Hola, Hola lectores aquí la autora finalmente con el capítulo final de mi fic (ya era hora) y si, se que les había dicho que lo quería publicar antes de empezar el año pero aproveche esos días para publicar un fic festivo de fin de año. Por cierto le recomiendo que le echen una mirada, se titula "Los doces meses" pero pasando a otra cosa disfruten el capitulo.
Ps: Los personajes de Hetalia no me pertenecen sino al señor Hidekas Himaruya, así como el de varias referencias que pertenecen a sus respectivos dueños.
Estaba inquieta, iba de un lado a otro del pasillo como un tigre enjaulado o un padre primerizo que no para de moverse en la sala de espera mientras recibía noticias de su esposa en parto (en esa época). Sé que suena exagerado pero como no estar nerviosa si al otro lado de la puerta estaba mi futuro pendiendo de un hilo y si todavía no saben a lo que me refiero, estoy hablando de los tratados que me harían independiente, ya habían pasado 3 horas en las que Iturbide y el virrey, junto a otras personas importantes, estaban discutiendo.
A mi no me dejaron entrar porque era algo en lo que no debía interferir, según ellos (¿es en serio?), quería estar presente y asegurarme de que no lo arruinaran pero no me lo permitieron por más que trate. Por eso me tuve que resignar a esperar noticias, cosa que no me gusto mucho, digo las primeras 2 horas no fueron tan pesadas, las pude sobrellevar fácilmente entreteniéndome con un libro y salir a caminar, hasta tuve tiempo para escribir una carta, todo tranquilo hasta la tercera hora, donde la angustia ya no me dejaba en paz. Lo bueno es que la espera finalmente había terminado pues de pronto escucho que las puertas se abrían y de ahí salía Iturbide con un papel en la mano y una sonrisa en el rostro caminando a donde estaba.
-Señorita María…creo que tengo algo que desea ver- me dijo ofreciéndome el papel que estaba enrollado.
Trague saliva de lo nerviosa que estaba, sentía que se me secaba la boca y que me temblaban las manos, tuve que respirar varias veces antes de tomar ese documento. Cuando lo leí no pude contener mis lagrimas de alegría, ahí estaba escrito y firmado el documento donde reconocían que era independiente…libre de ser una colonia…ahora yo me encargaría de todo lo que significara ser una nación.
-Es bueno verla feliz Imperio Mexicano- me llamo Iturbide por mi nuevo nombre, cosa que hizo que mi riera, se escuchaba tan bien.
-Se lo agradezco oficial…o mejor dicho emperador- le dije a Iturbide por su nuevo título, a partir de ese día seria mi nuevo jefe…más bien mi primer jefe, no era mi jefe soñado pero no podía quejarme (por ahora).
-Espero que nos llevemos bien, después de todo ahora trabajaremos juntos…si me disculpa tengo que mostrarle esto a otras personas allá afuera- dijo Iturbide extendiendo su mano, comprendí a lo que se refería por lo que le di el documento sin decir más.
En cuento se lo devolví nos dimos una reverencia y él se fue a gran velocidad hacia el palco que daba a la plaza (en la actualidad el palco donde mi jefe da el grito en mi cumpleaños) donde mostro el documento a todos los presentes. Sus gritos de júbilo, risas y muestras de afecto hicieron que sintiera en mi pecho la sensación más hermosa de mi vida, no podía compararla con ningún otra…me sentía tan completa, radiante y llena de vida…tal vez…por fin entendí a lo que Alfred se refería cuando me visito por primera desde que se independizo.
Flash Back
-Mary no sabes lo feliz que me siento ahora que soy una nación- me contaba Alfred después de encontrarnos a las afueras de la capital.
-¿Y no tienes miedo por lo te pueda pasar?- le pregunte muy seria.
-HAHA…en lo absoluto, ahora que soy independiente nada puede detenerme, no tienes idea de lo que siento ahora Mary…es la mejor sensación del mundo- dijo Alfred con una gran sonrisa en el rostro.
-Me alegra que seas feliz- le dije con mucha ternura.
- Gracias…no sabes lo bien que se siente…a menos que…- dijo antes de quedarse callado un rato.
-¿Qué qué? anda dime- le dije mientras lo zarandeaba un poco.
-¿Por qué no haces lo mismo Mary?- propuso Alfred emocionado.
-¿Hacer qué?- pregunte confundida.
-Tú sabes, independizarte…así seriamos iguales de nuevo ¿qué dices?- me dijo con entusiasmo.
-Digo que estás loco, yo no podría hacer eso…no soy como tú- le dije con pesadez.
-Claro que lo eres, solo…que no te has dado cuenta, créeme cuando te digo que en cuento tengas la misma sensación que yo en estos momentos harás lo que sea para no perderla- me explico Alfred (debo de admitir que sonó muy maduro en esa ocasión).
Fin del flashback
Y estaba en lo correcto (por muy raro que suene eso) sin importar lo que me aguardara el futuro, pelearía con todas mis fuerzas para conservarla. Ahora solo tenía dos pendientes que cumplir antes de poder celebrar apropiadamente (y con eso me refiero a una fiesta). Para el primero tuve que pedirle a un amigo que lo hiciera por mí, debía hacerlo si quería que se cumpliera a tiempo. Afortunadamente me lo encontré en uno de los pasillos del palacio, desafortunadamente me pego un susto cuando él me encontró (y no me refiero a Alfred ¬¬).
-Hola- me saludo mientras sacaba la cabeza de uno de los cuartos.
-AAAAHHHH…agh… ¿qué te pasa? ¿acaso quieres matarme de un susto?- le pregunte furiosa pero cuando me di cuenta que estaba alzando mucho la voz, lo metí a empujones al cuarto (que estaba vacío) y lo cerré por dentro- al menos así podremos hablar sin interrupciones…¿estás loco? ¿qué hubiera pasado si alguien más te veía?- le pregunte furiosa por su actitud.
-Bueno en primera si lo estoy, en segunda deja ya de ser tan dramática, ya sabía que eras tú y por eso lo hice, te vez tan graciosa cuando te enojas y en tercera…me sentía solito- dijo muy divertido y luego con un puchero.
-Tienes suerte de que necesite de tu ayuda porque si no te daría una golpiza por tu travesura- dije intentando calmarme.
-Vaya, en verdad tiene que ser algo urgente si necesitas de mi ayuda, que tierno- me dijo con burla (ah, no se preocupen por su actitud, así nos llevamos).
-Sí lo es y te pido que tomes esto con seriedad- le dije autoritariamente.
-Como usted ordene- dijo poniéndose en firmes y haciendo un saludo militar.
-Está bien…por atención, en estos momentos está por zarpar en Veracruz un barco rumbo a España y necesito que pongas esta carta entre las cosas de Antonio, en un lugar donde este seguro PERO que no tarde mucho en encontrarlo ¿entendiste?- le explique claramente mientras le daba un pequeño sobre.
-Sí, ¿pero no crees que sería más fácil si solo le doy la carta y le digo que es de tu parte?- me pregunto aburrido.
-Sabes que ni siquiera puede verte, lo único que lograrías es volverlo más loco de lo que ya esta- lo regañe.
- Pero sería tan divertidooo- me dijo con una carita suplicante de dejarlo hacer pero cuando vio mi cara frunciendo el ceño supo que era inútil insistir- de acuerdo lo hare, iré volando, solo espero que me recompenses bien-
-Te estarán esperando 3 canastas repletas de dulces para cuando regreses- le dije divertida, este loco hacia lo que fuera por dulces.
-Entonces vuelvo en un abrir y cerrar de ojos- me dijo contento y se fue por la ventana.
Primer pendiente, listo, ahora solo me faltaba uno y esperaba que lo cumpliera antes de que terminara el día. Busque por todos lados y no lo encontré, creí que no estaría lejos pero, al parecer, me había equivocado, si quería cumplir mi objetivo debía verlo, hablar con él. Estaba a punto de rendirme cuando me encontró cerca del bosque de Chapultepec.
-Es un lugar hermoso para descansar ¿no crees?- me dijo a mis espaldas.
Cuando me voltee lo pude ver a salvo, como lo suplique desde la última vez que lo vi. No hice más que correr hacia él para abrazarlo- ¿Dónde andabas? te estuve buscando por toda partes- le dije para separarnos.
-Puedo decir lo mismo hermanita…creo que estuvimos dando círculos perdidos- contesto Mixcoatl (era él de quien hablaba mal pensados) feliz de encontrarnos otra vez-Lo importante es que estas bien pero dime ¿cuál es tú nombre ahora?- me cambio el tema emocionado.
-Soy el imperio mexicano- le conteste tímidamente.
-Es maravilloso, ahora toda tu gente llevara tu hermoso nombre con ellos, finalmente te conocerán por quien eres…no sabes cuan orgulloso estoy de ti y estoy seguro que también el abuelo lo estaría-
-Lo extraño tanto- dije mientras tocaba mis aretes de jade (regalo de mi abuelo) no pude evitar sentirme triste por no haber podido hacer nada para que no se fuera.
-Sonríe porque no creo que te quisiera ver triste, no olvides que a pesar de que no está físicamente con nosotros siempre tendrá un lugar especial en nuestro corazón- me reconforto mi hermano.
-Gracias…hermano tengo algo muy importante que decirte- le dije después de una pausa larga, debía ser cautelosa sino quería asustar a mi hermano.
-Dime sin temor hermana, sabes que contaras conmigo hasta que el mundo me lo permita- me dijo amablemente.
-De eso se trata…quiero pedirte…ahora que soy independiente…que te vuelvas parte de mi imperio- dije muy nerviosa.
-¿Qué? Mextli tú sabes que eso no puede ser, ya ni siquiera soy un imperio…es mas…ni siquiera debería existir para este momento- dijo con un semblante triste al final.
-Pero ¿no crees que es por algo el que aun estés conmigo?- le pregunte de manera que entendiera- se que al hacer esto no hay garantía de que te quedes pero al menos quiero intentarlo, en verdad deseo que me acompañes- le dije desesperada.
-No creo que me necesites, se que eres capaz de llevar la responsabilidad que ahora cargas- me dijo seriamente.
-Aun así…tengo miedo- dije abatida, a lo que el miro con sorpresa- jamás tuve que lidiar con algo como esto, ni como Nueva España ni cuando estuve contigo yo solo observaba, no se si realmente podría con ese peso…al menos yo sola- le dije, tal vez dramatizando un poco, digo, si me sentía un poco intimidada por lo de ser una nación pero más bien quería tener a mi hermano, al menos al que me quedaba. Después de tantos años separados, ese era mi único deseo.
-Está bien…seré el Imperio Mexicano junto a ti…pero solo estaré contigo como un apoyo, todas las responsabilidades serán tuyas y mi ayuda será más como un consejo, a menos que sea algo de vital importancia, exceptuando esos caos especiales todas las decisiones las tomaras tú, así como la forma en que te relaciones con otros paises ¿de acuerdo?- me dijo al principio de manera seria pero poco a poco se convirtió en esa dulce sonrisa que recordaba de pequeña.
-Lo que digas- lo abrace feliz- será como antes, la única diferencia es que ahora yo seré quien mande y tú el mantenido- le dije bromeando muy divertida.
-Estas muy equivocada si crees que eso pasara realmente- me contesto divertido.
-Ya lo veremos- le respondí mientras me separaba de él para llevarlo al que a partir de ese momento seria nuestro hogar y presentárselo a mi nuevo jefe, mas bien nuestro nuevo jefe.
Regresamos caminando por lo que cuando llegamos al palacio de gobierno Iturbide estaba indignado porque nos perdimos la celebración pero en cuanto le dije lo de mi hermano él se tranquilizo y le dio la bienvenida a mi hermano cortésmente. Después de todo eso fuimos a los que serian nuestros respectivos cuartos a pasar la noche.
-PSS- escuche antes de entrar a la habitación, sabia quien era perfectamente.
-¿Ya cumpliste la tarea que te pedí?- pregunte como contestando al aire.
-¿A caso dudas de mí? eso es algo cruel de tu parte pero si, ya lo hice aunque si la encuentra o no es responsabilidad suya, no mía- me contesto divertido pero con sinceridad (eso siempre lo bueno de él)- si me disculpas voy a dormir un rato, tanto ejercicio en un día me desgasta, espero esos dulces para mañana- me dijo antes de desaparecer. Definitivamente ese fue un muy buen día.
Desde entonces me sentí diferente como si hubiera completado un círculo, algo bueno considerando que los años que le avecinaron no fueron muy gratos. Para empezar con que no todos los países quisieron reconocerme como independiente, para mi suerte algún si, para mi mala suerte dos de ellos solo me trajeron problemas (Alfred y Arthur) así como que mi jefe se volvió loquito y los problemas internos de mi casa provocaron que me divorciara…oh si no les había dicho que me case…bueno no era un matrimonio exactamente…lo que sucedió es que Guatemala me lo propuso (muy nerviosos por cierto), más que nada para que tanto él como los demás países de Centroamérica (El Salvador, Nicaragua, Belice, Honduras y Costa Rica) pudieran defenderse de otro ataque por parte de España, ya que tampoco llevaban mucho de independizarse y sintieron que ya podría ayudarlos (como lo he hecho desde que éramos colonias) pero al final no funciono.
Obviamente pasaron muchas cosas mas pero eso será para otra ocasión, espero que disfrutaran de esta historia, la historia de cómo me volví Libre como águila no olviden comentar y seguirnos en futuras historias, hasta la próxima amigos :D
Bueno aquí la deuda del fin, se que deje varias lagunas al final pero créanme cuando les digo que es por una buena razón. Le doy las gracias a todos lo que leyeron y comentaron o no, como les explique la vez pasada voy a escribir dos o tres extras (porque nadie me sugirió nada) sobre pequeñas partes que solo son aclaratorias. Prometo no tardarme (creo) y en cuanto al siguiente fic, pues no estoy segura, pensaba poner al gringo favorito de todos pero con él si me tardare (mucha historia entre estos dos) o hacer un one-shot de la corta unión de los países centroamericanos al Imperio Mexicano (alguno de los dos)
Referencias:
1.- Los tratados de córdoba fueron los que dieron la independencia de México en 1821.
2.- Agustín de Iturbide fue el primer Emperador de México pero no duro muchos años en el poder por que había mucho descontento en el país por su causa.
3.- En 1821 con Iturbide se logro la unión de los países de Centroamérica al Imperio Mexicano pero solo duro hasta 1823 (el tiempo que Iturbide estuvo en el poder).
-Bueno ya saben…
-Un momento…¿Qué hay de mí?-
-¿Quién eres tú?- O.O
-¿Cómo que quien soy? Primero me metes en este capítulo, no les explicas a las personas quien soy y ahora ni tú me reconoces, si que eres desagradable (¬.¬*) pero no te necesito, yo me presentare…( se dirige a ustedes lectores) Hola soy Discord el amo del caos y desarmonía además del mejor villano de la serie animada de "My Little Pony" y fui invitado por esta autora para ser parte de sus locas historias sobre México solo que no como el excelente antagonista que soy sino como un bichito mexicano llamado alebrije muy popular que debo admitir si tienen cierta similitud a mi caótica belleza que se supone iba a aparecer con otros 5 en fic que ella ya debía haber publicado- ;)
-Oye cállate, se supone que sea sorpresa- Ó.Ó
-Pues disculpaaaa si no pude aguantar pero, vamos, en verdad confundirías a las personas con mi aparición sin explicación alguna-
-Lo sé pero ese fic lo tenía planeado para después- /-.-/
-¿Y para cuando exactamente? En serio, me pides que venga y participe en esta historia que se ve genial pero no la pones…ni si quiera la has escrito (¬¬)
-Bueno es que pienso hacerle como con los Advengers, primero pongo las historias de los protas para dar paso a la historia suprema-
-Aun así, espero que no te tardes tanto como con esta historia- (troll face)
-Si como digas- (-.-)
-Bueno pero mientras eso pasa voy a estarme dando unas vueltas para no aburrirme- :D
-Con eso quieres decir molestarme ¿verdad?-
-SI- ^^
(Me dirijo a ustedes, otra vez) Como ya vieron tendré a un "invitado" con frecuencia pero mientras les dejo los extras que prometí.
-Espera un minutito-
-¿México, que haces aquí?-
-Solo vengo a decirte que ya no quiero leer, es que es muy cansado, además de que para eso yo no estoy presente y no sería lo mismo-
-Pero, pero…bueno esta bien yo narrare los extras y pronto les traeré mi nueva historia, bye-
Ya saben dudas, quejas y sugerencias son bien recibidas a menos de que sean ofensivas pues me esfuerzo para que disfruten de mi historia. No olviden comentar :3
Esta historia es mía y si tiene relación con otra es mera coincidencia
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