Acércate y bésame

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter pertenece a J. K. Rowling.

Este fic participa del Reto "Emociones y Sentimientos" del Foro "Provocare Ravenclaw".

Emoción/Sentimiento: Tristeza

Pareja: James Sirius Potter & Teddy Lupin


II

— ¿Qué sucede?

La voz de Teddy resuena en tu cabeza y está de repente te duele como si una manada de hipogrifos borrachos hubiera bailado toda la noche sobre ella. Tus ojos están nublados por algo que él no puede identificar, ¿tristeza quizás? Él no lo sabe con exactitud.

—No podemos seguir con esto.

Teddy pestañea, mostrando que está confuso por tus palabras. Su mano te sujeta la barbilla y te obliga a observarlo. Poco a poco se inclina hacía tu rostro e intenta besarte. Te alejas sintiendo que tu cabeza duele más que nunca. Él te hace sentir de ese modo.

Completo e incompleto al mismo tiempo.

— ¿Me dirás que pasa por tu mente?

Te pones de pie y aprietas los puños a ambos lados de tu cuerpo. Las palabras se atoran en tu garganta, quieres gritarle que se marche de una vez y al mismo tiempo quieres gritarle que se acerque a ti y que te bese como nunca lo ha hecho.

—No podemos seguir con esto, Ted.

— ¿Qué no podemos seguir con esto? —pregunta cruzándose de brazos—. ¿A qué te refieres?

—Que no podemos seguir viéndonos.

— ¿Por qué no?

Caminas hasta la puerta de tu habitación, él entiende claramente que es una invitación a retirarse del recinto pero permanece quieto sentado en tu cama.

—Tú estás con mi prima Victoire y está más que claro que no planeas dejarla para estar conmigo —dices cerrando los ojos con fuerza, odias sentirte tan débil cuando estás con él—. No quiero ser el premio consuelo de nadie, o estás con ella o estás conmigo. No puedes estar con los dos al mismo tiempo.

—Solo te pido que me des un poco de tiempo —pide, has escuchado eso tantas veces que ya has perdido la cuenta—. Tiempo es todo lo que necesito para dejarla y estar contigo.

—Tiempo es lo que te he dado —respondes—, no puedo darte más tiempo. Esta más que claro cual es tu elección.

Abres la puerta y él se pone de pie.

—Te necesito, Jamie.

Ese apodo que hace que tus piernas se pongan blandas como gelatina pero tu orgullo sigue intacto y la tristeza comienza a desbordarte. Quieres que se vaya porque su presencia te lastima.

—Vete, Ted —dices de forma tajante y él termina por entender tus palabras.

Entiende que no lo quieres ver más porque él no es tuyo. Él siempre ha sido de otra.

—Jaime... —es lo último que dice, casi te suena como una súplica pero tú te limitas a cerrar la puerta en sus narices y a escuchar sus pasos bajando por las escaleras.

Cuando estás seguro que él no va a volver a insistir, te dejas caer de espaldas contra tu cama y sueltas un largo gemido de resignación. Teddy tiene la capacidad de hacerte feliz y entristecerte al siguiente instante.

Estás triste por lo que has hecho pero sabes que es lo correcto, te lastima que él la prefiera a ella antes que a ti. Te lastima que él prefiera a tu prima antes que asumir que siente algo más importante por ti. Te lastima que pueda mostrarse públicamente con ella y que ustedes siempre tengan que verse en algún bar donde alguien no los reconozca o en tu habitación cuando tus padres no están.

Te lastima que no sea tuyo.

Quieres ahogar la tristeza, quieres hacer que desaparezca.