Persona

Las Memorias Perdidas

Lucha en el Cielo

Ditzy suspiro al cerrar sus alas y al sentir el suave suelo de nubes que era Cloudsdale, cerrando los ojos trato de olvidar las memorias del pasado y concentrarse en el presente. Cuando abrió sus ojos de inmediato noto algo extraño, no había ruido, ni siquiera un pegaso estaba volando o caminando en las calles de la ciudad flotante. Una sensación de miedo recorrió su columna pero trato de ignorarlo pensado en alguna posible causa para esto. El sonido del batir de alas llego a sus oídos, volteando su cabeza con rapidez solo pudo abrir su boca en un grito silencioso antes de que una sombra cayera sobre ella.

En una gran estructura conocida por los pegasos con el nombre de Cloudosseum, lugar donde se realizaban diversos eventos entre ellos la competencia del mejor volador, estaba lleno por todos los habitantes de Cloudsdale pero no por propia voluntad. Varios potrillos y potras lloraban de miedo abrazando a sus padres, los adultos miraban con terror a los extraños seres alados que los vigilaban. En las gradas reservadas para la realeza un único unicornio observaba todo atreves de una máscara, era negra como el carbón, de cara completa la cual cubría hasta el cuerno, lo más característico de esta era los seis ojos rojos como la sangre, puestos como una especie de flor con los pétalos extendidos, dos sobre la frente, seguidos por dos de posición normal y por ultimo dos debajo donde debería estar la boca. Lo más escalofriante era que cada ojo tenía un iris de color amarrillo el cual se movía como un ojo normal pero cada uno se movía libremente.

Se volteo al escuchar el aleteo de sus demonios acercándose, dos ángeles femeninos flotaban hacía el unicornio, entre sus brazos sostenía una asustada y amordazada pegaso gris de melena rubia. Ditzy al ver la máscara y los ojos moverse trato de gritar y más cuando estos se fijaron sobre ella –Ah Miss Doo, es un placer conocerla. Estaba esperando por usted— susurro el unicornio acercándose más a la yegua. Ditzy trato de retroceder pero los demonios agarraron su cabeza y la acercaron al rostro enmascarado –Por favor, no tenga miedo Miss Doo, requiero de sus servicios como mensajera— esto llamo la atención de Ditzy algo que no paso desapercibido por el unicornio –Antes que nada déjeme presentarme, soy Fate. Un miembro del nuevo orden que vendrá a Equestria. Solo puedo decirle que todo lo que usted ha aprendido y vivido es una mentira y nosotros estamos aquí para liberar a todos de estas cadenas de engaño y tiranía que las princesas han puesto sobre todos— ante estas palabras Ditzy pudo comprender algo, estaba a merced de un loco, un loco que controlaba seres que nunca había visto o escuchado en su vida –Se que es difícil de creer Miss Doo pero mis palabras son verdad y para alcanzar nuestra libertad debemos hacer algo primero y es conseguir la carnada para atraer a la Princesa Celestia. Necesito que usted traiga a Twilight Sparkle— al escuchar el nombre de su amiga Ditzy negó con fuerza con su cabeza –Imagine su respuesta Miss Doo, pero creo que podemos llegar a un acuerdo— susurro retirándose a un lado dejando que la pegaso pudiera ver el coliseo.

Sus ojos se abrieron al ver atados a dos pegasos, cada uno sostenido por dos angeles, una era un semental de color gris oscuro con melena y cola de color marrón, el otro pegaso era una yegua, su pelaje era de color crema, su melena y cola eran de un color castaño con reflejos rubios, pero un detalle eran sus ojos dorados, iguales a los de Ditzy. La pegaso gris trato de gritar al ver a los dos pegasos los cuales no podían moverse ni abrir sus alas –Veo que los reconoce Miss Doo, no tengo que explicar lo que pasara si decide de nuevo a no prestarnos sus servicios— Ditzy tenía sus ojos fuertemente cerrados mientras las lagrimas escapaban de estos –Nos traerá a Twilight Sparkle Miss Doo, no nos importa si usted le dice la situación actual de Cloudsdale, lo único que le advierto es que la Guardia Real ni las Princesas deben saberlo sino bueno, Equestria experimentara sus primeras lluvias de sangre— con estas últimas palabras los ojos de Ditzy se fijaron con horror sobre los ojos de la máscara del unicornio.

Pudo sentir como sus ataduras eran quitadas al igual que la mordaza de su boca –Ahora, vaya— susurro Fate. Sin esperar algo más Ditzy corrió al balcón y salto al vació, sus ojos se posaron en sus padres, los dos pegasos atados miraron a su hija pidiendo ayuda, Ditzy desvió su mirada con dolor y se concentro en volar con más fuerza para poder llegar a Ponyville. Fate observaba como la pegaso gris se alejaba con rapidez del Cloudosseum –Prepárense mis Ángeles, nuestro destino pronto llegara y la espada de la justicia caerá sobre la traidora— susurro sin observar a los demonios detrás de el, los dos demonios asintieron y volaron lejos. Sus ojos una vez más comenzaron a moverse en diferentes direcciones, pero dos de ellos mostraban un vació, como si el recuerdo de algo robara parte de su vida.

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Twilight sonreía al ver como Dinky realizar un hechizo de levitación, varias hojas rodeadas por un aura de color ámbar flotaban en la biblioteca junto con plumas y algunas tizas –Bien Dinky, ahora trata de moverlos al mismo tiempo pero en grupos, las hojas con hojas, plumas con plumas y demás— pidió la unicornio lavanda. La potranca unicornio cerró sus ojos y se concentro, los objetos se agruparon aunque algunas plumas estaban en el grupo de las hojas y las tizas con las plumas pero poco a poco cada objeto se iba a su grupo correspondiente. En unos minutos habían flotando tres grupos de objetos, sin mezclarse entre ellos –Bien, ahora para terminar comienza a moverlos evitando que se unan— dijo Twilight.

Un leve sudor comenzó a recorrer el rostro de Dinky al igual que su cara comenzaba a ponerse más roja, las nubes de objetos comenzaron lentamente a moverse en círculos pero de pronto el aura mágica que los rodeaban desapareció y comenzaron a caer al suelo, otra aura de color magenta evito que tocaran el suelo de la biblioteca y en un segundo todos los objetos se encontraban organizados en la mesa. La pequeña potranca jadeaba mientras su rostro recuperaba su tono normal –Bien hecho Dinky, lo hiciste muy bien— sonrió la unicornio lavanda –Pero no pude mantenerlo mucho tiempo— dijo Dinky –Te costo dos intentos poder agrupar las cosas y a la primera comenzaste a moverlos por separado, estabas cansada y aun así lograste moverlos un poco y para mí eso es un buen logro— con cada palabra una gran sonrisa cruzaba el rostro de Dinky, sus ojos se movieron para mirar su flanco el cual aun estaba vacío. Un brillo de tristeza apareció en sus ojos ambarinos –Dinky, ten paciencia. Tu Cutie Mark llegara a su debido tiempo— susurro Twilight –Lo se, mamá dice lo mismo pero…pensé que mejorando en la magia lograría encontrarla— susurro algo triste –La magia es una herramienta al igual que lo es una pala o una espada. Te podrá ayudar a encontrar tu talento especial— dijo Twilight acariciando suavemente la melena de la potranca.

El sonido de la puerta abriéndose de un golpe asusto a las dos unicornios, Twilight en un segundo tenía su cuerno brillando lista para lanzar un hechizo de aturdimiento, esperando que lo que las atacaba fuera afectado por el, pero su hechizo murió al ver a una jadeante pegaso gris en la entrada –¿Ditzy?— pregunto asombrada –Cloudsdale…monstruos…mis padres— susurro entre jadeos Ditzt, el sudor corría por todo su cuerpo, tratando de entrar un poco más casi se cae por el cansancio. Con rapidez Twilight se puso a su lado y la ayudo entrar –¡Spike! ¡Trae agua rápido!— exclamo la unicornio, el pequeño asistente bajo las escaleras y antes de poder preguntar se fijo en la jadeante pegaso, moviéndose más rápido fue a la cocina y en un segundo ya estaba con un gran vaso de agua, ayudando a Ditzy para poder beberlo –Ditzy ¿Qué sucede?— pregunto Twilight rezando de que escucho mal las palabras de la pegaso, aun jadeando un poco la pegaso pudo mantenerse por sí sola parada –Cloudsdale fue atacada, hay extraños monstruos volando y todos parecen ser controlados por algún loco unicornio con una horrible mascara, tiene a toda la ciudad y a mis padres en el Cloudosseum. Me dejo ir para…buscarte y llevarte a él. Me advirtió que si avisamos a la Guardia Real o a las Princesas que mataría a mis padres y lo más seguro a todo pegado de Cloudsdale— dijo mientras de sus ojos comenzaban a salir lagrimas.

Twilight tenía la boca ligeramente abierta pero la cerro. Toda Cloudsdale había sido tomada por los demonios y estos eran controlados por alguno de los dos ponies, trato de pensar cual pudo ser –¿Y cómo era ese unicornio?— pregunto Skipe –No lo sé, usaba un horrible máscara negra ¡Pero tenia seis ojos! Cada uno se movía, solo podría decirte que era un semental por su voz— explico Ditzy. Para la unicornio esta nueva información solo causo más preocupaciones, ya eran tres ponies que la querían matar y cada uno podía controlar demonios. Abrió su boca para decir algo pero algo azul entro por su ventana y casi se estrella contra ella si no se mueve a un lado, en el suelo algo mareada estaba Rainbow Dash –Auch, lo lamento Twi, creo que tome ese giro muy…— no pudo terminar cuando dos pezuñas agarraron su cara –¡Rainbow! ¡Debes buscar lo más rápido que puedas a las demás! Es urgente— dijo Twilight –Pero qué…— trato de preguntar pero no pudo –¡Ahora Rainbow Dash!— grito Twilight.

Sin esperar otro grito la pegaso de melena multicolor salió disparada por otra ventana rompiéndola. Todos en la sala de la biblioteca pestañearon –Distzy ¿Te dieron un tiempo límite para qué fuera?— pregunto comenzando a levitar algunos libros, la pegaso negó con la cabeza –Bien, debes darme una descripción de estos monstruos antes de que las chicas lleguen— dijo abriendo algunos libros, los mismo que la princesa del sol le dio hace meses.

En pocos minutos 5 ponies entraron en la biblioteca, cada una algo agitada menos Pinkie Pie la cual por alguna razón que ninguna quería preguntar era que estaba usando una peluca multicolor estilo afro, la cual Rarity en un rápido movimiento con su magia se la arranco a la pony tierra de color rosa –Bien Egghead ya están todas aquí ahora explícanos que está pasando— pidió algo molesta la pegaso cyan. Twilight tenía una expresión sombría algo que le indico a las 5 amigas que no eran buenas noticias –Seré clara. Cloudsdale fue tomada por lo que parece ser el grupo que me ha atacado y a Canterlot— estas palabras fue como una bomba para las 5 yeguas, más para las pegasos del grupo –Esa es una pésima broma Twilight— susurro Rainbow Dash –Lo lamento Rainbow Dash pero no es ninguna broma, Ditzy lo vio con sus propios ojos, incluso fue capturada y dejada en libertad para decirme esto— dijo la unicornio lavanda –¿Pero para qué decirte esto querida? Espera…¡¿Ellos quieren que vayas no es así?!— pregunto Rarity. Las demás miraban a la unicornio modista para luego ver a Twilight, esta tenía los ojos cerrados pero asintió –¡Oh no! ¡Tu no les seguirás el juego! Avisaremos a las Princesas y ellas resolverán esto— dijo Applejack –No podemos, Ditzy fue advertida, si la Guardia Real se presenta o las Princesas…sus palabras textuales fueron que Equestria experimentaría sus primeras lluvias de sangre— ante esto todas jadearon, cada una tenía una cara de horror, la que parecía más afectada era Fluttershy la cual estaba llorando –Flutter— susurro Pinkie Pie la cual la abrazo –Mis padres…mis padres viven en Cloudsdale…ellos me escribieron ayer para visitarlos— susurro la pegaso de color amarrillo –Hay algo más que debo decirles— esto hizo que las cinco se fijaran de nuevo en Twilight –Nos dirás ahora que estos tipos tienen algún súper hechizo o arma del fin del mundo— dijo con sarcasmo y enojo Rainbow Dash.

Sin decir nada el cuerno de la unicornio lavanda cobro vida al ser rodeado por su aura mágica, un libro floto hasta abrirse en una página, en ella mostraba la ilustración de una hermosa criatura, las 5 yeguas miraron confundidas la imagen por un segundo –¡Espera! Se parece un poco al ser de hielo que ataco hace semanas— dijo Pinkie –Si, ambos comparten similitudes con la especie humana. Esto es un ángel, por el poco tiempo que tuve lo máximo que pude traducir es que hay diferentes tipos y son mensajeros de una especie de Dios y algunos son poderosos. Les digo esto porque este unicornio que ataco Cloudsdale…controla a estas criaturas— el silencio se había instalado en la biblioteca, por unos segundos nadie dijo nada –Querida…todo esto…es demasiado. Pero no podemos dejarte ir, es un suicidio— dijo Rarity –Y si no voy miles de vidas inocentes morirán…debo ir— susurro Twilight, el libro bajo lentamente pero sus alforjas aparecieron rodeadas por el aura de magia y rápidamente se apoyaron en el lomo de la unicornio.

Trato de moverse pero no pudo avanzar más al tener de frente a la pegaso de melena arcoíris –Rainbow Dash por favor— pidió Twilight –¿Dejarte ir a una muerte segura? Ni loca me muevo ni te dejare ir. Soy el elemento de la lealtad y no te dejare sola Egghead— dijo con determinación. Con un suspiro la unicornio hizo levitar otra cosa, un simple collar de bronce floto hasta adherirse al cuello de Rainbow Dash, lo más llamativo era la piedra de forma de rombo de color magenta –¿Oh esa es otra de esas piedras mágicas no Twilight?— pregunto Pinkie Pie mirando fijamente el collar y la piedra –Si, una más avanzada y más fuerte que las que les di el día del ataque, lastimosamente solo tengo esta y como imagine que Rainbow no me dejaría ir, bueno prepare esto— explico Twilight, el suave golpeteo en un cristal llamo la atención de todas las presentes, en una ventana se mostraba el rostro de Ditzy, con cuidado abrió la ventana –Twilight, el globo está listo— anuncio la pegaso, todas salieron para ver un globo aerostático de colores lavanda y morado, la cesta era de los mismos tonos con bordes amarrillos –Por favor Twilight, déjame avisarle a la Princesa Celestia— suplico el bebe dragón con una mirada de gran preocupación y miedo.

La unicornio se mordió el labio para luego dejar escapar un suspiro –Dame una hora, cuando pase escríbele a la princesa— dijo subiendo a la cesta del globo –¿Pero a caso tienes un plan Sugarcube?— pregunto Applecjak –Tengo uno Applejack, solo crean en mi— pidió la unicornio la cual lanzo dos sogas, Rainbow Dash y Ditzy las agarraron con sus bocas para comenzar a agitar sus alas y elevarse –Por favor Spike, una hora. Es todo lo que pido— dijo Twilight soltado la soga de anclaje y comenzando a ser arrastrada por las dos pegasos. En poco el globo se elevo más y más, Ponyville se convertía en pequeñas casas hasta perderse al ser cubierta por algunas nubes. Sin perder más tiempo Twilight abrió una de sus alforjas, teniendo cuidado de que ninguna de sus dos amigas voltearan y vieran lo que sacaba. El aura de magia rodeo el cuerno de la unicornio al igual que una máscara negra con toques azules junto con un kimono azul "Ahora, a recuperar Cloudsdale" pensó con determinación.

Solo fueron unos 10 minutos de viaje, la gran ciudad hechas de nubes estaba cerca –¡Bien Twilight, estamos llegando. Espero que lo que tengas planeado sirva!— exclamo Rainbow Dash como pudo aun con la soga en la boca –Tranquila Rainbow, tengo un plan— dijo Twilight desde la cesta, en un segundo aterrizaron, no había ningún sonido en las calles –Hay que tener cuidado, me atraparon desde atrás— susurro Ditzy mirando de un lado para otro. Twilight salto de la cesta, sus pezuñas tocaron la suave superficie sin atravesarla –Olvido que puedes aplicar ese hechizo para caminar como un pegaso— la unicornio sonrió pero no se movió cuando las dos pegasos lo hicieron, dentro de la cesta una sombra salía lentamente.

Las dos pegasos miraban con cuidado cuando un resplandor atrás de ellas la hicieron voltear, aun cuando Rainbow Dash era rápida no pudo esquivar el disparo de magia que la golpe, antes de caer pudo ver a su amiga desmayada y cerca de ella a un pony enmascarado con un vestido azul, el mismo que la salvo a ella y a Ponyville hace semanas, solo que ahora era ella la que los atacaba, cuando toco el suelo sus ojos se cerraron. Ditzy trato de retroceder pero sin dar aviso alguno otro disparo de magia salió de la máscara, solo que este fallo y la pegaso gris se elevo, solo para caer cuando otro logro darle.

El cuerpo de Twilight se desvaneció, la verdadera agacho la cabeza "lo siento mucho amigas, pero no puedo dejarlas ir conmigo" pensó con dolor la unicornio, de la cesta algunas sogas salieron para luego envolver a las dos pegasos inconscientes, examinando el lugar Twilight encontró un lo que parecía ser una tienda que estaba abierta, entro junto con las dos atadas e inconscientes pegasos y las escondió lo mejor posible "Estamos en gran desventaja, el enemigo puede moverse libremente mientras que nosotros no mi otro yo" la voz de Izanagi resonó en su cabeza –Lo se, pero no tenemos otra opción, no tengo idea si estos ángeles tienen alguna debilidad o si hay otra clase de demonios escondidos para atraparnos por sorpresa. No puedo arriesgar a ninguna de mis amigas— susurro Twilight saliendo del lugar para luego comenzar a galopear a donde recordaba donde quedaba el Cloudosseum.

En poco pudo ver la gran estructura estilo coliseo, pero se detuvo al ver que el camino terminaba, cerrando sus ojos la columna de luz azul apareció y con ella la gran figura de Izanagi. Agarrando a su invocador salto hasta llegar una de las entradas, la espada de magia pronto apareció dejando escapar pequeños rayos de electricidad, cuando cada uno estaba listo los dos entraron con cautela. El silencio era abrumador, casi como queriendo ahogarla pero ignoro eso cuando pudo ver la luz del sol al otro extremo del pasillo, cuando salieron estaban justamente en la arena solo que en vez de estar abierta como en la competencia del mejor volador estaba ahora con un suelo de nubes –Me alegra que hayas llegado por fin querida— Twilight se volteo, detrás de ella en las gradas estaba el unicornio. Como había dicho Ditzy la máscara de este era aterradora y más cuando sus ojos se movían hasta que los 6 estuvieran fijos en ella –¿Donde están los habitantes de Cloudsdale?— pregunto esta vez la unicornio además de aplicar el hechizo sobre su melena y pelaje había aplicado otro para su voz para distorsionarla –¿Ni siquiera un saludo para mí? Me entristece tu frialdad querida y más porque somos pocos los Usuarios de Persona— Twilight pudo escuchar algo, un suave aleteo cerca de ella, sin moverse hizo contacto visual con su Persona el cual pudo decirle con sus ojos que se preparara –Podemos tener el mismo poder pero yo no soy como tú o los otros dos locos que tratan de lastimar inocentes— dijo con determinación Twilight.

Por unos segundos el silencio reino en el lugar, solo roto por el unicornio de la máscara de los ojos –¿Recuerdas el suceso de hace 13 años?— la extraña pregunta hizo que Twilight pestañeara –¿Qué ocurrió hace 13 años?— pregunto pero esta pregunta parecía que hizo enojar a su enemigo –Si no lo recuerdas entonces no vale la pena hablar contigo. Soy Fate tu juez y verdugo, el destino ha dictado que debes morir— susurro pero fue lo suficientemente fuerte para que Twilight lo escuchara, al igual que varios demonios los cuales salieron del suelo de nubes rodeándola a ella y a su Persona. Era como la pegaso gris había descrito, un cuerpo humano femenino, con cintas de cuero negro cubriendo a penas partes de este, pelo rubio largo y una cinta de cuero cubriendo sus ojos, la cual tenía el dibujo de un gran ojo.

Twilight trago un poco de saliva al verlos, eran demasiados pero era el mismo tipo de demonio, esto podría darle una ventaja si podía encontrar a que eran débiles, hasta ahora parecía que los demonios compartían una debilidad a cierto elemento. Como el hielo cuando fue atacada por los Jack-o-Lanter en Canterlot o el fuego contra los Jack Frost luego de haber encontrado a las criaturas en otro de los libros que la princesa le había dado. Solo debía buscar a que eran débiles mientras peleaba, pero era más fácil decirlo que hacerlo.

Uno de los Ángeles se movió, abriendo sus brazos una corriente de viento apareció. Izanagi se puso frente a su invocadora y recibió el golpe, Twilight no podía creerlo pero este viento estaba lastimando a su Persona, se concentro un poco y pudo notar que la corriente de viento no era normal y podía ver resplandores verdes como hojillas "eso debe ser lo que esta lastimándolo" pensó la unicornio concentrando su magia en su cuerno para lanzar una bola de magia contra el demonio ángel el cual no pudo esquivar y le dio de lleno. Pero dos Ángeles tomaron su lugar y lanzaron el mismo ataque.

Sin esperar Izagani se volteo y agarro a su invocadora, de un salto llegaron a las vacías gradas, Twilight comenzó a disparar varias de sus balas de hechizo pero ninguna pudo dar en el blanco, pero ese no era su intención. Una vez dispersas el Persona se lanzo al ataque y logro atravesar por el estomago con su espada a una de los demonios, esta dejo escapar un grito desgarrador de dolor pero el Persona no se detuvo y bajo su espada casi cortándola en dos, de un giro levanto su pierna y usando el metal afilado de su pie decapito a otro demonio cercano a el.

Twilight movió su espada para herir a un Ángel cerca de ella, pudo herirla en el hombro, ella podía sentir la diferencia combatiendo con la espada y con su magia directamente, ella no estaba hecha para el combate con espada pero podía atacar decentemente pero dudaba que podía hacer algo similar a lo que su Persona podía lograr "Vamos Twilight, son demonios. Ellos no sienten compasión por los ponies, no debes sentirte mal" se repetía una y otra vez la unicornio en su mente tratando de ignorar el sentimiento de culpa que estaba carcomiéndola. A diferencia de los Jack-o-Lanter y los Jack Frost que ya había enfrentado no sintió culpa por exterminarlos pero con lo Angeles si pero ¿Por qué?

Izanagi esquivo varios ataques de viento de sus enemigos, estirando su brazo abrió su mano, sobre ellos varias nubes se concentraron y un gran relámpago descendió contra los demonios, varios se apartaron pero unos pocos no lograron salvarse y fueron alcanzados por el ataque fatal. Gritando de dolor se volvieron cenizas mientras los relámpagos que fallaron en alcanzar a sus enemigos atravesaron el suelo hecho de nubes –¡Si yo fuera tu querida traidora, le ordenaría a mi Persona no seguir usando ese tipo de ataque!— grito Fate mandando más de sus demonios contra Izanagi. Detrás de su máscara Twilight parpadeo, golpeando con un hechizo al Ángel que estaba cerca de ella bajo las gradas para poder ver el suelo, cuando llego al borde pudo ver con horror a lo que su enemigo se refería. De alguna forma lo más seguro con un hechizo, miles de pegasos estaban colgados a las nubes, mas especifico a las nubes que hacían de suelo en la gran arena, todos y cada uno de ellos tenían sus patas y alas atadas, mordazas en sus hocicos pero cada uno estaba consciente.

Con horror un pensamiento cruzo su mente ¿Acaso el ataque de Izanagi alcanzo algún pony? ¿Acaso murieron como los demonios o solo cayeron al vacio? –¡Izanagi! ¡Te lo imploro no uses ese ataque!— grito Twilight. El Persona asintió ante las palabras de su invocadora pero sabía bien que estaba ahora en desventaja, levantando su espada se preparo para el contraataque de sus enemigos. La unicornio se trago el pensamiento de que habían matado a inocentes y su mirada cayó sobre el otro unicornio. Se concentro y con su magia desapareció. Apareció sobre el unicornio enmascarado con su espada apuntando sobre el y descendió. Era un pensamiento horrible tener que quitarle la vida a otro pony pero esperaba que con eso los demonios Ángeles desaparecieran.

La espada mágica apuntaba al cuello del pony con mascara pero un escudo mágico rechazo el mortal golpe logrando también repelerlo lanzando la espada y a su creadora hacía atrás –Dudo que una mente tan desarrollada como la tuya no concibiera la posibilidad de que estaría protegido mi querida traidora ¿O acaso el saber que por tu culpa varios inocentes han muerto te nubla el juicio?— pregunto Fate mientras los ojos de su máscara se movían en diferentes direcciones. Twilight tuvo que apretar su mandíbula en un intento de no dejar escapar un grito de dolor y rabia ante las palabras de su enemigo, en cambio rápidamente concentro su magia en la punta de su cuerno haciendo que los 6 ojos se detuvieran y se fijaran en ella expandiéndose. Como entendiendo lo que iba a pasar.

Una gran explosión mágica perforo la pared exterior del coliseo, algunos Ángeles sostenían a su maestro mientras este tosía por el humo resultante de la explosión, algunos de sus ojos pudieron notar un movimiento rápido entre la nube de polvo. Girando logro colocar a uno de sus Ángeles en su lugar y esta grito cuando la espada mágica de electricidad la cortó en dos. Twilight estaba enojada, enojada consigo misma, enojado con todo lo que estaba pasando en su vida y que ahora ella no podía controlar pero principalmente su enojo estaba concentrado en el unicornio que estaba frente a ella.

La espada mágica se agito, varios relámpagos se movían por su hoja alcanzando el suelo de nubes donde la unicornio estaba, alimentándose por la furia y descontrol que ahora su creadora estaba pasando, Twilight la levanto y se lanzo de nuevo al ataque, sin detenerse grito de dolor. Sabiendo que lo causo pensó en su Persona y por un momento una imagen llego a su cabeza, Izanagi había sido rodeado por los Ángeles, cada uno atacándolo y sin dejarle un agujero o el tiempo suficiente para escapar. Se concentro y pudo sentir dentro de ella a su otra Persona. Sobre el coliseo el cuerpo de Izanagi comenzó a brillar en azul para luego explotar en un gran destello azul y fragmentarse en trozos más pequeños, solo para que estos volvieran a unirse formando otro cuerpo, Huao Po tenía una mirada seria, llevando sus brazos a su pecho concentro todo su poder el cual libero al abrir sus brazos, dejando que una onda de fuego puro se expandiera en todas las direcciones alcanzando a diferentes enemigos.

Los Ángeles gritaron de dolor, algunos pudieron esquivar el ataque, otros fueron alcanzados pero aun seguían vivos mientras que otros caían mientras eran consumidos por el fuego. La pequeña Persona movió sus alas de mariposa y aunque de apariencia frágil la impulsaron a gran velocidad dándole una buena ventaja y poder atacar de forma más rápida que Izanagi. Twilight al saber que su Persona ahora tenía una pequeña ventaja se concentro en su enemigo, pero los Ángeles que lo custodiaban eran un gran obstáculo al igual que el limitado suelo que tenía para apoyarse.

Los ojos de Fate se concentraron en Twilight "Ella es peligrosa sin duda. Esto debe acabar ahora" pensó mientras sus seis ojos se concentraron en la unicornio enmascarada. El sonido de una trompeta hizo que los dos ponies se detuvieran, volteando vieron a lo lejos varias sombras que se acercaban hacía ellos y ambos pudieron identificarlos rápidamente "La Guardia Real" pensaron ambos al mismo tiempo –¿Ha…pasado ya una hora?— se pregunto aterrada Twilight pero su preocupación aumento cuando noto que un gran carro era jalado por dos soldados pegasos –¿La misma Princesa Celestia vino aquí? Esto ya se ha salido de control— hablo para si mismo el unicornio con la máscara, sus ojos se fijaron en Twilight –Bien querida, creo que esto debe acabar y como advertí…— ante estas palabras la joven yegua volteo su cabeza hacia el coliseo, los demonios Angeles que aun quedaban se elevaron solo para poder salir de la estructura y volar hasta estar debajo de ella, justo donde estaba toda la población de Cloudsdale –…Equestria tendrá su lluvia de sangre, ataquen mis queridos Angeles— ordeno Fate.

Entre las manos de los demonios, una energía verde comenzó a crecer y con ella fuertes corrientes de aire –¡Hua Po!— grito Twilight, un pensamiento cruzo por la mente del Persona, sus ojos se abrieron pero debía tener confianza en su otro yo, moviéndose lo más rápido posible bajo hasta el suelo de nubes, concentro su poder, cuando acumulo lo suficiente la libero en forma de onda, una ola de gran calor recorrió el coliseo dañándolo gravemente, pero el suelo de nubes desapareció.

El ataque simultaneo de los Angeles se libero, varias hojas de color verde se dirigían contra los cautivos pegasos pero estos cayeron al vacío y los ataques chocaron entre si ocasionando una fuerte explosión que hizo que los demonios gritaran por la sorpresa y fueran empujados. El cuerno de la unicornio brillo con fuerza, incluso un fuerte resplandor magenta se pudo ver por el orificio de los ojos, con rapidez una cúpula invertida comenzó a crecer y detener la caída de los pegasos.

Twilight podía sentir la fuerte presión en su cuerno, no solo poder realizar ese hechizo le costaba mucha de su magia, sino también mantenerlo porque sabía que si perdía la concentración por un segundo muchos inocentes iban a morir –Es una lástima, tanto poder, un brillante futuro pudo ser tu destino. Si no lo hubieras robado, ahora podre reclamar lo que me fue arrebatado. Hasta nunca Twilight Sparkle— la voz de Fate estaba peligrosamente cerca de ella, con sus ojos cerrados para poder concentrarse y evitar también quedar cegada por el resplandor de su aura mágica, se arriesgo abrir un poco su ojo izquierdo. Frente a ella el unicornio de la máscara de seis ojos tenía su cabeza erguida, como si el fuera alguien superior a ella pero lo que preocupo a la joven era el hechizo de hielo que se formaba sobre la cabeza de su enemigo.

La pequeña Persona volaba con toda su fuerza, tratando de llegar con su otro yo, pero varios Angeles se interponían en su camino, trato de esquivarlos pero a mitad de camino fue golpeada en la espalda haciendo que comenzara a caer. Twilight apretó sus dientes tratando de evitar el dolor y perder la concentración "No, no quiero morir" pensó aterrada, por un segundo todo parecía detenerse, incluso el dolor en su cuerno desapareció al igual que todo frente a ella solo para volverse negro "No temas, yo estoy aquí" una voz fuerte sonó en su cabeza.

Twilight abrió sus ojos y un gran resplandor blanco salió por los orificios de los ojos de su máscara, Fate ladeo su cabeza para evitar ser cegado y el hechizo de hielo fue lanzado en otra dirección, el cuerpo de Hua Po comenzó a brillar hasta estallar en varios fragmentos azules, estos comenzaron a girar con fuerza y crecer hasta formar un nuevo cuerpo, era una figura masculina, tan grande como Izanagi, una máscara completa de metal blanco apareció primero, lo más notorio de esta era cuatro cosas, en la parte superior de su cabeza había una especie de tubo o chimenea, luego pegados a la máscara unos lentes negros cubriendo sus ojos por completo y por ultimo unos grandes labios rojos con una ligera curva hacia arriba como si sonriera, por debajo del mentón una tubería de metal de cobre rodeaba la quijada hasta sobresalir hasta llegar más allá de la cabeza terminando en color negro. Llevaba unas hombreras blancas con rayas negras las cuales no solo cubrían sus hombros sino que también cubrían totalmente brazos hasta sus muñecas, en estas en la mitad de los brazos estaba un gran círculo que encerraba una especie de estrellas de muchas puntas o un posible engranaje con puntas, sus manos estaban totalmente cubiertas de metal y sus dedos parecían pequeños tubos conectados para poder permitir sin problemas para flexionarlos. Parecía llevar una yukata de color verde pero no se podía asegurar ya que unas vendas cubrían su pecho hasta llegar a la mitad de sus muslos, unas vendas rojas cubrían desde su cintura hasta su entrepierna, el símbolo que estaba en sus brazos volvía aparecer en los pantalones de color verde pero solo la mitad ya que la otra eran cubierta por las vendas, llevaba unas botas medianas que recordaba un poco a la de Izanagi, solo que no tenían el mortal filo del metal pero si un grueso tacón en la mitad de la suela que parecía una extensión de las botas y hecho de metal. Por último de la vestimenta del nuevo Persona era que llevaba una larga cola de tela de color verde que recordaba vagamente a una corbata, salía de una de las vendas detrás en su espalda, en su cintura en dos discos de metal y cada uno en un costado de su cuerpo estaban dos largas espadas ligeramente curvadas guardadas en sus vainas de color verde.

El nuevo persona levanto un poco su cabeza, uno de los Angeles sin sentirse intimidada por el suceso se acerco para atacar a su nuevo enemigo, pero no espero el rápido movimiento de mano de este que la atrapo por su cabeza, gritando de dolor fue lanzada con gran fuerza hacía un punto a lo lejos, para ser más precisos contra el pony enmascarado. Fate aun medio aturdido por el resplandor de los ojos de Twilight a penas pudo ver como uno de sus demonios estaba sobre él, golpeándolo con fuerza para lanzarlo fuera de la nube, el Persona cruzo sus brazos para agarrar sus dos espadas, con la misma velocidad las desenvaino provocando una fuerte corriente de viento de las cuales varias hojillas de color verde viajaban a gran velocidad.

Estas cortaban los cuerpos de los demonios de forma brutal aunque había algunos que podían resistir el primero golpe pero al estar aturdidos no pudieron ver como el Persona se movía y usaba sus espadas para cortarlos, Twilight entreabrió sus ojos –Los…habitantes…— susurro débilmente, el Persona al terminar con el ultimo Angel asintió, sin envainar sus espadas voló hasta estar debajo de la cúpula invertida de magia y lentamente comenzó a girar, ganando con rapidez velocidad. Al principio de forma lenta algunas nubes comenzaban a moverse para luego grandes cantidades dirigirse al mini tornado verde y blanco que era el Persona, incluso parte de la estructura del coliseo colapso solo para unirse al gran banco de nubes que giraba con el Persona. Este se detuvo y con un último movimiento de sus espadas cubrió el agujero debajo de el para apartarse.

Al ver que había una gran masa de nubes Twilight termino su hechizo y todos los pegasos cayeron unos sobre otros en las nubes, algo golpeados pero vivos, con la adrenalina bajando y el agotamiento de su magia la pobre unicornio estaba cerca del borde del desmayo pero se concentro para evitar caer en el, tambaleándose un poco levanto su cabeza cuando una gran sombra la cubrió, frente a ella estaba su nueva Persona "Yo soy tu, tu eres yo. Soy el ingenio y la astucia, soy Odysseus, Rey de Ítaca" La fuerte voz del nuevo persona hizo que Twilight olvidara donde estaba y la situación que se desarrollaba en esos momentos –¡No se mueva! ¡En nombre de la Princesa Celestia de Equestria usted está bajo arresto!— grito un Pegaso de la Guardia Real.

Twilight por fin se dio cuenta de su entorno y pudo ver que estaba rodeada, el agotamiento en su cuerpo hizo que su mente no trabajara de forma correcta y no sabía qué hacer para poder escapar, pero Odysseus si sabía que hacer, levantado sus brazos abrió sus manos y una especie de energía invisible salió de su cuerpo en forma de onda, golpeando a los pegasus los cuales empezaron a volar de forma errática. Sin perder tiempo agarro a la unicornio y salió disparado.

Twilight dejo escapar un suspiro de alivio y casi al borde del desmayo una gran bola de energía mágica paso casi rozándola, bajo su cabeza y pudo ver la mirada fría y sin emociones de los ojos magenta de la Princesa Celestia la cual había salido de su carruaje y comenzó a perseguirlos, el Persona movió uno de sus brazos para alcanzar su espada "¡No! Es mi mentora. No podemos atacarla" pensó aterrada Twilight viendo los movimientos de su Persona "No temas mi otro yo, no la voy a lastimar" hablo Odysseus sacando su espada para apuntar al gran Alicorn blanco, el arma fue cubierto por un brillo verde por toda su hoja, al mismo tiempo varios puntos rodearon a la princesa.

Celestia abrió sus ojos y rápidamente su cuerno comenzó a ser rodeado por un aura magia dorada, un esfera comenzó a cubrirla pero no fue lo suficientemente rápido y los puntos se volvieron finas agujas verdes las cuales volaron contra el Alicorn, pero solo ataco sus patas y rozo sus alas, un gruñido de molestia escapo de los labios de la princesa y el escudo se completo pero el ataque continuo, dándoles unos preciosos segundos al Persona y su invocador para escapar a toda velocidad hacía la ciudad. A penas habían logrado escapar y Twilight lo sabía, con rapidez se quito su atuendo y con lo poco de su magia la levito e hizo desaparecer, mandándola a un lugar oculto en su casa árbol, se tambaleo al hacer esto –Odysseus…rápido…debes atarme y llevarme a donde oculte…a Rainbow y Ditzy— susurro finalmente cayendo al suelo, poco a poco su visión se volvía nublosa, perdiendo los detalles de los objetos solo pudo ver una gran mancha blanca con verde sosteniendo algo marrón y acercándose a ella.

No supo cuanto tiempo pudo permanecer aun consciente pero finalmente el cansancio, tanto físico como mágico alcanzo la mente de Twilight y la jalo al mundo del inconsciente. Solo esperaba que todo saliera bien.