CAPITULO 1.
26 de Feb
Guatemala. México.
Señor, una cámara de una central de autobuses filmó a la misma chica de características que usted mismo nos informó. Sus complexiones físicas eran idénticas al color de cabello castaño claro, rizado, de tez blanca que se mostraba en la fotografía que nos envió.
Portaba en ella el bakugan que usted busca, su atributo es subterra.
11 de May
Washington. USA.
Las cámaras de seguridad de un banco internacional encontraron a la chica de las mismas complexiones. Su cabello color negro, llevaba un chaleco oscuro, gafas de sol y pantalones ajustados.
Consigo portaba el mismo bakugan, atributo darkus.
28 de Jun
Beijin, China.
Un curandero afirma haber reconocido a la chica que usted busca. Decía que el acento de la chica es inglés, y que portaba un bakugan con las mismas características en su complexión que muestra una de las fotografías. Lo único que no concuerda es su tono de cabello, color vino.
Y atributo de su bakugan era phirus.
13 de Sep
París, Francia.
Detective tuvo contacto visual con la chica. Su cabello era rubio.
Su bakugan había cambiado a heiyus.
01 de Oct
Moscú, Rusia.
Bakugan acous. Pero sus características son las mismas.
La chica sigue con él, pero sospechamos que puede ser otra, su cabello es color negro azulado.
22 de Nov
Tokio, Japón.
Señor, se ha confirmado que el último lugar al que ha ido a parar la persona que anda buscando, es en esta ciudad.
Fue vista en un metro público de la ciudad, misma vestimenta y con las mismas características físicas del bakugan que tanto busca, actualmente con atributo ventus.Y la chica creo que se tiñe el cabello, ahora mismo lo tiene de un castaño rojizo.
Perdone la molestia, pero en mi opinión, señor, es que posiblemente, el bakugan originalmente sea de atributo acuos, con características similares de adaptación de otros elementos como el bakugan Preyas, otro de los cuales también desea poseer.
Sin más que decir, espero que haya buen clima en el hogar de Alemania.
El sonido del metro retumbaba por todos lados, tu mano sudaba a cantaros mientras sostenías el tubo que tenías a un costado para recargarte. Sabías que te estaban siguiendo, desde casi un año que lo hacen. Huir de aquellas bestias con deseos de poder te atormenta. No sabe qué hacer, no puede seguir escapando por el resto de tu vida.
–Sillyz –mirabas de reojo a tu bakugan, el cual parecía un muñeco inmóvil, pero cuando la pequeña criatura mecánica gira para verte al rostro, te tranquilizaste un poco –ya no puedo seguir con esto, tarde o temprano vendrán a por ti
–No podemos permitir eso –dijo el bakugan con un tono preocupado –ahora mismo, Naga se está adueñando del poder del núcleo silente. Tenemos que llegar con los elegidos.
–Por dios, Sillyz, esto es tan descabellado –volteas a ver hacia atrás por si alguien te está escuchando, pero todos los adultos parecían centrados en sus cosas –no podemos ir y tocar la puerta diciendo "Hola todos, mi nombre es _ Zui Romanó, un placer, viaje desde muy lejos por todo el mundo para decirles solo que se va a acabar el mundo, ¡oh, sorpresa! ¡A que no se lo esperaban!, y ahora ¿pueden darnos refugio?" Por todos los cielos, Sillyz, obvio que no voy a decir semejante estupidez.
–No iremos a tocar la puerta –dijo la bakugan un poco enfadada –primero tenemos que encontrar al más listo de ellos, quizás nos pueda ayudar.
–y ¿Quién es? Claro, si es que se puede saber…
–Para nuestra suerte, no queda tan lejos de lo que nos dejara este tren –dijo el bakugan en un suspiro, justo en ese momento el tren se detuvo –es un lugar muy aislado, te diré como llegar.
Las puertas se abrieron de par en par, las personas empezaron a salir de aquel metro y tú hiciste lo mismo.
–Y ¿ahora…?
Empezaste a mirar por todos lados, un hombre paso a su lado empujándote con fuerza, mientras decías algo a modo de queja por aquel empujón, una mujer esbelta paso por su otro lado empujándote de nuevo.
–Oye, ten más cuidado –unos brazos te sostenían de los hombros, la persona (quien quiera que sea que te esté agarrando) no parecía ser tan alto que tú, ni tan adulto. Era un joven de la misma edad que la que tú tienes, se podía suponer.
–L-Lo siento… -tartamudeas al ver a aquel hombre con el rostro fino y blanco. Su cabello largo y negro, sus ojos son color avellana con miel. Pero su mirada es fría y calculadora.
–Aquí debes de tener mucho cuidado por donde caminas –el chico te suelta, pero no sonríe –siempre hay mucha gente por tomar el metro, lo cual significa que si no sabes moverte bien, podrás terminar aplastada, si no es por la multitud, será por los vagones.
–Gracias por el consejo –respondiste no muy cómoda
–¿Estás sola? –recuerdas a aquellos hombres que te vigilaban, no querías arriesgarte que ningún hombre supiera de tu paradero o existencia, así que no dejarías cabos sueltos.
–Venía con mi madre, pero la perdí por un momento. La encontrare camino a casa.
El chico enarca una ceja, es evidente que no te cree en nada.
–¿estás segura que no quieres que…?
–Oh, no, no, no, no –sonríes de manera nerviosa –no hará falta, la encontrare
–Si tú lo dices…
El chico se aleja sin más. Su manera de caminar era despreocupada, pero por alguna razón, te pareció que el chico tenía una mirada… triste.
–Shun –el bakugan que tenía a su lado le hablaba en susurros –¿no fuiste muy descortés? Ni siquiera te despediste
–No quería hacerlo –contesto el chico fríamente –me es indiferente el saber el nombre de esa chica, Skyres
–Tú sabes bien tanto como yo que aquella chica mintió sobre esa excusa de su madre –el chico se detiene –tengo la sensación que esa chica huye de algo muy fuerte y peligroso… quizás deberías ayudarla
El chico voltea pero al mirar hacia el lugar donde había hablado contigo pero… habías desaparecido.
–Ya no está –el chico mira con los ojos entrecerrados el lugar donde anteriormente te encontrabas, pero no había nada. La gente que salía de los siguientes metros se entrometía en su visión del lugar.
–Shun –la voz de Skyres era alarmada, el pelinegro se encontraba en posición de ataque, cuando le hablaste parecías preocupada, alarmada, pero sobre todo atenta. Se dio cuenta que no solo te habías perdido, te estaban siguiendo.
–No podemos quedarnos aquí –dijo el chico alarmado, empezó a correr al lado contrario de donde se dirigía, necesitaba saber que fue de ti, necesitaba salvarte.
–¿Dónde está? –se preguntó el chico para sus adentros, al salir de la estación corrió por la banqueta de su lado derecho camino hacía los barrios bajos de la ciudad, y daría la vuelta la calle que da hacia el parque de la ciudad hasta el centro. Pero aun nada, no había rastros de donde podrías estar, tuvo que cruzar el puente, ir a los suburbios donde se encontraba su mejor amigo Dan (el cual no veía desde hace mucho tiempo).
–No la encuentro –dijo el chico mientras descansaba, empezó a caminar por el centro de la ciudad pasando por el enorme edificio donde vivía Marucho. El chico de ojos miel fija su vista en una de las tiendas de cerámica que se encontraban por ahí. Vio una extraña melena castaña rojiza pasar por esa puerta. Eras tú, pero ¿Qué hacías entrando a esa tienda? A nadie le llama la atención, está llena de antigüedades y cosas inservibles. Pero dos hombres también entran a la tienda, ambos con lentes de sol, sospechosos. Deben ser los que la estaban siguiendo. Shun de actuar rápido antes de que sea demasiado tarde.
La campanilla de la entrada suena, tú observabas las artesanías japonesas que había en aquella tienda, queda hipnotizada por las vasijas, los gatos, arboles bonsái, entre otras cosas, pero lo que más te impactó eran los juegos de té extremadamente refinado.
–¡Por todos los cielos! –Mirabas un juego de té de un tono verde con pinturas floreales en él –es hermoso –le dijiste al recepcionista que se encontraba en la tienda –¿Cuánto cuesta?
–15 000 yenes –contestó el hombre con una sonrisa, haces una mueca, eso es gracias a que no tienes dinero japonés.
–¿Aceptan dólares?
El hombre hace una mueca al obtener esa respuesta, por lo que supusiste que eso significa un no. La campanilla volvió a sonar, cuando volteaste, viste a los mismos hombres del tren que te habían estado vigilando, se acercaron a ti a un paso despreocupado, uno de ellos hablo, era el que destacaba por ser calvo.
–Señorita, necesitamos que nos acompañe por favor –te hiciste hacia atrás por instinto, sabías que iban por ti, te había inquietado el que no lo hayan intentado, asi que tomaste un jarrón que había a un lado tuyo cerca del recepcionista y lo lanzaste en dirección a esos hombres como distracción para poder huir.
–¡atrápala! –dijo el calvo a su compañero quien ya se había abalanzado hacia ti para evitar que huyeras.
–¡suéltenme! –gritaste a todo pulmón cuando uno de ellos te agarro del brazo y abdomen, empezaste a pisotear sus pies para que aflojaran el agarre. Pero te llamó la atención que uno de ellos empezó a hacer sonidos de dolor.
Volteaste y viste que el recepcionista estaba debajo de su escritorio, quien estaba ahí era el mismo chico de la estación del metro, solo veías su espalda, pero podías ver su cabello negro agarrado en una cola ligeramente floja, sus hombros caidos y con la mirada fija en aquel hombre calvo quien ahora estaba inconsciente. Desde el angulo que te encontrabas, podías apreciar una escultura y belleza única en aquel chico, respiraba agitado, y no te habías dado cuenta que te volteo hacia ti, tu corazón empezó a latir al mil por hora. Pero él no te miraba a ti en sí, si no al hombre que aun te sostenía.
–Suéltala –ordenó el chico el cual no sabías aun su nombre, sus ojos mostraban frialdad, seriedad, recelo. El hombre quien te sostenía empieza a reír y habla en voz alta.
–Y ¿qué me harás? –Me aprieta más fuerte la mano y el abdomen –yo no soy como ese imbécil que no sabía luchar.
–Entonces no creo que te preocupe el que tengamos una pelea uno a uno –dice el chico con una ligera sonrisa en su rostro –como hombres
El extraño que te sostenía maldice en voz baja, te avienta a un lado y enseña los puños preparado para atacar.
–Venga –fue lo único que dijo aquel extraño. El pelinegro prestaba mucha atención a su atacante.
El tipo intentó dar un golpe con un puñetazo en el rostro y otro en el abdomen, el pelinegro los esquivó sin dificultad. Volvió a hacer lo mismo dos veces e intentó hacerle un gancho al estilo boxeo.
Pero el chico se hartó de niñerías, se agacho y giró en 360° con una pierna estirada preparada para golpear e inutilizar a su atacante. Y una vez que terminó aquello, el hombre (el que no era calvo) cuando lo viste en el suelo, te acercaste y le asestaste una patada en la nariz, provocando que grite un alarido de dolor.
–¿Estás bien? –te pregunta el chico con una ceja enarcada, tu solo asientes, sospechas que te estás volviendo loca por aquel chico
–Bien –el chico amarra a ambos hombres que intentaron raptarte, después habla con el recepcionista especificando que llame a la policía. Al final de aquel embrollo espera a que salgas de aquella tienda, y el te sigue para llevarte lejos de aquel lugar.
–¿Quién eres? –pregunta el chico con curiosidad, tu solo desvías la mirada, aunque te haya salvado la vida, eso no quiere decir que deje de ser un completo extraño. El chico al parecer sabe lo que pasa por tu mente, por lo que sigue insistiendo –vamos, te he salvado la vida, como mínimo, me gustaría saber tu nombre
–_ Zui Romanó–dijiste tu nombre completo para saldar tu deuda –ese es mi nombre
–Es un poco raro tener un apellido suizo y japonés –tu reíste, lo cual dejas al chico con la duda –¿Qué es tan gracioso?
–No es un apellido suizo, es austriaco –aclaraste –y si, es extraño, pero mi padre es japonés, mi madre austriaca, pero ambos decidieron buscar una vida en Inglaterra, por lo cual soy una mujer de nacionalidad completamente inglesa
Seguías caminando, pero sentías que alguien miraba por alguna parte de la calle y te detuviste. A lo lejos viste a un chico de cabello rubio con unas gafas o mascara azul que cubría la mitad de su rostro y solo dejaba al descubierto su nariz y boca, vestía con un chaleco blanco que le llegaba hasta las rodillas, pantalones morados y una camiseta negra. Tenía unos guantes que solo protegían la palmas de las manos, pero lo que más te llamó la atención, era que sonreía. Te miraba a ti, sentías que ya no estabas a salvo, así que por primera vez decidiste hacer lo que dijiste que no harías ni en sueños.
–No sé quién eres –dijiste volteando aquel chico quien te miraba muy extrañado gracias a que te detuviste, y tu comentario le vino de sorpresa –pero no tengo un lugar a donde ir y mucho menos donde quedarme.
El chico te escucha con mayor atención, de vez en cuando desviabas la mirada hacía donde se encontraba aquel chico rubio, pero había desaparecido, lo cual te puso aun más nerviosa.
–Soy Shun –dijo el chico pensando que eso te calmaría un poco
–Bueno, Shun –lo llamaste por su nombre como a cualquier persona, lo cual eso no era muy habitual en tus modales al momento de conocer a una persona –no se lo pediría a nadie, gracias a que no hay gente a quien pedirle algo, estoy sola, me han seguido durante un año entero en busca de algo que tengo. Tienes que ayudarme, el futuro del planeta está en juego.
24 de Nov
Alemania.
Me alegra que así sea, Alfred. Tengo un pequeño trabajo por allá. Sera bueno matar a dos pájaros de un tiro. Y con mucho análisis considerare tu teoría, pero estoy seguro que hay algo más antiguo detrás de todo esto.
Con mis mayores deseos de éxito.
Atte. Klaus Von Helzen
Thank you my friend anonymous by leaving a review, I did what I could to transcribe this story into English. You can foud it like "The Old and True Partnership"
Hope you like the story, and forgive me if you find grammatical errors, I'm not very good at English. Just to clarify the story I will continue in their original language (Spanish) because I will be very complicated to translate it all into another language, but anyway I have done what order, I hope you enjoy it.
