Disclaimer

Los personajes e historia original pertenecen a Rumiko Takahashi, la Reina del Manga; a quién le debemos todos nuestros suspiros y desvelos.


¡LOS PERSONAJES SE REBELAN!

.

.

.

Remitente: Kaede

Destinatario: Foro ¡Siéntate!

Carta escrita por Mrs. Candy


Sé que no es la manera apropiada de comenzar una carta. Lo cierto es que hace años que no hago una y he perdido el toque; una anciana como yo ya no tendría que preocuparse por estas cosas, sólo de relajarse en su casa. Pero me vi en la obligación moral de hacerlo.

Kagome me comentó un poco sobre todo esto, me hablaba de un "foro" en el que conoció gente con la que comparte pensamientos y opiniones. ¿Algún tipo de reunión, tal vez? No entiendo nada de lo que dice.

Habló sobre un tal Internet y de personas conectadas, pienso que se refiere a la habilidad de unir sus sangres. También mencionó que no los conocía porque no dialogaba con ustedes, les escribía. Así como estoy haciendo yo ahora.

Tuve la suerte de poder tener una educación adecuada de parte de mi hermana, Kikyô. Aunque desde la llegada de Kagome me di cuenta de la inmensa cantidad de conocimientos que no llegaron hasta mí por ignorancia. Así que ella se encargó de poder enseñarme un poco las formas correctas de escrituras. También mejoró mi lectura. Es una chica inteligente, espero que ustedes la traten bien.

Me he enterado que todas las de aquí son chicas, y no solo eso, si no que escriben de nosotros. De todos y cada uno. Hablan de mí también, ¿verdad?

La niña tuvo la amabilidad de leerme varios de sus relatos desde una hoja de papel con letra "impresa". No lo entiendo ¿Por qué hacen eso? ¿Por qué cuentan historias que jamás pasaron? ¿No es esa alguna especie de mentira? ¿Qué ganan con ello? Creo que está mal. Y lo más importante de todo ¿Cómo nos conocen?

Oh, y por cierto, puedo ver tras los sonrojos de Kagome cuando me contaba algunas en las que omitía detalles ¿En qué clase de cosas pervertidas andan metidas, niñas? Me resulta bastante indecoroso de sólo pensarlo.

Inuyasha al enterarse de todo juró que se vengaría, defendiendo el honor de sus amigos y el suyo. Él, como todos nosotros, no entendía por qué no podía olerlas si es que nos espiaban de cerca. Comenzó a armar un elaborado plan como desquiciado para encontrarlas, no creyó en las palabras de su compañera miko de que ustedes están en diferentes partes del mundo, y que éste a su vez es muy, muy grande.

Ni yo misma llego a comprenderlo del todo. Nadie puede, excepto esa chiquilla.

También pude distinguir un sonrojo aún más pronunciado en él que en la chica, cuando le arrebató sus papeles y comenzó a leerlo, lentamente por supuesto, tomándose todo el tiempo, ya que la lectura no era lo suyo y desde pequeño que no lo retomaba. Gracias a Kagome todos pudimos aprender mucho más, de todos los aspectos.

Balbuceó como niñato aprendiendo a hablar, rojo como un tomate y sorprendido.

Cuando finalizó muchos juramentos y palabras que un niño jamás debería escuchar, le prohibió a su compañera que volviera a leer cosas como esas, y que ni pensara en usar de nuevo un tal "ordenador". Por supuesto que Inuyasha sabe mucho más sobre su mundo, ya que viaja constantemente escoltándola, como un guardia. Entiende lo que yo no, como esas palabras raras. Así que al final sí sabía de dónde sacaba las historias.

Casi destruye el pozo, pero una considerable cantidad de suave persuasión de la chica lo hizo desistir. Luego, una vez ya calmado, recibió una buena dosis de "Siéntate's" por siquiera pensar en algo tan aterrador como separarla para siempre de su familia. Kagome estaba que echaba humo por las orejas. Y puedo hablarles del collar ya que sé bien que ustedes conocen la historia.

La única razón por la cual he decidido mandarles esta carta, es para darles a ustedes, jóvenes, una severa advertencia.

No le hablen a Kagome sobre ese mundo indecoroso, peligroso y lujurioso en el que están metidas. Ella es un alma pura y sincera que sin su ayuda no se le hubieran ocurrido tales atrocidades. Ahora debe estar bastante perturbada, al igual que el hanyô.

No puedo comprender del todo en qué se está metiendo, pero presiento que no es nada saludable. Nada saludable puede salir de un grupito de crías en el que puedan dar a conocer sus secretos personales. Cada una debe guardarse para sí esas curiosidades, puedo aceptar que hasta yo, una miko a la que le está prohibida, tuvo unas leves ganas de saber lo que pasaba allá afuera y en la intimidad con alguien, pero solo cuando fui joven.

Les advierto, chicas, dejen ese mundo lleno de pecados y pensamientos pecaminosos. Solo las conducirá por mal camino.

Cuando conversé con Kagome sobre esto me dijo entre risas que nada de inocente tenían ella e Inuyasha como pareja, luego de un tiempo él ya estaba calmado y podía hablar sobre ello, pero aún sonrojándose, en realidad habían probado desde hace ya dos años (el tiempo que pasó luego de que volviera por el pozo, luego de tres largos años) todas esas cosas con el hanyô. Fue mucho antes de conocer el "foro". Pero que aún así ése había sido el lugar donde podía leer cosas dulces sobre ella y enterarse de que todos tienen las mismas curiosidades. Quedé impactada.

No obstante el cómo sabían sobre sus vidas estaba más allá de Kagome.

Por un momento me dejé llevar y le pregunté cómo era eso que yo jamás me atreví a hacer por ser una sacerdotisa. Y menos intenté hablar de esto con alguien, por temor. Kikyô tampoco fue muy útil en aquél entonces.

Me habló sobre el sexo. No me es cómodo para mí tratar estos temas, ya de por sí la sola mención de la palabra me provoca escalofríos. Supongo que no fui criada para ello. Me fue casi imposible creer lo que me contaba, tales cosas como orgasmos y el amor verdadero.

Que el amor era esa justa medida entre la amistad y la lujuria.

La verdad, chicas, es que (me veo en el permiso de tutearlas, ¿está bien?) esa chispa de curiosidad que sentí de pequeña volvió de nuevo a mí, ya anciana. Pero esa chispa se fue tan rápido como vino. Soy una sacerdotisa y es mi deber preocuparme de otros asuntos. Eso quedará para otra vida más simple, cuando reencarne en una mujer normal.

¿Y qué es eso de actividades? No me lo puedo creer. Compiten para ver quién hace la mejor anécdota sobre nosotros ¿Qué demonios les pasa? Consíganse una vida. O voy a purificarlas, de alguna manera entraré por el pozo.

Me cansé de ser amable y tener modales. Malditas chicas que se meten en lo que no deben, ¿Ni siquiera puedo depilarme o bañarme tranquila ahora? ¿O también me van a sacar "fotos"?

Cada vez me está empezando a gustar más la idea de Inuyasha de destruir el pozo.

Iría yo misma a zanjar estos asuntos si no fuera porque no puedo cruzar entre épocas, no es que no lo haya intentado. Pueden sentirse agradecidas de ello.

Están advertidas, o dejan de hacer lo que sean que hacen para saber de nosotros, o Inuyasha irá por ustedes. Su paciencia se está agotando y la próxima no se contendrá. De verdad espero que Kagome no lo detenga.

Esta es una seria advertencia. Y va para todas ustedes.

Dejen de espiarnos.

Atte.,

Kaede.


Nota de autor

¡Eso si que costó!, se me da tan mal el humor. Y los problemas llegaron cuando caí en la cuenta que era treinta de diciembre y aún no estaba entregado. Maldición.

Pero bueno, al fin está terminado y de verdad espero que les haya gustado. Este fue un regalo para todas aquellas hermosas personitas que tuve el placer de tratar en el foro.

¡Feliz 2014!