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Estaba acabando de redactar el informe de su último caso cuando su asistente llamó a la puerta "Han traído esto para usted Dra. Isles"
Maura se levantó para coger la carta. El corazón empezó a latirle descontrolado cuando reconoció el emblema del sombre: a cada lado del escudo dorado, en cuyo centro se entrecruzaban dos espadas, había dos purasangre negros. Sobre ellos una corona. Era el emblema de la monarquía de Terramar "Eso es todo Susie. Gracias"
Sin saber que esperar, se sentó en la silla y empezó a abrir el envoltorio con dedos temblorosos. Cuando acabó de leer la carta, estaba desconcertada. Se solicitaba su presencia en la embajada aquella misma tarde. Dejó el papel sobre la mesa y empezó a pasear nerviosa por su despacho. ¿Sería posible que Jane hubiera decidido darle una segunda oportunidad? Fuera lo que fuera, necesitaba saberlo cuanto antes. Miró el reloj y se dio cuenta de que ya eran más de las dos del mediodía. Cogió el bolso y salió apresuradamente, dejando a su asistente al cargo para lo que restaba de día.
R&I
La embajada de Terramar era una pequeña isla situada en el centro de la ciudad. El palacete estaba rodeado por frondosos jardines, en el centro de los cuales había una fuente con pequeños nenúfares. Detuvo el coche frente al puesto de control y enseñó al guardia su identificación. El hombre la inspeccionó unos instantes antes de indicarle a su compañero que levantara la barrera y la invitó a pasar. Cuando Maura aparcó frente a la entrada el embajador ya estaba esperándola a la puerta del edificio.
El hombre la saludó con amabilidad "Buenos días Dra. Isles. Espero que no haya tenido ningún problema para llegar"
Maura le devolvió la sonrisa "Ninguno en absoluto. Aunque no se muy bien que hago aquí"
El hombre sonrió comprensivo "En unos momentos se lo aclararan todo, no se preocupe. Me acompaña ¿por favor?"
Maura siguió al hombre al interior de la embajada. La decoración interior la dejó con la boca abierta. Podría apreciarse el lujo desde el primer al último detalle. Siguió al embajador hasta el interior de una de las habitaciones de la primera planta que resultó ser una pequeña sala de estar. Educadamente, el hombre le indicó con la mano que tomara asiento en uno de los sillones y aprovechó que una camarera de la embajada entraba con una bandeja de café y pastas para despedirse "En unos momentos se reunirán con usted. Si me disculpa, vuelvo al trabajo. Ha sido un placer conocerla"
Cuando se quedó sola, Maura se levantó y se acercó a la ventana para contemplar los jardines. Estar sentada en aquel sillón no la ayudaba en nada a tranquilizar los nervios. Se dio la vuelta cuando oyó abrirse la puerta, quedando cara a cara con la última persona que hubiera imaginado.
Inclinando la cabeza en señal de respeto, Maura saludó a la recién llegada "Majestad"
"Siento haberla avisado con tan poca antelación pero los acontecimientos de la otra noche me dejaron preocupada. Mi hija no me dirá nada, así que pensé que a lo mejor usted podría ayudarme a comprenderlo"
Jane saludó con la cabeza a los guardias que habían apostados frente delante de la puerta del despacho de su madre.
Entró sin llamar, sabiendo que eso iba a sacar de quicio al remilgado de su secretario. Una de las cosas que más había echado de menos había sido provocar a aquel cascarrabias de Frederik. Cuando vio que su madre estaba reunida con alguien, se disculpó por la intromisión "Oh, lo siento madre. Pensé que querías verme ahora"
Estaba a punto de retirarse cuando su madre la llamó "Espera Jane. No te marches"
La visita de su madre se dio la vuelta y Jane se quedó de piedra "Maura ¿Qué haces aquí?"
Fue su madre la que le explicó lo sucedido "Yo le he pedido que viniera. Necesitaba saber que había pasado durante tu escapada"
"Tu madre estaba sorprendida por la forma en que me trataste en la inauguración de la exposición"
Jane se puso a la defensiva. No le gustaba sentirse atrapada "Lo que pase entre tu y yo es cosa nuestra. De nadie más"
"¿Entonces porque no me dejas explicarme?"
Jane la miró sorprendida por la osadía de la mujer "Porque ya dijiste suficiente la última vez que nos vimos"
La Reina se levantó, dispuesta a darles la intimidad que necesitaban para discutir lo que hubiera entre ellas. "Si me disculpáis, necesito acabar de concretar los detalles para el viaje de regreso a Terramar" dirigiéndose a su invitada añadió "Me encantaría que nos acompañaras durante la cena Maura"
Jane la miró enfadada. No podía soportar que su madre se entrometiera en su vida.
"Madre, ya te has entrometido lo suficiente"
Viendo la oportunidad de poder hablar con Jane, Maura no tardó en aceptar la oferta "Me encantará quedarme a cenar Majestad "
Satisfecha, la mujer salió del despacho, dejando a las dos mujeres solas.
Jane cruzó los brazos en actitud defensiva. "Di de una vez lo que sea y acabemos con esto Maura"
Maura decidió enseñar todas sus cartas "Te quiero Jane"
Jane se rio con sorna "¿Ahora me quieres? Es más fácil querer a una futura reina que una simple moza de cuadras ¿verdad?"
Viendo que Jane no iba a ponerle las cosas fáciles, Maura acortó la distancia que las separaba y tomando la cara de Jane entre sus manos y la besó. Sabía que no tendría otra oportunidad de demostrarle a Jane todo lo que sentía así que puso todo su corazón en ese beso. Fue un beso dulce y exigente. Maura rozó sus labios con la lengua antes de atraparlos de manera suave y relajada, disfrutando de la sensación de volver a sentir sus labios contra los suyos. Jane no pudo resistirse a rodear el cuerpo de Maura, estrechándola contra ella. Jane abrió lentamente la boca, permitiendo que Maura metiera la lengua, tocando la suya, estimulándola sin prisas. Cuando oyó a Jane gemir, se apartó. Fue un beso que las dejó a las dos con ganas de más.
Maura la miró directamente a los ojos "¿Podría besarte así si no estuviera enamorada de tí?"
