¿De que va Nipples? : Una colección de drabbles continuados donde los protagonistas son los deseos carnales de un pelinegro muy conocido por todos y su adoración por unos curiosos pezones color cerezo. XD
Advertencia: Un poco de OoC en los personajes principales. Rating M, por consiguiente contenido sexual explicito, incesto y algunas palabras subidas de tono.
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
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Nipples
By RoseUchiha
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DAY V: Erotic painting
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―Por supuesto. Me encantaría.
Sus labios ya estaban a milímetros de los de Sakura. El cálido aliento de Sasuke chocaba contra su faz logrando aturdirla. Y el deseo se intensificaba de forma gradual y precisa.
Sin embargo, ese beso la había dejado descolocada.
Sí, Sasuke se atrevió a posar sus labios sobre aquellos rosados y tentadores. Probó con gozo el sabor del brillo labial que usaba y llegó a adivinar el sabor. Cerezos. Sin darse cuenta había logrado cumplir una de sus más grandes fantasías después de tantos años si verla.
Besarla.
Pero, así como se dio cuenta de su acción tan imprevista, decidió alejarse de Sakura lo suficiente para que ella notara la ausencia de sus labios y el delicioso sabor de su boca.
Así se habían puesto de acuerdo. Así habían cerrado un tipo de trato. Con una acalorada Sakura y un satisfecho Sasuke siendo su modelo personal para sus pinturas.
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Estaba excitado por comenzar.
Sasuke la había fastidiado estos últimos días pidiéndole cuándo harían pinturas un poco más artísticas. Ustedes saben: con menos ropajes de por medio, con poses enalteciendo la perfección humana… En conclusión, Sasuke moría por posar desnudo frente a ella y ansiaba verla desnuda también. Se imaginaba con gozo a ambos compartiendo caricias de puro cariño y besos cargados de pasión descontrolada.
¿Era un enfermo por pensar así? ¿Querer a su hermana más de la cuenta? ¿Desear besarla solo porque ella había sido la única en dar rienda suelta a su libido como nadie lo había hecho en su existencia?
Dejó atrás las interrogantes y solo se dedicó a proyectar lo que sería una tarde candente en el ático sentado totalmente desnudo sobre un mueble granate de grandes dimensiones con solo una sábana cubriendo parte de su virilidad.
― Hmph, ¿Quieres que me quite la sábana?
― N-no, Sasuke-chan.
Sakura estaba más que cohibida. Quizá había sido un error darle luz verde a Sasuke para que posara en esas tentadoras condiciones. Un sonrojo adorable cubría sus mejillas, mientras que examinaba un pequeño detalle en el lienzo como si fuera lo más importante del mundo. Cogía los pinceles con más fuerza de lo debido, llegando a distraerse con notoriedad al combinar determinados colores en la paleta junto con la ayuda de las espátulas.
Hacía de todo con tal de controlarse: tomar aire y ver con ojo crítico la postura y la expresión en el maravilloso y tonificado cuerpo que se encontraba a solo unos escasos metros de su alcance.
― Sasuke-chan, no te muevas tanto. ―Hizo un puchero tan adorable que Sasuke sintió ganas de besar sus sonrosadas mejillas.
― No me estoy moviendo― contraatacó embozando con una ladina sonrisa― Eres tú la que está nerviosa.
― ¿Y-yo nerviosa? ―Frunció el ceño por aquella tamaña tontería. ¿Ella ponerse nerviosa?― Eso no es cierto― se defendió tratando de no titubear.
― Entonces deja que me quite esto― retó él
― De acuer…¡No! ¡Espera! ― saltó al darse cuenta de las palabras que sus labios estaban a punto de soltar.
― ¿Cuál es el problema de verme desnudo?
― ¿Cuál es tu afán de que te vea así?
― No evadas la pregunta, Sakura ― mencionó con mucha frescura mientras apoyaba ambos brazos a cada lado del espaldar del sofá. Si supiera que así se veía sumamente apetecible…se dijo la pelirrosa recriminándose después por su falta de cordura. ¿Qué diablos le pasaba?
― No evado nada.
― Uh-huh.
Muy molesta por los comentarios de su hermano, Sakura había estado avanzado hacia el sofá sin darse cuenta. Se hallaba a pocos centímetros de su atlética figura.
― ¿Por qué siento que esto es un ardid contra mí solo por querer molestarme?
― No sé a qué te refieres. ― comenzó Sasuke viendo sin decoro alguno la vestimenta de la Uchiha mayor. Traía puesta una camiseta dos tallas mayor dejando ver parte de uno de sus hombros desnudos, unos shorts jean que se amoldaban con perfección a su hermoso trasero y… ¿traería sujetador? No lo sabía, deseaba que no.
― Sasuke, cuando te pedí que fueras mi modelo…
― Acércate. ― interrumpió él, mientras cogía una de sus manos y la atraía a su cuerpo.
― ¿Q-qué? Es-espera…
Perdiendo el equilibrio, Sakura cayó sentada sobre las piernas del moreno. Parte de la sábana que lo cubrió se había corrido, dejando al descubierto aquella parte de su cuerpo de la cual Sasuke se sentía más que orgulloso. Al percatarse de ese detalle, Sakura trató de no bajar su mirada a su regazo. Se había quedado más tiesa que una roca, sin respirar ni realizar ningún movimiento brusco contra sus piernas. Sasuke sintió su incomodidad.
― Relájate, Sakura.
― Será mejor…que me pare.
Su convicción por no sonar débil se fue a la ruina. Estaba hecha un manojo de nervios.
― ¿Cuántas veces hemos estado así de juntos de pequeños?
― Pues ya no es lo mismo, Sasuke.
― Para mi sí.
Sintió el cálido aliento de Sasuke contra su cuello.
―P-para…quieres.
― Hmph, deja que tu musa te ayude a relajarte.
― No es necesario, estoy muy bien así.
Pero sabía que estaba mintiendo. Su tensa postura era lo que la delataba.
― Déjame hacer mi trabajo.
Una de sus manos expertas ya se encontraba viajando entre las curvas de sus piernas. Pasando con la puntas de los dedos lugares desde las pantorrillas hasta sus firmes muslos. La respiración de Sakura se había vuelto elaborada, pero antes de que perdiera el control sujetó aquella traviesa mano.
― Basta, Sasuke.
El mencionado podía ver como esos jades antes brillosos, se habían oscurecido por el efecto de sus caricias. Una sincera y gratificante sonrisa surcó sus labios. Sakura no era ajena a la sensación de sus manos vagando por su cremosa piel de terciopelo. Ahora lo sabía.
Con más determinación por su descubridor hallazgo, acarició sus mejillas ligeramente ruborizadas con otra de sus manos. Ésta viajó por detrás de su nuca, mientras masajeaba con destreza parte de su cuero cabelludo. Sakura adoraba la sensación. Se estaba sumergiendo a un mar tempestuoso, del cual sabía que no tendría escapatoria una vez dentro.
¿La pasión le había ganado a la razón?
―Quiero tocarte, Sakura.
Aun en su regazo Sasuke comenzó a darle pequeños y húmedos besos en su cuello, logrando que comenzara a suspirar. Una diestra mano se había colado por debajo de su camiseta, llegando a acariciar uno de sus pechos…. oh sí, no tenía sujetador. Sakura lanzó un pequeño gemido de satisfacción al sentir como sus largos dedos se encargaban de satisfacer a su endurecido pezón. Y fue ahí donde la cordura quedó en segundo plano, siendo reemplazado por el deseo de que esos deliciosos labios la hicieran caer en el pecado, en la intensa lujuria que había invadido cada parte de su cuerpo.
La lengua de Sasuke se había adentrado en la caverna húmeda y sumamente dulce de la pelirrosa. El sabor era exquisito, mucho mejor de lo que habría llegado a soñar. Sus lenguas jugaron una danza llena de erotismo, como si de dos amantes se trataran. Al separarse por un corto espacio de tiempo, ambos recuperaban el aliento tratando de no prolongar el anhelado encuentro no solo de sus bocas, sino de sus cuerpos llameados por un fuego apasionado. Sasuke sacó con avidez su camiseta, revelando otro más grande de sus sueños: ver los pechos de Sakura. No cualquier par de pechos eran iguales a los de la pelirrosa, estos resultaban más estimulantes que los de alguna estriptisera de discoteca. Eran pequeños pero cabían con exactitud en sus manos, eran cremosos y suaves al tacto, y por supuesto que se encontraban adornados con unos pezones rosaditos hechos a la perfección. Se veían tan deliciosos que moría por probarlos.
Sakura se encontraba a punto de enrojecer de la vergüenza. ¿Cómo Sasuke podía mirarla de aquella manera? La observaba de una forma tan descarada que no solo le provocaba escalofríos sino una tremenda excitación recorrerle el cuerpo. Sasuke observaba sus pequeños y erectos pezones con ansia contenida.
― Sasuke…― gimió entrecortadamente
Ahora su lengua imperiosa era la que atacaba la poca cordura que le quedaba. Sus pezones se hinchieron aun más si eso era posible. Sasuke murmuró su nombre mientras se deleitaba con esa piel rugosa. Siguiendo el sendero de sus curvas, sus fuertes manos acariciaron con gozo su cremosa piel expuesta.
― Quítate los shorts.
Su voz ronca y grave había inyectado en las hormonas de Sakura lo suficiente como para no protestar contra su falta de juicio. Se quitó los shorts de una patada, y cuando estaba a punto de bajarse las braguitas por completo, Sasuke la jaló nuevamente hacía él dejándolas a medio camino entre una de sus piernas. Se besaron nuevamente con pasión contenida sentada ahora a horcajadas sobre él. Ambos se morían por explorarse los unos a los otros, sin embargo la sensación de lujuria los invadió por completo sintiendo no otra cosa que hallar la satisfacción de sus cuerpos calenturientos. Un gemido ahogado escapó de sus labios justo cuando Sasuke se adentró en su húmedo sexo de una sola estocada. Sus movimientos rítmicos y certeros le empezaron a proporcionar un placer tan fuerte que se estremecía con cada embestida. Y cuando estaba a punto de llegar al éxtasis supremo, se asió con fuerza de sus hombros suspirando su nombre cada vez que la lengua de Sasuke se deleitaba aun con sus pechos enrojecidos. Después de unos minutos cuando ambos ya habían logrado recuperar el aliento tras aquel explosivo orgasmo, el cerebro de Sakura se reinició como si de una computadora se tratara. Apoyó su frente contra los fuertes músculos de uno de sus hombros logrando percibir, con extraña satisfacción, los dedos pecadores de Sasuke contra su piel perlada en sudor.
¿Qué es lo que habían hecho?
¿Qué mierda hiciste Sakura?
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hola n.n
por fin lemon dirán xD
espero les haya gustado ;3 admito que me gustó mucho escribirlo xDDDD
gracias por sus reviews!!! Los quiero!! x3
cuidense!! Bye!
¡Gracias por leer!
^o^
¿Se merece un review?
