Capítulo 6:

Comenzar de nuevo

Bill, Francis y Louis siguieron disparando al Tank pero este parecía no mostrar ningún dolor ante los balazos. Con sus enormes brazos el monstruo arrancó un trozo de suelo y lo aventó contra los supervivientes, a dura penas consiguieron esquivar el escombro y no dejaron de disparar en ningún segundo.

- Mierda, este sí que es duro. – se quejaba Francis.

- Sí, definitivamente nos va a costar trabajo derribarlo, encima sin Zoey. – se lamentaba Bill.

"Zoey…" pensaba el veterano una y otra vez mientras dejó de disparar para mirar un segundo al helicóptero donde estaba su amiga que aún estaba cerca, se alejaba lentamente. El Tank seguía resistiendo los disparos y arrancó otro pedazo del piso y la arrojó con violencia… esta vez no contra los sobrevivientes.

El helicóptero militar intento hacer un movimiento pero no pudo eludir el gigantesco escombro que impactó de lleno en su cola, arrancándosela de cuajo.

- ¡NO! – gritó Francis.

- ¡ZOEY! – siguió Bill.

- ¡NO, NO PUEDE SER! – concluía Louis.

Los tres hombres quedaron petrificados mirando como el helicóptero caía a tierra, impactó fuertemente contra el suelo en una explosión que lo destruyó por completo. Los tres sobrevivientes no podían creerlo, su amiga acababa de irse… para siempre.

- Zoey… - dijo Bill antes de dirigirse al Tank, completamente furioso. - ¡MALDITA COSA, JURO QUE TE MATARÉ AUNQUE ME CUESTE LA VIDA!

Furiosos por la pérdida de Zoey, los tres hombres comenzaron a disparar nuevamente mientras esquivaban los golpes del Tank, víctimas de un frenesí violento. Ya no pensaban en nada, solo les interesaba acabar con ese monstruo asesino. En un momento el Tank consigue golpear a Francis y casi lo envía fuera de la terraza, el motociclista estuvo a unos centímetros de caer al vacío.

- ¿Estas bien Francis? – preguntaba Louis ayudando a levantarse a su compañero.

- ¿Quién eres? – dijo confundido el hombre de los tatuajes, pero luego sonrió. – Era broma, estoy bien.

El Tank seguía atacando a los sobrevivientes, estos seguían contratacándolo a disparos, estaban usando casi toda su munición, sabían que algún momento tendrían que recurrir a las pistolas. Bill se acercó al monstruo para dispararle mejor, el gigante retrocedió un poco pero pronto se preparó para dar un nuevo golpe. Por suerte ya para los tres el Tank comenzó a caer lentamente, hasta finalmente quedar tendido en el suelo, muerto.

- Toma esto. – dijo Francis disparando con su escopeta a la cara del Tank. – Por Zoey.

Tras haber matado a la mole, el veterano, el motociclista y el oficinista bajaron de la terraza, fueron directamente a la calle. Se acercaron a los restos del helicóptero derribado, veían restos carbonizados de los soldados que estaban en su interior y del piloto.

- Zoey… - decía Bill triste por la muerte, la muerte joven.

- De haber sabido que pasaría esto no la hubiéramos hecho subir. – se lamentaba Louis.

- No te culpes Louis, no podíamos saberlo, que descanse en paz. – lo consolaba Francis, igual de triste.

Repentinamente algo pegajoso se enrollaba en el cuerpo de Louis, no le costó trabajo reconocer la lengua de un Smoker.

- ¡Mierda! – gritó Louis mientras era arrastrado por la lengua larga.

Bill y Francis miraron y era desde la terraza donde habían estado minutos antes combatiendo al Tank, allí se hallaba el Smoker, sin perder ni un segundo se prepararon a disparar.

Sonó un disparo, uno solo, pero lo suficientemente potente para matar al Smoker, quien soltó al oficinista sin problemas, cuando este se levantó agradeció a sus amigos:

- Gracias Bill.

- Yo no fui. – respondió el veterano.

- ¿En serio? Bueno, gracias Francis.

- Yo no lo hice, mi escopeta no tiene tanto alcance. – contestó el motociclista.

- ¿Cómo? ¿Pero entonces quien carajo…? – preguntaba confundido Louis hasta que una voz femenina lo distrajo.

- ¡Ey, chicos!

Los tres hombres miraron en dirección y su sorpresa fue enorme al encontrar, unas calles adelante, llevando su rifle de caza, nada más y nada menos que Zoey.

- ¡Zoey! – dijeron los tres sorprendidos, Bill sentía que le iba a dar una infarto.

La joven se acercó corriendo a sus amigos, abrazó al veterano mientras saludaba a Louis y Francis.

- Zoey… creí que… estabas muerta. - hablaba Bill.

- ¿Pero cómo sobreviviste? – preguntaba incrédulo Francis. – El helicóptero quedó completamente destruido e incendiado.

- Bueno, yo no quería que ustedes se quedaran solos contra el Tank así que me quité el cinturón de seguridad. Cuando vi que el Tank había arrojado un escombro y rompió la cola del helicóptero aproveché que volaba bajo y salté sobre un auto que estaba estacionado en la calle, eso fue todo.

- Muy bien, me alegra que hayas sobrevivido. – expresaba Louis.

- Gracias Louis, lo mismo digo yo de ustedes.

- Zoey… dime que por lo menos el helicóptero envió las coordenadas y dijo dónde estábamos nosotros.

- No, Francis, el piloto estaba por decir las coordenadas cuando el escombro impactó contra la cola.

- O sea que volvimos a estar como antes, sin medios para salir. – se quejaba el hombre de los tatuajes.

- No te preocupes Francis, ya hallaremos la forma de salir de aquí. – contradecía Bill.

- Sí, estoy seguro que encontraremos la forma. – decía con optimismo Louis.

Los cuatro sobrevivientes emprendieron una larga caminata, la noche comenzaba a aclarar. Bill, Zoey, Francis y Louis caminaron evitando todo zombi en el camino. En un momento la joven se acercó al veterano.

- Bill ¿realmente encontraremos la forma de salir de aquí?

- No lo sé Zoey, pero si no buscamos nunca lo encontraremos.

Los cuatro siguieron caminando hasta que la noche se hizo día, era el momento más peligroso ya que era más fácil para los zombis verlos, pero ellos no tenían miedo, ya estaban acostumbrados a hacerles frente. Los límites de la ciudad quedaban a varias calles aun, eso desalentó en parte al grupo.

- Aún estamos lejos de los límites de la ciudad.

- Aunque salgamos de la ciudad Bill, lo más seguro es que la próxima igual estará poblada de podridos. – replicaba Francis.

- Pero puede haber una zona segura. – contradecía Louis.

- Tú siempre tan optimista Louis. – reía Zoey.

- Escúchenme. – hablaba Bill. – Aún falta para salir de la ciudad, espero que si no lo logramos muramos combatiendo a esos desgraciados zombis, de mí no harán otro zombi.

- De mí tampoco. – aceptaba Francis.

- Ni de mí. – decía Zoey.

- De mí menos. – concluía Louis.

- Bien, mantengámonos como una unidad, separados no podemos hacer nada pero juntos podemos hacerlo todo. No sé qué clase de peligros nos esperaran al salir de aquí, por eso debemos permanecer siempre juntos.

Apenas terminó de hablar el veterano, unos sonidos terribles se oían a lo lejos, no hizo falta verlos para saber que se trataba de una nueva horda de muertos vivientes que se venían encima de nuestros héroes.

Bill sonrió al igual que Francis, Zoey preparó su rifle y Louis echó mano a su AK-47.

- Bien, muchachos. ¿Listos? – preguntaba Bill.

- ¡Listos! – respondieron los demás al unísono.

- Hemos estado en peores, saldremos de esta situación, saldremos de esta pesadilla. – concluyó Bill apuntando al primer zombi y jalando el gatillo.

FIN

Y así concluye mi primer fic de L4D, espero que les haya gustado, dejen reviews con sus opiniones, serán tomadas en cuenta.

Nada más que decir, hasta la próxima.

Ale93371.