CAPITULO 1
Narra Elyse.
Sentí la resaca en mi rostro. Me había ido de tragos la noche anterior junto a Amy. Me había rescatado de mi trabajo y nos habíamos emborrachado en mi casa. Me imaginaba que ella estaba en la cama y yo para variar en el sofá… que agradable sorpresa. Me coloque de pie y me dirigía la cocina. Estaba repleta por todos lados de vasos y botellas vacías. Me serví un vaso de agua y lo bebí un poco desesperada. Sentía el quemar en mi garganta y esa era la única forma de calmarlo. Me coloque una sudadera limpia, cogí una bolsa de basura y comencé a recolectar la basura.
Tenía que recuperar mi bienestar de aquí a las 7 pues, hoy tenía turno en el bar. Y debía estar eficiente. Era viernes, fecha de paga. Eso indicaba un lugar repleto. Concentración. Y con resaca eso era casi imposible. Cogí dos aspirinas y las coloque rápido dentro de mi boca, las acompañe por otro vaso de agua. Oí el rechinar de la escalera, esa debía ser Amy…
Oí como se reía en voz alta. Reí con ella. Solo pensar todo lo que habíamos bailado y reído la noche anterior. Eran buenos momentos que tenía junto a estas chicas. Andrea no se encontraba. Había hecho un viaje a otro país, como merecidas vacaciones, ya la próxima semana, cerca de mi cumpleaños regresaría. Para celebrar como se debe…
Nos vimos los rostros destrozados que teníamos y le indique que la comida lo podía solucionar. Cogimos nuestros lentes de sol, montamos en su auto y nos encaminamos a una cafetería cercana a mi hogar. Ahí comeríamos algo nutritivo y una buena taza de café. Amy aparco y nos encaminamos dentro del lugar. Se veía tranquilo. Pedí lo de siempre, papas y una hamburguesa vegetariana. Y Amy lo mismo pero con carne. Bebí dos tazas de café y comencé a sentir como mi cuerpo se recuperaba.
Las cosas se pusieron serias cuando vi a mi odiosa madre descender de la motocicleta de un hombre mayor. Se veía rudo y mal agestado.
Elyse: creo que es hora de pedir la cuenta y largarnos…
Amy: qué ocurre?
Elyse: mi madre, eso es lo que ocurre.
Amy: Hey tom, tráeme la cuenta por favor…
El chico se acercó a nosotros, era normal y cotidiano ir ahí y pedir lo mismo, así que las tarifas estaban grabadas en nuestras memorias, cuando llego teníamos el dinero ya en las manos. Lo habíamos hecho justo a tiempo, nos pusimos de pie para escapar por la puerta de atrás y ella con el hombre de la motocicleta abrían la puerta de la entrada principal.
Reímos al salir, era casi un alivio, ni loca quería encontrarme con ella, hace unos meses nos habíamos rozado en una fiesta, en las colinas del pueblo y había resultado caótico. Ella y yo en la misma habitación ya era un caos. Un total desastre, ella soltaba frases humillantes sobre mí, que ni siquiera eran ciertas. La Más común era, que yo era una jodida lesbiana, esa no me molestaba. Las lo hacia su horrible rostro.
Regresamos a la casa y le indique a Amy que debía tomar una ducha, el horario ya estaba cercano a mi trabajo y tenía que llegar a tiempo. Esta asintió y la vi ordenar un poco el sector del salón principal. Salió al patio trasero y la vi sacar la basura. Entre en la ducha. Debía hacerlo en menos de 15 minutos. Era rápida y normalmente no usaba maquillaje y vestía lo más normal del mundo.
Nos montamos en el auto de Amy, esta me llevo a mi trabajo, y me indico que volvería al bar después de la media noche. Se reuniría con Tim y Cedric. Joder pensé. Mañana tendré una buena resaca otra vez. Solo me despedí de ella y entre al bar. Me encontré con Dale que contaba el dinero de la caja.
Dale: buenas noches querida.
Elyse: que tal todo Dale?
Dale: bien, hoy es una gran noche.
Elyse: bar repleto. Sé a qué te refieres. Más Ganancias para ti.
Dale: eres una chica lista.
Me coloque el delantal donde normalmente guardaba propinas o dinero extra. Y comencé a ordenar las mesas, Darce, mi compañera de esa noche aun no llegaba, me daba lo mismo si se atrasaba, pero tenía que venir. No me podía abandonar esta noche.
Quedaban solo 15 miserables minutos para la apertura del lugar, y por fin Darce apareció. Venia un poco exaltada. Dale solo le dedico una mirada al reloj, pero ningún comentario. Él ya había dejado de darnos sermones respecto a eso. Solo nos descontaba cada hora de trabajo. Eso dolía más que un sermón.
Como habíamos esperado, el bar estaba repleto. Llevaba varios años en este trabajo, yo recibía el dinero y atendía la barra. No mesas. Eso era genial, había tenido mi tiempo de mesas, y era agotador y horrible. Pero ya había mejorado bastante. Pasó la media noche y ahí estaba. Amy y nuestros dos amigos. Responsables para beber pensé. Les envié tragos como cortesía. Estos reían y me enviaban señales extrañas desde la mesa que habían cogido.
Todo dejo de ser casi perfecto cuando vi ingresar a mi jodida madre y su novio aterrador. Pase las manos por mi rostro, venían acompañados por varios hombres y chicas. Todos aspectos de prostitutas. Vi a Amy acercarse a la barra y hablar respecto al tema, le pedí que solo ignorara todo. Y que si tenían mal comportamiento, cualquier policía de turno se encargaría de ellos. Esta asentía feliz pues en menos de dos minutos había planeado todo.
Darce se encargó de la mesa y solo pidieron tragos fuertes y pagaron una hora por la mesa de pool. Quedaban pocas personas dentro del bar, y de vez en cuando dirigía una mirada al sector de juegos y ahí estaba mi madre besándose con ese tipo de aspecto de asesino en serie. Era su problema con quien usara su tiempo.
Estábamos cercanos a cerrar, y tenía dos mesas, pero solo una me preocupaba, la que mi madre estaba ocupando. La otra era de mis amigos esperando a cerrar e ir de fiesta otra vez. La barra ya estaba vacía, así que me adelante y comencé a limpiar, saque las botellas vacías, moví los barriles de cerveza. Alimente al perro. Si, dentro del bar había un perro. En el patio trasero. Debía sentirse estresado por la música y el ruido hasta altas horas de la noche. Pero Dale, era su dueño, el tomaba las desiciones. Le acaricie un poco y este solo movia su colita feliz. Me Sali de mi trance de ternura cuando oi un ruido estridente dentro acompañado de gritos.
Entre rápido al bar y me lleve la sorpresa que el tío psicópata que se besaba con mi madre había comenzado una pelea. Con Cedric. No, le romperían la cara. Era un joven delgado y tímido. Vi como este hombre lo empujaba y otros dos hombres muy parecidos en aspecto trataban de frenarlo. Por lo que entendí Cedric no dejaba de mirar a mi madre. Idiota pensé…
De pronto los golpes comenzaron a lanzarse en todas las direcciones. No podía dejar que rompieran más, pues todo eso era descontado de nuestros sueldos. Me metí en la pelea y de pronto un chico cabello rubio boto una mesa con una mano.
Elyse: joder tío, que haces. No! No! No!
Le grite totalmente eufórica. Era una mesa. Eso costaría al menos 50 dólares menos de mi paga. Vi cómo se acercó a Cedric y me interpuse, pues no golpearía a una chica. Error mío. El hijo de puta me voló la cara de un solo golpe. Caí al suelo y vi a Amy acercarse a mi gritando. Ahí termino la pelea.
Shane y Rick, dos agradables policías del lugar, entraron al bar. Molestos por los gritos. Y ya se veían bastante hartos.
Rick: hey Dixon. Que ha ocurrido?
Merle: este marica miraba a mi chica…
Rick: ok, deben salir del lugar de inmediato.
Shane se acercó a mí y me ayudo a colocarme de pie, se asombró y me aconsejo colocar hielo. O luciría falta al otro día. Me fui a la puerta a verificar que no robaran nada. Se veían malas personas. No vi pasar al chico que me reventó el labio. Y me dirigí a los baños. Estaba ahí, hablando por teléfono de lo más tranquilo. Cabrón, pensé.
Entre al baño y le indique con mi mano que saliera. Este me miro sorprendido y corto la llamada. Me miro la cara y se disculpó
Daryl: lo siento, no sabia que estabas ahí.
Elyse: en serio, pues te grite que pararas. Solo lárgate…
Daryl: tienes hielo?
Elyse: estamos en un jodido bar, claro que hay hielo
Me sentía absolutamente molesta, había roto mi labio. Y dolia horrible. Hace años que no sentía un dolor así. Me senti un poco mareda. Observe la sala de juegos y Mis amigos ayudaban a Darce a ordenar el desorden. Me sente en una silla del bar y me apoye en la barra. Senti una mano en mi hombro, me gire para ver quien era y ahí estaba este idiota. Rompe rostros.
Elyse: no te pedi que te largaras?
Daryl: tengo problemas de comprensión, toma…
Elyse: vaya que si, que es?
Daryl: hielo. Debes aplicarlo justo ahí.
Me entrego una bolsa con hielo, y me indico con la punta de su dedo desde la altura de mi oído en la mejilla hasta el final de mi labio. Como podía haber golpeado la mitad de mi cara con su mano. Solo levante la mano y me aplique la bolsa. Dolia terrible. No pude evitar ocultar el dolor y maldije bastante. Este me miraba sorprendida.
Elyse: lárgate ahora.
Daryl: adiós…
Amy se acercó rápido a mí, y me comenzó a hacer preguntas. Qué demonios te ocurre pensé.
Elyse: ok, no sé quién demonios es.
Amy: amiga estás loca, es Daryl Dixon. Y esta para lamerse los labios
Elyse: sabes que eres un poco psicópata.
Amy: sabes que eres ciega?
Elyse: no Amy no lo soy, este tipo de gente no vale la pena. Olvídate… tu puedes encontrar un tipo mejor que esa cosa.
Darce se acercó a mí me cogió el rostro. Y me pidió que descansara y que el golpe luzca fatal, que llamara a Dale y le explicara. Ella estaba de acuerdo en tomar mis turnos. Pero no podía aparecer con ese labio en público. Cogí mi teléfono y llame a Dale, el maldito me indico que me descontaría todo lo dañado. Mire hacia el lugar y calcule unos 100 dólares. Los necesitaba, cada peso era ahorrado y engordaba mi cuenta corriente, contaba los días para salir de este jodido lugar. Y ahora tenía 100 dólares menos. Era injusto.
Apagamos todo y nos dirigimos a la puerta. Cuando iba saliendo oi una vez que me llamo por mi nombre. Giramos todos, pues la situación era extraña y ahí estaba ese tipo otra vez.
Elyse: qué? Como sabes mi nombre?
Daryl: lo oí por ahí…
Elyse: que quieres? El bar cerró?
Daryl: ya lo sé, solo quería disculparme.
Elyse: para que, tus disculpas no valen nada, acabo de perder parte de mi sueldo de la semana por tus arranques de furia. Hulk.
Daryl: no fue tu culpa, es injusto…
Elyse: mi jefe es un jodido imbécil.
Daryl: Dale? Cuanto te descontará?
Elyse: no lo sé, 100 dólares, tal vez mas… sabes debo irme. Mis amigos me esperan
Me gire sobre mis talones y lo deje solo, en serio, solo su jodida presencia me irritaba. Y la noche comenzaba para mí y mis amigos, me senté al lado de Amy, esta estaba embobaba mirando al idiota. Tuve que gritar para que hiciera contacto y arrancara el auto. Se disculpó, era demasiado para ella.
