Hola, ya les traigo el cuarto capítulo de Left 4 Dead, me agarró un ataque de inspiración y enseguida pude escribir un nuevo capítulo de un día para el otro.

Gracias a LittleRock17 por su review, eso me alentó a continuar el fic.

Capítulo 4:

¿Salvados?

POV Louis.

Francis pudo levantarse mientras la Witch venía en dirección hacia él, apenas el idiota se puso de pie corrió hacía nosotros que estábamos junto a la puerta sin dejar de apuntar al monstruo que se acercaba.

- ¡Cerremos la puerta! – gritó Zoey asustada.

Sin perder tiempo cerramos la puerta de madera de la habitación, pero sabíamos que eso no contendría a esa criatura, quien empezó a romperla con sus garras, disparamos con cuidado, asegurándonos de que cada bala diera en el cuerpo de la Witch para no malgastar munición, de lo que estábamos bastante escasos.

Finalmente la zombi metió la cabeza por el agujero que hizo en la puerta, Francis sin vacilar le colocó su escopeta en la frente.

- Hora de dormir, preciosa. – dijo jalando el gatillo.

Tras el disparo no había quedado casi nada de la cabeza de la Witch, el cuerpo decapitado cayó al suelo. Nos tranquilizamos al ver que todo había terminado por ahora.

- Bueno, ahora el lugar si está vacío. – bromeó el motociclista después de su hazaña.

- Sí, pero no podemos quedarnos, debemos encontrar una armería cerca para conseguir munición y armas, ya no me quedan casi balas en mi rifle. – le contestaba Bill.

- Conozco una a unas calles de aquí, mi padre, policía, iba a comprar munición allí. – agregó Zoey.

- Genial, porque mi metralleta ya no tiene balas. – dije revisando mi último cargador… vacío.

Salimos del hotel a toda marcha, atravesando las calles oscuras pero poco a poco el amanecer se hacía presente, pronto sería de día. Como extraño esos tiempos en los que era solo un simple empleado en una pequeña empresa, hablando con mis compañeros de trabajo sobre futbol, películas y esas cosas. Por desgracia el virus acabó con todo, mató a mis colegas y los convirtió en esos podridos, ahora estaba solo a excepción de mis tres compañeros forzosos.

Caminamos hasta encontrar la armería que indicó Zoey, rompimos una de las ventanas, temiendo que hubiera una alarma que alertara a los infectados de nuestra presencia. Por suerte no se activó ninguna alarma y pudimos entrar tranquilamente. Había armas y balas hasta donde alcanzara la vista.

- ¡Esta es mía! – exclamó Francis tomando una escopeta de combate, de esas que pueden disparar varias veces seguidas sin recargar entre disparos.

Yo tomé un fusil AK-47 ruso que estaba sobre un estante, no tardé en hallar cargadores y balas.

- ¿Seguro que sabes manejar eso Louis? – me preguntó Bill.

- Sí, es como en el Counter Strike. – dije colocando un cargador sin problemas.

Bill y Zoey decidieron seguir con sus rifles, luego de prepararnos bien salimos de la armería solo para toparnos con una feroz horda de zombis que se nos acercaba corriendo… una perfecta ocasión para probar las nuevas armas.

- ¡Wow, esta escopeta es excelente! – dijo Francis pulverizando a tiros a varios podridos.

A mí me costó un poco al principio pero luego aprendí a manejar bien mi AK-47 y pude destrozar zombis que venían hacía mí.

El problema de siempre es que el número de zombis es demasiado alto y nos sobrepasa, en poco tiempo nos vimos rodeados de infectados así que tomé una decisión drástica. Saqué de un pequeño bolso en donde llevo las municiones una bomba casera, que yo mismo hice.

- ¡Granada! – grité arrojando el artefacto explosivo lo más lejos que pude.

La bomba hace un pequeño sonido para atraer a los zombis, quienes fueron como perros hacía un hueso, aprovechamos para escondernos del estallido que hizo volar pedazos de zombis por todos lados.

- Muy bien cadete. – me felicitó Bill con una sonrisa. – Ahora sigamos, debemos salir de la ciudad lo antes posible.

El límite de la ciudad quedaba muy lejos y no esperaba un largo recorrido, pero bueno, que otra cosa podíamos hacer. Empezamos la marcha nuevamente mientras el sol apenas asomaba e iluminaba un poco las calles, un poco.

- Ojalá hubiera una forma de irnos más rápido de aquí. – se lamentaba Zoey.

- Oye Louis. – me hablaba Francis. – dijiste que viste un helicóptero. ¿Viste en qué dirección iba?

- En la misma en la que estamos yendo nosotros ahora. – respondí amargado recordando una posible salvación que se fue… o por lo menos eso pensaba.

Un fuerte ruido llamó nuestra atención, miramos para todos lados en busca de ese sonido, parecía un motor en marcha. No podía describir mi felicidad al reconocer el vehículo que había visto unas horas antes.

- ¡Es el helicóptero! – grité feliz. - ¡Por fin podremos irnos!

- Espera Louis, no puede vernos desde aquí, tendremos que subir a una terraza o algo. – me arruinaba el momento el veterano Bill.

- Podemos ir a aquel edificio. – dije señalando una construcción cercana. – No parece muy alto pero quizás puedan vernos.

Los tres me dieron la razón y corrimos hacía el edificio, entramos volándole la cabeza a cuanto zombi se nos cruzara delante, un Smoker casi me atrapa con su lengua, por suerte logro matarlo con un par de disparos, un Hunter se abalanza sobre Zoey y Bill se lo quita de encima a culatazos. El edificio no tenía ascensores así que subimos las escaleras, en medio del trayecto se nos aparece un Boomer pero Zoey lo hace estallar de un solo tiro del rifle de caza. Pudimos subir todas las escaleras sin problemas hasta llegar a la terraza, el helicóptero seguía dando vueltas alrededor.

- ¡Ey, aquí abajo! – grité.

- ¡No somos infectados, ayúdennos! – siguió Zoey.

Pero el helicóptero no dio muestras de oírnos, encima para empeorar la cosa, muchos zombis no habían seguido y ahora se nos abalanzaban, no tuvimos otra opción de rechazarlos a balazos.

Por suerte para nosotros, el piloto del helicóptero parece si haber oído los disparos e inmediatamente el vehículo aéreo se acercaba a nosotros, era nuestra salvación. Con la alegría de vernos a salvo usamos todas nuestras energías para exterminar a la horda de muertos vivientes. Ahora era el momento de huir, huir hacía algún lugar tranquilo, un lugar libre de la infección… si es que lo hay.

Fin del capítulo.

Muy bien, así concluye el cuarto capítulo de mi fic de Left 4 Dead. Seguramente muchos se preguntaran como Zoey sabía dónde había una armería. Es que el fic transcurre en los primeros días de la infección (no dos semanas como en el juego) y los sobrevivientes aún están en su ciudad natal y no estaban muy lejos de sus hogares y lugares de trabajo.

Bueno, sin nada más que agregar, hasta el próximo capítulo.

Ale93371.