulce de las flores de cerezo y sus labios coloreados con un ligero brillo labial le dieron la bienvenida. Y que mejor forma que con un cariñoso y sonoro beso en la mejilla.
El Uchiha sintió que se empezaba a ruborizar. Y que la sangre se concentraba rápidamente en la parte baja de su cuerpo que deseaba con todas sus fuerzas poder controlar.
― ¡Hermanito! ¿Me extrañaste?
Sakura que aun tenía abrazado a su hermano, le sonrió con mucha dulzura y emoción. Logrando que la calentura de Sasuke comenzara a incrementarse.
― Sabes que sí, Sakura― contestó él con sinceridad.
― Después de tanto tiempo, no? ― Sakura se alejó solo unos centímetros de su cuerpo ― Deseaba tanto volver a verte, Sasuke-chan.
El significado de sus palabras lo entusiasmó. Y un calor muy ajeno a la excitación que su cuerpo sufría albergó su corazón de forma total y certera.
Mierda, ansiaba poder expresar con palabras lo feliz que se encontraba. Sabía que era capaz de abrazarla con todas sus fuerzas, besarle los labios de forma furiosa y sumamente demandante, mientras que sus lenguas entrelazadas danzaran un baile lleno de erotismo.
Lo que Sasuke no sabía es que su cuerpo actuó antes que su cerebro procesara sus movimientos, dejando a una Sakura complacida por sentir en su cuello un ligero roce de labios. ― Yo también Sakura. Yo deseaba verte de nuevo.
Aun recordaba como ambos se daban besos de niños en las mejillas, en los parpados y en el cuello. Era una expresión de cariño única entre ellos.
― ¿Y papá? ― preguntó con avidez Sakura mostrando su nueva faceta de chica extrovertida― pensé que estaría contigo.
― Está trabajando. Ya sabes cómo es eso ― se encogió de hombros con gesto despreocupado.
― Sí, es verdad. ― Rió ella.
Fugaku Uchiha, que era el nombre del padre de ambos, aun trabajaba como policía de la ciudad. Sasuke sabía que él hubiera querido ir al aeropuerto también, pero su trabajo tenía horarios muy cambiantes. Lo podían llamar a las 5 de la mañana o como a las 12 de la media noche. Sasuke ya se había acostumbrado a aquello y por eso la mayor parte del tiempo la pasaba solo en la casa o bien en alguna fiesta donde el alcohol y la diversión eran los protagonistas.
― Sasuke-chan…
Ambos se encontraban ya en la autopista camino a casa. Sasuke conducía y Sakura se ubicaba en el asiento del copiloto. Viró su rostro con ligereza percatándose del vestuario de su hermana pelirrosa: traía puesto un polito blanco de tiritas que se amoldaba perfectamente a su pecho y que combinaba con una minifalda del mismo color y un par de sandalias. Un look fresco y juvenil que le empezaba ciertamente a gustar. Su voz suave y armoniosa lo distrajo por unos segundos. Hacía tiempo que no la escuchaba…resultaba sumamente reconfortante.
― Dime.
― Tú has cambiado.
Enarcó una ceja confuso. Era obvio que había cambiado.
― Al igual que tú.
― No, no ― movió su cabeza de un lado para el otro ― Escúchate hablar, tu voz es más grave. Tu rostro ni se parece al del niño que fue mi hermanito menor. Y ni que decir de tu cabello, es más largo de lo que recuerdo― Y queriendo confirmar el hecho, con el dorso de su mano acarició las mejillas de su hermano menor al igual que unos mechones negros que caían a cada lado de su rostro― Tu semblante, tus expresiones, hasta tu forma de caminar.
¿Era su impresión o Sakura demostraba interés en él?
― No he cambiado. Soy el mismo.
― Pues para mí, eres diferente ― le habló sincera
― ¿Y te desagrada? ― preguntó él sin querer sonar nervioso.
― Claro que no, tonto― golpeó juguetonamente su brazo. ― Me encanta.
― ¿Qué te encanta? ¿Mi físico? ― lanzó él con la comisura de sus labios levantada lleno de orgullo― Si no fueras mi hermana diría que te has enamorado de mí a primera vista.
Sakura se quedó viéndolo ligeramente sorprendida con su grandes ojos verdes. Pero solo duró unos segundos, ya que alzando una ceja divertida le contestó.
― Ay, Sasuke. Eres tan tonto. Realmente te desconozco.
Y con una pequeña sonrisa desvió su mirada de la presencia de su encantador e increíblemente tonto hermano pelinegro.
Sasuke Uchiha.
Ese era el nombre de aquél que dejó de ser su hermanito para convertirse en casi todo un hombre.
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A todos los que dejaron comentarios, se los agradezco.
En especial a Angelist: Hey,dear! Thank you so much for that! yeah, yeah...I'm no that I'm a perv XD but...you know, when I'm focused in Sasuke and Sakura all my healthy mind disappears and I become in a bad girl XDDD
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