Persona

Las Memorias Perdidas

El Mago

Los días pasaron con gran velocidad para la unicornio lavanda, pero cada día era sumamente aprovechado de diferentes formas. En las mañanas leía sus nuevos libros, por la tarde almorzaba en el restaurant para luego salir para hablar con su nueva amiga en el parque.

En las noches entrenaba los hechizos nuevos leídos en la mañana, tratando de perfeccionarlos lo más rápido y mejor posible. Ya sin saber cuándo sería atacada y de qué forma, debía estar lo mejor preparada para lo que sucediera "El esfuerzo duro tiene sus recompensas mi otro yo, pero sobre exigirse trae sus consecuencias" hablo Izanagi saliendo del cuerpo de Twilight.

Aun era extraño para ella verlo, era una figura imponente, mas grande que la Princesa Celestia al igual que su arma. La temible hoja brillaba con luz propia, los ojos color ámbar ocultos detrás de la máscara blanca parecían fríos pero cuando los miraba mejor podía encontrar un leve rastro de emoción. Sonrió mientras con su magia hacia levitar una toalla pequeña a su rostro –Tienes razón, es mejor que duerma— susurro volteando para ver sus resultados.

Varios blancos con forma de diferentes criaturas estaban entre quemados, congelados o cortados. Incluso el suelo del lugar mostraba fuertes daños –Creo que me he pasado un poco— susurro para ella misma viendo su obra "Tienes potencial mi otro yo. Pero no confíes solo en eso, debes pulirlo como a un diamante para lograr alcanzar la perfección" hablo con calma el Persona para luego desaparecer al escuchar el sonido de cascos acercándose. La puerta doble dorada se abrió y por ella dejo entrar a uno de los guardias solares. Un pegaso para ser mas exacto –La Princesa Celestia me mando Miss Sparkle, ella pregunta si se quedara toda la noche practicando— hablo con voz gruesa el guardia –No, dígale a la princesa que he terminado y que me disculpe si he causado molestia a ella o alguien mas en el castillo— dijo con un leve sonrojo de vergüenza la unicornio –Se lo diré, buenas noches Miss Sparkle— hablo el guardia retirándose.

Twilight suspiro cuando el guardia se fue, no solo por el cansancio sino por la vergüenza de saber que había molestado a su mentor "Dudo que este molesta mi otro yo" la voz de Izagani resonó en su mente y poco a poco la calmo "Si, solo espero que no la haya despertado" pensó para luego salir de la habitación, sin notar como una sombra oculta en uno de los pilares del pasillo, la observaba alejándose.

El sol comenzó a salir, proclamando su reinado en el cielo mientras que la noche se alejaba para dar paso a la luz. Un bostezo escapo de la boca de la unicornio lavanda para luego levitar una taza llena de humeante café. Estaba en el comedor del castillo, sentada cerca de uno de los extremos de la larga mesa –Buenos días mi fiel estudiante— saludo la Alicorn blanca sentándose en el extremo de la gran mesa, cerca de su estudiante. Twilight sonrió tratando de contener otro bostezo –buenos días Princesa— devolvió el saludo pero levanto sus ojos al escuchar la suave risa de Celestia –Sabes, estos días me recuerdan cuando eras una potranca, en vez de café tomabas jugos o en días especiales chocolate y eso te ponía enérgica— hablo la princesa con un leve brillo de nostalgia en sus ojos –Recuerdo esos días, menos los que tomaba chocolate, solo sé que era un desastre— hablo medio dormida Twilight para luego reír junto con la monarca de Equestria.

Levitando la taza tomo el amargo pero necesario néctar negro, dejo que su cuerpo disfrutara del calor de la bebida y que este le llenara con la energía que le faltaba en las mañanas –Twilight ¿Tienes planes para hoy?— pregunto la princesa –Pues, solo veré a una amiga hoy en el parque—respondió la unicornio levitando una cuchara de un plato de sopa y acercándolo a su boca –No sabía que alguna de tus amigas vino a Canterlot— ante esto Twilight bajo la cuchara para poder responderle –En realidad…es una nueva amiga— Esto hizo que la Alicorn blanca pestañeara confundida pero una sonrisa cruzo su rostro –Es bueno escuchar que te abres mas a otros ponies mi fiel estudiante. Siempre me preocupe por lo cerrada que eras ante las relaciones. Quién sabe, puede que cuando menos lo espere me escribas diciendo que has conseguido a un semental— ante estas palabras la cuchara casi se va dentro de la garganta de la unicornio lavanda.

Rápidamente la puso en la mesa –Oh cielos creo que olvide que debía escribirle a Spike, si me disculpa princesa debo retirarme, con su permiso— dijo con rapidez huyendo del comedor mientras la suave risa de la Princesa del sol la seguía. Cuando estuvo lo suficiente lejos se detuvo, trato de calmar su respiración y pensar de nuevo de forma clara. Una vez calmada comenzó a moverse de nuevo a su habitación. Como le dijo a la princesa se vería con su nueva amiga.

La imagen de la unicornio azul vino a su mente "Seguro que si le digo esto a las chicas me gritarían de porque me hice amiga de ella" pensó para luego reírse al imaginarse las expresiones de Appejack, Rainbow Dash y Rarity. Con una leve sonrisa llego ante las puertas de su habitación, con calma entro y decidió que aun había algo de tiempo antes de encontrarse con Trixie. Su cuerno fue rodeado por el aura mágica magenta al igual que algunos libros que comenzaron a levitar hacia ella.

Una presión atravesó su cuerpo, parecía ahogarla poco a poco pero tan rápido como apareció esta desapareció –¿Qué…qué fue eso?— se pregunto volteando su cabeza a todos lados. Espero por lo menos unas palabras de su persona pero no hubo alguna. Sin escucharlo supuso que no debió ser nada. Que equivocada estaba la unicornio.

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El sol de medio día coronaba el cielo azul, ni una nube se asomaban para cubrir la luz del astro rey, varias parejas descansaban bajo las sombras de los árboles de ese gran parque, otras hacían sus picnics y otras mas era para ver el paisaje que se extendía. Al ser Canterlot una ciudad construida en la ladera de una montaña a gran distancia del suelo ganaba una gran vista y varios parques fueron construidos cerca del borde.

Trixie estaba sentada en un banco bajo la sombra de un gran árbol, esperando la llegada de su amiga. Para la unicornio azul esa palabra era aun extraña pero a la vez maravillosa, una leve sonrisa surco su cara. Toda su vida fue una tristeza y la única felicidad que conoció era la de su madre. Pero el destino se la quito.

Sacudió su cabeza tratando de alejar esos pensamientos –un bit por tus pensamientos— al escuchar esa voz volteo su rostro para ver a Twilight sonriéndole –Hola Trixie— saludo sentándose a su lado –Hola— susurro y las dos vieron el paisaje –Hoy es tu día libre ¿Quieres hacer algo?— pregunto la unicornio lavanda –Solo…quiero estar aquí— respondió Trixie –Si quieres podemos estudiar, traje unos libros que pueden interesarte—sugirió Twilight pero no saco los libros de sus alforjas cuando Trixie no le respondió –Trixie ¿Qué sucede?— pregunto preocupada la unicornio lavanda –Yo…no se que hacer con mi vida. Quería ganar dinero rápido para poder de nuevo estar en el camino y seguir con mis actos pero ahora…viendo como era yo antes me da miedo volver a ser esa yegua— confeso la unicornio azul.

Twilight comprendía los sentimientos de Trixie, había días cuando se miraba al espejo y este reflejaba su antiguo yo. Se preguntaba cual sería su futuro si ella no hubiera conocido la amistad. Aparto esos amargos pensamientos para poner su pezuña en el hombro de la unicornio azul –No tienes que ser tu antiguo yo, puedes seguir viajando y hacer tus espectáculos de nuevo. Solo debes cambiar unas cosas— fue la sugerencia de Twilight.

Antes de que alguna de las dos unicornios pudiera decir algo, un grupo de potros paso corriendo frente a ellas, en un segundo el parque se lleno de pequeños potros y potrancas que jugaban toda clase de juegos, incluso algunos molestaban sin querer a las parejas del parque. Twilight se quedo mirando por un momento como unos padres pedían disculpas a una pareja porque sus hijos pasaron sobre su comida. Una sonrisa cruzo su rostro –Trixie, tengo una idea y creo que te gustara— susurro la unicornio lavanda ganándose una mirada confusa de Trixie.

Las risas de los potros llenaban el aire del parque animando el lugar para ellos pero algunos paseantes no les sucedía lo mismo, pero eso acabo cuando unos pequeños fuegos artificiales capturaron la atención de los pequeños. Los padres miraron como sus hijos corrían al origen de aquel pequeño despliegue de colores y sonidos. Sobre el banco Twilight Sparkle miraba a los pequeños, detrás de ella un improvisado escenario se levanto gracias a la magia de su cuerno –¡Potros y potrancas de este parque! ¡Déjenme presentarles a la única y gran Trixie!— exclamo saltando para dejar que una explosión pequeña de fuegos artificiales cubriera el banco con humo blanco, los pequeños con los ojos abiertos lograron ver a una yegua de color azul con un sombrero de punta con capa de un color morado con estrellas azules y amarillas.

La unicornio azul miro a su público, su mente estaba dividida. Por un lado el terror de fracasar se apoderaba de su cuerpo y por otra, una voz le susurraba que debía dejarlos maravillados y de paso, demostrar cuan superior era ella ante ellos. Levanto sus ojos para ver que detrás del público infantil estaba Twilight sonriéndole, ella devolvió la sonrisa y aclaro su voz –Hola mi pequeño publico ¿Listos para quedar maravillados por la magia?— pregunto con una gran sonrisa recibiendo de inmediato gritos de los pequeños. Sin perder tiempo alguno Trixie comenzó con trucos sencillos, con polvo creaba figuras que danzaban en el aire e interactuaban con su público ganando chillidos de sorpresa y felicidad.

Twilight miraba todo desde atrás, cuidando de los pequeños y observando con cuidado como los padres observaban tranquilos a sus hijos. Muchos sonreían al verlos felices y otros solo prestaban mucho atención tanto a ella como a Trixie. Pero ignoro eso y mas al ver como la unicornio azul se detenía –Para mi siguiente truco debo pedir la ayuda de mi asistente y de un voluntario del publico— al decir esto todas las patas de los pequeños se levantaron enseguida, queriendo participar. Trixie vio a cada uno de ellos hasta señalar a una pequeña potranca de pelaje rojo, una unicornio de melena y cola de color de color naranja y unos ojos azules –Cual es tu nombre— pregunto Trixie con una sonrisa –Ah… Blazing Star— susurro apenada pero con una gran sonrisa –Bien Blazing, espero que seas una buena saltadora en la cuerda porque vamos a jugar— dijo Trixie haciendo aparecer una soga.

Agarro con su boca un extremo de la soga y se la lanzo a Twilight la cual agarro de suerte con la suya, Trixie agarro el otro extremo y comenzaron a moverla, la potranca comenzó a saltar divirtiéndose sin notar como el publico exclamaba asombrado como la soga seguía moviéndose sin que las dos yeguas unicornio la estuvieran girando.

La tarde comenzaba y con ellos el show de la unicornio azul –Para cerrar el ultimo truco de magia— al decir esto todos los pequeños dejaron escapar gemidos de tristeza –No se pongan tristes ¡Ya se! ¿Por qué no jugamos primero con esta pelota?— dijo levitando una gran pelota de diferentes colores para lanzarla al publico. Los pequeños comenzaron a jugar con ella golpeándola con sus cabezas y pasándosela uno a otro. En un momento la gran pelota cayo al suelo y comenzó a moverse para luego agitarse violentamente y expandirse. Los pequeños retrocedieron cuando esta exploto rebelando a Twilight.

Por un segundo todo fue silencio pero los pequeños comenzaron aplaudir con fuerza. Sin perder Tiempo Twilight inclino su cabeza varias veces y con su cuerno activo levito sus alforjas trayéndolas hacia ella, con lentitud las puso cerca de los padres los cuales sin dudar sacaron algunos Bits, poco a poco los potros y potrancas se iban con sus padres mientras el sol se ocultaba a lo lejos.

Bajo la luz de un farol Trixie pestañeo confundida –¿Cuanto dijiste que hicimos?— pregunto una vez mas –68 Bits— fue la respuesta de Twilight por cuarta vez –No puedo creerlo…es mas de lo que hago en un mes en el restaurant— dijo la unicornio azul aun sin salir de su sorpresa. Twilight sonrió empujando la montaña de monedas con su pata –Como es época de vacaciones, los parques se llenan de pequeños y como los padres no pueden estar siempre vigilándolos, un show como el tuyo los puede ayudar— dijo con una sonrisa la unicornio lavanda. Trixie miro la montaña de monedas para luego ver los ojos morados de su amiga –No puedo quedarme con todo esto, me ayudaste— dijo empujando las monedas –Yo no los necesito Trixie, me basta con ayudarte— con estas simples palabras la unicornio azul comenzó a llorar pero una leve sonrisa adornaba su boca –Gracias— susurro.

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Los días pasaron rápido para Twilight y con ella su preocupación al visitar el restaurant donde Trixie trabajaba y saber que había renunciado hace tres días, la busco en los parques esperando encontrarla dando su show a los pequeños pero en ninguno la encontró. Ahora paseando por el distrito de modas dejo que su mente tratara de encontrar una posible solución, sin notar por donde caminaba ni a quien pasaba a su lado –Twilight— hablo una voz conocida haciendo que la unicornio lavanda levantara su rostro de golpe, cerca de ella parada junto a una carro de caravana estaba Trixie, usaba un smoking negro sin mangas junto con un sombrero de copa negro, un lazo rojo alrededor de su cuello terminaba el conjunto –¡Trixie!— grito Twilight poniéndose al lado de la unicornio azul –¿Dónde estabas? Te busque por todas partes— dijo preocupada –Tenía algunas cosas que resolver— fue la respuesta de Trixie.

Twilight miro con mas detalle el carro –Volverás a viajar— no era una pregunta pero Trixie asintió –Al principio era mi idea original, por eso trabaje en ese restaurant para ganar el dinero suficiente pero. Llegaste tu y me diste algo que nunca pensé tener en esta vida, con eso mis ideas se desmoronaron y tenía miedo. Miedo de que si regresaba al espectáculo volvería a ser lo que era y no quería eso, pero me enseñaste que podía ser yo misma y hacer lo que mejor hago. Por eso quiero darte las gracias Twilight, eres la mejor amiga que puedo pedir— los ojos de Twilight brillaban por las lagrimas que escapaban de sus ojos, sin decir nada se lanzo sobre Trixie abrazándola, la unicornio azul no espero un segundo y también rodeo con sus patas a su amiga.

Por varios segundos estuvieron así hasta que se separaron, con su magia Trixie levito una pequeña caja dentro de su carro y la dejo frente a Twilight –¿Que es?— pregunto –Ábrelo y lo sabrás—dijo con una sonrisa Trixie. Twilight con su magia abrió la caja pero casi la deja caer cuando vio lo que era su contenido, la vieja capa y sombrero de Trixie estaban bien doblados y guardados –Pero…esto fue un regalo de tu madre…no puedo aceptarlo— dijo la unicornio lavanda tratando de devolverlo pero Trixie se lo impidió –No pido que te lo quedes, te pido que los guardes. Aun en mi queda algo de la vieja Trixie, quiero que el día que nos veamos de nuevo, yo sea alguien mejor y poder llevar este traje no como solía hacerlo, con falso orgullo y soberbia. Quiero llevarlo con alegría y darla como lo hizo mi madre el día que me lo dio. Por eso Twilight, cuídalo hasta que nos volvamos a ver— pidió la unicornio azul.

Guardando la caja en su alforja Twilight asintió con su cabeza tratando de contener las lagrimas, Trixie sonrío y con su magia acomodo las correas del carro sobre ella –Hasta pronto Twilight Sparkle, mi amiga— se despidió la unicornio azul comenzando a moverse. Twilight se quedo en medio de la calle viendo como el carro se perdía, entre sus patas delanteras estaba la caja para luego guardarla –Hasta Pronto Trixie Lulamoon— susurro con una sonrisa cerrando sus ojos, sin notar como un brillo leve aparecían en ellos, una sensación recorrió todo su cuerpo llenándola de fuerza "Yo soy tu…Tu eres yo. El verdadero lazo ha nacido, el gran velo de la mentira cae de tus ojos y la verdad brilla ante ti. Ven y seamos uno mi otro yo" la suave y melodiosa voz susurro dentro de su cabeza haciendo que abriera sus ojos –¿Qué?— se pregunto confundida.

Antes de que pudiera pensar en algo mas una presión se apodero de su cuerpo –¿Qué…es esto?— se pregunto tratando de contener el dolor "¡Salta a un lado ahora!" grito Izanagi, sin preguntar lo hizo y en un segundo donde la unicornio estaba una gran bola de fuego se estrello, varios unicornios comenzaron a correr por el miedo cuando otras bolas de fuego comenzaron a caer del cielo. Twilight levanto su cabeza para descubrir que estos ataques no venían desde muy lejos, sobre el distrito varias figuras flotaban. Tenían cabezas de calabazas con agujeros simulando un extraño rostro, llevaban puesto lo que parecía un sombrero de punta verde, su cuerpo era únicamente una capa negra pequeña que se movía con el viento, un guante blanco sostenía un farol prendido del cual las bolas de fuego salían disparada –Es sorprendente lo que puedes hacer con unos buenos demonios ¿No lo crees Twilight Sparkle?— pregunto una voz distorsionada.

Girando su cabeza a un lado la unicornio lavanda pudo ver a otro pony cerca de ella, usaba una capa con capucha gris que ocultaba todo su cuerpo, su rostro estaba cubierto por una máscara completamente dorada. Para Twilight no le fue difícil imaginar que este pony estaba relacionado con el mismo que lo ataco hace casi tres semanas atrás, también noto que debía ser un unicornio por la forma de cuerno que poseía la máscara –¿Por qué me atacan? ¿Qué les he hecho yo?— pregunto levantándose del suelo –No vale la pena explicarle a un traidor el pasado y menos cuando está a punto de morir— hablo mientras dos de los demonios de calabaza flotaron hasta el "¿Traidor?" pensó mientras sus ojos brillaron y la columna de luz salió debajo de ella y la figura de Izanagi aparecía –¡Jack-o'-lantern! ¡Agilao!— grito el pony enmascarado y las lámparas de los dos demonios brillaron lanzado grandes bolas de fuego.

Estas en segundos las bolas de fuego llegaron a Twilight y explotaron, una gran columna de fuego se levanto pero duro poco rebelando una gran cúpula de color morado cubriendo tanto a la unicornio como a su Persona, sin esperar Izanagi salió disparado del escudo de magia para atacar. El pony salto hacia atrás evitando la mortífera arma de la Persona la cual de un rápido movimiento rebano a los dos demonios, pero un ataque a su espalda lo tumbo al suelo. Twilight grito de dolor al mismo tiempo que Izagani era atacado –¿No sabías? Es raro viniendo de ti Twilight que siempre pareces saber de todo, el daño que recibe tu Persona lo recibes tu pero en menor medida, así que de una forma u otra puedo dañarte— dijo con gran maldad el pony pero tuvo que agacharse cuando otro ataque de izagani casi le da.

Twilight levanto su cabeza viendo como dos Jack-o'-lantern preparaban sus ataques –¡Izanagi! ¡A la derecha rápido!— grito, el Persona sin decir nada hizo caso esquivando los dos ataques, de un salto llego hasta el cielo donde atravesó con su espada a uno de los demonios y al otro lo agarro con su mano hasta reventar su cabeza de calabaza. Para la unicornio lavanda no pudo contemplar mas al sentir una extraña pero a la vez familiar energía. Una columna de luz azul salía por debajo del pony rodeándolo –Persona— susurro Twilight con su cuerno brillando, Una extraña criatura salió de la luz azul contra la unicornio, una espada igual que la de Izagani hecha de energía pura se formo frente a Twilight pero en vez de ser color magenta era de un azul eléctrico, incluso pequeñas descargas de energía salían de la hoja.

Antes de que la erudita se preguntara que pasaba con su arma ya que antes cuando practicaba no era así tuvo que usarla para frenar el ataque de la Persona de su atacante. Un brazo metálico choco contra la espada de electricidad, haciendo que la energía golpeara al ser, el pony grito de dolor al igual que su Persona y esto le dio tiempo a Twilight para contemplarlo.

Era un ser deforme hecho de metal, por su extremidades debió ser alguna copia del cuerpo humano pero su cabeza estaba mas hacia la izquierda y puesta de costado como si alguien le hubiera doblado el cuello, su brazo derecho estaba muy debajo casi llegando a la mitad del torso mientras que el izquierdo era mas grande de lo normal, de su pecho varias bocinas de amplificadores de diferentes tamaños salían, siendo el mas grande el que estaba en el centro. Sus piernas estaban todas torcidas y el metal estaba muy golpeado. El Persona gritaba y parecía que era una mezcla entre dolor y rabia.

Tal visión dejo asombrada a la unicornio que no pudo ver el siguiente ataque de la criatura frente a ella, en vez de un ataque físico el Persona grito mas fuerte haciendo que las bocinas de su cuerpo comenzaran a moverse amplificando el grito el cual golpeo a Twilight levantándola y lanzándola hacia atrás. Golpeando el duro piso de la calle giro por unos segundos para luego detenerse, sin perder tiempo se levanto esperando otro ataque pero grito cuando sintió que su costado se quemaba. En el cielo Izanagi era atacado por todos los Jack-o'-lantern, esquivando ágilmente las bolas de fuego pero una logro darle en su costado, trato de contra atacar pero otra le dio en su pecho haciendo que la unicornio gritara –Jajaja ¡¿Qué se siente Twilight?! ¿Qué se siente este dolor recorriendo por tu cuero? ¡Sufre! ¡Sufre como nosotros sufrimos por tu culpa traidora!— grito el Pony mandando a su Persona a atacar de nuevo.

Izanagi se lanzo al suelo seguido de los Jack-o'-lantern, estos preparaban sus ataques pero se esparcieron cuando un rayo de hielo golpeo a uno congelándolo, con los dientes apretados Twilight pudo realizar un hechizo de hielo lo suficiente fuerte para congelar a uno, bajo su cabeza para mirar como el Persona del pony enmascarado estaba casi frente a ella, Izanagi llego al suelo y en milésimas de segundo agarro a la unicornio y se lanzo a un lado. El Persona metálico golpeo el suelo con su brazo izquierdo creando un mini cráter en donde estaba Twilight.

Unicornio y Persona chocaron contra la vidriera de una tienda atravesándola refugiándose dentro de esta, los Jack-o'-lantern restantes lanzaron sus bolas de fuego contra el local incendiándolo en segundos –¡Arde! ¡Arde y ve al infierno por tus pecados traidora!— grito con locura. Twilight tosía con fuerza, trato de concentrar su magia en su cuerno para intentar apagar las llamas pero no podía con el humo que quemaba sus ojos y pulmones. Algo fue colocado en su rostro por su Persona pero no sabía que era pero lograba en parte cubrir su rostro del humo, al igual que alguna tela cubriendo su cuerpo "¿Voy a morir aquí?" podía escuchar las risas de locura de su atacante y como la madera del lugar crujía con fuerza "Izanagi, perdóname. No fui lo suficientemente fuerte para luchar" pensó cerrando sus ojos. Por unos segundos el calor y el dolor desaparecieron. Para luego ser sustituidos por el suave sonido de un piano y el confort del color azul rodeándola –Acaso te rindes tan fácilmente Twilight Sparkle, pero si aun no despiertas el poder que duerme en tu alma— hablo una voz conocida para la unicornio.

Twilight por fin noto que se encontraba en el Velvet Room, la sonrisa de Igor era mas grande de lo normal, en la mesa circular frente a ella la capa y sombrero de Trixie descansaban, rodeadas de un aura azul –El verdadero lazo ha nacido, es hora de que nosotros los residentes del Velvet Room cumplamos nuestras funciones— hablo Igor cerrando sus ojos. La melodía del piano cambio de golpe, siendo una mas fuerte y rápida al igual que el canto de Belladona, Maxwell comenzó a flotar mientras sus ojos comenzaban a brillar con luz blanca. El vagón del tren desapareció dejando solo el suelo, un gran vacío negro con miles de estrellas era lo único que se contemplaba, la capa y sombrero brillaron con mas fuerza hasta estallar en luz, haciendo que Twilight cubriera sus ojos con una de sus patas.

En el mundo real, fuera de la tienda una gran luz azul hacía que los Jack-o'-lantern retrocedieran –¡¿Pero qué demonios esta pasando?!— grito el pony. El cuerpo de Izagani brillaba en luz azul para luego desaparecer, una columna de luz salía por debajo de Twilight agitando la tela que la cubría, por los orificios de los ojos de la máscara salía una luz blanca, una nueva forma aparecía sobre la unicornio, un cuerpo humano un poco mas grande que el de ella aparecía, una grandes alas de mariposa crecieron de su espalda, de colores amarillos hasta colores lavanda en las puntas, de piel de color roja, usaba unos pequeños zapatos naranja, un traje blanco hasta un poco mas debajo de su cintura, las mangas de sus brazos estaban adornadas por cientos de flores, sus ojos eran completamente de un color verde esmeralda, su cabello era de diferentes colores, negro sobre su cabeza y agarrado en dos coletas la los lados era de colores que iban del amarillo oscuro hasta un naranja claro en las puntas "Así que tu eres mi otro yo. Soy Hua Po, cuida bien de mí por favor" susurro la Persona con una sonrisa, su voz era increíblemente hermosa y era la misma que escucho cuando comenzó su amistad con Trixie.

Hau Po se elevo un poco y abrió sus brazos, las llamas del lugar se agitaron y comenzaron a moverse, entrando en el cuerpo de la Persona. Para Twilight una suave sensación de calor entraba en su cuerpo, como curándola y llenándola de poder. El pony enmascarado no podía creer lo que veía, las llamas desaparecían con rapidez pero fue mas rápido la espada hecha de fuego que golpeo a la monstruosa Persona, la criatura grito de dolor al no solo ser herido por la hoja cortando su cuerpo sino por el calor que esta transmitía, el pony grito también aunque sin heridas visibles el dolor era insoportable.

De la tienda salió Twilight, sin notar que llevaba un singular atuendo, una máscara negra ocultaba su cara y cuerno, un extraño traje la cubría por completo, era de colores azules oscuros con bordes negros y morados. Su melena y cola eran negras por el hollín causado por el fuego –Esto termina aquí y ahora— susurro Twilight, sin poder verse la magia comenzó a rodear el cuerno de la unicornio lavanda y Hua Po desapareció. Una gran honda de magia fue disparada congelando todo a su alrededor, el pony convoco un escudo de color verde para cubrirse pero aun así partes de su cuerpo se congelaron, al igual que su Persona y los Jack-o'-lantern. La columna de luz salió de nuevo y con ella la figura de Izanagi, estiro sus brazos y abrió sus manos, el cielo se oscureció dejando caer una lluvia de relámpagos los cuales cayeron sobre los congelados demonios destruyéndolos.

Twilight noto que su arma de fuego había pasado a ser de electricidad de nuevo, ahora comprendía que el poder de su Persona invocada cambiaba su magia, levanto su espada y la lanzo contra la Persona de metal, atravesando el hielo y el brazo izquierdo para luego explotar y desaparecer. El pony grito de gran dolor agarrando su pata izquierda para luego desplomarse en el congelado suelo, respirando con mucha dificultad trato de levantar su oculto rostro –No…se suponía que esto…pasaría…tu debes…morir— susurro entre dolor. Twilight respiraba levemente agitada, comenzó a caminar hacia su atacante desapareciendo su arma. Hasta que escucho varios aleteos, levantando su cabeza pudo ver como los pegasos de la guardia real solar descendían al suelo rodeando la tanto a ella como al pony caído –¡Por ordenes de su majestad, la Princesa Celestia de Equestria! ¡Ustedes dos quedan detenidos!— grito uno de los pegasos.

Para Twilight esto la sorprendió mucho pero no pudo pensar en lo que sucedía, Izanagi la tiro al suelo justo a tiempo evitando que unas filosas garras que casi la decapitaran. Una arpía agarro el semiinconsciente cuerpo llevándoselo, sobre la espalda del monstruo volador estaba otro pony con capa y capucha, usando una máscara blanca con dos líneas, una morada y otra roja. El mismo que ataco a Twilight hace casi un mes. Para Twilight el tiempo se detuvo, tratando de poder ver cualquier detalle para lograr identificar quien era, no noto como Izanagi la agarro entre sus brazos, ni cuando levanto su pierna izquierda para dar un rodillazo en toda la cara a uno de los guardias que se había lanzado sobre ellos y del gran salto que dio para alejarse del lugar.

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El sonido del agua corriendo y de esta limpiando su cuerpo la calmaba, Twilight Sparkle levemente abrió sus ojos pero no miro nada en concreto en su baño del cuarto del castillo, solo recordaba el viento en su melena, de cómo llego al balcón de su cuarto y como Izanagi desapareció. Oculto lo mejor posible la máscara y la ropa que llevaba puesta en un baúl. Suspiro cerrando con su magia las llaves del agua, noto como su aura normal había regresado "Y las preguntas crecen mas ¿Por qué cambio mi magia cuando uso a mis Persona? ¿Y cómo pude tener otra Persona?" como de un golpe un recuerdo vino a su mente, el encuentro con el extraño semental de mascara de mariposa "tu Persona es una de las infinitas que hay" resonó en su mente hasta desaparecer –Hau Po…ella apareció por un lazo. El lazo que hice con Trixie— susurro saliendo del baño recordando igualmente las palabras de Igor "Los lazos verdaderos son una unión imposible de romper, que te brindaran no solo la verdad ante el velo de oscuridad que hay ante ti. Sino ofrecerte un poder mayor…" quitando lo ultimo de humedad de su cuerpo salió del baño. Todo estaba listo para regresar a su hogar –Tantas preguntas y tan pocas respuestas— susurro caminando hasta su cama y acostándose en ella "Las descubriremos mi otro yo, no estas sola en este largo viaje" susurro Izanagi "Jejeje y menos ahora que yo estoy contigo" la dulce y hermosa voz de Hua Po resonó en su mente, haciendo que Twilight suspirara –Genial, ahora tengo dos voces en mi cabeza…creo que me volveré loca— dijo antes de cerrar sus ojos y dejando que el sueño se la llevara.

En un lugar oculto, donde pocos sabían de su existencia, una figura alta observaba un gran mapa de Equestria colgado en un muro –Así que, han regresado los Usuarios de Persona. No permitiré que su existencia se alargue mas en estas tierras, lo juro— susurro con decisión, sobre una mesa estaban tres fotos, dos de ellas de los misteriosos ponies y la ultima. Una de Twilight con la máscara y ropa que cubrían su identidad, las tres tenían algo en común y era la daga clavadas en sus rostros ocultos –Sea de una forma o de otra— con esas últimas palabras la gran figura desapareció del lugar.