Aclaración: Death Note no me pertenece, infinitas gracias a Takeshi Obata y Tsugumi Oba por crearlo.

Apariencias y realidades.


Misa lanzaba al viento los vestidos guardados en un baúl, hermosos encajes, seda, terciopelo y demás fueron a parar al suelo, todos los vestidos eran hermosos y de estilo gótico pero ninguno parecía satisfacer a su dueña el día de hoy.

- ¡Light!- grito dramática la rubia-. No tengo nada que ponerme. - Añadió ahora con un tono triste que era imposible saber si era real o fingido.

El chico acostado sobre la cama aparto la mirada del libro en sus manos y miro incrédulo al suelo, donde yacían los variados vestidos de su novia, no podía creer el desastre que hacia por la ropa el siempre vestía igual y no encontraba problema en ello sin embargo Misa aun como shinigami insistía en comprar montones de ropa "para verse linda", dio un suspiro y contesto.

- Eso no es del todo cierto…- pero no termino la respuesta que preparaba porque algo cruzó por su mente y cambió su expresión aburrida - Es verdad, si no tienes ropa entonces debemos ir de compras- termino afirmando con una sonrisa torcida.

La mirada de Misa se ilumino y dio saltitos de alegría.

- ¡Si!

o.O.o

Un niño de aproximadamente 10 años detenido entre la multitud observaba un aparador y no es que cayera en el consumismo deseando tontamente el juguete de moda, después de todo jugar no era lo suyo, lo único que veía en el cristal del aparador era su propio reflejo: enormes ojos claros, piel blanca y cabello castaño enmarcando su rostro, él era lindo, de hecho demasiado lindo para su gusto.

Detestaba que la gente creyera conocerlo con solo verlo, que alguien afirmase quererle u odiarle, todo sin haber cruzado una palabra con él y basándose únicamente en las conclusiones que sacaban de su apariencia. El descriptor que más odiaba era el que más escuchaba últimamente: ¡Kawai! (con tono melosos incluido).

Desde la mudanza el número de personas que le juzgaban (y el número de personas que gritaban "kawai" al verlo) había aumentado y no era solo por ser "el nuevo" sino por que el maldito profesor Murasaki de la nueva escuela le había evaluado y había concluido que: mentía.

Y era verdad el llevaba toda su vida mintiendo, sus calificaciones eran promedio y no tenia ningún interés particular en algún deporte u otra actividad, él no resaltaba de ninguna forma en particular, solo era lindo y…. callado y… ¡ya¡

Pero aquel hombre había tirado su perfecta mentira notando que había resuelto el complicado test de forma muy rápida y aun así solo alcanzaba una puntuación de 80 estando el resto de los resultados obviamente equivocados. Después de observarle por una semana le llamo a su oficina y le advirtió que lo había descubierto dándole una carta para sus padres, Light maldijo por lo bajo y no tuvo más remedio que aceptar la carta y entregarla.

Nunca olvidaría los ojos llenos de lágrimas de su abuela al entregarle esa carta, "Después de todo eres igual a tu padre" había dicho con una gran sonrisa de satisfacción al terminar de leerla. Ella estaba encantada con el traslado al Instituto Wammy, que era una famosa institución que solo abría sus puertas a los jóvenes más talentosos en todo el mundo, mientras que a Light no le agradaba para nada la idea, maldecía haberse descuidado de forma tan tonta, pues no se había molestado en leer con atención el test completo, el mismo profesor había formulado ese tests y sabia muy bien su dificultad, que los resultados de los alumnos según sus aptitudes eran bajos o altos, jamás intermedios.

Light se había descuidado y ahora pagaría las consecuencias todos sabrían la verdad ya no volvería a ser un persona promedio ahora era lindo, callado y… un genio.

Nunca le había gustado la idea de serlo, desde que era muy pequeño notó como todo en el mundo era demasiado fácil y demasiado mmm… ¿podrido?; no había nada por lo que valiera la pena esforzarse y el prefirió la comodidad y seguridad que le proporcionaba ajustarse a la norma, fingir que iba al mismo pasó que todos. Ser un genio era agotador y solitario con todos esperando algo de él, y querer satisfacer los deseos de los demás no era su deseo, por eso había muerto su padre, por ser un maldito genio que quería salvar al mundo y satisfacer los deseos de los demás, o al menos esa era la conclusión a la que el había llegado.

Y pensando en ese tema a sus escasos 10 años el no sabia que deseaba, todo a su alrededor se tornaba aburrido rápidamente, el mundo era interesante pero muy vasto y lleno de lacras que deseban lo que tenían los demás, y el no tenia ganas de entrar a esa batalla interminable.

El mundo no parecía valer la pena en ese estado y por eso el era muy introvertido siempre prefería la compañía de un libro o su PC, a la compañía de las personas. Libros y maquinas no le juzgaban, no le tenían lastima y tampoco le temían, aún cuando el fingía que era un "niño común" el pudo notar que el temor era un sentimiento muy común entre los adultos que le rodeaban ¿por qué no sonríes? ¿por qué no juegas? ¿por qué no eres normal? la repuesta era simple: por que no le apetecía. A pesar de que se esforzaba por pasar desapercibido generalmente no lo lograba.

Desde que llego a Tokio su plan de vida tranquila estaba cayéndose a dedazos pero al final no todo paresia ser tan malo, el mundo por fin le estaba pareciendo interesante…

De pronto la vibración de su celular en su bolsillo le saco de sus pensamientos y volvió a ver su rostro sin expresión reflejado en el cristal para pasar su mirada a sus manos que ya se ocupaban de sacar su móvil y sus dedos ágiles de desplegar la pantalla, donde brillaba la alerta de un nuevo mensaje:

Llegare un poco tarde, en serio: ¡lo siento!

Atte.: Hanabi

Eso le recordó que lo que hacia ahí parado, esperar. Suspiro y chasqueo la lengua, sabia que pasaría, y por el estaba bien llegar tarde a su nueva escuela. No pudo evitar que una sonrisa escapara de sus labios, antes el jamás hubiera esperado a nadie pero ahora lo hacia estaba ahí parado solo por Hanabi a la que apenas conocía hace cuatro días, ella estudiaba en la escuela de Tokio y también fue "descubierta" por el profesor Murasaki, se conocieron fuera de su oficina cuando Light salía maldiciendo y ella murmuraba desesperada "que no se haya dado cuenta, que no se haya dado cuenta, que no se…", en ese momento Light ni siquiera le presto atención pero luego el profesor los presento informándoles que los trasladarían juntos; ambos niños tenían la cara descontenta pero Light no pudo dejar de notar que ella era la primera chica de su edad que no gritaba "¡kawai!" al verlo o se sonrojaba tontamente, es más después de un rato de intercambio de miradas hostiles y orgullosas entre ellos terminaron por habla y descubrió con agrado que podía establecer una conversación interesante con ella y que la chica entendía todas las palabras que salían de su boca, por fin alguien le entendió y no le juzgo, solo por eso valía la pena esperar.

A pesar del bullicio de la calle las notas de una canción llegaron a sus oídos y por fin puso atención a lo que había tras el grueso cristal del aparador, Lo mejor de los últimos 10 años, era el titulo del disco exhibido y la voz aguda que escuchaba cantaba tratando de imitar la dulce voz de… su madre, si su madre, que raro era llamar a alguien que nunca conociste padre o madre pero en su caso el si podía hacerlo con toda naturalidad.

La razón eran solo un montón de imagenes, pero que eran simplemente tan claras y perfectas que el podía creerlas y de hecho no podía imaginarse a sus padres de otra forma. Gracias a cientos de fotos y videos que comprobaban que el por un escaso mes fue parte de una familia; su padre y madre estaban vivos y eran felices juntos luego todo se desmorono con increíble facilidad y solo quedaron el y su madre, que hizo ante la muerte de su padre, a el pequeño no nato el centro de su mundo por lo que grabo infinidad de momentos, conversaciones, canciones e historias como previendo que tal vez ella misma jamás podría contarlas.

Secretamente él atesoraba todos esos recuerdos y hasta los cinco años el no podía dormir si no escuchaba una de las canciones de su madre, ahora todo eso eran solo buenos recuerdos guardados al fondo del closet del departamento abandonado de sus padres, que su abuela se negó a vender pero también a habitar, aun cuando estaban de regreso en Tokio solo usaban el apartamento como bodega.

Tal vez por todos esos recuerdos la nueva versión de esa canción le parecía tan mala y deicidio sacar sus propios audífonos para olvidar el mal rato pero antes de que su mano llegara a su bolsillo, el niño fue atrapado en un pequeño abrazo.

- ¡Licht!- dijo alegre una voz dulce pero sin llegar a ser empalagosa- gracias por esperarme.

- Es "Light", y no fue nada - contesto el tranquilo ante la efusividad de la niña a su lado.

Una niña también muy linda, con un cabello castaño tan claro que parecia caramelo y ojos azules, Light estaba consciente de la belleza de su nueva amiga pero no le daba importancia.

- Eres como un bloque de hielo el nombre de "Light" no te queda - se quejo la niña por la frialdad del chico.

- Mi madre decía que me quedaba bien- contesto el, involuntaria mente su gesto fue más calido con el solo recuerdo de su madre.

- Mmm… esta bien cuado tu mirada es así el nombre si te queda, pero no importa lo que digas yo te llamare "Licht"- dijo ella.

- Has lo que quieras- contesto el, aceptando la voluntad de la chica y comenzando a caminar hacia su nueva escuela.

El padre de Hanabi era alemán por lo que la chica solía decir algunas cosas en ese idioma y a Light no le molestaba en modo alguno, aunque el no sabia mucho alemán entendía la mayoría de las palabras que usaba la niña. El camino trascurría en un agradable silencio y los niños siguieron caminando hacia el Instituto Wammy, era la primera vez que ambos lo verían pues a los dos se les ocurrió la testaruda idea de no visitar antes el lugar, con saber la dirección era suficiente; y ahora además era tarde pero de algún modo eso no parecía preocupar de forma alguna a los pequeños genios.

o.O.o

Misa corría emocionada por una calle no muy transitada.

- ¡Lo encontré! - grito triunfal y volteo a ver a Light emocionada, el castaño le dedico una sonrisa apenas visible y contesto.

- Ya lo vi no te apresures podemos pasar aquí unas cuantas horas.

- Mira esta con Hanabi de nuevo.

- También note eso Misa.- La chica inflo sus mejillas infantilmente como queja pero Light no se disculpo solo jalo su mano y la rubia se acomodo feliz a su lado para caminar atrás de los niños.

A Light le extrañaba que su solitario primogénito por fin hubiera encontrado compañía, pero no le molesto, tal vez si el encontraba mejores pasatiempos que "conquistar al mundo" no terminaría muerto a temprana edad como el. Y es que siempre había notado los infinitos parecidos que tenia con su hijo y como el pequeño parecía querer guardar el pequeño secreto de que era un genio, pero al final lo habían descubierto y ahora su vida comenzaría a cambiar.

El tiempo trascurrió rápidamente para los cuatro caminantes y pronto estuvieron frente a la imponente reja del Instituto Wammy, a ningunos de los dos Light´s les agradaba mucho la idea de entrar a ese lugar pero lo hicieron, el lugar estaba sospechosamente vacío.

o.O.o

Near miraba monitores de forma aburrida y decidió que era mas emocionante continuar resolviendo su enésimo cubo de Rubik del día, no habían pasado ni un par de minutos y a pesar de las miradas furtivas a los monitores había terminado y agrego el cubo a la torre que tenia junto a su silla.

- Como L deberías poner atención a lo que esta sucediendo- le reprendió Roger.

- No es necesario, tú los elegiste de seguro son buenos, no veo por que tengo que estar aquí- se quejo el chico con tono aburrido mirando la torre junto a su silla y tirándola con un dedo casi con desprecio.- Estoy aburrido - agrego.

- Tal vez encuentres alguno de los niños interesante- respondió el anciano junto a él, parecía realmente viejo y frágil pero llegaría sorprender a cualquiera con su fuerza y vitalidad.

- No lo creo - refuto Near desviando la mirada hacia la esquina del escritorio donde se hallaban un montón de folders amarillos que contenían la información que de verdad le interesaba.

- Ni lo pienses, no te dejare revisarlos hasta que la prueba de los niños termine.

Near suspiro indiferente y fijo su vista en los monitores, sus pupilas se dilataron por la sorpresa al notar a los recién llegados protagonistas del monitor B-23 pero trato a toda costa de ocultar su interés y se reprimió a si mismo por tonta idea que acaba de cruzar por su mente. Eran solo un par de niños cualquiera, sin importar cuanto se pareciera el pequeño a Light Yagami obviamente no tenia nada que ver con el ¿verdad?

- Mira acaban de llegar la octava y el doceavo, de los quince candidatos ellos me parecen de los mas prometedores.- comento Roger casualmente.

Near se trago la curicidad de preguntar sus nombres y solo sigui viendo el monitor B-23, mostrando interes por primera vez desde que llego al Instituto Wammy esa mañana para evaluar nuevos candidatos a ser educados ahí.

o.O.o

Light miro el lugar y trato de ocultar su incomodidad mientras seguía caminando tras su hijo y su nueva amiga, Misa estaba colgada de su brazo derecho viendo todo con mucha emoción.

- La escuela para genios es realmente linda - comento ella.

- ¡Mira Licth, ¿eso es sangre?¡- grito la niña de ojos azules antes de que Light pudiera responderle a Misa, y los cuatro centraron su mirada en el vestíbulo de la escuela frente a ellos, siguiendo el rastro de sangre que provenía de un gran charco sobre el que descansaba un cadáver aparentemente fresco, rodeado de por lo menos otros diez niños atemorizados.

- Que escuela tan interesante- Dijo Light con sarcasmo, y recibió un ligero codazo en las costillas de parte de Misa por ese comentario.

-No me parece gracioso que mala seguridad, no me gusta esta escuela para nuestro hijo- se quejo Misa.

- Pues a mi tampoco ¿ya nos vamos?- pregunto Light.

Pero su sarcástica conversación fue cortada por la exclamación segura y tranquila de su hijo.

- ¿Alguien ya llamo a emergencias?- las caras pálidas de los otros niños salieron de shock y la mayoría solo negaron con un gesto.- Vaya un lugar lleno de "genios" y a nadie se le ocurrió- el mismo iba a sacar su teléfono pero la mano de Hanabi lo detuvo mostrandole su propio teléfono.

- Parece que no hay señal.

Notas: pues hasta aquí les dejo el capitulo creo que salio un poco largo así que ojala valga la pena, prometo actualizar pronto si no olvidan dejar sus reviews y opiniones que enserio me ayudan mucho. Gracias a:

Lemon Pie Lover

fannyhikari

sunako-koike

por haber dejado review del capi anterior gracias a ellos sigue la historia.