-La Apuesta-
Género: humor.
AU.
OoC = espero que no haya mucho.
Disclamier: Naruto pertenece Masashi Kishimoto, pero la historia es mía y para entretenimiento, sin ánimo de lucro. Si Naruto fuera mío… Naruto… es mejor que no sea mío xD
-Narrador y diálogos-
-"pensamientos"-
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Extra:
Una niña con el pelo azulado y ojos perlados, corretea por el jardín de su casa seguida de sus amigos e hijos de los amigos de sus padres. Están jugando al escondite. Aprovechando que sus padres estaban de reunión de antiguos alumnos, ellos jugaban y se divertían lo más que podían. Con prisa y algo de sonrojo, la niña se mete en el cuarto de invitados y se esconde en el armario. Deja una rendijita abierta para que no la vean pero que sea lo suficiente grande para divisar si alguien se acerca.
- ¿Dónde estás Hitomi-chan? Te voy a encontrar… - al oír la voz de su amiga de pelo rosa y ojos azules, se sujeta las rodillas y me esconde más hacia dentro.
Cuando la oye alejarse, respira hondo. Le pone nerviosa jugar con Kushina-chan porque es muy buena buscando, pero al parecer ella tenía el arte de su madre, sonrió orgullosa y con un pequeño sonrojo, sabía desaparecer.
Escondida estaba, cuando notó algo brillar detrás de ella. Al principio pensó que sería algo peligroso y se asustó, pero al ver más de cerca, parecía que el brillo salía de dentro de una vieja caja. Asomó la cabeza hacia afuera mirando a ver si todavía la perseguían, viéndose libre por un momento de que la atraparan, salió del armario arrastrando consigo la caja.
Antes de levantar la tapa sintió unos pasos detrás de ella y pegó un brinco asustada. Al girar la cara se encontró con su prima dos años más grande, que la miraba con curiosidad.
- Ideru-chan me a-asustaste… - dijo sin poder evitar otra de las manías que se le habían pegado de su madre.
- ¿Qué haces Hitomi? – preguntó la otra haciendo caso omiso a la queja de la peliazul.
- E-encontré una caja de los recuerdos – respondió la menor señalando la caja azul con flores blancas.
- ¿A qué esperas? ¡Ábrela! – se apresuró la Hyuga mayor con más curiosidad aún que antes.
No sabía si estaba bien abrir algo que parecía ser de sus padres, pero también tenía ganas de saber cómo eran sus recuerdos de más jóvenes. Tuvo que soplar un poco, pues una fina capa de polvo cubría el objeto. Y levantó la tapa con cuidado.
Dentro habían varias cosas: una cartera con un paipái rojo y blanco, un llavero de un oso de peluche con una pequeña calabaza a la espalda, una taza con unas mariposas violetas, entre otras cosas que fueron sacando con cuidado. Y en una esquina lo que parecía ser un pequeño álbum de fotos. La castaña lo abrió, pero al segundo lo tiró al piso de nuevo.
- Esto está vacío – y empezó a recogerlo todo en la caja de nuevo – venga antes de que los mayores se enteren… ¿Hi-chan? – y se giró a ver que hacía su prima.
Esta había recogido el álbum del suelo, y estaba enfrascada mirándolo. Y es que, aunque parecía vacío miró en todas sus páginas, que no eran muchas, y encontró la única fotografía de toda la carpeta. Estaba un poco descolorida pero se podían ver perfectamente once chicos encima de lo que parecía un escenario con los pantalones bajados.
A pesar de la vergüenza que eso le ocasionaba y que le estuvo a punto de hacer cerrar el libro, se fijo más en las caras de los componentes del vergonzoso grupo. Uno de ellos se parecía mucho a su padre, pero no podía serlo, su padre no haría ese tipo de locuras.
Antes de que la otra niña fuera a ver que miraba con tanta atención. La pequeña agarró la imagen entre sus manitas y se levantó de donde estaba para salir de la habitación.
- ¡Hitomi! ¿A dónde vas? – pero la otra ya no respondía, parecía decidida a aclarar sus dudas.
¿Y con quien mejor que con su propia madre? Salió al pasillo y lo recorrió hasta la habitación donde estaban reunidos los mayores, sin importarle ya, el ser capturada por sus amigos en el juego. Eso ya no era importante.
Despacio se asomó por las puertas correderas que estaban abiertas y miró. Todos parecían hablar alegremente. Entonces divisó a su madre al fondo de la mesa al lado de su padre que le echaba la bronca a su tío-amigo Naruto.
Con pequeños pasitos llegó al lado de la peliazul mayor y jaló de su manga varias veces hasta que logró llamar su atención. Pero con ello, también la del resto de adultos, por lo que un pequeño sonrojo apareció en sus mejillas sin querer.
- ¿Qué pasa, princesa? – dijo dulcemente su progenitora mientras le acariciaba la cabeza.
- Ma-mamá… - tragó saliva, pues todo el mundo la miraba igual que sus amigos arremolinados alrededor de la entrada, seguramente avisados por Ideru. - ¿Es-este es papá? – y levantó la foto para que todo el mundo la viera.
La cara roja de Hinata no tenía precio. ¿De dónde había salido esa foto? ¿De quién era? Y la pregunta más importante ¿Por qué la tenía su hija? A pesar del bochorno, giró la cara a cada uno de los presentes con clara molestia en los ojos. Todos tragaron saliva. Puede que pareciera tierna, pero con el tiempo la Hyuga había cambiado algo más… y si se enfadaba podía ser la más fiera de todas.
- ¡Papá! – un moreno y un pelirrojo miraron a la niña al segundo. -
- ¿Qué? – preguntaron a la vez.
- ¿Este eres tú? – dijo la niña mientras levantaba la foto. No sabía que ellos ya no la escuchaban.
Se miraron entre ellos y Hinata suspiró. Ahí va de nuevo otra pelea de las suyas. En parte sabía que era su culpa, pero esas cosas ya se habían aclarado hace tiempo.
- Me está preguntando a mí, mapache – dijo el Uchiha.
- Que te crees tú eso, otaku de los tomates – replicó el Sabaku.
- ¡Oye, no te metas por mi gusto por los tomates! – gruñó en contestación.
- ¡Ni tú con mis ojeras! – entrecerró los ojos. Si uno se fijaba bien se podían ver hasta las chispas.
Todo el mundo los miraba cansado de ver tantas veces lo mismo. Algunos, que no habían visto tal faceta se preguntaban cómo habían llegado a eso con lo bien que se llevaban en el instituto.
La niña, cansada de que no le hicieran caso, infló los mofletes y se subió sobre la mesa como pudo.
- ¡Que alguien me escuche! – gritó con un fuerte sonrojo en la cara pero con mirada cabreada.
Los dos chicos pararon para mirarla igual que el resto de personas. Ella miró directamente a las dos personas que se habían peleado minutos antes.
- Sasuke-otosan, Gaara-otosan… ¿son ustedes estos dos? – señaló de nuevo a la foto.
- Sí… - respondieron rendidos por lo mona que les parecía.
- ¡Ya está! – se bajó como pudo de la mesa y tiró la foto - ¡No necesito saber más! – y salió por la puerta cabreada mientras era seguida por todos los demás niños de vuelta a jugar.
Por un momento todos se quedaron en silencio sin saber que decir. Había sido sorprendente el poderío de la pequeña Hyuga, se notaba que el orgullo imponente lo había heredado de su padre… fuera quien fuera.
Naruto que era él más cerca que estaba donde cayó la foto, la recogió del suelo y rió al verla. La mirada de odio de Hinata cayó sobre él.
- ¿Fu-fuiste tú verdad Na-Naruto-kun? –
Este tragó saliva mirando intermitente a Hinata y a su querida esposa que tenía al lado, la cual tenía la misma aura negra alrededor.
- No… yo no… - dijo mirando a la salida más cercana sabiendo lo que le esperaba.
Pero no tuvo tiempo. Sakura ya lo había agarrado por el cuello de la camisa y lo había arrastrado a una habitación a parte con el consentimiento de Hinata, para darle su merecido.
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Mientras, alguien dentro de la sala y con mucho disimulo se apropia de la foto y la guarda en el bolsillo "Gracias por cargar la culpa, Naruto".
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Fin.
¡Bienvenidos al extra de esta pequeña historia de humor!
((Primero que todo es un extra que tenía preparado mandar para mitad de abrir durante mi ausencia, así que aquí lo tienen nos leeremos a finales de este mes o principios de Mayo))
Todos los personajes de los niños son inventados y como ven solo aparecen 3 de ellos en especifico.
Ideru: Hija de Neji y Tenten.
Kushina: Hija de Naruto y Sakura.
Hitomi: Hija de Hinata, con padre indeterminado owo... Quiero aclarar una cosa en este punto. Quería poner un poco de las dos parejas y como posible explicación para tal enredo amoroso, diría algo como:
Hinata estuvo con Sasuke por unos años pero el se tuvo que ir por un tiempo y terminaron la relación. Después conoció a Gaara y llegaron a ser novios. Cuando se descubrió que Hinata estaba embarazada, Sasuke vino de regreso y hubo una fuerte discusión por saber quién era el padre de la niña.
Al final los tres viven juntos en la misma casa cuidando de la niña. Eso sí, solo es novia de Gaara, Sasuke vive con ellos para estar con Hitomi :3
OwO Un poco pilla esta Hinata xD pero era la única forma de ponerlos juntos... La elección de quién el padre lo dejo a vuestra imaginación. Ya que ni ellos mismos saben quien es.
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Y ya vieron, el pobre Naruto cargando con todo xD Dejo al verdadero culpable indeterminado para vuestras mentes pongan el que quieran :3
Me gustaría mucho recibir vuestros reviews de comentarios, así como si ven faltas gramaticales me lo digan ^w^ Y saber que os han parecido las niñas y sus reacciones :3
Neko-besitos a todos!
