Capitulo 2
" A veces tenemos un ángel con nosotros, pero nos rehusamos a creerlo"
Disclaimer: Sakura Card Captors no me pertenece y tampoco ninguno de sus personajes.
-….- dialogos -+_+_+_+_+_+_+
cambio de escena o lugar
letra cursiva - evento pasado
-Y en ese momento el viejo de Harold bajó las cartas. Dos ases! El descarado es un mentiroso muy habilidoso!- Khenan reía con las mejillas sonrosadas. Eriol sonreía sin mucho animo. La cena se había convertido en un tormento para el inglés y no encontraba la forma de librarse de él.
-Mi padre siempre ha tenido una habilidad especial para convertir todo evento en algo favorable para él.
-Ni que lo digas. – suspiró recuperando la postura- La cena estuvo deliciosa Eriol. Muchas gracias por haberte tomado la molestia.
-No es molestia- la esperanza nació en Eriol
- Como agradecimiento, te tengo dos pequeños obsequios. Tu y tu padre han sido mis mejores clientes. Friedmann se levantó de la silla y de su pantalón extrajo una pequeña bolsa que contenía un polvo blanco.- Se que tu padre no es un fanático de esto, pero tu si. Eriol no dijo nada y sonrió. Al parecer no iba a ser una noche ó su bebida a un lado y tomo el cuchillo que estaba en su plato vacío. El hotelero deposito un poco de la droga en la mesa y dejó que Eriol hiciera un poco de labor antes de poder aspirar un poco del obsequio. -¿Qué tal?-
Hiragizawa parpadeo un par de veces al levantar su rostro- Deliciosa. Tenía algo de tiempo sin probarla.
-Es de la mejor calidad que hay por aquí!- Khenan absorbió por la nariz lo que Eriol había dejado.- Guardaré un poco. La noche es joven y aun falta mi segundo obsequio. El ingles ya no contestó. Sentía una maravillosa sensación recorrer por todo su cuerpo y la voz de su invitado comenzaba a sonar lejana. Sus sentidos se agudizaron y poco a poco comenzó a percatarse de un curioso aroma a cítricos provenientes de la cocina.-El efecto es casi inmediato, ¿Qué no?
-Espera un momento Khenan, voy a la cocina, huelo algo delicioso.- Eriol se levantó de su asiento ignorando su comentario
-Se a lo que te refieres, ve a buscarla y si puedes tráela contigo. Desde hace rato se me hace agua la boca. Hiragizawa entró en la cocina sobresaltando a su asistente. Sakura estaba terminando de limpiar los platos y de la impresión dejó caer uno de ellos.
-Lo siento mucho señor- la castaña se agachó y comenzó a juntar los restos. Eriol sin decir nada la tomo de los hombros y la obligo a levantarse
-¿Qué sucede?- dijo ella aun asustada.
-Hueles delicioso- dijo él acercándose peligrosamente a ella. Su nariz se hundió en sus cabellos provocándole a la chica un escalofrío por la cercanía.
-Si es esto de nuevo una propuesta…
-Calla- la tomo aun mas fuerte. Sus sentidos estaban totalmente alterados y su aroma cítrico comenzaba a excitarlo.
-Me esta asustando señor- tomó las muñecas de su jefe en un intento de aflojar su agarre. -Tu me estas excitando y no escuchas quejas de mi parte- Eriol se apoyó en el delicado cuerpo de la castaña. Ella sintió como su miembro hacia presión contra su vientre.
- Debes de tener un precio muchacha. ¿Por qué te haces la difícil?- Su lengua comenzó un recorrido de su hombro hacia su lóbulo provocando un escalofrío en ella. Ella trató de zafarse de su agarre sin éxito. El inglés con una mano sostuvo las muñecas de la castaña teniendo la oportunidad de agarrar uno de sus senos violentamente.- Esto no puede desagradarte.
Sakura no contesto y se alejó de su rostro.- Por favor déjeme ir, no me lastime.- cerró los ojos tratando de mantener el control.
-No te estoy lastimando, solo quiero saber el precio de tus servicios pequeña zorra…..- La mano de Sakura fue a parar a la mejilla del inglés logrando que así él la soltara. Eriol no entendía muy bien lo que había sucedido. Se incorporó y encontró los ojos de la chica llenos de lagrimas y se percató de que su asistente se había alejado lo suficiente de él.
-Necesitas ayuda?- Khenan entró en la habitación. Tenía la misma cara de perdición que Eriol.
-No- dijo Eriol. Sakura comenzó a temblar de miedo. Conocía a su jefe, pero creía que el huésped era diferente. Parecía ser únicamente un culo alegre pero nunca un violador. Pensaba que tal vez Eriol podía mantenerla alejada de Friedmann, pero al parecer había resultado ser un bastardo como el jamaiquino. Era una contra dos y llevaba todas las de perder. Desesperada busco con la mirada por la cocina algo con que defenderse. Cerca de ella encontró el cuchillo que utilizaba para cortar el pan.
-Que crees que intentas hacer con eso?- Friedmann se acercó peligrosamente pero el timbre de la casa lo detuvo. El jamaiquino miró a su empleada- Te haz salvado, solo por esta ocasión muñeca- dijo seriamente.
Sakura se aferraba al utensilio sin intensiones de dejarlo. Khenan dio media vuelta y se dirigió a Eriol- vamos, que la noche apenas empieza.-y salió Eriol miró de nuevo a su asistente quien lo miraba con temor. Sintió que el estomago se revolvía y realmente su mirada lo hacia sentir algo que desconocía.
– No te voy a hacer nada. Fue solo el momento. Limpia todo esto y después te iras a dormir a la habitación de empleados. Veas lo que veas, oigas lo que oigas, no comentarás nada de eso. Si mantienes tu boca cerrada, te pagaré bien.
-Ya te dije que no quiero tu asqueroso dinero!- contesto ella soltando el llanto contenido. Dejo caer el cuchillo.- No me vuelvas a tocar! Seré tu empleada, pero mi cuerpo no te pertenece- se acercó dispuesta a soltarle de nuevo un golpe pero Eriol detuvo su mano y la atrajo hacia él para después besarla bruscamente. Sakura no entendía lo que sucedía. Pero los labios del inglés se movían inquietamente por su boca, y lejos de ser un beso placentero. Pero tan rápido como inició, terminó. Hiragizawa la soltó dejándola caer y salió de la cocina sin decir algo mas.
Sakura respiraba agitadamente tratando de poner sus ideas en orden. Claramente el huésped estaba drogado, con algo de la "receta secreta" de su jefe. No quería quedarse averiguar hasta donde podían llegar los efectos de la sustancia. Tenía dos opciones al parecer: la primera, era obedecer a Eriol y encerrarse en su habitación y rogar por que nadie fuera a buscarla. La segunda era salir por la puerta trasera y caminar por la playa hasta llegar al pueblo más cercano, que sino estaba equivocada, eran mas de 30 kilómetros. Era más de media noche y la isla no era segura en las altas horas de la noche.
Trató de tranquilizarse y respiró hondo. No podía seguir en ese trabajo, mañana a primera hora iba a renunciar. Se levantó con las rodillas aún temblando. Tomo un poco de agua fría. Trató de hacer un poco de tiempo mientras escuchaba el alboroto que armaban los hombres en la sala. Voces de mujeres se unían a sus risas. Sakura estaba segura que habían llamado unas prostitutas.
La castaña concluyo que era mejor darse prisa antes de que se encontrara en una situación apta para un película de adultos. Abrió lentamente la puerta. La música estaba a todo volumen y apestaba a cigarro. Silenciosamente trató de caminar por el pasillo hasta su habitación. La voz de el jamaiquino la detuvo.
-Con que por fin haz salido de tu escondite niña. Ven acá.
Sakura tragó saliva. Se dio cuenta demasiado tarde que tendría que haberse llevado el cuchillo con ella. -Se les ofrece algo? La escena le provocó repulsión. Los hombres estaban en la sala y el Sr. Friedman tenia a una chica sentada en su regazo. Hiragizawa absorbía una considerable cantidad de cocaína de la mesa de centro. Y había una chica a su lado esperando su turno. Habían descorchado varias botellas y Khenan la miraba con un puro en la boca.
-¿Cuánto tiempo llevas trabajando para mi señorita Kinomoto?
-6 meses- dijo ella desde el marco de la puerta.
-6 meses…. –empezó a acariciar la pierna de la mujer – nunca has dado ningún problema sino ya hubieras terminado en mi oficina.
Sakura respiro pausadamente.- He tratado de ser una buena empleada.
-Eriol ella trabaja para ti en este momento, tu puedes darme una opinión. Eriol levantó la visa distraídamente y luego miró a la castaña
- Es muy eficiente Khenan. -Tendremos que hablar muy seriamente señorita Kinomoto. Pase un dia a la oficina para aclarar algunos asuntos de sus labores.
Sakura no contestó. Tal vez era el momento justo para renunciar.
-Será mejor que nos vayamos Eriol, tengo una reunión con otro clientes y no puedo faltar. Chicas ustedes también vienen con nosotros.- el hotelero se levantó y se encaminó a la salida. Eriol por otro lado no pudo levantarse. La chica a su lado se fue detrás de Khenan ignorando al inglés. -Eriol levantate- dijo Friedman desde la salida.
El inglés hizo un segundo intento pero sus fuerzas no lo permitieron. Sakura fue a su ayuda, estaba ya tendido en el suelo. Intento sentarlo y observó que sus pupilas estaban sumamente dilatadas.
-Eriol!- dijo tratando de reaccionarlo. Tomo su rostro y se dio cuenta que estaba sonrosado y caliente.
- Tiene temperatura!
-Lastima, el pobre no tiene resistencia.- dijo el hotelero. Tomo a ambas chicas por la cintura y las llevo fuera de la casa donde una limusina los estaba esperando.
Sakura se quedó a solas con el ingles y lo recostó gentilmente en el suelo. El chico comenzó a temblar levemente lo que la asustó. Tomo su pulso y se dio cuenta que estaba acelerado. -Eriol reacciona, reacciona!- dijo ella agitándolo. Tenia una sobredosis, ya lo había visto anteriormente. Sin perder tiempo tomo el teléfono y llamo a un ambulancia antes de que fuera demasiado tarde.
Notas de la autora: Perdon por la tardanza! tuba mucho mucho trabajo, pero estoy de vuelta. Espero que les guste! Muchas gracias a todos los que han dejado reveiws, me animan mucho!
