Elissetty, ¿qué no me atrevo a actualizar pronto? Me encantan los retos así que…. ahí va otro capítulo a las pocas horas de pedirlo LOL
¿Cuál es el siguiente reto? ;)
7
Poco después de anochecer, el taxi dejaba a Jane cerca de casa de Maura. Vivía en una zona peatonal así que resultaba imposible para el vehículo llegar hasta la puerta. Jane le pagó la carrera y se encaminó hacia el número 5810.
No tuvo que esperar mucho antes de que Maura le abriera la puerta. Apartándose a un lado, la invitó a entrar "Pasa por favor"
Cuando Jane entró, Maura cerró la puerta y aprovechó para admirar la figura de su invitada sin reparos. Era atractiva, arrogante y muy segura de si misma. No se parecía en nada a nadie que hubiera conocido antes.
Durante la cena, Maura se sorprendió observando la forma tan exquisita con la que Jane se comportaba. Jane era una conversadora hábil e interesante; se desenvolvía con soltura hablando de cualquier tema y la había sorprendido cuando había reconocida la última obra de Carlos Albert que había adquirido en su último viaje a Nueva York. Había algo en aquella mujer que la intrigaba más allá de la evidente atracción física.
Cuando acabaron de cenar, Maura se levantó para servir dos copas de licor y le ofreció una Jane "¿Nos ponemos cómodas?"
Jane aceptó la copa y la siguió hasta el cómodo sillón. Observó el lenguaje corporal de Maura y se dio cuenta de que la deseaba tanto como ella "Me encanta hablar contigo" Jane le quitó la copa de las manos y la dejó sobre la mesa "pero hace tiempo que en lo único en lo que puedo pensar es en desnudarte"
Maura se sorprendió por la franqueza "Oh"
Despacio, Jane se inclinó sobre ella y la besó lentamente, aprovechando la ventaja que le daba su altura para recostándola en el sofá, cubriéndola con su cuerpo. Mientras recorría la mandíbula con sus labios, empezó a desabrocharle la blusa. Cuando llegó al último botón, tiró de la prenda suavemente para sacarla de la falda.
"Eres hermosa Maura. Me encanta como hueles, como te mueves, como sonríes"
Mientras Jane besaba su garganta, Maura le sugirió un escenario más cómodo "Vayamos al dormitorio"
Jane se apartó un poco para dejarle espacio para poder levantarse. Maura la besó y tomándola de la mano la guió hasta su dormitorio. Durante el camino Jane empezó a desvestirse, desabrochándose la camisa sin ningún cuidado. Se moría de ganas de sentir el calor de la piel de Maura sobre la suya, la sensación de sus labios recorriendo cada rincón de su cuerpo.
El dormitorio estaba repleto por mil y una pequeñas velas que iluminaban la estancia de forma cálida y suave "Veo que ya sabías como iba a acabar la cena incluso antes de empezar"
Maura se acercó a Jane, obligándola a retroceder hasta que chocó con la puerta "Siempre consigo lo que quiero"
Jane se maravilló de la forma en que su cuerpo reaccionaba cuando Maura estaba cerca. Hacia tiempo que ninguna mujer despertaba su interés como lo había hecho ella y estaba segura que nunca había sentido tanta necesidad de tocar y besar a alguien como en esos momentos "¿Y que quieres ahora?"
Antes de besarla, Maura le susurró "A ti"
R&I
Durante toda la noche hicieron el amor, explorando sus cuerpos centímetro a centímetro, memorizando cada una de las curvas, recreándose en los gemidos y jadeos que arrancaban sus caricias. Aunque era la primera vez que compartían esa intimidad parecía como si sus cuerpos se conocieran desde hacía años. Sus manos sabían donde acariciar y como hacerlo, siempre encontrando el punto justo para provocar un estremecimiento de placer, obligando a la otra a pedir más y más de aquella deliciosa combinación de besos, caricias y bocados. Jane sentía como los momentos de mayor excitación de Maura potenciaban su propio placer. Verla disfrutar era el más poderoso afrodisiaco.
Cuando llegaron al clímax, esa sensación de placer se potenció al ver la satisfacción reflejada en el rostro de la otra. Aunque normalmente conseguían alcanzar el orgasmo, y se preocupaban de que todas sus amantes disfrutaran también, era la primera vez que les ocurría algo así.
Respirando entrecortadamente a causa del esfuerzo, Jane se dejó caer en la cama, acercando el cuerpo tibio de Maura contra su cuerpo, atrapándolo en un abrazo posesivo. En ese momento, cuando se sentía más expuesta y vulnerable, necesitaba sentirla cerca. Recorrió la cuerva de la espalda de su amante con la punta de los dedos con una suavidad que pronto empezó a surtir un efecto sobre sus cuerpos cansados. Sin poder evitarlo, las dos se quedaron dormidas minutos después.
Jane se despertó cuando las primeras luces de la mañana se colaron por la ventana. Se frotó los ojos con la palma de la mano y miró el reloj sorprendiéndose de lo tarde, o lo temprano, que era. En un par de horas empezaría su turno y tenía el tiempo justo para llegar al club y darse una ducha. Se levantó de la cama con cuidado intentando no despertar a Maura y empezó a buscar su ropa, desperdigada por toda la habitación. Mientras tanto, Maura permanecía acostada con los ojos cerrados. Se había despertado cuando había notado como Jane se movía debajo de ella pero hacía tiempo que no se sentía tan satisfecha después de acostarse con alguien. Quería prolongar todo lo posible esa sensación de felicidad.
Jane supo que Maura estaba despierta cuando oyó como suspiraba y se estremecía en la cama, estirando los castigados músculos de su cuerpo "No quiero que esto sea una aventura de una noche Maura"
Maura se dio la vuelta y apoyó la cabeza en una mano mientras veía como Jane empezaba vestirse. Admiró la forma en que sus músculos se definían con cada movimiento "No tiene por que serlo"
Cuando acabó de vestirse, Jane se inclinó para darle un beso en la parte baja de la espalda. Maura sintió un cosquilleo donde la rozaron los labios "Tengo que marcharme. ¿Te veo mañana en el club?"
Maura asintió "Claro"
Antes de salir de la habitación, Jane se dio la vuelta "Gracias por lo de esta noche. Eres fantástica Maura"
Maura se alegró de haber pedido el día libre en el hospital. Estaba agotada aunque le resultaba imposible dormir. Cada vez que cerraba los ojos recordaba las caricias de Jane, la forma en que la había hecho estremecer y gritar de placer. Se tapó la cara con el antebrazo. Si su madre se enterara que estaba involucrada con una de las mozas del club le daría un ataque. No tenía ni idea como iba a manejar aquello pero sabía que no quería que acabara aquella noche. Ahora que había probado un poco de lo que Jane podía ofrecerle, estaba deseando probar más y más.
