Persona
Las Memorias Perdidas
Lazos
Casi una semana había pasado desde el incidente con el pony enmascarado y para Twilight Sparkle había sido casi su peor semana ¿Pero por qué sería eso así? La respuesta era que no tenía un momento para ella sola desde que salió del hospital. Sus amigas no la dejaban casi tiempo para estar sola, alegando que era para prevenir ser sorprendida. Si no fuera por su mejor imitación de la mirada de su amiga Fluttershy, Spike seguro la estaría siguiendo incluso al baño.
Suspiro cansada y cerro el libro que había tratado de leer, no había podido pasar de la primera pagina, levantando su cabeza pudo notar que el cielo ya estaba oscuro "lo mejor es que vaya dormir" pensó haciendo flotar el libro con su magia hasta su lugar "Deberías también buscar una forma de fortalecerte mi otro yo" casi pierde la concentración al escuchar la voz dentro de su cabeza.
Twilight suspiro cansada, al igual que sus amigas su Persona también era otro que no la dejaba sola pero con el no podía hacer nada ya que era parte de ella "Ya lo sé, pero no es fácil encontrar una excusa sin tener que explicar todo a las chicas" pensó la unicornio subiendo las esclareas de la biblioteca "La verdad es la única respuesta que puedo darte, no debes temer si son tus amigas" Izanagi respondió manifestándose en el reflejo del vidrio de una ventana. Otra cosa que asustaba de vez en cuando a la unicornio lavanda. Ella solo gruño metiéndose en su cama "Dejemos que un buen sueño me aclare la cabeza y decidiré mañana" pensó para dejar que su mente se apagara ante el confort de la suave almohada y el calor de sus sabanas.
El sonido de un tren retumbo en sus oídos, abriéndolos de un golpe sus ojos solo para ver todo de color azul –Bienvenida al Velvet Room— dijo Igor sin perder su sonrisa y su mirada penetrante –¿Qué? ¿Cómo es que?— pregunto Twilight viendo a un lado a otro tratando de entender hasta recordar donde estaba –Es que ni en mis sueños puedo descansar en paz— dijo con derrota –Lamento mucho esto pero necesito hablarte de algo urgente— dijo con calma el ser de nariz larga llamando la atención de Twilight.
La suave música del piano con el cantar de la diva lograba calmar el alma de Twilight por alguna razón, incluso haciendo olvidar la amenaza que acariciaba su alma –Nuestro primer encuentro no fue suficiente para poder explicarte algo de tu ser mi querida joven señorita, y es esto— dijo mostrando una baraja de cartas azules donde se mostraba la cara de una máscara dividida por la mitad, un lado blanco y el otro negro. Twilight pestañeo confundida –Siempre son las mismas cartas pero el resultado siempre es diferente ¿Crees en la lectura del futuro?— pregunto poniendo las cartas sobre la mesa circular –Disculpe, pero no creo en la adivinación ni en la lectura de car…— pero se quedo callada al ver como las cartas se movieron en segundos sin que nadie las tocara.
Con un leve movimiento de su mano una de las cartas se volteo sola, la imagen en ella era de calavera, detrás de ella una gran puerta doble con escaleras –La Muerte en posición arriba, representa el fin de algo y el comienzo de algo nuevo. Un cambio provechoso para ti— dijo mirando la carta, con otro movimiento de la mano otra carta se volteo, mostrando una torre siendo destruida por un relámpago negro –La Torre en posición arriba. Un inminente cambio vendrá, un signo de la destrucción pero ¿De quién?— pregunto haciendo por una vez más el movimiento de su mano para revelar la última carta. Esta era de una persona llevando un palo con una bolsa colgado en un extremo, seguido de un perro. Lo más resaltante de la imagen era que la persona iba directo a un precipicio –El loco, la representación de una gran fuerza de voluntad y destreza. Un potencial infinito, ese eres tu mi querida joven señorita— dijo Igor moviendo su brazo sobre las cartas haciéndolas desaparecer.
Para Twilight la lectura de las cartas la dejo con la garganta seca, el fin de algo y destrucción era algo que no le agradaba nada –¿Por qué el loco?— fue la única pregunta que salió de su boca –Querida, yo no pongo las cartas, solo las leo pero puedo decirte esto. Tú eres dueña de tus decisiones y la única responsable de ellas, aun cuando en tu futuro las desgracias vendrán. Puedes cambiarlo ya que tú eres el cero. El potencial de alterar el inminente futuro que se acerca— explico con calma. Twilight estaba algo confundida pero un pequeño brillo de esperanza la calmaba –Pero este potencial no radica solo en ti, sino en los lazos que hagas con tus semejantes— ante esto la unicornio lo miro fijamente –¿Lazos? ¿Te refieres a la amistad? Pero no quiero que por mi culpa mis amigas salgan lastimadas— dijo con temor pero guardo silencio cuando 5 cartas iguales a las del tarot aparecieron flotando sobre la mesa, pero estas estaban en blanco en su cara frontal –Los lazos verdaderos son una unión imposible de romper, que te brindaran no solo la verdad ante el velo de oscuridad que hay ante ti. Sino ofrecerte un poder mayor, aun cuando tus lazos con tus amigas son fuertes no son los verdaderos lazos que crean este poder— ante estas palabras una opresión creció en el pecho de Twilight –Quieres decir que…mis amigas no son honestas conmigo— susurro con tristeza.
Igor cerro sus ojos pero no borro su sonrisa –Lo siento si te hice pensar eso, son tus amigas, no tengas duda alguna de eso pero incluso entre los amigos hay secretos. Cuando ellos se abran contigo el verdadero lazo se creara y un potencial nuevo aparecerá para ti. Tampoco pienses que esto es para tu beneficio propio mi querida joven señorita, ya que este poder no es solo para ti, sino para salvar a todos los que quieres y amas. Ya que tu y solo tú eres la única que puede vencer este mal, ya que no hay otro usuario de Persona como tú para hacer frente a esto— explico haciendo que una leve sonrisa apareciera en el rostro de la unicornio lavanda.
Las cartas desaparecieron de la mesa –Ahora Maxwell, podrías hacerme el favor— dijo el ser mirando al pony tierra a su lado –Si maestro, escúchame bien Twilight Sparkle. Ya sabes que eres la representación del potencial, pero tu sola no puedes despertarlo. Como todo hay muchas variedades y variantes en tu camino. No trates de ser tu misma ante estos cambios porque solo te concentraras en tu forma de ser. Debes ver todo de diferentes formas, pensar como nunca lo has hecho y los caminos que no has visto nunca se revelaran ante ti— explico con calma el pony de color gris pálido confundiendo levemente a la unicornio pero esta asintió –Cuando llegues al final de uno de esos caminos ven a vernos y nosotros despertaremos ese potencial que duerme en lo más profundo de tu alma— con estas palabras todo empezó a verse borroso –hasta un próximo encuentro mi joven señorita— hablo Igor antes de que todo desapareciera en la oscuridad.
Unos ojos violetas aparecieron para ver el amanecer, suspirando Twilight trato de bloquear los rayos del sol con su sabana de estrellas pero sabía que una vez despierta no volvería a conciliar el sueño a menos que buscara algún hechizo para inducirse ella misma el sueño. Pero sabiendo que eso era solo escapar de sus responsabilidades se levanto con pereza de la cama, una vez que sus pezuñas tocaron el suelo firme y su cuerpo alejado de la calidez de su cama, se estremeció por el leve frio aun en su cuarto. Con cuidado comenzó a moverse para no despertar a su asistente número uno el cual dormía en su cesta. Una leve sonrisa cruzo su rostro y se acerco para darle un suave beso en la frente, solo para recibir directo a su cara un eructo acompañado de chispas verdes y un pergamino enrollado con un listón rojo y un sello dorado con un sol.
Frotándose su nariz por el golpe recogió con su magia el pergamino "¿Una carta de la Princesa Celestia? ¿A esta hora?" pensó extrañada y algo preocupada la unicornio quitando el listón, "Mi más Fiel Estudiante. Perdóname al escribirte a estas horas pero es necesario que vengas lo más rápido al castillo. Debemos hablar de algo urgente. Firma la Princesa Celestia" al terminar de leerlo comenzó a moverse con rapidez por todo el lugar, olvidando que el bebe dragón aun dormía –¿Ah que sucede?— pregunto adormilado Spike al escuchar algo chocar contra el suelo –Spike, estas a cargo de la biblioteca mientras no estoy— dijo Twilight metiendo varios libros en una pequeña maleta –¡¿Qué?! ¿Pero a dónde vas?— pregunto el dragón levantándose de su cesta –A Canterlot, la princesa a solicitado mi presencia para hablar de algo urgente— explico Twilight cerrando la maleta y haciéndola levitar para comenzar a bajar las escaleras –Pero…¿Pero en qué momento te escribió?— pregunto siguiendo a su hermana adoptiva –Cuando tu roncabas aun en tu cesta— respondió Twilight –Yo no ronco…¿o si?— esto hizo que una sonrisa escapara de los labios de la unicornio pero se detuvo al ver la mirada preocupada del bebe dragón –Spike, estaré bien, así que no te preocupes— le dijo abrazándolo.
Cuando lo calmo abrió la puerta de su hogar –Por favor diles a las muchachas donde estoy para que no se preocupen, si no regreso en dos días te escribiré para avisar cualquier cosa— dijo para luego irse a la estación de trenes. Spike trato de sonreír pero algo en el le decía que algo terrible iba a pasar.
No le tomo mucho tiempo a la unicornio llegar a la estación de trenes ni de esperar uno para su destino porque este no había ni salido, comprando el boleto entro en su vagón y tomo asiento, miro por la ventana como muy pocos ponys llegaban y compraban sus boletos "Siento tu preocupación mi otro yo" hablo Izanagi "No es normal que la princesa haga esto. Algo grave ha pasado para que me llame" pensó Twilight sacando de su maleta un libro al azar y comenzando a leerlo "Izanagi…debemos estar atentos ante lo que sea" aun cuando no podía verlo sabía que su Persona movió su cabeza afirmando las palabras del unicornio. En media hora de espera el tren comenzó su lenta marcha, acelerando poco a poco hasta dejar atrás la estación y a Ponyville. Mirando por la ventana una pequeña parte de Twilight rezaba que no fuera la última vista de su hogar.
Una hora fue lo que transcurrió en su viaje en tren, pronto pudo ver el castillo y la ciudad de Canterlor, construida en un lado de una montaña, parecía que la ciudad flotaba mágicamente. Sonrió al ver su ciudad natal, debería visitar a sus padres cuando terminara el asunto con la princesa. Pronto el tren comenzó a disminuir su velocidad hasta detenerse en la estación de Canterlot, con cuidado se bajo y miro a su alrededor. La mayoría de la población de la gran ciudad eran unicornios pero para el desagrado de Twilight esa gran mayoría se creían superiores, siempre con la cabeza alzada como si ellos fueran mejores que otros, vestido con prendas caras aunque en realidad los ponies no las necesitaban, solo era una demostración de su status social "Me agrada eso de ti mi otro yo, no dejas que la vanidad nuble tu alma" resonó la voz de Izanagi en su cabeza.
Sin prestar más atención a los unicornios comenzó su marcha para ir al castillo, no le tomo mucho tiempo llegar, conocía cada calle en esa gran ciudad y cada atajo. En poco estuvo frente las grandes puertas del castillo, hermosos recuerdos llegaron a su mente, deteniéndose por un segundo dejo que estos desfilaran por su mente pero algo paso, un dolor llego a su cabeza y con ella el flash de una imagen, el mismo escenario pero con el sonido de varias risas, las risas de pequeñas potrancas.
Pestañeo confundida "¿Qué fue eso?" pensó la unicornio tratando de que el extraño recuerdo volviera pero no podía. Negando con la cabeza recordó que tenía un asunto importante y prosiguió su marcha. No le tomo mucho llegar a la sala del trono en donde prácticamente estaba vació a excepción de los guardias, el gran trono dorado con gemas y la Alicorn que lo ocupaba. La Princesa Celestia sonrió al ver a su estudiante entrar en la gran sala, bajando de su trono camino hasta ella –Twilight Sparkle, mi fiel estudiante. Me alegro que hayas llegado con bien— dijo poniéndose a su lado –Princesa…¿Qué sucede?— pregunto Twilight sin rodeos haciendo que la princesa del sol suspirara cansada –Sígueme y te mostrare— fue su única respuesta y empezó a caminar seguida por Twilight.
No les tomo mucho tiempo llegar a su destino ya que era cerca del palacio, una parte de los jardines para ser más exacto, Twilight lo reconoció como una de las áreas abiertas al público pero seguía siendo parte de los jardines reales. Ella había venido unas cuantas veces cuando era pequeña con su niñera para mecerse en los columpios, pero ahora frente a ellos los juegos estaban quemados y retorcidos como si hubieran sido doblados por alguien o algo –¿Qué paso aquí?— pregunto asombrada –Esto es un aviso— fue la respuesta de Celestia la cual hizo que la unicornio se le quedara mirando.
Sin perder tiempo con su magia un aura dorada cubrió su cuerno y frente a Twilight una hoja apareció, tomándola con su propia magia la acerco a su rostro, en ella se veía una especie de emblema de una máscara de pony en blanco, bajo ella las palabras de Los Portadores de los Dioses escrita en tinta roja brillaba con fuerza –Esto es un mensaje para la Princesa Celestia, nosotros somos las voces y ojos de los Dioses verdaderos, nosotros traeremos la luz de la verdad a esta tierra llena de mentiras— leyó para luego soltar la hoja –¿Qué significa esto Princesa?— pregunto Twilight –Son un grupo de unicornios radicales que apareció hace ya varias semanas, al principio solo eran un rumor pero con los días dejo de serlo. Mi guardia ha estado siguiéndoles la pista pero sin resultado. Al principio lo máximo que habían hecho ha sido dejar panfletos hablando de Dioses ficticios, no los vi como una amenaza pero hace tres semanas empezaron disturbios en la ciudad por culpa de ellos, la semana pasada fue el comienzo de su aparición pero no esperaba que fuera en Ponyville— hablo volteando su cabeza para mirar a Twilight.
Para ella el recuerdo del pony enmascarado volvió al igual que el de las dos arpías, la frase de dioses verdaderos resonó en su cabeza "No…no es posible…¿Ellos pueden invocar Personas?" pensó asustada pero no pudo hacerlo más cuando llevo sus pezuñas a su cabeza –¡Twilight!— grito Celestia al ver a su estudiante gritar y sostener su cabeza con una expresión de dolor en su rostro. Parecía que la cabeza de la unicornio lavanda iba a estallar, entre el dolor pudo ver el mismo parque pero intacto, los juegos en movimiento y la sombra de pequeños unicornios riendo. No pudo más y su cuerpo se desplomo en el suelo perdiendo la conciencia.
La oscuridad era infinita, pero poco a poco esta fue sustituida por el color y luz, abriendo sus ojos trato de recordar lo último que paso y saber donde estaba –Señorita Sparkle ¿Se encuentre bien?— pregunto una voz femenina, movió su cabeza a un lado para ver a una pegaso de color magenta usando una bata blanca de medico –Si— fue su única respuesta –Entonces hare que la Princesa Celestia entre, está preocupada por usted— dijo para luego retirarse. Con calma Twilight pudo reconocer el lugar como su antigua habitación en el palacio "Izanagi ¿Estos ponies pueden invocar una Persona?" pregunto a su otro yo esperando que su respuesta fuera negativa "No podría negártelo ni asegurarlo mi otro yo. Deberíamos estar muy cerca de ellos para poder decirte si lo son o no" fue la respuesta del Persona, antes de que Twilight pudiera pensar en otra cosa la puerta se abrió dejando pasar a la Alicorn blanca, sus ojos mostraban una leve preocupación la cual desapareció levemente al verla.
Con calma se acerco a la cama –¿Cómo te sientes Twilight?— pregunto, la unicornio respiro lentamente –cansada— fue su respuesta –Twilight…quiero que regreses al castillo y te quedes aquí— dijo Celestia mirando directamente a los ojos violetas de Twilight –¡¿Qué?! ¡No puedo hacer eso!— alzo la voz tratando de levantarse –¡Twilight Sparkle! Soy tu mentora como tu princesa y digo que te quedaras aquí!— la mirada dura de la Alicorn hubiera congelado del miedo a otro pero para Twilight eso no era así –¡Por más que seas mi Princesa no eres mi madre!— grito mirando fijamente a Celestia pero se arrepintió cuando noto el brillo del dolor en los ojos magenta rosa de ella –Princesa…— susurro la unicornio –Yo solo quiero que no te pase nada Twilight— dijo la Alicorn cerrando los ojos, con lentitud Twilight se levanto de la cama y se acerco a la princesa del sol, con cuidado puso su cabeza en su cuello cerrando sus ojos, en segundos unas cálidas plumas la envolvieron –Princesa Celestia, se que quiere protegerme pero…si es lo que creo, debe creer que van detrás de mí porque tengo una relación con usted. Pueden ir y atacar a mis amigas para llegar a mí, no puedo dejarlas solas— dijo con calma.
Ninguna hablo por unos segundos pero Celestia movió su cabeza afirmando las palabras de Twilight –Entiendo y…no puedo ir en contra de tu voluntad y encerrarte en el castillo, solo…prométeme que tendrás cuidado y me avisaras— pidió la Princesa separándose de la unicornio para mirarla a los ojos –Lo prometo Princesa Celestia— dijo con una suave sonrisa. Devolviendo el gesto se acerco una vez más a la unicornio para abrazarla con sus alas, ambas disfrutando de la cálida unión. Una sensación diferente recorrió el cuerpo de Twilight y sus ojos brillaron levemente "Yo soy tu…tu eres yo. Un largo camino has de recorrer para encontrar la verdad. Soy el sol que ilumina tu camino. Te estaré esperando" una voz gruesa sonó en su mente, una voz cargada de poder. El brillo tan rápido como apareció desapareció de sus ojos "Izanagi…¿Fuiste tú?" pregunto Twilight confundida "¿De que hablas mi otro yo?" pregunto el Persona haciendo que Twilight estuviera algo asustada.
Dos días habían pasado desde ese incidente, entre los cuales Twilight había pedido a su mentora hechizos de defensa y ataque, al principio la princesa dudaba pero acepto darle los libros, estuvo estudiando con calma cada hechizo pero descubrió que necesitaba no solo concentración y poder para poder realizarlo, sino también una buena condición física. La unicornio tenía que admitir que cuando se trataba de resistencia y músculos era el mejor ejemplo de carencia de estos. Era una erudita y no un guerrero, pero debía tener algo de condición física si quiera por lo menos crear un arma lo suficientemente fuerte para poder tener una ventaja para sobrevivir. Tuvo que aguantar las leves risas de su Persona cuando llegaba a su habitación literalmente destrozada después de una leve rutina de ejercicios "No olvidas algo mi otro yo" con eso Twilight recordó algo importante y con su magia alcanzo una pluma y pergamino –Para mi asistente número uno…—comenzó a escribir .
Al día siguiente decidió descansar y pasear por la ciudad, recordando el pasado y visitar los lugares que disfruto mientras vivió en la ciudad –Aunque si me preguntaran no cambiaria mi vida en Ponyville para regresar aquí— hablo para ella misma entrando en un restaurant, por suerte no estaba totalmente lleno algo raro ya que siempre todo restaurant de lujo en la ciudad estaba sin un espacio libre pero este aunque no poseía los extravagantes lujos que otros ofrecía, tenía su clase pero el aroma de la comida fue lo que llamo mas el estomago de la unicornio –¿Mesa para uno?— pregunto una pony tierra de color crema –Si por favor y si es posible cerca de alguna ventana— pidió la unicornio –Sígame por favor— pidió la pony.
En poco llegaron a la mesa la cual daba a una gran ventana que dejaba ver la calle –En poco será atendida, gracias por escogernos— dijo la pony inclinando la cabeza para luego retirarse a su puesto "Este lugar es bonito y el servicio parece bueno" pensó con alegría Twilight agregando otro buen lugar para comer en su lista mental, de repente un vaso y una jarra de agua fría envueltos en un aura mágica de un color magenta claro, casi rosa llegaron –Buenas tardes y bienvenida— dijo una voz femenina algo apagada que para Twilight le parecía familiar –Hoy tenemos para usted la especialidad del chef que es una ensalada mixta con las mejores especias, también tenemos batidos de diversos jugos con las más frescas frutas— mientras explicaba Twilight había volteado a ver a su camarera y su rostro se había congelado en una expresión de asombro.
La camarera era una unicornio, su pelaje era de un azul oscuro, una hermosa melena de dos tonos azules pálidos, uno un poco más pálido que el otro, usaba un uniforme de camisa blanca con un pañuelo rojo atado al cuello, su Cutie Mark era visible la cual era una varita de mago con una estrella de 5 puntas al final y detrás de esta un manto con puntos luminosos como estrellas. Para Twilight verla rezaba para que no montara una escena, la unicornio azul bajo su libreta frunciendo ligeramente el ceño, levanto su vista para ver porque el cliente tardaba en hablar y no pudo evitar abrir sus ojos al ver al unicornio lavanda, pero poco duro esa mirada para ser sustituida por una de gran enojo e ira –Tu ¿Qué haces aquí? ¿Vienes para humillar una vez más a Trixie?— pregunto con enojo la unicornio azul –Trixie…¿Qué te paso?— pregunto Twilight –¿Qué le paso a Trixie? Tú sabes bien la razón Twilight Sparkle ya que eres la causante de que Trixie esté en esta situación— susurro con enojo pero se volteo al escuchar el carraspeo de alguien, desde una puerta un unicornio macho grande de color negro que usaba uniforme de chef miraba a Trixie con una mirada seria.
La unicornio bajo la mirada mordiéndose el labio, Twilight pestañeo confundida pero rápidamente entendió lo que pasaba y fingió una sonrisa agradable –Creo que pediré una ensalada mediana de dientes de león y un jugo de manzanas— dijo ligeramente más alto para ser escuchada por el chef. Trixie pestañeo confundida pero tragándose su enojo anoto en su libreta la orden –En poco se la traerá señorita— dijo lo ultimo con esfuerzo para luego irse.
En poco llego su orden y fue dejado frente a ella con cuidado, cuando Trixie se iba a dar la vuelta para irse sintió en su hombro la pezuña de la unicornio lavanda, se volteo algo molesta y miro a los ojos suplicantes violetas –Trixie deseo hablar contigo ¿Tienes hora de descanso?— pregunto Twilight. Eran segundos los que pasaron pero para la unicornio lavanda fueron incontables minutos –El turno de Trixie acabara pronto, si terminas antes y Trixie no se ido puede hablar con ella— dijo la unicornio azul para luego irse. Twilight sonrió y comenzó a comer y recordó el hambre que tenía.
No comió con rapidez pero tampoco lento y en poco termino su comida, para su alivio Trixie apareció para recoger todo y dejar la factura, sin perder tiempo Twilight saco el dinero y dejo una buena propina y se retiro del lugar solo para esperar afuera por Trixie. Diez minutos fue lo que espero cuando vio salir por un callejón a la unicornio azul, sus miradas se encontraron y mientras que la de Twilight era una de esperanza la de Trixie era de un odio controlado pero que amenazaba con estallar –Qué sea rápido, Trixie es un pony muy ocupada— hablo la unicornio azul oscuro comenzado a caminar. Twilight se puso rápidamente a su lado –Trixie, gracias por dejarme hablar contigo. Me alegro ver que estas bien— dijo la unicornio. Esto hizo que Trixie volteara su rostro hacía la estudiante de Celestia mostrando como sus ojos reflejaban un odio más grande –¡¿Bien?! ¡¿Acaso piensa que Trixie está bien?! ¡Es por tu culpa Twilight Sparkle que Trixie es un hazmerreír!— grito la unicornio azul pero se detuvo al ver como otros unicornios se le quedaban mirando enojados.
Twilight miro a los demás con enojo, sabían que todos miraban a Trixie por su comportamiento ya que ellos lo consideraban inferior a ellos por no hablar como realeza o glamur como ellos pensaban que debía ser –Vamos Trixie, vamos a un lugar más tranquilo para hablar— hablo con calma Twilight y guio a una molesta Trixie.
Saliendo de la zona de tiendas y comercios de la ciudad, llegaron a un parque el cual estaba cerca de los bordes, mostrando una maravillosa vista aérea –Trixie recuerda este parque, venía para distraerse— dijo en un susurro la unicornio –No sabía que eras de Canterlot, yo también lo soy y venía muchas veces aquí con mi hermano mayor— dijo Twilight tratando de iniciar una conversación –Trixie nunca espero que fueras de aquí, no te vez como el típico ciudadano de Canterlot— dijo mirándola por el rabillo del ojo –Si, nunca me sentí cómoda en esta ciudad, solo en mi habitación del cas…colegio para unicornios talentosos de la Princesa Celestia— dijo Twilight corrigiéndose lo más rápido posible para evitar cualquier estallido con Trixie, no quería decir que era la estudiante privada de la gobernante de Equestria –Trixie no se sorprende, con tu poder debió ser fácil ingresar allí. Trixie lo intento poco después de conseguir su Cutie Mark, había escuchado que una potranca era la estudiante privada de la Princesa Celestia y Trixie quería también aprender de ella— Esto fue como un golpe de agua helada para la unicornio lavanda –Trixie ¿Qué edad tienes?— pregunto Twilight –Trixie tiene 17 ¿Por qué?— pregunto viéndola –Por nada "es una año menor que yo" pensó sacando las cuentas –Trixie falló en su examen de ingreso, otra a su lista— dijo con tristeza.
Twilight quiso tratar de confortar a la unicornio azul pero esta la miro fijamente –Twilight Sparkle quería saber porque Trixie acabo de mesonera en ese restaurant, pues Trixie ya se lo dijo, fue tu culpa Twilight Sparkle. Luego del incidente de la Osa Menor el rumor se corrió, Trixie ya no tenía sus cosas ni su caravana. Trixie fue humillada y señalada a cada pueblo que iba. Trixie tuvo que regresar a Canterlot para poder por lo menos tener un techo el cual dormir, aunque fuera en la sección de la clase baja de la ciudad. Ahora que Twilight Sparkle sabe, puede dejar a Trixie en paz— dijo la unicornio retirándose.
Twilight quiso detenerla pero supo que debía dejarla ir por el momento "Es un alma ahogándose en un río de tristeza y odio" susurro Izanagi en su mente con lentitud –Entonces alguien debe ofrecerle una pezuña para sacarla— dijo la unicornio lavanda retirándose del parque, parecía que su visita se iba a extender un poco más de lo que había pensado.
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Otro día para Trixie, otro día de seguir viviendo en un limbo de repetición y fracasos. Su niñez fue así y parecía que su vida seguiría igual, no solo tuvo que regresar a su antiguo hogar donde nunca recibió palabras de apoyo o de aliento para seguir. Abandonado desde hace años solo lo usaba para tener un lugar donde dormir. Su día anterior parecía igual que el resto de los demás desde que regreso, solo la llegada de cierta unicornio en su turno de trabajo cambio eso. Ahora otro día comenzaba y solo esperaba que su rutina fuera igual.
Pero casi a una hora de que su turno terminara volteo su cabeza para mirar como cierta unicornio lavanda entraba al restaurant, pestañeo confundida pero trato de no mirarla y seguir de largo, no resulto cuando la escucho llamándola para poder pedir algo. Con paso lento se acerco a la mesa –Bienvenida— susurro lentamente –Buenas tardes, podría traerme un jugo de manzanas y un sándwich de margaritas— pidió con una leve sonrisa Twilight –En breve se lo traigo— antes de que Trixie pudiera alejarse como si el diablo estuviera frente a ella fue detenida al sentir en su pata la de la unicornio lavanda –Cuando termine tu turno quiero volver hablar contigo Trixie— dijo la unicornio.
Trixie pudo decir que no, podía incluso usar su magia y lanzar por la ventana a la unicornio de color lavanda, pero no lo hizo –Trixie lo pensara— fue su respuesta al alejarse, sin notar la sonrisa en Twilight. Pronto su turno termino y salió por la parte de atrás del local, salió por el callejón y volteo su rostro mirando a Twilight que la esperaba. Ella podía irse y dejarla pero por alguna razón su cuerpo no reaccionaba de acuerdo a sus pensamientos. Acercándose a ella con paso lento se puso a su lado –Vamos al parque, es mas cómodo hablar allá— sugirió Twilight comenzando a caminar.
No les tomo mucho tiempo para llegar, sentándose en uno de los varios bancos del parque se quedaron en silencio, mirando a la nada –Trixie, el incidente de la Osa Menor no fue tu culpa directa, eso lo sé bien y aun cuando trataste muy mal a mis amigos no me siento bien por lo que estás pasando. Sé que en el fondo tu no es un mal pony y quiero conocerte mejor. Quiero ser tu amiga— dijo con calma Twilight –¿Por qué le dice todo esto a Trixie? ¿Qué deseas ganar con esto?— pregunto molesta –Quiero solo conocerte Trixie, porque siento que tu y yo no somos muy diferentes aunque no lo creas. Yo casi falle mi examen de ingreso en el colegio de unicornios talentosos, sino fuera por un incidente tal vez no sabría lo que se dé la magia hoy en día. Quiero ayudarte a ser la gran y poderosa Trixie— estas palabras solo hicieron que la unicornio azul se enojara –¡Trixie no necesita de tu compasión ni de la de nadie más! ¡Deja ahora a Trixie en paz!— grito saltando del banco para comenzar a irse.
Mordiéndose el labio Twilight hizo algo que temía hacer pero debía intentarlo –Trixie, me dijiste que querías ser estudiante de la Princesa Celestia porque le enseñaba a una potranca ¿Por qué?— pregunto Twilight. Esto hizo a Trixie detenerse –Porque Trixie a sus 7 años pensó que si alguien de su edad logro llegar a convertirse en la estudiante privada de la princesa, Trixie podría tener una oportunidad también. En lo más profundo de Trixie sabía que su talento era la magia pero ella fallo, falló en su examen, en ser estudiante de la princesa y de…haber podido conocer a la estudiante de la princesa y tratar de ser amigos— dijo todo esto sin voltear a ver a la unicornio. Twilight tenía unas cuantas lagrimas en sus ojos –Trixie…yo era esa potranca, soy la estudiante de la Princesa Celestia— susurro Twilight pero fue lo suficiente claro para que Trixie volteara asombrada, sus ojos mostraban confusión, dolor y un brillo que para Twilight parecía ser de miedo –Yo…Trixie tiene que irse— dijo la unicornio azul para salir galopando lo más rápido de allí.
Twilight quiso detenerla pero sabía que no podía "¿Hice lo correcto al decirle?" se pregunto a sí misma "Lo sabremos en su momento mi otro yo, por ahora debes descansar" dijo con calma la voz de Izanagi, Twilight asintió ante las palabras de su Persona y comenzó su viaje al castillo.
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Tres días habían pasado desde la última conversación con la unicornio azul, Twilight quería darle un tiempo a Trixie para que ella pudiera calmarse para luego intentar ir una vez más al restaurant para poder hablar con ella. Sentada en el mismo banco del parque donde tuvieron su última conversación, sostenía entre sus patas una caja mediana de madera, ayer le escribió a Spike para que se la mandara y hoy en la mañana la había recibido. Solo debía esperar para poder usarla.
El sonido de unos pasos hizo que levantara su cabeza, acercándose a ella pudo reconocer fácilmente el cuero azul del pony que venía, en pocos segundos Trixie estaba frente al banco –Trixie sabía que Twilight Sparkle estaría aquí— dijo la unicornio azul. Sin decir nada Twilight se movió para darle espacio a Trixie, al principio esta no hizo nada pero con lentitud se subió al banco para poder sentarse. Ambas guardaron silencio por unos minutos, sin decir algo el cuerno de Twilight brillo haciendo que la caja fuera rodeada por el aura mágica y comenzara a levitar hasta Trixie.
Esta miro extrañada la caja y volteo a ver a Twilight –Ábrelo, esto es tuyo— estas palabras extrañaron a la unicornio azul y con algo de duda la abrió con su magia, sus ojos se abrieron cuando estos vieron su antiguo sombrero y capa con estrellas, aparto la mirada de la caja para ver los ojos violetas de Twilight –La noche que te fuiste recogí todo lo que pude de tu carro, pensé que volverías por tus cosas y trate de recuperar todo lo que no estaba dañado. Como no lo hiciste lo guarde, pero es hora de que esto regrese a su dueña— explico Twilight, Trixie miro de nuevo el contenido y con su magia retiro las prendas para encontrar un espejo pequeño, un cepillo y unas cuantas figuras de cristal de diversos ponies.
Los ojos de Trixie se llenaron de lagrimas pero estas no eran de tristeza, una leve sonrisa cruzo su rostro –No puedo creerlo, sobrevivieron todas— para Twilight escuchar a la unicornio azul no hablar en tercera persona fue raro pero olvido eso cuando ella volteo a verla –¿Por qué? Pensé que me odiabas— pregunto aun con las lagrimas en sus ojos –Porque te lo dije, en parte me recuerdas a mi o una vieja parte de mi, solo me concentraba en una cosa y eran en mis estudios, alejaba a todos los que intentaban hacer amistad conmigo porque lo veía como algo inútil. Pero he cambiado y se cuan triste es la vida sin un amigo, por eso no te odio Trixie y quiero…ofrecerte mi amistad— dijo con una sonrisa la unicornio lavanda.
Ninguna dijo nada, Trixie cerro sus ojos al igual que la caja, Twilight pensó que la unicornio solo le daría las gracias por devolverle sus cosas, por lo menos tendría el pensar que pudo ayudarla en algo. Pero sus pensamientos se detuvieron al sentir el par de patas alrededor de su cuello –Yo…yo nunca he tenido un amigo antes, siempre se burlaban de mí y me decían cosas horribles, mi madre era la única que me quería y ella…ella— no pudo decir más porque empezó a llorar. Twilight devolvió el abrazo y comenzó a acariciar la melena de Trixie –Tranquila, ahora me tienes a mí— susurro con calma –Gracias, gracias por brindarme tu amistad— contesto Trixie entre sollozos pero con una sonrisa.
Un suave viento acaricio el rostro de Twilight, la sensación que sintió hace días volvió a ella y el resplandor en sus ojos apareció "Yo soy tu…tu eres yo. Un largo camino has de recorrer para encontrar la verdad. Soy el mago que te llenara de poder en tu camino. Te estaré esperando" a diferencia de la primera vez, la voz que sonó en su mente era más melodiosa y femenina, casi como el sonar de una campana de cristal fino. "No sé qué es lo que me pasa pero, siento que no es malo. Ya vendrá las respuestas a esto" pensó soltando un poco el abrazo, las dos unicornios sonrieron y comenzaron una pequeña charla.
Sin saberlo a lo lejos en una de las estructuras de la ciudad, un pony cubierto por una capa con capucha miraba todo, su rostro cubierto por una máscara dorada observaba fijamente a las dos unicornios –Pronto Twilight, pronto todo acabara para ti— la voz del pony sonaba distorsionada, como si fuera la voz escuchada por una radio mal sintonizada, no se podía distinguir si era macho o hembra. Pero solo una cosa pudo notarse en su voz, el odio hacia la unicornio lavanda.
