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Aquella mañana el tema de conversación en el comedor del club de campo era unánime "Esta noche la Familia Real de Terramar inaugurará la exposición de joyas en la embajada. Todo el mundo comenta que es una auténtica maravilla"

"¿Terramar?" preguntó una de las mujeres allí presente mientras se servía un poco de macedonia de frutas en un bol y cogía un panecillo integral y una pequeña terrina de mermelada

Maura no pudo evitar explicarlo "Es un pequeño país europeo cuya economía se basa en el comercio de piedras preciosas. Tienen los rubíes, diamantes, esmeraldas y zafiros de mayor pureza conocida"

Susan se rio con picardía "Se rumorea que la princesa heredera está buscando esposa. No se cómo será la mujer pero te aseguro que por entrar en una familia así estaría dispuesta a hacer cualquier sacrificio"

Todas se rieron ante la conocida fama de conquistadora de su amiga. Amanda fue la que hizo la sugerencia "¿Entonces quedamos todas juntas para ir a la fiesta? A lo mejor se te presenta la oportunidad de conquistarla"

Todas asintieron, incapaces de resistirse a una fiesta de esa categoría. Seguro que aquella noche se reunirían las personas más prominentes del país. Siempre había algo magnético alrededor de la monarquía. Viendo que su amiga estaba muy callada, Susan le preguntó "¿Te apuntas Maura?"

Maura asintió mecánicamente, sin prestar atención a la conversación. Hacía una semana que Jane se había marchado y no había vuelto a saber nada de ella. Había intentado sonsacarle la información a alguno de los mozos pero parecía que nadie sabía nada. Cada día que pasaba era más y más consciente de que se había equivocado. Tendría que haber luchado por Jane, haberle demostrado cuanto la quería y todo lo que significaba para ella. Pero había sido una cobarde. Había tenido miedo al que dirán, a enfrentarse a las normas establecidas. Y por eso, había perdido al amor de su vida.

R&I

Las decenas de conversaciones que estaban teniendo lugar simultáneamente se fundían formando un zumbido nervioso. Para muchos de ellos era la primera vez que iban a estar cerca de algún miembro de la realeza. Maura cogió una copa de champan de la bandeja que le ofreció uno de los camareros con desgana. Si por ella fuera se habría quedado en casa. Desde que Jane se había marchado no tenía ganas de salir ni de rodearse gente. Le costaba mucho fingir que estaba bien cuando en lo único en lo que podía pensar era en aquella mujer de cabello rizado que se le había metido poco a poco debajo de la piel. Y por culpa de sus inseguridades la había perdido para siempre.

De pronto, la orquesta paró de tocar y la melodía de trompetas señaló a todos los presentes la presencia de los ilustres invitados. La gran puerta se abrió y un hombre ataviado con un uniforme militar desconocido hizo las presentaciones "Su Majestad la Reina de Terramar y su Alteza Real la Princesa de Ocen"

Los aplausos de todos los presentes inundaron el salón. Pero Maura apenas podía mover un músculo. Apenas podía respirar cuando reconoció a la mujer que había debajo de aquella corona.

Los invitados empezaron a desfilar ante la comitiva real, ofreciendo sus sinceras felicitaciones y las reverencias de cortesía. Mientras sus amigas se apresuraban a a ir a saludar a los invitados de honor, Maura hizo lo imposible por evitarlo.

Cuando inevitablemente le tocó presentar sus respetos a los anfitriones, Maura estaba a punto del síncope. Inconscientemente no pudo evita el desliz "Jane, yo.."

Antes de que pudiera acabar, Jane se giró para susurrarle algo al lacayo que tenía a su espalda. La mirada confundida del hombre indicaba claramente que la petición de la princesa lo había sorprendido pero servicial se apresuró a cumplir con lo que se le pedía "La princesa exige que se dirija a ella con propiedad pues es la heredera del país más rico del mundo y la monarquía más antigua del continente"

Todavía sorprendida por la sorpresa, Maura volvió a saltarse el protocolo que se la exigía "Se que estás enfadad.."

Jane no la dejó acabar "Cuando te dirijas a mí, hazlo con respeto pues soy Alteza Real y tú eres… como todos los demás" La Reina se dio la vuelta y la miró sorprendida cuando percibió el tono helado y la descortesía de la respuesta de su hija. Nunca había usado su posición para humillar a ninguno de sus súbitos y pocas veces había hecho uso de su título. Algo importante debía haber ocurrido durante su estancia en Boston con esa desconocida para que la tratara así.

R&I

Cuando la recepción hubo terminado, la Reina buscó a su hija pero no dio con ella ni nadie supo decirle donde podía encontrarla. Recordando lo que solía hacer cuando era una niña, salió a los jardines y sonrió al verla sentada en uno de los cenadores, jugueteando con la corona que tenía entre sus manos.

Se sentó a su lado y esperó. Viendo que Jane no hacía ningún intento por entablar contestación, le preguntó directamente "¿Puedo saber que ha ocurrido allí dentro?"

Jane negó con la cabeza "No quiero hablar de eso"

La reina le acarició la rodilla comprensiva "No es necesario que lo hagas"

Por primera vez Jane miró a su madre a la cara "¿Qué quieres decir?"

Su madre le respondió con otra pregunta "¿Estás enamorada de esa mujer?"

Jane apartó la vista y volvió a centrarse en la banda de platino incrustada de diamantes que tenía entre las manos. Era inútil continuar con toda aquella falsa. Que su madre supiera la verdad no iba a cambiar nada "Le confesé mis sentimientos, le entregué mi corazón y no fue capaz de luchar por ellos"

Su madre le tomó las manos entre las suyas, "¿Y tú? ¿Estás dispuesta a luchar por ella?¿o vas a rendirte ante la primera adversidad?"

Jane negó con la cabeza "Mañana anunciarán mi compromiso con lady Marjorie como tú querías. Me casaré con ella "

La reina suspiró, consciente de la presión a la que había sometido a su hija, quizás injustamente. "Jane… sé que no he sido justa al presionarte tanto con el tema de la boda"

Jane se encogió de hombros "Ya no importa. Tenías razón al decir que necesitaba hacer cambios en mi vida"

La mujer la miró con compasión. No como una reina sino como una madre "No es necesario que anunciemos nada, cariño"

Jane se levantó, incapaz de seguir hablando de algo que le desgarraba el corazón palabra a palabra "Ya he tomado mi decisión. Buenas noches madre"