Persona
Las Memorias Perdidas
El sueño de la Mariposa
Imágenes sin sentido, ponies que nunca había visto, escenas de lugares que había visto en su vida y otros no viajaban por el aire cayendo en un espiral de luces e imágenes junto con ella. No sentía su cuerpo pero olvido eso al ver un destello a lo lejos, sin saber porque se impulso para alcanzarlo. Su primer pensamiento fue el de una mariposa, eso era el destello de color dorado. La mariposa movía sus alas con gracia y delicadeza, admirando el sutil movimiento de las alas no noto como todo desaparecía en varios destellos de luz hasta que estuvo flotando en un espacio único de colores verdes.
El pequeño insecto dorado voló hasta una gran estructura de colores dorados, parecía una torre pero estaba formado por una cúpula la cual era sostenida por varios pilares de forma circular, entro por un techo de cristal desapareciendo en un ligero destello dorado. Para Twilight solo atravesó el techo sin sentir nada hasta llegar a la base de la estructura. Pudo de nuevo sentir un suelo firme debajo de sus pezuñas, un suelo de mosaicos negros y blancos como un gran tablero de ajedrez. En el centro de la circunferencia la imagen de una mariposa dorada encerrada en un círculo verde, de esta salía una espiral de destellos dorados y en ella estaba la mariposa dorada flotando suavemente.
En un gran destello que le obligo a medio cerrar los ojos, pudo ver una silueta erguida sobre dos patas, pestañeando por un segundo y al fijarse mejor frente a ella dentro de la espiral dorada estaba un semental usando un traje negro, su melena de color oscuro atado con una cinta, llevaba una máscara blanca con un lado pintada con la mitad del cuerpo de una mariposa en colores violetas, tapaba toda su cara –Bienvenida a la brecha entre el consciente y el inconsciente Twilight Sparkle. Mi nombre es Philemon— hablo el misterioso Pony –¿Philemon?— pregunto extrañada la unicornio –Veo que has olvidado, lamento no poder darte todas las respuesta que buscas pero puedo decirte algo y es que has despertado el poder de llamar a tu Persona— dijo el semental para luego aparecer al lado de Twilight el ser que la salvo de las arpías –No…no entiendo nada ¿Cómo sabes mi nombre y que es el Persona?— pregunto la unicornio –El Persona es el poder de invocar a los seres dentro de ti, los dioses y demonios que albergas en tu interior. Estas llena de un amor divino como una crueldad demoniaca. Todos los seres usan mascaras. Tu yo actual es una de esas infinitas mascaras y tu Persona es una de las infinitas que hay— explico Philemon solo logrando confundir más a la unicornio.
Izanagi desapareció lentamente –Por ahora debes tener cuidado, una temible presencia amenaza tu existencia y todo lo que te rodea. Ve y rompe las cadenas del karma que ahogan tu alma— exclamo Philemon levanto su pata derecha y apuntado su pezuña a Twilight. La unicornio quería preguntarle de que hablaba pero de golpe perdió la conciencia y todo se volvió negro –No temas, aunque tú no me veas no te dejare sola— la voz de Philemon resonó en la oscuridad para luego no escucharse más.
La oscuridad era infinita pero no producía ningún miedo para Twilight, pero poco a poco el sonido de algo comenzó a molestar, un pitido constante que no dejaba de sonar y perforar sus tímpanos. Con dificultad abrió sus ojos, primero todo estaba fuera de foco pero en segundos pudo notar el blanco techo sobre ella. Pestañeo confundida, ladeo su cabeza a la derecha para encontrar una ventana que mostraba a Ponyville a lo lejos, también una maquina que monitoreaba su corazón –Estoy…en el hospital— susurro con lentitud. Volteo su cabeza hacía la izquierda, en un sofá estaba dormida una pony tierra de color naranja, su melena y cola amarilla estaban algo desarregladas, junto a ella estaba un igual dormido Spike –Applejack, Spike— trato de llamarlos pero su voz era débil y cansada.
Pero fue suficiente para que el pony vaquero se moviera y abriera sus ojos –Twilight…¡Por todo el heno! ¡Estas despierta Sugarcube!— grito levantándose de un golpe tirando al pobre dragón bebe al suelo –¿Qué paso? ¡Twilight!— grito Spike saltando para aferrarse al cuello de la unicornio al igual que Applejack, parecía temer soltarla y que cayera de nuevo en el sueño, pero la tuvieron que soltar cuando un leve gemido de dolor escapo de su boca –Ah tranquila Sugarcube, iré y buscare a las demás y al doctor— dijo la pony vaquera para salir corriendo de la habitación.
El silencio en la habitación era pesado, solo violado por el sonido de la maquina con su infernal pitido –Spike— hablo en voz baja Twilight llamando la atención del dragón –¿Qué me paso?— pregunto tratando de pensar que todo lo que paso y vio fue solo un mal sueño –¿No recuerdas nada?— pregunto Spike mirando directamente a los ojos de su amiga recibiendo una negativa respuesta por parte de ella, una mentira para ocultar su miedo a una verdad –Hace dos noches alguien te ataco…— comenzó a hablar, este dato asombro a la pony lavanda "¡¿Dos días?! No puede ser… No siento que haya pasado tanto" pensó asombrada –…Cuando te encontramos estabas ya siendo atendida, tu costado y alrededor tuyo estaba lleno de sangre y…estábamos aterrados. Rápidamente te trajeron al hospital y cuando llegamos no perdimos tiempo para saber de tu estado. El doctor nos dijo que estabas siendo atendida y que pronto estarías fuera de peligro pero que no pudo explicarnos de donde había salido la sangre ya que no tenías heridas visibles pero dijo que por la cantidad perdida debió ser una muy grande y…estabas en coma— esto último dejo asombrada a Twilight –¿Coma?— pregunto aun sin poder procesar bien la información.
Spike asintió mientras pequeñas lagrimas asomaban por sus ojos –El dijo que…podías despertar en cualquier momento o…nunca. Estos dos días todas las chicas han venido a cuidarte y yo, me dejaron quedarme a tu lado— término de hablar mientras que con el dorso de sus brazos se quitaba las pocas lágrimas que lograron salir de sus ojos. Para la unicornio todo era un caos en su mente, pero olvido todo por un momento e hizo lo que debía hacer en ese momento, abrazar a su pequeño dragón –Sshh, tranquilo Spike, todo está bien ahora. Estoy aquí— susurro tratando de calmarlo.
Spike aferraba sus garras con fuerza en el cuello de su amiga, temiendo que si solo la soltara por un segundo se fuera –Tuve mucho miedo de perderte— dijo entre lagrimas Spike, Twilight acaricio lentamente su cabeza tratando de darle confort –Te prometo Spike, tu no me perderás— dijo para luego darle un suave beso en la frente. Esto pareció calmar un poco al bebe dragón el cual lentamente la soltó. Antes de que alguno dijera algo más, una estela de diversos colores entro de golpe a la habitación seguida muy de cerca por 4 ponies –¡Twilight!— gritaron sus amigas abrazando a la pobre unicornio que no sabía sin sonreír o decirles que se estaba quedando sin aire por el mortal abrazo grupal.
La primera en soltarla fue Rainbow Dash –Twilight ¿Quién te ataco? Cuando lo encuentre no solo le partiré la cara sino que no podrá moverse en el resto de su…— pero fue cortada bruscamente por la unicornio de melena índigo –¡Rainbow Dash! Twilight apenas acaba de despertar, ella necesita recuperarse, no escuchar tu violencia— declaro enojada Rarity viendo a la pegaso de color cyan –¿Necesitas algo Twilight?— pregunto Fluttershy –Estoy bien Fluttershy y gracias por estar conmigo amigas— dijo con una sonrisa la unicornio lavanda –Disculpen— todas voltearon para ver a una pony tierra de cuero blanco, melena rosa con una Cutie Mark en forma de cruz roja con corazones entre las esquinas –Tienes una visita Twilight— dijo haciéndose a un lado dejando pasar a una figura alta.
Todas abrieron los ojos y las 5 ponies inclinaron sus cabezas cuando la Princesa Celestia entro en la habitación –Pri…Princesa Celestia ¿Qué hace aquí?— pregunto Twilight –Creo que la respuestas es obvia, vengo a ver a mi más fiel estudiante y saber cómo esta— dijo con suavidad la Alicorn haciendo que la unicornio lavanda mostrara una pequeña sonrisa –Querida Twlight, cuéntame que te paso— pidió la princesa del sol.
La boca de Twilight se abrió pero de esta no salió ninguna palabra, la cerro lentamente y se quedo mirando hacía la sabana que la cubría, todas se quedaron viéndola esperando la respuesta –Yo…no puedo recordar bien— dijo en un susurro. Esto hizo que las ponies se mirara entre sí preocupadas –¿Qué es lo último que recuerdas querida?— pregunto primero Rareza colocando su pezuña en el hombro de la unicornio para darle confort –Yo… sé que me vi con Lyra para almorzar y charlar un rato, luego Pinkie me dio la invitación para la fiesta cuando estaba regresando a casa. Cuando llegue creo que me dolió la cabeza, tome un baño y quise dormir un rato— relato pero se detuvo mirando al vació, como tratando de recordar –Creo que tuve un sueño…no recuerdo de qué pero me desperté y era casi la hora de la fiesta. Salí corriendo pensando que llegaría tarde y…un pony…creo que un unicornio salió de la nada y casi choco contra el— la Princesa Celestia miraba a su estudiante sin cambiar su rostro, esperando que ella terminara –No sabía quién era, incluso si era él o ella ya que creo que llevaba una capa con capucha que cubría todo su cuerpo. Trate de moverme a un lado para continuar pero él me impidió el paso, se que le hable pero no puedo recordar que le dije o si él me dijo algo pero recuerdo que llevaba una máscara— explico –¿Y cómo supiste que era un unicornio?— pregunto Rainbow Dash –La máscara…aunque le cubría todo el rostro tenía un espacio para también cubrir el cuerno— contesto Twilight.
Todo esto era muy extraño para las ponies, pero en especial como otro unicornio pudo lastimar tan seriamente a su amiga que era prácticamente el unicornio más poderoso de toda Equestria –¿Recuerdas algo más Twilight? ¿El tono de su voz o si su máscara tenía alguna característica?— pregunto la princesa –Su voz…era como si tres voces hablaran al mismo tiempo, creo que usaba algún hechizo de distorsión pero no estoy segura y la máscara…era blanca con dos líneas que bajaban vertical, rojo y morado creo— respondió haciendo que la Alicorn asintiera –Disculpe su majestad— la princesa volteo su cabeza y las ponies miraron a la entrada de la habitación como ingresaba un semental unicornio con una bata de medico –Aunque la joven Twilight parece estar bien, necesito examinarla— dijo con calma el médico –Por supuesto, esperaremos afuera— hablo la princesa por todos en la habitación y sin decir algo más todos salieron incluyendo a Spike aunque este no lo hizo de buena gana pero se calmo al ver como la unicornio lavanda le mostraba una sonrisa.
Una vez en el pasillo las 5 ponies y dragón se miraron entre sí, como si estuvieran hablando entre todos para decidir algo, la primera en romper el contacto con las otras fue la pony vaquera –Eh disculpe su Majestad— comenzó a hablar quitándose su sombrero –Dime Applejack— dijo la princesa volteando su cabeza para verla –¿Usted sabe quien fue el que ataco a Twilight?— pregunto pero al ver el rostro preocupado de la Alicorn la respuesta era más que obvia –Siento decirles que no tengo una idea clara de quien pudo ser. Pero tengo mis sospechas— al escuchar esto todas miraron fijamente a la princesa del sol –¿Sospechas? Entonces puede conocer al atacante de Twilight— dijo la pegaso de color cyan –No estoy segura pero hace unas semanas el rumor de un grupo radical se ha manifestado con mensajes, diciendo que son los emisario de los verdaderos dioses de este mundo. Pensé que solo eran rumores ya que nunca habían hecho algún acto de aparición o violento pero ahora— dijo preocupada viendo a su estudiante siendo revisada por el médico unicornio –¿La atacaron por ser su estudiante?—pregunto Pinkie la cual había estado callada todo este tiempo, parte de su melena y cola estaban lizas –Eso es lo que creo, puede ser una clase de mensaje para mí y es algo que no pienso tolerar— dijo con un tono de enojo y una mirada seria asustando levemente a las ponies –Les pido que me disculpen con Twilight pero debo regresar a Canterlot para hablar con mi hermana, Cuídense mis pequeños ponies— se despidió Celestia comenzando a caminar por el pasillo alejándose.
Poco tiempo pasó cuando el doctor termino de revisar a la unicornio lavanda, esta al ver que la princesa ya no estaba se desanimo un poco pero entendió que tenía asuntos pendientes, sus amigas se quedaron un rato más con ella pero no pudo irse, tenía que pasar una noche más en el hospital. Con dificultad y un soborno de diamantes pudieron convencer a Spike de que regresara a dormir en la biblioteca, se notaba que el pobre no había dormido bien las últimas dos noches. Cuando las horas de visita terminaron y ella se disponía a dormir el remordimiento comenzó a devorar su alma. Había mentido a sus amigas y su mentora, recordaba todo pero como podía decirles que fue atacada por dos criaturas que nadie conoce y que no deberían ni existir "Si son sus amigas le creerán mi otro yo" abrió sus ojos al escuchar una fuerte y gruesa voz en su cabeza –¿I…Izanagi?—pregunto mirando a su alrededor "Estoy dentro de ti, yo soy tú y tu eres yo. Y no necesitas hablar en voz alta, solo piensa en lo que quieres decirme" después de unas pocas respiraciones Twilight se relajo "Entonces puedes hablar ¿Por qué ahora?" pregunto "Porque estabas con tus amigos, no quise molestarte cuando necesitabas el confort de ellas" fue su respuesta ganando una sonrisa de la unicornio "gracias por eso Izagani" pensó acomodando su cabeza en la almohada "Descansa mi otro yo, debemos estar preparados para lo que el mañana nos traiga" susurro la voz de Izanigi hasta apagarse al igual que Twilight entro en el mundo de los sueños.
El sonido de una locomotora se escuchaba a lo lejos, el sonido de un tren en movimiento era lo que llenaba el aire pero era eclipsado por la bella música de un piano con el cantar de una hermosa voz. Abrió sus ojos y su primer pensamiento fue azul, todo era de un azul oscuro, como si todo estuviera cubierto por una tela terciopelada. Un mueble con vinos y otros licores de color azul estaba a su derecha, a su izquierda una pequeña biblioteca con libros de pasta azul, por las ventanas del vagón una espesa niebla no dejaba ver más allá del cristal pero lo que capto su atención fue la figura sentada frente a ella detrás de una mesa circular azul.
Pestañeo confundida, el ser frente a ella le mostraba lo que debía ser la sonrisa más grande que pudiera existir, sus dedos entre cruzados cubiertos por unos guantes blancos, un traje de gala negro con un pañuelo en su bolsillo, no tenía ningún tipo de pelaje en la cara sino en los costados de su cabeza de color blanco, lo mas resaltante era la alargada nariz en su cara y sus ojos saltones que parecían que saldrían en cualquier momento de su rostro –bienvenida joven señorita al Velvet Room— dijo el ser, su voz vieja pero risueña le dio la bienvenida –Tu…Tu eres…un…humano— susurro Twilight aun sin salir de su asombro. Sus oídos captaron algo mas y se volteo sobre la silla de color azul donde estaba, detrás de ella un gran piano de cola negro era tocado por otro humano, delgado de cabello largo agarrado en una simple cola, sus ojos estaban vendados con una tela violeta pero aun sin ver tocaba las teclas de una forma que seguro ni el mejor de los ponies podría tocar en años. A su lado una mujer humana con un vestido de noche pero con un singular peinado levantado hacia atrás de su cabeza cantaba, pudo notar que sus oídos estaban tapados.
El corazón de la unicornio bombeaba sin control, la emoción de ver a estos seres hacían que su cerebro se llenara de preguntas ¿De dónde salieron? ¿Qué comían? ¿Les daría el permiso de observarlos? Se volteo para ver de nuevo al primer humano, este no dejaba de sonreír –Mi nombre es Igor, ellos son Sin nombre y Belladona, a mi izquierda mi asistente Maxwell— Cuando volteo se llevo una gran sorpresa. Sentado al lado del hombre llamado Igor estaba un Pony tierra, su pelaje era de un gris palido, su melena y cola de color blanco como la nieve, llevaba puesto un traje de botones de color azul, su Cutie Mark era un libro marrón con una V dorada en la portada, era tan grande como el hermano mayor de su amiga Applejack –Saludos— dijo con voz apagada.
Abrió su boca para decir algo pero la cerro, luego de unos segundos miro de nuevo a Igor –¿Estoy soñando?— pregunto –Lo estas, al igual que estas consiente de todo esto. Este lugar reside entre el sueño y la realidad, mente y materia… solo unos pocos pueden entrar a la Velvet Room y tú mi querida joven señorita, eres uno de esos pocos. Necesitaras nuestra ayuda a lo largo de tu travesía—al terminar de hablar sobre la mesa un resplandor blanco apareció, lentamente una llave azul con una terminación circular donde estaba grabada la imagen de una cara humana dividida en dos, una parte era blanca y la otra de color negra cayo suavemente en la mesa –Toma esto, así podrás venir cuando quieras— Sin preguntar o dudar con su magia hizo levitar la llave la cual floto hasta ella –Una pregunta ¿Qué son ustedes?— pregunto, Igor sonrió –Nosotros somos sirvientes del maestro Philemon. Enviados para ayudarte— fue la respuesta del 'hombre' por un segundo todo parecía distorsionarse y nublarse ante los ojos de Twilight –Estas a punto de despertar, nos volveremos a ver más pronto de lo que piensas mi querida joven señorita— se despidió Igor mientras él y el resto de la Velvet Room desaparecían en la oscuridad.
Con lentitud abrió sus ojos, encontrándose con el techo de ayer, solo esperaba que fuera ayer y no otros dos días, se levanto con cuidado y cuando sus pezuñas estaban en suelo firma sonrió, pronto una enfermera pony tierra y el doctor de ayer llegaron y después de unos últimos chequeos era libre de irse a casa. Lo que no espero es que afuera del hospital estaban sus amigas y Spike, entre Fluttershy y Rainbow Dash sostenían un cartel mientras volaban, en letras de color lavanda se podía leer Twilight y al lado un dibujo de su Cutie Mark.
Una gran sonrisa cruzo sus labios, en segundos estaba rodeada de abrazos y palabras de cariño, con Spike montado en su lomo, comenzaron a caminar hacía la biblioteca, donde Pinkie Pie ya tenía todo preparado para la celebración del regreso de Twilight. Aun en todo este mar de felicidad, un terrible pensamiento golpeo a la unicornio lavanda. Las palabras de Philemon regresaron con un gran peso, si era cierto que algo la amenazaba sus amigas estarían involucradas. Una parte de ella quería comparar todo esto como la vez que enfrentaron al dragón o cuando ella fue sorprendida por el Cockatrice pero fue rescatada por Fluttershy. Pero ahora dudaba que la mirada de su amiga pegaso pudiera detener a demonios.
Un pensamiento nuevo cruzo su mente, si este pony la buscaba e iba a regresar y de seguro la volvería a atacar, debía luchar pero esta vez no podría involucrar a sus amigas, deberá hacerla sola…no, tenía a alguien a su lado, a su Persona. Una sensación extraña recorrió su cuerpo, una calidez la conforto en segundo. No tuvo que pensar mucho para asumir que era Izagani el responsable, una suave sonrisa cruzo su rostro en agradecimiento, sabía que con el no tendría nada que temer.
