Capitulo 4 - Easter

AMU POV

- T-Tu... ¿tu eres mi guardaespaldas? - dije con los ojos como platos - ¿estás de broma, verdad?
- Ooh, acaso no quieres que te cuide, Amu-chan -dijo Ikuto fingiendo que estaba triste, acercando su cara a la mia cada vez más, haciendo que me pusiera más nerviosa
Justo en ese momento, mi madre nos llamó para que fueramos a cenar.
- Ahh, bueno, vamos a bajar a cenar... -dije intentado ocultar lo nerviosa que estaba
Él solo asintió, y los dos bajamos y nos sentamos en la mesa. Mi padre estaba hablando por teléfono, y un poco después de que bajáramos, colgó el teléfono y se sentó también a cenar. Entonces empezó a hablar:
- He llamado a la policia para denunciar a los que te atraparon Amu, pero me dijeron que necesitaban saber más, porque si no, no podrían hacer nada. Ikuto, tu fuiste quien fue a buscar a Amu, dime, ¿dónde la llevaron?
- Mmm... -dijo pensativo- fue en un barrio casi desierto, parecía que todas las casas estuvieran abandonadas, pero no me pude fijar bien en el lugar donde era, ya que no quería perder de vista el coche negro, y cuando salí con Amu no me paré a fijarme donde estábamos. Y en cuanto a los que se llevaron a Amu, solo se que eran don hombres vestidos de negro.
- Bien - dijo mi padre - pues mañana por la mañana llamaré otra vez y le explicaré todo lo que me has dicho.
Después hubo un silencio sepulcral, y yo terminé de cenar, asique me levanté y dije que me iba a mi habitación, diciendo que estaba muy cansada y quería dormir ya.

IKUTO POV

Amu se fue a su habitación, y tanto su madre como su hermana también terminaron un momento después. Al final, nos quedamos yo y el padre de Amu terminando de cenar.
- Oye Ikuto, ya que vas a ser el guardaespaldas de mi hija, necesito conocerte bien. ¿Me dejas preguntarte algunas cosas?
- Claro
- ¿Vives sólo?
- No, vivo con mi madre y mi hermana
- Bueno... y ¿qué te parecería quedarte en mi casa por un tiempo? la verdad es que estoy muy asustado por lo que pasó hoy, y no hay muchos datos como para que la policía encuentre pronto a esos secuestradores. No quiero que Amu este sola en ningún momento, y yo no puedo estar siempre con ella. ¿Qué te parece?
Vivir con Amu... era una pregunta tentadora, y respondí sin pensar que si, además así me libraria un tiempo de mi hermana Utau, que no me dejaba en paz ni un segundo.
- Bueno, entonces quédate hoy, y ve mañana a por lo que necesistes. Puedes avisara tu familia mañana. Y... tendrías que quedarte en el cuarto de Amu, así que prométeme que ni se te pasará por la cabeza... cosas... ya sabes... Amu es muy atractiva, al igual que yo - dijo presumiendo - ¿Puedo fiarme de ti?
- Si, le prometo que no se me pasará por la cabeza esa idea.
- Está bien, no te conozco demasiado pero realmente me has convencido, sólo me faltan algunas preguntas más.
Así siguió durante media hora más, haciendome preguntas, pero yo solo podía pensar que iba a dormir con Amu... Era como un sueño. Cuando por fin terminó sus preguntitas, subí al cuarto de Amu y la encontré en el balcón, en pijama.
Me acerqué a ella, que estaba de espaldas y no me escuchó entrar, y me apollé en la barandilla, a su lado.
- ¿Qué estás haciendo? - le pregunté en un susurro
- Miro las estrellas... - respondió también en un susurro. De repente abrió mucho los ojos y dijo: ¡Mira, mira, una estrella fugaz!
Empecé a buscar con la mirada en el cielo, hasta que encontré la estrella. Rápidamente pedí un deseo. Realmente, yo nunca había creido en esas cosas, pero al estar junto a Amu, creía más en la magia.
- Oye Amu...
- Dime Ikuto
- ¿Dónde voy a dormir, en el suelo o a tu lado? - le pregunté con una sonrisa burlona
- C-Como que dormir, a qué te refieres -dijo otra vez con la cara roja. De verdad era divertido cuando se ponía así.
- Tu padre me ha dicho que tengo que estar contigo siempre. Incluso cuando duermes. - le dije divertido
- ¿Pero es que en esta casa no se me consulta nada? - me respondió ella
- ¿Vas a decirme de una vez donde voy a dormir?
- P-Pues en el suelo, está claro.
Nos quedamos unos minutos más mirando las estrellas, hasta que Amu bostezó.
- Amu, ya es tarde vamos a dormir - ella solo asintió. Salimos del balcón y lo cerré.
Amu me dió unos cojines y una manta para que durmiera, esperé a que se metiera en la cama y apagué la luz. Enseguida vi que ella tardó poco en dormirse, pero yo no podía.

AMU POV

Estaba corriendo de noche, huyendo de la casa donde me habían secuestrado. Los dos hombres vestidos de negro me perseguían y yo tropecé con una piedra y me caí. Ellos me cogieron y yo no paraba de gritar "¡Ikuto! una y otra vez, esperando que viniera a salvarme otra vez. Pero no venía y finalmente me capturaron y me llevaron a la misma casa.

Entonces fué cuando desperté y me di cuenta de que había sido solo una pesadilla. Pero al abrir los ojos, me encontré con unos ojos azules preciosos que me miraban en l oscuridad.
- I-Ikuto, ¿qu-que haces?
- Te escuché decir mi nombre mientras dormias. Parecía que estuvieras teniendo una pesadilla a si que me tumbé a tu lado. - me dijo en un susurro.
La verdad era que tener a Ikuto a mi lado hacía que me sintiera muy segura, no porque ahora fuera mi guardaespaldas, si no por que con el me sentía segura. A si que me acurruqué a su lado, lo abracé, y el también me abrazó a mi hasta que me dormí.

IKUTO POV

Ya estaba amaneciendo, y yo no había podido pegar ojo mientras abrazaba a Amu. Parecía un pequeño ángel mientras dormía. Después de un par de horas más, la puerta se abrió de golpe y Ami apareció como un pequeño tornado. Comenzó a gritar para que nos levantaramos y bajaramos a desayunar. Amu se levantó deprisa y bajó corriendo.
- ¿A qué esperas Ikuto? - me dijo mientras salía de su habitación.
Yo también me levanté y bajé. Abajo todos ya estaban sentados en la mesa. Yo también me senté y empecé a comer. El padre de Amu entonces empezó a hablar dirigiéndose a todos:
- Ya he llamado a la policía. Por la descripción, dicen estar seguros de que son la banda de Easter. Ya han cogido a otros niños antes, y hubo algunos que soltaron, y otros que no, pero al parecer a los niños que dejan ir, al volver parecen muy diferentes, como si no tuvieran personalidad. Ikuto, hoy tienes que ir a por tu cosas, ¿verdad? - yo solo asentí - bien, pero tendrás que llevar a Amu, nosotros tenemos que irnos hoy, y no volveremos hasta la noche. ¿te parece bien?
- Claro - respondí
- Bueno, pues a es hora de irnos - y dicho esto el padre, la madre y la hermana de Amu se levantaron, se despidieron y se fueron.