Cap 5

En cuanto el timbre sonó Kise fue el primero en levantarse de su puesto y salió corriendo había la salida, no le importaba su algún profeso lo regañaba por correr por los pasillos o el hecho de que aquel día tenia practicas, ya el lunes recibiría los gritos y golpes de su senpai, en aquel momento su una prioridad y objetivo era llegar al lugar acordado para su cita con Aomine.

En cuanto llego al lugar reviso su celular para verificar la hora. Lanzo un suspiro al darse cuenta que aun quedaba media hora hasta que Aomine llegara, de solo pensar en el peliazul su estomago se revolvía, sabía que debía esforzarse aquel día para obtener una respuesta positiva de parte de Daiki a su propuesta.

Estaba nervioso, debía de admitirlo, esto no se debía exactamente a la cita en sí, más bien era debido al hecho de que no sabía como debía enfrentar a Kise después de que este se le había declarado, por ahora trataría de actuar lo mas normalmente posible.

Se bajo del autobús y noto que el rio había aumentado desde que salió de la escuela, acomodo su bufanda y metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta y se dispuso a buscar al rubio. No fue muy difícil saber donde se hallaba al ver a una multitud de chicas corriendo mientras gritaban "¡Kise-kun está aquí!" "¡quiero su autógrafo!" "¡te amo Kise-kun!" camino en la dirección donde corrían las chicas y como era de esperarse allí se encontraba Kise siendo casi aplastado por el grupo de chicas que se habían reunido en el lugar.

-Kise-llamo captando la atención de todos los que se encontraban ahí-

-¡Aomine-cchi!-se puso de pie de un salto y corrió hacia Daiki ignorando por completo a la chica que se le había acercado por un autógrafo-¡por fin llegas!- comenzaron a caminar-¿Qué te parece si vamos al zoológico?-

-¿zoológico?-pregunto sorprendido-

-¿no te parece buena idea?-se desanimo-

-no es eso, es solo que en tu mensaje decía que solo iríamos a comer-

-solo hice algunos cambios en la cita de hoy-exclamo con alegría-

-"cita"-repitió las palabras de Kise en su cabeza-Kise sobre tu propuesta…-

-dame una respuesta cuando esta cita termine-su murada se encontró con la del otro y Aomine no pudo hacer más que asentir-

Entraron al zoológico y Kise prácticamente corría por el lugar captando la atención de todos. El moreno frunció el seño al notar como el más bajo era reconocido por sus fans, por lo cual se acerco rápidamente al Ryouta.

-si sigues llamando la atención nuevamente serás rodeado por esas chicas-le susurro-

-lo siento, pero no tienes que estar celoso-rio-es que no venia aquí desde que era pequeño y me entusiasme-se aferro del brazo de más alto-

-¿Qué haces?-se sobresalto ante el contacto del otro-

-¿no puedo?-hizo un puchero-

-haz lo que quieras-

Aomine sabía que el Kise hacia todo aquello para que aceptara su proporción, era bastante obvio, el rubio siempre había sido predecible aunque de verdad había sido una sorpresa cuando este se le confesó. Daiki por su parte ya tenía una respuesta desde la noche anterior y se había convencido a sí mismo de ni cambiar de opinión.

-¡mira Aomine-cchi!-señalo hacia la jaula de los monos-vamos a verlos-galo del bazo al otro hasta la jaula-quiero alimentarlos ¿puedo?-miro al peliazul-

-Kise…-

-¡iré a comprar una bolsa de maní!-soltó a Aomine y se puso correr, Aomine lo vio alejarse y cuando lo perdió de vista dirigió su mirada hacia el letrero que decía en letras grandes "NO ALIMENTAR". Al cabo de unos minutos Kise volvió con dos bolsas de maní-¿quieres alimentarlos? Traje una bolsa para ti-le extendió una de las bolsas al ojiazul-

-no, ahí dice que no se deben alimentar-

-nadie está vigilando, será un secreto-

-ahhh-suspiro resignado, no sacaría nada con discutir-aliméntalos tu-

-bien, te pierdes la diversión-

Kise puso un poco de maní en su mano y la deslizo dentro de la reja y poco a poco los animales se le acercaron y comenzaron a comer.

-¡mira, mira Aomine-cchi! ¡Están comiendo!-

-si lo veo-

-¡auch! ¡Uno me mordió!-intento quitar la mano pero los monos sujetaron sus dedos-¡hey suéltenme!-uno de los monos saco su mano por la reja y agarro el cabello de Ryouta y comenzó a jalarlo-¡Aomine-cchi ayúdame!-

-yo te lo advertí-se cruzo de brazos-además esto ah sido lo mejor hasta ahora-rio-

-¡que cruel! ¡AHHHH!

Luego de una larga batalla Kise al fin se había liberado y ahora se encontraba sentado junto con Daiki comiendo.

-no puedo creer que no me hayas ayudado, ¡eres malvado!-

-ya deja de culparme, fue tu culpa por querer alimentarlos y no hacerle caso al letrero ¿aun quieres volver?-

-¡por supuesto! Aun nos falta mucho por recorrer, quiero ver a los leones-

-¿también trataras de alimentarlos?-

-¡no!-se cruzo de brazos e inflo sus mejillas-

-hahaha-rio-

-no le encuentro lo divertido a eso-

Luego de recorrer el zoológico Kise comenzó a arrastrar a Aomine a la salida del lugar y por más que este preguntara sobre dónde irían Ryouta selo contestaba con "es una sorpresa".

-¡ya llegamos!-anuncio deteniéndose frente a un edificio-

-¿una pista de patinaje?-

-así es, ¿no es una gran idea?-

-veras Kise yo…-

-¿sí?-

-yo…no se patinar-desvió la mirada-

-no te preocupes por eso yo te enseñare-

Aomine fue prácticamente arrastrado dentro del lugar, sujetado por Kise cuando quiso salir corriendo por lo cual no tuvo más alternativa que ponerse los patines y dirigirse a la pista. El peliazul miro a su alrededor donde la gente patinaba alegremente, al parecer nadie tenía su mismo problema.

-"debí suponerlo, nadie viene aquí para humillarse calleándose, si se burlan de mi Kise me las pagara-pensó-

-no te preocupes solo diviértete-

-para ti es fácil decirlo-

-¿tienes miedo?-

-¡por supuesto que no!- puso sus dos pies sobre el hielo y se equilibro-¿ves? No tengo miedo-

-ya lo veo, ahora trata de avanzar-

Daiki comenzó a avanzar con lentitud tumbándose de vez en cuando.

-al parecer puedo ser bueno en todos los deportes-comenzó a avanzar con más confianza-

-lo lograste Aomine-cchi-se comenzó a acercarse a Aomine con la intención de abrazarlo pero al ir tan rápido no logro frenar a tiempo y golpeo al peliazul haciéndolo caer-

-Ki…se~- se mirada se escureció-ven aquí-

-¡lo siento!-comenzó a alejarse lentamente pero cuando vio al peliazul levantarse comenzó a alejarse rápidamente-¡AHHHH! ¡Aomine-cchi quiere matarme!-grito llamando la atención de todos-

-¡Kise cuidado!-grito Aomine pero ya era demasiado tarde Ryouta choco contra la pared y cayó estrepitosamente contra el hielo-

Abrió sus ojos y parpadeo varias veces para acostumbrarse a la luz, su cabeza dolía al igual que varias partes de su cuerpo.

-¿Dónde estoy?-fue lo único que se le ocurrió preguntar-

-te traje a mi casa después de que te desmayaste-

-me duele la cabeza-

-eso es obvio, después de todo te golpeaste la cabeza contra el hielo-

-lo siento, arruine nuestra cita-bajo la mirada-

-olvida eso y no te preocupes demasiado-

-yo quería que todo saliera bien, quería que aceptaras mi proposición, quería que me hicieras tu novio-las lagrimas se acumularon en sus ojos-

-yo ya tengo una respuesta a tu proposición-

-no quiero oírla, ya se la respuesta-se cubrió con la almohada-

-¿lo sabes? Yo creo que no-

-dirás que no ¿verdad?-descubrió la mitad de su cara y miro al más alto-

-te equivocas, desde anoche mi respuesta para ti era un sí-

-¡Aomine-cchi!-se lanzo a abrazar al peliazul mientras las lagrimas salían sin control de sus ojos-hare mi mayor esfuerzo para que te enamores de mi-

-y yo para enamorarme de ti-

-Aomine-cchi… ¿podemos besarnos?-

-claro-

Con lentitud fueron acercando sus rostros hasta que sus labios se fundieron en un beso. Kise se sentía tan feliz, sentía su corazón acelerado. Llevaba tres años queriendo besar a Aomine y por fin lo había logrado en realidad había logrado más de lo que una vez había imaginado porque ahora era el novio del moreno. Deslizo sus brazos alrededor del cuello de otro

Para profundizar el beso gesto que fue correspondido por el más alto que acerco el cuerpo del rubio al de él. "ojala esto durara para siempre" pensaba Ryouta mientras continuaba disfrutando de aquellas nuevas sensaciones.