Disclaimer
Los personajes e historia original pertenecen a Rumiko Takahashi, la Reina del Manga; a quién le debemos todos nuestros suspiros y desvelos.
¡LOS PERSONAJES SE REBELAN!
.
.
.
Remitente: Naraku.
Destinatario: Foro ¡Siéntate!
Carta escrita por inochan-uchicha y Agatha Romaniev
A todas las desagradables humanas que pululan por esta página, , en especial a las de ese foro infernal de ¡Siéntate!:
Escribo esto desde el más profundo rencor de mi pútrida alma. No esperen palabras lindas ni amables, ni mucho menos buenos deseos por el tercer aniversario de existencia de esa secta maligna y blasfema que jamás debió nacer, donde piensan y escriben cosas tan horripilantes de mi persona mancillada por sus grotescas mentes y sus dedos humanos, más viles que los de cualquier otro demonio que he conocido jamás, más viles que los míos.
Sí, he estado leyendo sus infinidades de historias, esos "fics" con los que están obsesionadas. ¿Qué? ¿Creen que porque me la vivo buscando la Perla de Shikon e intentando matar a esa mujer de barro y su queridísimo Inuyasha no me entero de nada más? ¿Qué no sé las cosas que Kagome, esa chiquilla insoportable, habla con sus inútiles amigos?
Si me conocen tan bien, sabrán que tengo en mi absoluto poder y control el espejo de Kanna y a mis abejas del infierno, ellas me lo han contado todo con lujo de detalles. ¡He escuchado y leído cada palabra que se ha escrito sobre mí y que ha salido de esa bizarra secta a la que pertenecen!
Debo admitir que me gusta cuando me hacen quedar como el más malo malísimo de la historia, captan muy bien esa parte de mi personalidad. Sé que soy todo un villano, de aquellos que ya no se encuentran, y por eso han de temer de esta carta de advertencia. No, ¿advertencia? ¡Pero qué digo! Hasta soy condescendiente, y ustedes no merecen piedad alguna.
Esto es una amenaza de muerte.
Sinceramente, ¿qué mierda tienen en la cabeza? ¿Quién les hizo tanto daño para estar tan enfermas? Definitivamente no fui yo, ¡ni las conozco! ¿Entonces por qué, por todos los dioses, me usan de una manera tan deshonrosa en esas cosas llamadas fanfics?
Mis quejas son muchas, y las mujeres a las que tengo en la mira, también.
Para empezar, ¡¿por qué hay tan pocas historias sobre mí?! ¡Soy el villano, el antagonista principal! Me parece, herejes, que deberían darme más crédito en todo este desagradable asunto. ¿Qué no les queda claro que sin mí simplemente no hay historia? De no haber sido por mí, por la cruel y divertida trampa que le tendí al perro de Inuyasha y a Kikyō, nada de esto habría pasado; y probablemente quieran lincharme de buenas a primeras por eso, pero me importa un carajo. Medio mundo quiere matarme, así que qué me importan unas cuantas mocosas más. De hecho creo que esta historia debió llamarse "Todos odian a Naraku" y no tener como título este hecho histórico el nombre del perrucho de pacotilla, ¡hasta Sesshōmaru tiene más seguidoras que él!
Creo que es bastante claro que sin mí, simplemente no habría historia de la cual hacer sus fics y ponen a trabajar ese minúsculo cerebro humano que tienen porque, por favor, obviamente ninguna de ustedes está a mi altura como para escribir sobre mi magnifica persona. Mucho menos las agallas para meterse dentro de mi venenosa piel, que hacerlo es como meterse en la piel del Diablo.
Pero… sí, hay una chica, una hereje peor que las cucarachas, que intenta una y otra vez meterse en mi piel, en mi mente, pensar como yo, usarme para sus siempre macabros fines.
Tú sabes quién eres. Estas en mi lista negra, te lo digo de una vez.
Esa desagradable mujer es la peor que he visto en mi vida, la más sucia y blasfema, la más enferma. Y miren que para que yo diga eso…
No se rinde con nada. Escribe y escribe sobre mí como posesa. Estaría muy feliz de ser tan amado por una simple humana sin futuro y tener una esclava más, pero ese no es el asunto que quiero tratar. Lo peor de todo es que cuando escribe sobre mí, no escribe sobre mi eterna guerra contra Inuyasha, o los éxitos y desgracias que he causado a lo largo de mi existencia, no. ¡Escribe sobre mi emparejado con Kagura!
¡Con Kagura!
Mujer, si hasta la maté con una sonrisa de auténtica felicidad en mi rostro, ¿eso no te dice algo? ¿O tu lógica es: "me caes tan gorda que te voy a dar duro contra el muro, preciosa"?
¿Dónde diablos creciste, para empezar?
Quiero matar a Agatha Romaniev, ¡a esa perra infernal! Y te mataré cuanto antes, tendrás una muerte lenta y muy, muy dolorosa. Te arrepentirás de haber empezado con todo esto, de alentar a otras a escribir sobre mí, de siquiera pensar que podías entenderme. Desapareceré cada rastro de tu asquerosa existencia de este mundo; tal vez disuelva tu cuerpo en ácido y espere por tu alma para torturarla hasta el fin de los tiempos. ¿Te agrada esa muerte? Porque es lo único que te espera.
Además es aburrida la muy desgracia. No, no me ha aburrido, ¡ya me asqueó hasta el hartazgo! ¡Sólo hace fics de Kagura y de mí, liados y haciendo las más bajas depravaciones! Aunque eso de que me use y sea mi fan número uno no está nada mal, ¡¿pero por qué con Kagura?! En serio, ¿por qué? ¿Qué te hice como para que me consideres buen partido para esa mujer, para que me enredes con ella? Es mi sirvienta, mi esclava, mi creación y sigue mis órdenes. No le encuentro lo romántico ni mucho menos erótico.
En serio debes tener la mente muy podrida. ¡Contra tus putas hormonas!
Te he leído, y te he odiado con cada fibra de mí ser. Maldigo el día en que escuchaste mi nombre, y tú maldecirás el día en que pensaste que sería buena idea escribir sobre mí.
En tus historias me he visto yaciendo e intimando con Kagura (¿qué acaso un monstruo no puede tener una guapa esclava sin que todos crean que se la está follando?) Bueno, he de confesar que no me desagrada del todo que me pintes tan bueno en la cama igual que un semental, si haces que me lo pase de puta madre, ¿pero por qué no mejor con otra mujer? ¿Con Kikyō, por ejemplo? (¡sólo es un ejemplo, no es que yo desee a esa insoportable mujer!)
No sé por qué te gusta tanto verme con Kagura. Sí, yo sé que la hice perfecta, a mi imagen y semejanza, claramente no iba a crear adefesios con mi carne, pero eso no significa que la vea con lujuria. Esa chica Roma-no-sé-qué-carajos tiene infinidad de historias donde me empareja con ella, muchas con lemmon (no se qué significa exactamente la palabra, pero me hago una muy clara idea).
¡En una ocasión me hiciste tener sexo con ella con mis tentáculos de por medio! Ni yo sabía que los tentáculos podían servir para eso… y créeme que la misma Kagura tampoco está feliz con eso, el sonrojo que le dio casi la mata; ya hasta estamos pensando en aliarnos e ir tras tu cabeza (¡y no empieces a pensar cosas raras! Dije "aliarnos", no "liarnos").
No conforme con eso me ha emparejado con Tsubaki, con Yura, con Kikyō, ¡con Kikyō! ¡La he matado como cuatro veces!… no lo ha hecho tan explícitamente como con Kagura, pero por ahí sigue la cosa. Es más, creo que debería buscar a las chicas y proponer que se unan a mí para darte caza, seguro aceptan al instante. ¿Quieres verme con las chicas malas, eh? ¿Me crees de su propiedad? Muy bien, tendrás a tus chicos malos juntos, pero tú serás la siguiente víctima de nuestra maldad e ira.
Y lo peor son los AU, esas historias alternativas donde me imaginan en plena era moderna, esa de la que viene la chiquilla de Kagome. Claro que no me desagrada en lo absoluto ser una maldita araña de temer con todo el poder del mundo a mi alcance, atormentado humanos y sus pobres almas en desgracia, causando catástrofes por cualquier suelo que mis pies tocan, pero otra vez, ¿por qué? ¿Por qué con Kagura? Y siempre resulta ser hasta mi esposa, o mi novia, o la jodida madre de mis hijos. ¡Algunas veces hasta es mi prima! ¡Eso es aberrante! Ni yo soy tan perverso.
A la familia no se le folla, se le mata, querida (¿qué? Hice nueve hijos y a todos los dejé morir a su suerte o los condené a la peor vida de todas hasta matarlos). Y mejor no hablar de las cosas que escribes sobre mí cuando me emborrachas.
Y entrando a este tema, le toca a otra blasfema que también va dentro de mi lista negra y cuya cabeza espero ver pronto en la sala de mi castillo: Erly Misaki o lo que sea.
No sé quién está más dañada de la cabeza, si Agatha o ella. Esa desagradable humana también se la pasa escribiendo sobre mí. Sé que se entiende con la Agatha esa, y más que nada ha escrito de esas realidades alternativas conmigo como protagonista… y Kagura.
¡Algunas veces hasta es mi hermana! Yo he escuchado la frase "a la prima se le arrima", ¿pero a la hermana? Ah, porque claro, siempre quiero follarme a Kagura, por supuesto. No importa si me pinta como su hermano o su primo, y si ella no me da cacao, pues voy detrás de Yura o Kikyō.
No sé, que yo recuerde iba detrás de la Perla de Shikon… bueno, está bien, también de Kikyō, ¡pero no de esa manera!
Tiene una historia llamada "Truth or Lie?" donde estoy metido en un juicio, con todas las de perder, con mi hermanita Kagura como mi cómplice de asesinato. ¡Y mi final fue peor que el de la misma historia de Inuyasha! ¡Me engañaron vilmente y me quedé sin nada! O también, está esa otra historia donde Kagura es mi prima, somos un par de niñatos en una familia del asco y vamos detrás de una herencia mientras intento arrastrarme bajo las sábanas de ella.
Te entiendo lo de la herencia, dinero es dinero, pero sólo de pensar en yacer con Kagura en ese papel se me encrespan los nervios. ¡Eso es incesto!
Y ni recordar esa cosa de historia en el futuro más lejano donde, no sólo soy hermano de Kagura, sino que encima soy su esposo y padre de sus bastardos, que son nada más y nada menos que los simpáticos albinos de Kanna y Hakudōshi, sin contar que la muy tarada está embarazada. Eso sí, que voy tras la Perla, ¿pero porque, maldita sea, Kagura es mi pareja? ¿O peor aún, Kikyō? Venga, que sé que no es mi pareja, pero luego de tanto sé identificar sus malas intenciones (y cabe mencionar que no sé cuál de esas dos es peor, francamente. Ambas son insoportables).
En todas sus malditas historias yo salgo perjudicado, perdiendo, valiendo un carajo y... ¿qué acaso no se dan cuenta que es terrorífica la idea de tener de hijo a Hakudōshi? ¡Es un pequeño demonio! De Kanna no me quejo, la mocosa ni habla. ¿Acaso me ven cara de padre? ¿Crear nueve extensiones para matarlas o dejarlas morir no les da una idea, aunque sea mínima, de que no nací para ser el padre más responsable y amoroso de todos? Y ni que fuera tan tonto para embarazar mujeres (¡mucho menos a Kagura!) hay trucos para evitar eso, niñas inexpertas, trucos de los cuales prefiero no hablar.
Y hablando de eso, tengo un lugar reservado en el infierno para ti, Madame Morgan, la moderadora principal de ese foro del demonio.
Creo que tú eres la peor de todas. A ti no te buscaré por tu cabeza, te arrancaré directamente el corazón y lo pondré en un jarrón en la sala y veré, muerto de la risa, cómo te desangras hasta tu último y miserable aliento. Tu corazón será mi adorno favorito del castillo. Le voy a poner altar y todo, porque serás mi mayor trofeo de caza.
Tú eres otra vil fanática de verme con Kagura (¡amiga de Agatha tenías que ser! ¿Qué les da ella? ¿Drogas o qué?) Tú eres quien más se empeña en ridiculizarme de las formas más indignantes que se te ocurren, en convertir el mal que represento en una comedia donde siempre terminó en la más aberrante situación frente a mis peores enemigos.
Me has pintado, para empezar, como virgen. ¿Quién te dijo que era virgen, eh? ¿Y cómo lo sabes?
Este… no estoy diciendo que lo sea… no, ¡claro que no! ¡Ja! ¿Cómo un demonio como yo no sería un hombre por entero? ¡Por favor, no seas ingenua, niñita!
Pero no me pondré a discutir contigo los pormenores de mi virginidad, el asunto es que me tientas en una de tus historias a querer sacarme la virginidad de encima con Kagura. ¡Por supuesto, para que la loca esa termine cortándome cierta cosa en pleno acto! No sólo eso, me pusiste a gritar que se me paspan los huevos frente a Kagura, ¡y a besarla! Encima se trataba de un regalo de cumpleaños para la Agatha esa. Adviértele de una vez que sé que está cerca su cumpleaños, que sé dónde vive, que conozco su horroroso rostro, sé dónde reside su infame existencia… y adviértele que no llegará viva a su siguiente cumpleaños. La advertencia también es para ti, Morgan querida, no se te vaya a ocurrir darle otro simpático regalito.
Y aún no termino. Le hiciste otro dulce regalo a la tal Erly, donde me descarrilo por completo, que muero en deseos de hacer mía a Kagura y todo por… ¿una banana? ¿En serio? ¿Crees que una simple fruta con forma de aparato reproductor masculino va a tentarme a mí, a hacerme caer en pensamientos carnales con la persona menos indicada? ¡Soy el rey de los tentáculos y el veneno! Demonios como yo no caen en tentaciones como esas, demonios como yo creamos las tentaciones, las trampas y las mentiras. Y ni hablar del asunto de Bankotsu y el triangulo amoroso donde me metiste con Kagura y él. No es mi culpa que el jodido humano ese pasará quince años muerto y sin follar y estuviera urgido, pero por favor, que no se ande metiendo con lo que me pertenece y mucho menos viéndome la cara de idiota; no creé a Kagura para que se divierta a mis espaldas, ni reviví a Bankotsu para que hiciera de las suyas con tal descaro en mi propio castillo. Suficiente tengo con el asunto de Kikyō e Inuyasha como para meterme en líos con Kagura y Bankotsu. ¡Dame un respiro!
Pero qué va, eso es lo de menos… tú, Morgan, bruja desalmada, te has atrevido a hacerme pasar el ridículo por culpa de una de mis propias extensiones: me has retratado disfrazado de vieja decrepita con dentadura postiza, vestido de mujer (¿qué tema tienes tú con el travestismo?) para luego terminar vestido como un jodido Tarzán y golpeado hasta las pelotas por mis enemigos. Tú sabes de qué historia hablo, de "Había una vez". Ninguna de mis extensiones podría verme la cara de imbécil como lo hiciste con Byakuya, ¿entiendes, niña?
Pero lo que me hizo pegar el coraje del año, retorcerme en mi propio rencor sólo de pensar en el ridículo de mi vida que me hiciste pasar, fue en ese fic con esa estúpida maldición encima.
Hiciste que me diera diarrea. ¡Diarrea! ¡Yo ni siquiera como, soy un demonio! Encima todos me encontraron en mi finísimo trono del baño y fumigado con mis propios… ¡ugh, no quiero ni recordarlo! Te perdono un poco sólo porque no decidiste que todos me mataran en tan deplorable estado.
No te soporto, sí, creo que eres a quien más odio. Me has hecho casarme con Kagura (gracias, de nuevo, a la tarada de Agatha), has hablado con lujo de detalles de mi vello púbico (¿quién te dio permiso de meter las narices en ese asunto? ¡Eso es cosa de hombres!) Me has retratado con diarrea y me has paspado los huevos en tus historias. Por lo menos Agatha me hace bueno en la cama y me enreda con chicas guapas (aunque insoportables) pero tú te empeñas en ridiculizarme sin parar de las formas más deshonrosas.
Muérete, Madame Morgan. ¡Y deja de convertir mis tentáculos en fetiche!
Oh, claro, y como olvidar a la dulce M.J. Hayden. Ella no ha escrito demasiado sobre mí, pero sé que se lleva un poco con Agatha (¿acaso ella es la líder cuando se trata de escribir sobre mí o qué? Insisto, ¿eso del crack es una droga, con eso las pasa al Lado Oscuro?)
Como decía: sí, a ella la perdono un poco porque aún no me ridiculiza tanto. Me ha emparejado con Kagura, me ha retratado como amigo de Sesshoumaru (¡¿qué te pasa?!) pero sospecho que sólo es el principio del rápido desenlace de otra víctima del famoso crack ese. Estas frases igual van para Fumiis Braginski, ineverloveyou, Natalie Way, bruxi, KarynChan, (si que tienen nombres raros ustedes) y sobre todo, para Mlle. Janusa: tú me hiciste tener sexo con Kagome en ese concurso de lemmon, con esa mocosa insufrible. Sé que parece que lo va pidiendo a gritos con tan poca ropa que lleva encima, (en las batallas siempre se le levanta la falda y ya hasta le he visto las anginas, por desgracia, ni empiecen a creer que fue a propósito), pero sinceramente no me metería con la niñita esa. Mira, de verdad, suficientes problemas tengo con Kikyō como para encima ir y liarme así nada más con su jodida reencarnación. Ni hablar del tema de Inuyasha, ya le maté a su primera novia, follarme a la segunda sí que sería un golpe bajo, vaya que sí, pero sería mucho más placentero matarla.
Onmyuji es otra loca de su secta, junto a la tal Ari's Madness. Mujeres, ¡dejen de meterme con Kikyō! Y dejen de una vez el tema de Onigumo, suficiente tengo que aguantar con su cicatriz en la espalda y lidiar con su insoportable corazón, como para que encima vengan a recordármelo cada por tres y relacionarlo con esa endemoniada sacerdotisa. Dejen de meter el dedo en la llaga, ¿quieren?
En fin, ustedes al menos no tocan el tema de mis genitales (algunas), ni de mis rizados pelos, que a nadie le incumben más que a mí, así que a ustedes sólo las encerraré unos días en mis mazmorras y dejaré que mueran de hambre y soledad encerradas ahí, pudriéndose entre ratas y bichos rastreros hasta que sólo queden los huesos; Kagura se divertirá mucho usando sus esqueletos como carne de cañón cuando vaya a matar gente, porque a ella la han usado tan indignamente como a mí y ninguno está contento. O puede que las queme vivas y no le deje nada a Kagura, depende de mi humor y qué tanto me rueguen por sus miserables vidas.
¡Y luego otras van y me emparejan con hombres! ¡Hombres! ¿De dónde se sacan que sea rarito como Jakotsu?
¡Joder, me gustan las mujeres! ¿O por qué creen que me pasé toda la maldita historia tratando de matar a Kikyō? No me juzguen, cada quien tiene su forma de conquistar. Bueno, la mía es matando a la chica en cuestión.
Y cabe decir, y lo que todos deberías saber, es que soy el puto amo. Ni se les ocurran tomarme por imbécil, no más, que aquí el que ordena y manda soy yo. Recuerden, mujeres infrahumanas, no soy ni el baboso de Sesshōmaru, ni mucho menos amante de Inuyasha (sólo de pensarlo se activa mi reflejo del vómito), y tampoco soy el juguete de Jakotsu y sus gustitos raros. Simple y sencillamente, ¡soy el rey del mundo! (un rey del mundo heterosexual, cabe mencionar). Y como el amo del universo que soy, deberían respetarme y besar la tierra que piso; temerme, odiarme, temblar ante mi presencia del terror, de saber la maldad que inunda mi ser y que representa mi magnánima persona.
Y a todas las pervertidas que cuando piensan en mí desnudo y babean (bueno, no las culpo, yo sé que soy irresistible), no me queda más que decir que son unas enfermas, ¡puñado de herejes!
¡Sí ¡Eso va para especialmente para ti, Agatha!
Y mejor ni me meto en el tema de otras fickers por ahí, no precisamente usuarias del foro, que hacen de Kikyō o Kagura las principales villanas de sus historias y a mí únicamente me dejan como el amante y perro faldero de ese par de locas. ¿Sí comprenden que yo soy el villano principal y ellas mis esclavas y víctimas? ¡No al revés! Maldita sea, hasta me decepciona pensar que las dos tienen más haters que yo. No pasé mi vida entera causando tantas desgracias por nada. Y permítanme decirles que ellas son mías, sólo yo puedo torturarlas y matarlas, ¿quiénes se creen que son ustedes para venir a hacerlas peores que yo, el Diablo en persona? ¿Qué clase de blasfemia es esa?
Miren que hasta las defiendo y todo, no sé por qué las dos dicen que soy un desgraciado. Claramente, soy todo un caballero.
¿Saben que hice con Inuyasha y Kikyō cuando me hicieron enojar? Lo saben bien… les tendí una trampa, la más cruel e infame de todas, quebré la frágil confianza y el amor que había entre ellos, los hice odiarse, matarse mutuamente y los mandé a ambos al mismo infierno durante cincuenta años.
¡Ustedes jamás se van a casar! (lo sé, soy tan malvado... de todas formas, ¿quién rayos querría casarse con mujeres desquiciadas como ustedes?) Yo mismo me encargaré de matar a sus amados una y otra vez y de paso a todas y cada una de ustedes, mandarlas directo al infierno para que sufran por la eternidad por haberme ofendido. Y ahí estaré yo, esperándolas, listo para torturarlas de formas que ni en sus más terroríficas pesadillas han imaginado, y he de advertirles que ni el Diablo se me compara.
Simplemente dejen de emparejarme con Kagura, Kikyō, Yura, Tsubaki y Kagome, ¡dejen de hacerlo! ¿No captan que adoro mi vida de soltero amargado? Joder, y si van a emparejarme con alguien, si sus neuronas no dan para más, ¡no lo hagan con hombres! Prefiero dar matraca a que me den matraca a mí. Y dejen de convertirme en padre de mis malditas extensiones, o en hermano de las mismas, o de hacer que me case con esas mujeres o hacerme amigo de Sesshōmaru y Bankotsu. ¿Por qué no mejor escriben una historia donde yo gano? ¿Donde mato al inútil de pacotilla de Inuyasha y sus amigos, donde absorbo los poderes de Sesshōmaru, mato a Kikyou y acabo con todo el puto mundo de una vez?
En fin, da igual. Ya me han ridiculizado bastante y no habrá perdón ni olvido para ustedes, no tendrán tiempo de siquiera redimirse porque las mataré a todas, una por una, lenta y dolorosamente, queridas mías. Comiencen a rezar y arrepentirse de sus actos. El demonio en persona va tras sus atrofiadas cabezas.
Bah, mujeres tenían que ser… son insoportables, ¡como todas! Mejor tenerlas bien lejos, por cosas como estas no las aguanto.
Muy buenas noches, desagradables humanas.
Con cariño,
Naraku
P.D: las veo en el puto infierno, arpías
Nota de las autoras.
Bueno, aquí está la carta de Naraku. Una disculpa que tardáramos tanto en subirla, pero ustedes saben cómo puede llegar a ser la escuela de pesada.
En un principio el fanfic sería escrito por inochan, pero tuvo problemas con el uso de su computadora, ya tenía escrita una parte de la carta y me pidió terminarla por ella, así que esto quedó. Espero que Naraku no haya quedado muy OOC y que la carta les resultara divertida, y cabe destacar que está escrita como en "pasado" (mi cumpleaños pasó hace un buen xD) porque estaba ya terminada desde principios de enero y creímos que se publicaría por esos días.
En fin, no tengo mucho que aclarar, traté de poner a todas las chicas del foro que han escrito sobre Naraku alguna vez, una disculpa si alguna se nos pasó, e hice varias referencias a algunas fickers en especial porque son las que más han escrito sobre Naraku, incluyéndome xD (es decir, es que en casi todos mis fics él sale xD). Y claro, lo del gustillo por el Naraku/Kagura en el foro, mea culpa. O por lo menos creo que Naraku estaría muuuuy enojado con eso.
Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer y esperamos hayan disfrutado de la carta n.n
¡Saludos!
