Capitulo dos:
"La bestia imparable"
POV Bill
Mi nombre es William Overbeck, pero todos me conocen como "Bill", estuve en Vietnam. He empezado a disparar mientras que tú apenas empezabas a caminar niño/a, he matado a tantos enemigos como puedo recordar. En esa guerra he recibido un tiro en una de mis rodillas, y desde entonces sufro molestias cuando corro o subo escaleras (¡como odio las escaleras!).
El ejército te prepara para todo, pero no para esto, nunca mis enemigos fueron como estos desgraciados muertos. Me siento como en Vietnam, solo que ahora era una ciudad y no una jungla, los enemigos eran civiles infectados y no soldados asiáticos sin misericordia.
Yo estoy preparado para morir, no tengo miedo, si debo sacrificarme por mis nuevos amigos lo haré. Ahora mismo si tuviera que acercarme al Tank que está en este momento tratando de matarnos, con una bomba e inmolarme con él, lo haría.
- ¡DISPARENLE! – ordené mientras descargaba todas mis balas contra esa mole.
- ¡¿Qué mierda crees que hago?! – me gritó Francis.
- Debemos alejarnos, si nos quedamos parados no aplastará. – me dijo Zoey mientras guardaba sus armas y empuñaba el rifle de caza que llevaba en la espalda.
- Yo estoy de acuerdo. ¡A correr! – concluyó Louis.
Los cuatro empezamos a correr, no sin darnos vuelta y disparar en cada oportunidad. Ese maldito Tank era más rápido y ágil de lo que parecía, no perdía ocasión para arrancar pedazos de pared y suelo y aventarlos contra nosotros.
Yo corría lo más rápido que mis piernas me permitían, mi rodilla comenzaba a molestarme mucho, pero yo estaba concentrado en la tarea de disparar.
El Tank estaba recibiendo balazos y sin embargo seguía moviéndose como si nada, recargué mi arma viendo con pesar que me estaba quedando con poca munición para el rifle, tarde o temprano debería recurrir a pistolas o a otra cosa.
- ¡Este hijo de puta no se muere! – maldecía Francis.
- ¡No se rindan soldados, sigan disparando! – exclamé yo.
Seguimos corriendo por las oscuras calles con esa desgraciada bestia pisándonos los talones, incluso tuvimos que pasar delante de un zombie que comenzó a seguirnos pero fue aplastado bajo los enormes puños del Tank.
- ¡Por ese callejón! – dijo Zoey señalando el mismo.
- ¡Vamos soldados! – dije yo mientras seguíamos corriendo.
Entramos al callejón, era un poco estrecho pero no era problema para el Tank, quien entro sin problemas.
- ¡Ese desgraciado es muy terco! – dijo Louis.
- Hasta ahora ningún Tank ha dejado de perseguirnos, Louis. – le recordó Zoey
- Sí, pero esto es demasiado. – contestó él.
Seguimos corriendo a través del callejón, mientras que el Tank nos seguía persiguiendo destruyendo todo a su paso, arrancando y arrojándonos trozos de pared.
Pero por desgracia mi corazón se congeló al ver algo que nos impedía seguir, era un callejón… sin salida.
- ¡Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda! – decía Louis una y otra vez.
- Tranquilo Louis. – dije yo.
- ¡Pero me cago en todo! ¿Qué hacemos ahora? – dijo Louis.
- Louis… creo que hicimos lo que pudimos. – decía Zoey con un tono de tristeza e impotencia, pude ver como de sus ojos brotaron algunas lágrimas.
No toleré ver esa escena, si voy a morir, será peleando. Miré al Tank que se acercaba, tomé mi arma, le coloqué la última munición que quedaba listo para lo que venía.
- Soldados, debo decir que fue un placer haber combatido al lado de ustedes. – dije.
- Bueno, yo estoy listo para morir, fue todo muy divertido. Creo que será interesante morir bajo los puños de un Tank, sería una muerte rápida, prefiero eso a ser devorado o destripado. – dijo Francis
- Bien dicho Francis. – Contesté yo, luego mirando al Tank continué - ¡¿Qué quieres maldito?! ¿Sabes con quien te metes, eh?!
El Tank rugía, se había quedado quieto mirándonos.
- ¡¿Sabes quién demonios soy?! ¡Cabo William Overbeck! ¡Nunca tuve miedo, y no voy a tenerlo ahora! ¡¿Oíste desgraciado?! ¡Moriré de pie como un hombre! – concluí al mismo tiempo que jalé del gatillo con todas mis fuerzas.
- ¡Sí, a rockear por última vez! – gritó Francis disparando con su escopeta, riendo ante la muerte inminente.
- ¡Esto es por mi familia! – exclamó Zoey apuntando y disparando con su rifle de caza, los disparos sonaban aterradores.
- ¡Adios mundo crueeeeel! – concluyó Louis disparando con su Uzi.
Disparamos como poseídos, víctimas de un frenesí, el Tank nuevamente comenzó a correr hasta nosotros, cubierto de sangre y balas mientras nosotros seguíamos descargando nuestras armas.
Al estar a unos metros cerca de nosotros la mole alzó uno de sus puños listo para golpear, yo decidí dar un paso adelante para recibir el golpe primero, sin oir los ruegos de Zoey y las quejas de Louis y Francis.
- "Por mi país, por mi pelotón, por mi esposa, por mis amigos, por todo lo que perdí" – dije para mis adentros esperando el final.
Fin del segundo capitulo
