Hola amigos mios, cm estan? cm los trata la vida? en fin he aqui el nuevo capitulo de la historia


Katniss POV

Desearía estar alucinando, pensar que me habían puesto morfina y que esto solo era un producto de mi mente, pero no era así, note que mi desesperación crecía rápidamente, no sabía cómo retenerlo, más bien, no podía, era peor que mis pesadillas de los tributos de los septuagésimos cuartos juegos convirtiéndose en mutos.

Me acerque corriendo, golpeando el vidrio y gritando a todo pulmón el nombre de mi hermana, sentí las lágrimas salir de mis ojos y correr en mis mejillas, de pronto sentí que alguien me agarraba y me alejaba yo pateaba y golpeaba el aire buscando libertad, pero todo era en vano, al final Peeta apareció me abrazo tan fuerte que no pude respirar.

-tranquila Kat, tranquila- me dio un tierno beso en la frente me sentí mejor, aunque aún estaba llorando, tuve que encontrar mucha fuerza de voluntad para remitir las lágrimas, mire a Peeta a los ojos y lo abrase con fuerza.

-gracias- le susurre al oído, me volví a la cámara de crionisacion en la que se encontraba "Prim", me acerque al panel que estaba al lado, tenía dos botones arriba de cada uno había una palabra, el primero decía: crionisacion y el otro descrionisacion.

-espera ¿cómo? ¿Nada más aprieto el de abajo y ya se descongela?- pregunte para mis adentros, lo cual casi me causa reír pero me retuve rápido, siendo todo un principio muy complicado, para llegar a esto. Apreté el botón de descongelar, y como decía el botón la cápsula se empezó a descongelar el interior del vidrio que tenía un poco de hielo comenzó a desaparecer, entonces la compuerta de la cápsula se abrió y como "Prim" aún seguía inconsciente cayó al suelo, si Peeta no hubiera estado ahí, tal vez se hubiese roto la nariz, lo que al principio me preocupo fue que no despertaba, Peeta la reviso, me volteo a ver con alegría.

-aún tiene pulsó- dijo Peeta- tenemos que llevarla al hospital del distrito doce.-

Peeta se ofreció a llevar a "Prim", agradecí que Peeta fuera fuerte ya que pudo cargar a "Prim" sin problemas, regresamos lo más rápido que pudimos pasamos por el pasillo casi corriendo, subimos la escalera lo más seguro y rápido que pudimos y corrimos por el bosque, agradecí tener mis habilidades para este lugar ya que llegamos al distrito muy rápido el sol apenas se estaba poniendo, lo primero que hicimos fue ir a casa de Haymitch, como siempre lo encontramos dormido en la mesa con una botella de vino en una mano y con la otra un cuchillo, Peeta dejo a "Prim" en el sillón y se acercó a Haymitch, lo zarandeo y lo abofeteo para intentarlo despertar sin mucho éxito, entonces agarre una cubeta la llené de agua hasta el tope y la vacíe encima de Haymitch quien se despertó al instante.

-¿Quién? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Porque?- grito alterado y moviendo su cuchillo cortando el aire, después cuando nos vio se calmó.

-¿Qué quieren ahora? auch mis mejillas- dijo – siento como si me hubieran abofeteado, ¿saben quién fue?-

-No- respondimos Peeta y yo al unísono, aguantándonos la risa.

-Haymitch, necesitamos tu ayuda- dijo Peeta, Haymitch lo miro serio- Bien ¿Qué necesitan?

Lo llevamos a donde se encontraba "Prim", cuando la vio parecía que había visto un fantasma. -Acaso ¿es la pequeña?-

-Sí, digo no- dije rápidamente, entonces como cada vez que Haymitch ya estaba ebrio este se desmayó, lo admito no podía culparlo, volví a llenar la cubeta con agua y lo volví a mojar, tan rápido como lo moje, este se despertó. -¿Entonces qué quieren que haga?- pregunto

-Necesitamos que nos ayudes a llevarla al hospital del distrito- dijo Peeta

-Bueno y ¿Qué hacemos aquí, eh?- dijo sarcástico, Haymitch nos ayudó a llevar a "Prim" al hospital, en donde nos atendieron, estuvimos en la zona de espera un buen rato.

-Bien, ahora por milésima ves ¿me pueden decir donde la encontraron?- fue cuando le contamos todo el ciervo negro, el edificio, cuando la tierra me trago, yo y Peeta explorando, la habitación, la cámara y cuando regresamos. Haymitch escucho todo atentamente, parecía que estaba enojado con nosotros, pero en sus ojos se veía feliz, lo cual me alivio, casi en el momento que terminamos de hablar la enfermara salió, los tres nos paramos al instante.

-¿Esta bien?- pregunte

-Sí, está bien, pero necesita un doctor y aquí aún no hay doctores así que tendremos que llevarla al Capitolio con el Dr. Aurelius- respire entrecortada, me prometí a mí misma a no volver al Capitolio nunca, jamás en toda mi vida, pero tenía que tomar una decisión si quería salvar a "Prim" tenía que hacerlo.

-Está bien, iremos.- Aunque no lo creas pero acepte, perdí a Prim una vez no quería que volviera a suceder, tenía que regresar al campo de batalla, en donde comenzó y termino la guerra, tengo que… regresar al Capitolio.


Lo se fue muy corto, pero ando un tanto estresada, malditos exámenes.

Agradecimientos: Gracias a todo los que siguen la historia, enserio eso me motiva a continuarla. ;)

Bueno espero le haya gustado el capitulo y nos vemos después

BYE