Lisa y Mary caminaban por el pasillo de Bachillerato, era su último año en secundaria pero en algunas ocasiones les gustaba venir a este pasillo donde estarían dentro de un par de meses. 16 años tenían, pero ellas creían que aquí aparentaban mucho más y que se les tomaba realmente en serio.
- ¿Has visto al nuevo? – preguntó Mary, la mejor amiga de Lisa Cuddy.
- ¿Qué nuevo?
- Sí, el chico de último año. En nuestro pasillo no hacen más que hablar de él, es un chico alto, fuerte, con unos penetrantes ojos azules y un cu..
- No quiero saber dónde va a ir a parar esta conversación.- Lisa cortó a su amiga.
- Su nombre es Gregory House.
Se detuvo un momento.
- ¿Lo conoces?- preguntó curiosa.
- Simplemente me suena su nombre.- frunció el ceño.
Siguieron caminando por el pasillo.
- Estamos casi a final de curso, ¿cómo viene a estas alturas?
- Se rumorea que lo expulsaron, no se sabe porqué, y como el padre no quería que perdiera este año para que pueda entrar en la universidad sin problemas, hizo todo lo posible por matricularlo aquí.
- Vamos, que es el típico chico duro y popular que te mola a ti.
- Exacto.- sonrió a su amiga.- Y voy a hacer todo lo posible por ya sabes.- le guiñó un ojo.
Lisa hizo una meca y negó con la cabeza
- ¡Eh, chica que tiene el mejor culo formado de Jersey!
Gregory House vestido con cazadora de cuero negra, vaqueros, deportivas y unas lentes oscuras alcanzó a ambas amigas en el pasillo.
Lisa no se giró, estaba convencida de que ese comentario desafortunado iba dirigido a su amiga, no era la primera vez. Era una chica muy guapa que llamaba la atención, a diferencia de ella, discreta, vestida de manera muy formal y con unas gafas que para nada sacaban partido a sus preciosos ojos verdes.
- ¿Tienes pareja para el baile de final de curso?
Lisa se quedó embobada mirándolo, incluso llegó a sonrojarse, le parecía un chico de lo más atractivo. Tal y como se lo había descrito su amiga minutos atrás.
- ¿No vas a responderme? – se quitó las gafas y la miró a los ojos.
Miró a su amiga esperando una respuesta, pero lo que vio fue una cara de asombro en ella, podría decirse que incluso estaba molesta.
House chascó los dedos frente a su cara.
- Te lo estoy diciendo a ti.
Ahora sí que sintió que se moría, se lo estaba diciendo a ella, ¿cómo era posible?
- Perdona, pensé que ese comentario tan grosero no iba dirigido a mi.- rodó los ojos.
- Mujer, pero si era un piropo. Es cierto, hacía tiempo que no veía un culo como el tuyo.- mostró una sonrisa torcida.
En ese momento Lisa creyó perderse en la conversación, dios, tenía una sonrisa perfecta, pensó. Justo cuando iba a decir algo observó a su amiga abalanzarse sobre él.
- Yo soy Mary, su mejor amiga.- besó ambos lados de su mejilla.- Discúlpala, es un poco tímida.- susurró en su oído.
- ¿Y tú cómo te llamas?- ignoró a Mary y volvió a dirigirse a ella.
- Tal vez te lo diga otro día, cuando no te dirijas a mi así.- sonrió y caminó por el pasillo hasta alcanzar a Bryan, que ahora salía de clase de Biología, luego él la besó.
- Se llama Lisa, Lisa Cuddy.- volvió a susurrarle Mary al oído.
Entonces él la miró sorprendido y sonrió mientras la pareja caminaba por el pasillo, él la recordaba perfectamente, a pesar del tiempo que había pasado. Nunca olvidaría aquellos días en la playa junto a ella, su primera amiga y la persona que le hizo evadirse del infierno que le tocaba vivir día tras día. Aquella a la que tanto había echado de menos desde entonces. Ella volvió a girarse para mostrarle una última sonrisa antes de doblar la esquina y a él le pareció que era la sonrisa más a cámara lenta vista jamás, como las que salían en las películas.
Mary seguía hablándole desde hacía rato, pero él ni siquiera había empezado a escucharle, y con las mismas avanzó por el pasillo y la dejó hablando sola. Necesitaba saber más de Lisa Cuddy.
