Persona

Las Memorias Perdidas

Despertar

Era una hermosa mañana en Ponyville, el cielo despejado prometiendo un día claro gracias al esfuerzo del equipo del clima de los pegasos. Para Twilight era un buen día y más comiendo uno de sus sándwich favoritos junto con su nueva amiga –¿Entonces has podido traducir algo de los libros que te mandaron?— pregunto la unicornio verde, dejando su comida en el plato Twilight sonrió –Si, aunque ha sido algo lento he podido trasladar varios textos, ahora mismo traduzco las mitologías griegas, japonesas y nórdicas. Por el momento creo que me gusta más la japonesa— contesto con una sonrisa.

Lyra le devolvió la sonrisa –Conozco algo de la cultura griega, para mi es mi favorita ya que mi instrumento fue hechos por ellos— confeso viendo la funda de su querido lira –Uno de los mitos que estoy traduciendo es de un hombre que con ese instrumento trato de rescatar el alma de su esposa pero aun no lo termino, cuando lo finalice te lo mostrare— para Lyra saber eso le encanto haciendo que sus ojos brillaran de emoción.

El día avanzo entre historias y anécdotas, para Twilight sintió vergüenza cuando supo que Lyra venía de Canterlot como ella, incluso estudiaran al mismo tiempo pero en salones diferentes. Esa época para la unicornio lavanda era algo que le apenaba cuando comenzó a apreciar la amistad que por muchos años negó diciendo que no necesitaba de ella. Lyra le dijo que no se preocupara ya que máximo la veía a lo lejos y nunca intento hacer una conversación por lo ocupado que ella parecía estar.

Cuando dio la una de la tarde se despidieron y cada cual tomo su camino, para Twilight el día había pasado de lo mejor, una buena comida y unas buenas historias, no podía pedir nada más para que este fuera un día perfecto, solo leer un buen libro para coronar y terminar. Eso hasta que frente de ella saliendo de la nada un manchón rosa apareció junto un par de ojos azules –¡Pinkie! ¡No me asustes así!— exclamo la unicornio dando un paso atrás tratando de recuperar algo de su espacio personal –¡Hola Twilight! Fui a tu casa pero no estabas así que pensé donde podrías estar pero no pude encontrarte por ningún lado hasta que te vi y finalmente te encontré— hablo con rapidez el pony de tierra de color rosa sin tomar un segundo para respirar.

Twilight trato de seguir la corriente del agitado monologo de su amiga de las fiestas, sabía que cuando Pinkie Pie comenzaba a hablar nada la detendría a menos que fuera cerrarle la boca con magia pero temía que eso la hiciera explotar aunque fuera imposible en cualquier sentido, pero era Pinkie, toda lógica y sentido se iba al olvido con ella. Sin perder tiempo la unicornio hizo lo único que se le ocurrió para poder saber que necesitaba su amiga de ella, lo más seguro invitarla a una de sus fiestas. Levanto su pata derecha para poder cerrar su boca la cual salía una historia de una clase especial de pastel –Pinkie, aunque me agrada escuchar como eh… llegaste hacer ese pastel de manzanas ¿Necesitas algo de mí?— pregunto con una leve sonrisa.

Con la boca aun tapada por la pezuña de Twilight, Pinkie asintió con rapidez, la unicornio bajo su pata dejando que la pony rosa metiera su rostro en su alforja sacando con la boca un sobre pequeño color lavanda, igual al tono del pelaje de Twilight. Esta alzo una ceja viendo la similitud de color con el suyo y con su magia lo agarro para abrirlo –¿Fiesta para que Twilight salga y se divierta?— pregunto viendo la tarjeta para luego ver el sonriente rostro de Pinkie Pie –Si, has estado encerrada varios días en tu casa y pocas veces has salido. Así que organice una fiesta para que te diviertas— contesto Pinkie.

Twilight pestañeo confundida para luego ruborizarse ligeramente ya que era verdad, casi no había salido con sus amigas por su investigación privada, las estaba descuidando –Gracias Pinkie, estaré en SugarCube Corner para la fiesta— Con esta respuesta la sonrisa del pony tierra creció – Okie Dokie Lokie— fue la respuesta de Pinkie antes de comenzar a saltar alejándose tatareando alguna canción.

La unicornio lavanda sonrió al ver alejarse su amiga y aunque a veces la volvía loca su actitud era al feliz de tener su amistad, con cuidado guardo la invitación para seguir hacía su hogar, sin notar como una mariposa dorada volaba cerca de ella. Haciendo una lista en su mente paso varias tiendas hasta que se detuvo de un golpe, regresando sobre sus pasos miro la vidriera de una pero solo su reflejo le devolvió la mirada "que raro. Pensé haber visto algo más" pensó Twilight pero sacudió su cabeza olvidándose de eso y seguir su camino. Tal vez si hubiera prestado más atención en las siguientes vidrieras, hubiera notado la gran imagen oscura que se mostraba en el vidrio en vez de su reflejo.

Pronto llego a su casa –¡Spike!— llamo a su asistente pero no recibió respuesta alguna, extrañada comenzó a buscar alguna pista de donde estaría su asistente número uno o por lo menos una nota de él. No tardo mucho al encontrarla cuando esta cayó frente a ella –Who— el sonido de un búho hizo que viera hacía arriba donde uno descansaba sobre uno de los estantes de la biblioteca –Gracias Owlowiscious— respondió Twilight recogiendo la nota y reconociendo de una la letra su bebe dragón –Twilight, fui a casa de Rarity para ayudarla en unos vestidos suyos, regreso más tarde— leyó la nota "bueno, puede que esté en la fiesta también" pensó con calma dejando la nota en la mesa para subir las escaleras para darse un baño.

A penas poniendo una pata sobre el primer escalón una opresión en su pecho se apodero de ella, dejando su cuerpo caer contra el muro, trato de llenar sus pulmones pero un dolor de cabeza le impedía incluso hacer algo tan básico y natural como el acto de respirar. Pudo sentir como su búho mascota asistente se ponía sobre su lomo preocupado "Yo soy tu…."Una voz resonaba en su cabeza haciendo que el dolor de cabeza aumentara más –tranquilo Owlowiscious… estoy cansada es todo… tomare un baño y dormiré un poco— dijo con una forzada sonrisa hacia su búho.

El ave nocturna se le quedo mirando para luego volar de nuevo a lo alto del estante pero sin quitarle los ojos al pony, con paso lento la unicornio subió las escaleras hasta su cuarto para luego entrar en su baño. Sin atreverse a usar su magia movió las llaves de su bañera con las pezuñas, en poco tiempo esta se lleno de agua y vapor. Poco a poco entro en ella dejando que el calor la abrazara e hiciera que el dolor de su cabeza se fuera.

Ya con su mente libre de dolor pudo pensar en lo que sucedió "eso no fue normal, un dolor de cabeza no llega así de la nada ¿Y qué fue esa voz? ¿Yo soy tu?" pensó Twilight para luego sumergir su cabeza en el agua. En pocos segundos salió a la superficie, quitando el tapón de su baño dejo que el agua se fuera, salió agarrando dos toallas con su magia.

Al terminar de secar su cabeza y melena miro su reloj –Aun queda unas pocas horas para salir, creo que si tomare esa siesta— se dijo en voz alta mientras termino de cepillar su melena y cola oscura con rayas violeta y rosada. Dejando el cepillo a un lado se acostó en su cama y cerró los ojos, en segundos su mente ya divagaba en el mundo de los sueños y más.

La oscuridad había vuelto y con ella la sensación de la muerte, no podía más que correr y tratar de alargar lo inevitable. Cerró sus ojos con fuerza tratando de no llorar "¡No! ¡De nuevo esto no!" pensó enojada deteniéndose derrapando en el suelo volteándose para quedar frente a lo que le seguía –¡Escúchame bien¡ ¡Estoy cansada de correr! ¡SEAS LO QUE SEAS, NO SEGUIRÉ CORRIENDO!— grito Twilight ante la oscuridad sin notar como debajo de ella un circulo de luz azul crecía hasta explotar elevándose al aire rodeándola. La luz parecía elevarse de forma vertical pero pequeños fragmentos de luz giraban alrededor de ella, en la oscuridad resonó un grito de dolor mientras la luz se expandía por todo el lugar.

Tuvo que cerrar sus ojos por el cegador brillo, poco a poco los pudo volver a abrir y lo que vio frente a ella la dejo sin habla, cientos de colores, incluso algunos que nunca había visto flotaban alrededor de ella, frente a ella la silueta brillante estaba flotando a pocos centímetros del suelo. Trato de tocarla y esta también, pero todo comenzó a desaparecer –¡No! ¡¿Quién eres?!— grito tratando de permanecer allí pero todo desapareció.

Despertó de un golpe respirando con agitación, levemente desorientada por el sueño no se fijo en la ventana de cómo el sol comenzaba a ocultarse y la luna ser levantada en el cielo –Oh no…no puede ser— al darse cuenta del exterior giro su cabeza al reloj de su cuarto, notando que solo quedaba 5 minutos para la hora acordada para la fiesta –¡Llego tarde!— grito saltando de la cama con apuro, solo esperaba que ninguna de sus amigas se enojara con ella.

En menos de un minuto se arreglo de nuevo su melena y salió lo más rápido posible de su hogar verificando dos veces que cerró la puerta para luego seguir su galope hasta SugarCube Corner, si ella no estuviera tan concentrada en lo que tarde era, la unicornio hubiera notado las desiertas calles de Ponyville. Sin prestar ninguna atención Twilight siguió su camino, ya podía ver el techo de forma dulce del trabajo y hogar de Pinkie pie y los Srs Cakes, con una sonrisa pensando que llegaría a tiempo aumento la velocidad solo para detenerse bruscamente cuando frente a ella caminando con lentitud otro pony se le cruzo.

Casi choca con el pero se detuvo a escasos centímetros de él o ella, no podía asegurarlo ya que llevaba una capa con capucha que cubría toda su cabeza y cuerpo –Eh lo siento mucho, no estaba prestando atención. Con su permiso— susurro apenada moviéndose a un lado para poder seguir su camino, pero el pony le corto el paso al moverse adelante. Pestañeo confundida y trato de moverse de nuevo pero el pony lo hizo igual –Escuche, estoy tarde para una reunión y le agradezco por favor dejarme seguir mi camino— dijo algo molesta la Unicornio. En respuesta el pony ladeo su cabeza para mirar a Twilight, ella retrocedió unos pasos algo asustada.

Era un unicornio o eso pudo pensar ya que usaba una máscara que cubría todo su rostro y era de color blanco la cual tenía una protuberancia en la frente con forma de cuerno, parecía que era para protegerlo o solo cubrir aun más la identidad del pony, dos franjas de color rojo y morado pasaban verticalmente por toda la superficie, pasando sobre el orificio del ojo izquierdo.–¿Apurada Twilight? Pero si la fiesta solo acaba de comenzar— susurro una voz distorsionada, parecían que eran tres voces las que hablaban al mismo tiempo, una femenina, otra masculina y una que no pudo reconocer pero que hizo que su espina dorsal se estremeciera del miedo –¿Có…cómo sabes mi nombre? ¿Quién es usted?— pregunto asustada.

El pony desconocido estaba ya frente a Twilight, caminando lentamente hacía ella, la unicornio deba un paso hacia atrás tratando de conservar la distancia entre los dos –Te conozco bien Twilight Sparkle, más de lo que puedes imaginar o recordar pero es una lástima. Ya que tu vida debe acabar sin saber la verdad— susurro el pony asustando aun más a Twilight, esta abrió su boca al ver como de la nada aparecían dos extrañas criaturas que no eran desconocidas para la unicornio pero que no debían existir.

Dos monstruos alados flotaban a cada lado del misterioso pony, tenían características de una gran ave de rapiña por las garras y alas, pero sus torsos, parte de sus piernas y rostros eran los de una mujer humana –No…no puede ser posible…son arpías—susurro aterrada –Oh veo que las conoces, me alegro ya que no tendré que explicarte que son, ahora mis demonios, devoren la carne de este pony— ordene el pony.

Los dos demonios chillaron en respuesta para lanzarse sobre Twilight abriendo sus afiladas garras, sin esperar ni un segundo la unicornio lavanda concentro su magia en su cuerno para crear una escudo burbuja alrededor de ella, pero su rostro mostro el horror al ver que este estallo cuando las garras de las criaturas chocaron contra este. Sin saber cómo se lanzo a un lado logrando a duras penas esquivar las filosas garras como navajas, sin esperar salió lo más rápido que le permitieron sus patas –Puedes correr Twilight, pero no escapar a tu destino—declaro el Pony desapareciendo en el aire, las dos demonios persiguieron al unicornio.

Twilight corría lo más rápido posible –¡Ayuda! ¡Quien sea ayúdenme!— grito desesperada pero nadie parecía escuchar sus gritos de ayuda "¡¿Donde está todo el mundo?!" pensó aterrada corriendo a cualquier puerta y tratar de abrirla, solo para encontrarla cerrada, sus orejas captaron el sonido del aleteo. Se aparto sin saber cómo y pudo ver como las garras de la arpía pasaban frente a ella hasta llegar a un barril y destrozarlo al cerrarse sobre él. Sin esperar para ver dónde estaba la segunda criatura salió disparada a su hogar "Debo llegar. Debo esconderme" pensó poniendo más fuerza en sus patas, volteo su cabeza para ver como otra vez el demonio se lanzaba hacía ella, moviéndose a la derecha logro esquivarla pero no vio que la segunda arpía caía sobre ella, las garras pasaron al lado de su costado lastimándola haciendo que gritara de dolor y caer al suelo comenzado a rodar.

Golpeando con fuerza su cabeza contra el suelo casi pierde la conciencia, su costado ardía con fuera y podía sentir la sangre comenzando a salir –No…no quiero morir...— susurro aterrada, las dos demonios volaban en círculos sobre la unicornio disfrutando del resultado de su obra "Princesa Celestia…Spike…quien sea. Ayúdenme" pensó mientras las lagrimas salían de sus ojos. Las dos arpías se elevaron aun más en el aire para comenzar a caer en picada con sus garras listas para atravesar la carne "No tengas miedo. Toma mi mano" la voz de su sueño apareció, susurrando a su mente, para la lógica de Twilight todo esto era imposible, no podía ser que dos criaturas de una mitología de una raza ficticia iban a matarla o de que la voz de un sueño existiera fuera de este.

Pero lanzo la lógica a un lado y cerró los ojos, podía ver la figura luminosa de sus sueños extendiendo su brazo y mano hacía ella, sin duda alguna levanto su pata y coloco su pezuña sobre la mano del ser. Todo comenzó a brillar pero la luz no dañaba sus ojos, sino que parecía curarla. Las arpías detuvieron su vuelo al ver la columna de luz que rodeo al unicornio lavanda, sus ojos brillaban con luz pura mientras que destellos de luz azul giraban alrededor de ella, formando sobre ella una gran figura alta y oscura.

Usaba una especie de uniforme aunque con el estilo de una gabardina negra abierta hasta la altura de sus caderas, cerrada desde la cintura hasta el cuello el cual se levantaba rodeando casi toda la cabeza hasta la altura de sus ojos, su rostro estaba cubierto por una máscara blanca que era de varias capas, una sobre la otra y con varias aberturas, las de los ojos dejaban ver dos brillantes y dorados orbes, una cinta de cuero rodeaba su frente y cabeza, parecía que salían de ella dos antenas blancas pero parecían ser parte de la máscara del ser. Dos cintas de cuero blanco salían de la parte de atrás de su cabeza y se extendían hasta la altura de sus pies. Sus dedos estaban cubiertos por unas puntas de acero filosas como garras, parecía poseer unas extrañas botas que tenían en las suelas grandes y filosas cuchillas. En su mano derecha sostenía lo que parecía ser una lanza, aunque la hoja de la lanza era tan larga como la de una espada pero más bien parecía un cuchillo de un solo filo, en la parte gruesa de la hoja poseía una hilera de afilados dientes.

Al ver esa arma el pensamiento de un horrible dolor era lo que cruzo la mente de Twilight, la criatura levanto su rostro blanco mirando a las dos demonios para luego salir volando hacía ellos. Las dos arpías no supieron que paso hasta que una chillo de dolor al ser cortada en dos de forma vertical de un solo y rápido movimiento del ser. La otra, asustada salió volando tratando de alejarse lo más posible de ese ser. Este levanto su mano libre apuntando hacia al demonio, del cielo unas cuantas nubes negras se formaron y de estas cayo un relámpago sobre la arpía, esta chillo de dolor hasta volverse negra y desaparecer en cenizas.

Los ojos de Twilight no podía despegarse del ser que la salvo, este lentamente descendió y se volteo para estar frente a ella, casi tocando el suelo se detuvo "Yo soy tu, tu eres yo. Del infinito océano de tu alma he surgido. Soy el dios de la creación. Izanagi" Hablo en su mente para luego desaparecer en el aire en pequeños destellos de luz azul. Twilight pestañeo tratando de procesar lo que paso, pero su mente se apago y dejo que su cabeza cayera al frio suelo, poco a poco cerro sus ojos entregándose a la inconsciencia. Sin notar como si un velo se levantara los ponys comenzaron a aparecer, parecían confundidos pero algunos gritaron al ver el cuerpo de color lavanda en el suelo con sangre. Sobre uno de los tejados de las casa de Ponyville, el pony de la máscara miro todo –Así que, sobreviviste. Que triste, era mejor si solo te hubieras dejado morir, de esa forma no tendrías que sufrir como lo harás ahora Twilight— susurro para saltar y desaparecer en el aire.

Sin que este pony lo supiera, la mariposa dorada observo todo igual, moviendo sus alas se elevo dejando detrás de ella un camino de destellos dorados. Mientras en la calle algunos trataban de ayudar a la herida Twilight, sin saber que sus amigas con Spike corrían preocupadas. Esta dejaba este plano para entrar en otro, uno donde solo sería el primer pasó de su más grande y aterradora aventura.